viernes, 20 de agosto de 2004

¡Gol a Bush del equipo de fútbol olímpico de Irak!

Por Dave Zirin
Common Dreams
Traducción de Germán Leyens

A veces se nos recuerda que los Juegos Olímpicos también pueden servir de plataforma internacional no sólo para agitar banderas y hacer publicidad, sino para la resistencia.

En un increíble artículo de Grant Wahl en Sports Illustrated.com, el equipo olímpico de fútbol iraquí ha lanzado un ardiente rechazo al intento de George W. Bush de aprovecharlo como un símbolo para su año electoral.

El equipo de fútbol de Irak constituye tal vez la sorpresa de todos los Juegos Olímpicos, al llegar a cuartos de final de este fin de semana a pesar de la guerra y de la ocupación que han afectado a su país durante los últimos 17 meses. Sin embargo, a pesar de los vítores y del triunfo, se enfurecieron cuando oyeron que el cerebro de Bush, Karl Rove, había lanzado anuncios de la campaña mostrando su gloria olímpica como un brillante subproducto de la guerra contra el terror.

El comercial, tan sutil como un soplete, comienza con una imagen de las banderas afgana e iraquí, con una voz superpuesta que dice: "En estos Juegos Olímpicos habrá dos naciones libres más – y dos regímenes terroristas menos".

Bush también ha estado aprovechando el éxito del equipo en discursos de campaña. Como se siente mucho más cómodo cuando habla de deportes que de política exterior o de la investigación con células, Bush cacareó sus bravuconadas en Oregon: "La imagen del equipo iraquí de fútbol jugando en los Juegos Olímpicos, es fantástica, ¿no es cierto?. No estarían libres si Estados Unidos no hubiera actuado".

Esto impulsó al equipo de fútbol iraquí, a gran riesgo personal, a responder. El centrocampista y capitán del equipo Salih Sadir declaró a Sports Illustrated: "Irak, como equipo, no queremos que Mr. Bush nos aproveche para la campaña presidencial. Puede encontrar otra manera de hacerse propaganda".

Sadir tiene motivos para sentirse molesto. Fue el jugador estrella del equipo profesional de fútbol de Nayaf. Nayaf ha sido inundado recientemente de tropas de EE.UU. y del nuevo ejército iraquí en un intento de expulsar al clérigo rebelde Múqtada al Sáder. Miles han muerto, cada muerte está cerca del corazón de Sadir.

"Quiero que la violencia y la guerra se vayan de la ciudad", dijo Sadir, "No queremos la presencia de estadounidenses en nuestro país. Queremos que se vayan."

Los compañeros de equipo de Sadir fueron menos diplomáticos.

El mediocampista Ahmed Manajid, le dijo, furioso, a Wahl: "¿Cómo enfrentará [Bush] a su dios después de asesinar a tantos hombres y mujeres? ¡Ha cometido tantos crímenes!".

Manajid comprende el dolor de Sadir porque es de otra ciudad iraquí que estuvo en estado de sitio: Faluya.

Manajid dijo a Wahl que su primo Omar Jabbar al-Aziz, que era combatiente de la resistencia fue asesinado por EE.UU., junto con varios de sus amigos. Manajid incluso dijo que si no estuviera jugando fútbol, es "seguro" que estaría combatiendo como parte de la resistencia.

"Quiero defender mi hogar. Si un extranjero invade EE.UU. y la gente resiste, ¿significa que son todos terroristas? Todos [en Faluya] han sido clasificados como terroristas. Son todas mentiras. La gente de Faluya es de lo mejor que hay en Irak."

Generalmente, cuando hay malestar político en los equipos olímpicos, el entrenador trata de ser una fuerza atenuante ante los medios. Pero no aquí y no ahora. El entrenador iraquí de fútbol, Adnan Hamad, también se manifestó ante Sports Illustrated, diciendo:

"No tengo problemas con el pueblo estadounidense. Los tengo con lo que EE.UU. ha hecho con Irak: destruirlo todo. El ejército de EE.UU. ha matado tanta gente en Irak".

Para que quede en claro, el equipo de Irak no defiende al antiguo jefe olímpico Uday Hussein, tristemente célebre por torturar a los atletas que no tenían éxito. Pero no considera que su elección tiene que ser entre la manera de Uday y el baño de sangre que sufre su país. Como dijo Hamad: "¿Qué es la libertad cuando voy al estadio [nacional] y hay tiroteos en la ruta?

Las ideas expresadas por el equipo de fútbol iraquí son desde todo punto de vista algo común en Irak, pero encuentran poca expresión en los medios dominantes en este país. Es crítico que se conozcan sus palabras.

Sin ADM, ni conexiones con Al Qaeda, y con una población iraquí que considera en su abrumadora mayoría a EE.UU. como ocupantes y no liberadores, ¿qué justificación tienen Bush – y Kerry – para apoyar esta invasión que ha costado cientos de miles de millones de dólares e innumerables vidas?

Tómense el tiempo necesario este fin de semana para aclamar al equipo de fútbol iraquí. Su ascenso acompañará una plataforma para ideas que tienen que ser escuchadas.

