sábado, 8 de noviembre de 2008

Somos rayistas, no delincuentes



Por Bukaneros
Ultras del Rayo Vallecano

Hace años que los rayistas venimos sufriendo, tanto en nuestro estadio como en cada desplazamiento, un trato vejatorio por parte de las fuerzas del orden públicas. En infinidad de ocasiones nos hemos preguntado a qué se debían estos despliegues en nuestros viajes, con qué fin algunos aficionados deben sufrir humillantes y arbitrarios cacheos antes de entrar al campo, por qué nuestro estadio sigue con vallas y cuál es el motivo de que decenas de aficionados sumen sanciones económicas de entre 3.001 y 10.000 euros (como mínimo y de las que tengamos constancia) por motivos tan absurdos como un megáfono o una chapa. No aguantamos más esta situación.

La injustificada y desmesurada carga policial del pasado miércoles ante el Almería sólo es la punta del iceberg de la represión que viene pesando periódicamente sobre la afición rayista. Como ejemplo, dos seguidores de nuestro equipo pasaron más de 50 horas en comisaría sin haber cometido ningún tipo de delito. Uno fue detenido y agredido a su entrada en el estadio y el otro a la conclusión del partido. Nos sobran testigos que corroboran su absoluta inocencia, aunque los medios de comunicación hayan obviado esta parte del trato intimidatorio de la Policía.

Con este comunicado no pedimos la impunidad de nadie, sino que venimos a exigir precisamente todo lo contrario. Queremos que quien cometa un error lo pague, sea un aficionado del Rayo Vallecano o un miembro de los cuerpos de seguridad. Pero que lo paguen todos, no sólo los primeros.

El principal responsable de toda esta situación lo conocemos: Emilio Berjano. Pedimos su dimisión o cese como responsable de las fuerzas de seguridad del Estado en nuestro estadio. Queremos que la persona que está al frente de nuestra seguridad no siga una cruzada contra nuestro club y nuestra afición como lleva realizando este señor desde hace cinco años. Porque somos rayistas, no delincuentes, y exigimos que se zanjen de una vez por todas los abusos y las humillaciones en nuestro estadio.

Por ello convocamos a todos los rayistas que así lo deseen a acudir a la manifestación que tendrá lugar antes del próximo partido ante el Huesca. También invitamos a todos los aficionados a entrar al estadio, en señal de protesta, a partir del minuto 5 de partido para llevar en volandas al Rayo hacia una nueva victoria.

MANIFESTACIÓN
SÁBADO 8 DE NOVIEMBRE
PUENTE DE VALLECAS – ESTADIO TERESA RIVERO
17:00 HORAS.
SOMOS RAYISTAS, NO DELINCUENTES.
EMILIO B
ERJANO DIMISIÓN

AFICIÓN DEL RAYO VALLECANO
http://aficionrayo.blogspot.com



viernes, 7 de noviembre de 2008

La dignidad soviética vs. el golpismo fascista

Joga bonito, joga 'fair play': Chile - URSS ' 73

El 21 de noviembre de 1973, Chile se aseguraba el pase al Mundial de Alemania ‘74 al derrotar al ganador del Grupo 9 de Europa: la Unión Soviética.

El detalle, anecdótico, es que la selección de la Unión Soviética no estaba en el campo. De hecho, ni siquiera había viajado a Santiago de Chile. Con un gol atípico, la selección de fútbol de Chile se aseguraba también un lugar en el libro negro del deporte. Justo 15 días antes de la fecha programada para el partido de ida entre la selección trasandina y los soviéticos, el 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet había derrocado al gobierno socialista de Salvador Allende mediante un golpe de Estado sangriento, estremecedor.

Ese mismo estadio Nacional (donde jugaba la selección chilena) había sido uno de los improvisados centros de detención y tortura de los que la tiranía pinochetista suponía de antemano peligrosos para el bien del futuro régimen. Los cálculos más aproximados estiman que durante los primeros diez días de dictadura militar pasaron por el estadio de fútbol más de cuarenta mil detenidos; muchos de ellos no salieron vivos de allí. Merced a esa muestra de barbarie, el estadio adquirió una dimensión histórica –por lo terrible– que con el paso del tiempo le otorgó entidad de mito.