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Artículo original disponible en Common Dreams

El correo de Dave Zirin es: editor@pgpost.com. Su libro "What's My Name Fool": Sports and Resistance in the United States (Haymarket Books) aparece en la primavera de 2005. Para recibir cada semana su columna, envíe un correo a edgeofsports-subscribe@zirin.com

viernes, 26 de marzo de 1999

Huelga de futbolistas yugoslavos contra el bombardeo de la OTAN

Los futbolistas yugoslavos proponen no jugar en las ligas de los países de la OTAN hasta que cese el ataque

Por Diego Torres
El País

Sintieron de cerca los bombardeos del miércoles, algunos escucharon explosiones desde el coche mientras intentaban alcanzar la frontera, y aún les tiembla la voz. Los futbolistas yugoslavos de nuestra Liga, los diez convocados por su selección para el duelo ante Croacia finalmente aplazado, fueron regresando ayer a España de forma escalonada. No están físicamente bajo el ataque, pero se sienten allí. No hay quien no tenga en el país balcánico algún familiar, decenas de amigos. Y en solidaridad con los que se quedaron, planean ahora no jugar al fútbol hasta que cese el conflicto. Los jugadores serbios están decididos a boicotear así las ligas de los países miembros de la OTAN.La iniciativa partió de los capitanes de la selección, Stojkovic (juega en el Grampus Eight, de Japón), Savicevic (Estrella Roja de Belgrado) y Mijatovic (Real Madrid), que ven en el plante una forma ideal y de publicidad segura para protestar por el ataque. Los tres firmaron un comunicado que hicieron llegar a su federación para que transmitiera el llamamiento a todos los futbolistas que militan en esos campeonatos. La televisión yugoslava difundió en la tarde de ayer el comunicado. Y la federación hizo extensiva la propuesta a todos los deportistas y entrenadores que trabajen en los países aliados.

Pedja Mijatovic fue uno de los últimos en llegar a España, a las once de la noche. Caminó impasible en el centro de un torbellino de periodistas. La prensa del corazón tampoco quiso perderse a la estrella engominada, a su novia, Anetta, y a su hijo, Luka, un niño con trazas de agotamiento. "He visto las bombas caer, he visto el miedo en la gente. Yo estaba allí. Es algo que no puedo describir con palabras. Es el peor momento de mi vida", balbuceó el jugador. Mijatovic aseguró que ayudar a los suyos es prioritario: "Junto con nuestra selección tenemos que hacer algo para echar una mano a nuestros paisanos. Ahora yo no puedo concentrarme en un partido de fútbol".

Jokanovic, del Tenerife, no conocía la propuesta cuando a eso de las cinco y media de la tarde aterrizó en Madrid, junto a Nadj (Oviedo), procedente de Budapest. Visiblemente afectado, no tenía ninguna duda sobre su posición ante el plante. "No sé nada", dijo, "pero está claro que en la vida hay un orden de prioridades. El bombardeo sigue y ni yo ni mis compañeros estamos en condiciones de jugar al fútbol".

Ciric, del Barça, confesó tener la cabeza en otro lado cuando el miércoles compitió ante el Lleida, en la Liga catalana. Brnovic, del Espanyol, consiguió el permiso de su entrenador para no disputar ayer el choque de dicho torneo ante el Figueres. Brnovic está angustiado: no consigue comunicarse con sus padres, que viven en Podgorica, cerca de Kosovo.

Sí ha hablado con los suyos Paunovic, del Mallorca, pero escucharles no le ha tranquilizado demasiado. "Les localicé por la tarde. Estaban en casa, en Belgrado, y acababan de escuchar bombazos. No se atrevían a salir a la ventana. Hay auténtico pánico allí", declaró a la cadena Ser.

Desesperado está Nadj, uno de los 10 internacionales españoles que tuvo que abandonar la concentración de su selección. Su padre es militar. "No tengo noticias suyas", dijo al llegar a Madrid, "mi hermano me ha dicho que lo han movilizado, pero no sabe dónde". "No entiendo nada", añadió, "están haciendo daño a un país que lucha contra terroristas; igual que España contra ETA".

Los padres de Jokanovic, sus hermanos, están escondidos en un refugio subterráneo de Novi Sad. "Están llenos de miedo", comentó el jugador del Tenerife, "pero saben que tienen la razón. Mi pueblo tiene su información; en España tenéis la vuestra, la que suministra Estados Unidos. Y como es el más poderoso, tiene la razón. Pero a lo mejor los que tenemos la razón somos nosotros, los yugoslavos. No sé".

Las declaraciones de los 43 deportistas serbios de élite que reúne el deporte español están cargadas de pesimismo. Han aparcado el discurso futbolístico que los ocupaba y ahora están perplejos ante el caos geopolítico. "Lo único que le queda a mi pueblo es morir poco a poco", gruñó Djukic, el futbolista del Valencia. Uno de los líderes, Mijatovic, se despidió ayer con una mensaje a la OTAN: "Sólo Dios puede ser juez. Nadie más en este mundo".