Por eso mismo, el gobierno comunista de la Unión Soviética, cuyas buenas relaciones con el régimen socialista de Salvador Allende en el país trasandino eran conocidas por todo el mundo, decidió no viajar a Santiago. El primer partido de esa repesca se había jugado el 26 de septiembre, apenas quince días después del golpe, en Moscú. Obviamente ese primer encuentro también corrió riesgo de no jugarse. Además de la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas entre ambas naciones luego del derrocamiento de Allende, la junta militar chilena decretó que a partir de ese momento nadie podía abandonar el país, por lo cual la Federación chilena suspendió dos amistosos previstos hacía meses, en México y en Guatemala. Aunque, por las dudas, los futbolistas viajaron en un avión militar, de alguna forma, los soviéticos aprovecharon el viaje de los trasandinos para demostrar que lo de la ruptura de las relaciones iba en serio: apenas llegados al aeropuerto de Moscú, Elías Figueroa (tal vez el mejor jugador de la historia de Chile) y Carlos Caszely fueron retenidos unas horas en la Aduana por “diferencias en las fotos de sus pasaportes”. La intención, más allá de las posibles razones de la Policía Aeronáutica soviética para dudar de los documentos, era mostrarles que no les iba a hacer nada fácil la estadía. Aunque jugadores de fútbol, a los ojos soviéticos la selección chilena representaba a un país que había derrocado, de la peor manera, a un gobierno socialista. El partido en el estadio Lenin terminó 0 a 0. Y, claro, resultó beneficioso para los sudamericanos en muchos aspectos, no sólo en el estrictamente deportivo.

De todos modos, la historia que merece ser contada se escribió el 21 de noviembre de 1973, cuando Chile y la URSS debían jugar el definitorio partido de vuelta en Santiago. Los soviéticos emitieron un comunicado para explicarle al mundo que ellos no iban a disputar un partido de fútbol en el mismo lugar en el que miles de supuestos opositores al régimen de Pinochet habían sido torturados y asesinados. Y no fueron. La selección roja salió al césped, fue protagonista de una farsa tan ridícula como patética (“La tarde más triste del fútbol”, titularon algunos medios chilenos) y consiguió, dos meses después, que la FIFA les diera por válido el simulacro de encuentro. Así se clasificaron para el Mundial de Alemania. Después del show, que por suerte duró apenas unos minutos, los chilenos jugaron ahí mismo un partido de verdad frente al Santos de Brasil. Perdieron 5 a 0 (¿le habrían ganado a la Unión Soviética?), pero ya no les importaba. El triunfo frente a la URSS los había relajado. El objetivo, deportivo y político, estaba cumplido. La dictadura de Pinochet había logrado clasificar al equipo.

Artículo publicado originalmente en Balón Digital

martes, 4 de noviembre de 2008

La censura corporativa a Robbie Fowler, de Liverpool


Estoy leyendo No logo, uno de los mejores libros que han caído en mis manos en los últimos tiempos. Hacia la mitad del libro, la autora Naomi Klein hace referencia al poder de las marcas por proteger su copyright (censura corporativa en palabras de la autora).

El caso es que el mítico futbolista del Liverpool Robbie Fowler decidió en 1995 dedicarle un gol a los estibadores (trabajadores portuarios) de la ciudad de los Beatles (dockers), que llevaban años de huelga para protestar contra cientos de despidos y contratos temporales. Al jugador, que por entonces tenía veintiún años, la novatada le costó 2000 francos suizos de multa por parte de la FIFA, pues atentaba a la marca Adidas, que por entonces era patrocinador del equipo 'red'.

La historia no terminó ahí, pues Calvin Klein inició un pleito contra el diseñador de la susodicha camiseta, pues la la 'C' y la 'K' se parecían al logo de Calvin Klein [CK]. ¿Os imagináis que Puyol, por ejemplo, porte una camiseta apoyando a los trabajadores despedidos de Nissan en la planta en Cataluña? Sea como fuere, nada en el fútbol pasa desapercibido.

Tomado de Línea de Cal

lunes, 3 de noviembre de 2008

Kim Jong Il presencia partido de fútbol con uniformados del EPC

El dirigente Kim Jong Il, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea, Presidente del Comité de Defensa Nacional de la Republica Popular Democratica de Corea y Comandante Supremo del Ejercito Popular de Corea, presenció junto con los oficiales y soldados del EPC el partido de fútbol entre el equipo "Mangyongbong" y el "Jebi" del EPC entablado con motivo de la clausurada XI Competencia Deportiva del Pueblo.

El equipo "Mangyongbong" gano al "Jebi" por 3 a 1 empleando a diestras los métodos de juego al estilo coreano.

Tras disfrutar el partido, el Comandante Supremo se mostró muy satisfecho de este excelente juego de alto nivel y felicitó los exitos de los jugadores.

Los uniformados del EPC, abanderados y brigada de choque en la ejecución de la politica de Songun (priorización militar), son ejemplares tambien en las actividades deportivas, señaló y apreció mucho los méritos del EPC que cumple satisfactoriamente su honrosa misión de explorador y guia de la época del Songun.

Prosiguió que el desarrollo deportivo resulta muy importante tanto en fortalecer el poderío del pais al impulsar exitosamente la lucha revolucionaria y la construcción como en robustecer las relaciones de amistad con varios paises del mundo.

Como resultado de la exitosa conversión del deporte en una labor masiva y cotidiana en nuestro pais, todo el pueblo coreano está preparado firmemente para el trabajo y la defensa nacional y los deportistas coreanos exaltan altamente el honor de la Corea del Juche y el ímpetu de su pueblo alcanzando magnificos éxitos en las competencias internacionales, apuntó y agregó que este orgulloso exito deviene una muestra patente de la justeza y gran vitalidad de la política deportiva del PTC.

Destacando la necesidad de situar en una etapa más alta el nivel técnico deportivo al perfeccionar las técnicas, sistemas tácticos y métodos de entrenamiento al estilo coreano, presentó las tareas programáticas que servirán de guía para lograr un desarrollo trascendental en el deporte nacional.

Le acompañaron en presenciar el encuentro futbolistico los generales de ejército del EPC, Hyon Chol Hae, Ri Myong Su y Kim Myong Guk y otros directivos del EPC, el jefe de departamento, Jang Song Thaek, los primeros subjefes de departamento, Ri Je Gang y Ri Jae Il, y otros cuadros responsables del CC del PTC.

Korea News Service

sábado, 1 de noviembre de 2008

Decisiones de un futbolista

Hace 30 años, Sócrates llegaba al Corinthians para novelar una historia entrañable. La vida de un extrovertido del fútbol, que se recibió de médico mientras jugaba e incursionó desde la política hasta el teatro. Además, su palabra desde Brasil.

Por Roberto Parrottino
El Gráfico

El fútbol, para él, fue un compañero de viaje en la vida. Sólo eso. Y todo eso. De adolescente, disfrutó a Pablo Neruda y a Gabriel García Márquez. Mientras peloteaba, se recibió en la Facultad de Ribeirão Preto de médico, su oficio y amor por siempre. Ya cuando jugaba en Primera, izó la bandera de la Democracia Corinthiana en Brasil, en años de dictaduras militares en América Latina. Ya de grande, llamó Fidel a su sexto y último hijo, en gratitud al líder de la Revolución Cubana. Sócrates, además, fue un futbolista exquisito y un bicho raro en el mundo de la pelota.

Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira -tal es su nombre completo- nació el 19 de febrero de 1954 en Belém, Estado de Pará, bien al norte de Brasil. Su papá lo bautizó como Sócrates mientras leía La República, de Platón. Y así, también escogió los nombres de Sófocles y Sóstenes para los hijos venideros. Hasta que nació Raymundo, su otro nene, y Sócrates le advirtió a papá que había perdido la creatividad. Pelotitas en la sangre, Raymundo no es otro que Raí, el mediocampista de la Selección de Brasil campeón del mundo en Estados Unidos 1994.







Sócrates en el juego Brasil - Italia, del Mundial España 1982


Sócrates, por su parte, participó de los Mundiales de España 1982 y México 1986, donde paseó su fútbol de tranco atildado, inventiva y habilitaciones de taco, su jugada característica. O Doutor, como futbolistas menos robotizados o de viejas épocas, fumaba un cigarrillo o bebía un trago de cerveza antes de los partidos. “Nunca soñé en convertirme en un jugador profesional. Mi sueño fue siempre ser un brillante médico. Me acerqué a la medicina por una cuestión de sensibilidad social”, le comentaba a El Gráfico en 1990. Consecuente, cuando se retiró en Flamengo, a los 33 años, se ofreció como médico residente en un hospital público de Río de Janeiro.

Pincel, micrófono, pluma y libreto

Magrao -apodado así por su desgarbado cuerpo- encontró en el fútbol un medio de expresión, un arte para ensayar en cada estadio. Inquieto y bohemio, Sócrates incursionó en distintas facetas culturales. Se dedicó a la pintura, a la música, a la escritura y hasta tuvo el placer de dirigir una obra de teatro, Futebol, que con música y humor lanzaba denuncias sociales con el deporte como nexo. Además, con 50 años, volvió al fútbol, pero solo unos minutos, en el Garforth Town, un club de un barrio minero de Inglaterra. “Siempre estoy abierto a nuevas experiencias”, le contaba a los periodistas mientras firmaba el contrato, como un indicio de su personalidad.

Un mundo dentro de otro mundo

Sin embargo, para Sócrates la mejor experiencia como futbolista comenzó hace 30 años, cuando llegó al Corinthinas, no sólo por los campeonatos paulistas de 1979, 1982 y 1983. En el segundo equipo más popular de Brasil, una flor creció en el pantano. El club paulista revolucionó las estructuras organizativas del fútbol -y del país- porque entre los dirigentes, cuerpo técnico y plantel acordaron debatir las decisiones en conjunto, desde cuándo entrenar, cuándo concentrar y cómo jugar, hasta la comida, las contrataciones y los momentos de esparcimiento. Fue un oasis de libertad en el centro de la última dictadura brasileña. La Democracia Corinthiana tuvo su emblema, y ese fue Sócrates, militante del Partido de los Trabajadores, del por entonces líder sindical Lula, hoy presidente de Brasil.

Desde ese movimiento futbolero y comprometido, los propios jugadores impulsaron a la sociedad la consigna de elecciones inmediatas “Directas já”. Sócrates habló de los sin techo y la desnutrición en su país ante un millón de personas en un acto y prometió no aceptar ir al fútbol italiano si en Brasil se autorizaba el sufragio popular directo. Al poco tiempo, se incorporó a la Fiorentina de Italia, y dejó de escucharse en el vestuario antes de cada partido Andar com Fé, de Gilberto Gil, una canción que despetaba alegría y, sobre todo, esperanza.

Gestos


(JPG)

Tampoco ocultó sus pensamientos en el Mundial de México ´86. Allí, lució una vincha -una contención para sus endemoniados rulos- con la inscripción “Paz” y otra con “Reagan es un asesino”. Y, con la mira de la FIFA encima, dijo: “Hay que decirle la verdad a la gente, que se compran personas, resultados y campeonatos”. Sócrates fue un futbolista fino y talentoso, pero, además, un tipo extraño y molesto para los poderosos. Mal no vendría en estos tiempos. Por fútbol y por decisiones.




Su palabra

- ¿A qué te dedicás ahora?
- Ahora escribo para el diario Agora, de San Pablo, para un semanario y ya publiqué un libro, Democracia Corinthiana. A utopia em jogo; lo que pretendo cada vez más es inmiscuirme en la literatura. También estoy en la televisión nacional con un programa semanal, TV Cultura às quartas. Hago, además, un programa de entrevistas en la televisión regional hace 15 años y producí una película hace dos. También tengo un laboratorio de análisis clínicos. Sin embargo, mi gran pasión es Cineclube Cauim, una ONG que tiene como objetivo difundir la cultura a través de la música, el teatro y el cine, para que la población municipal pueda disfrutar de una herramienta educativa.

¿Nada más? Sócrates continúa respondiendo desde Brasil para elgrafico.com.ar.

- Hace 30 años llegabas al Corinthians, ¿fueron tus mejores momentos?
- Sí. Fueron los grandes momentos que pasé como futbolista profesional, principalmente por la Democracia Corintiana. Sin dudas.

- ¿Cuál es el recuerdo que perdura en tu memoria de aquellos años?
- La intensa participación que tuvimos en la redemocratización del país.

- Si te piden una definición, ¿cómo le explicarías a un hombre que desconoce lo que fue la Democracia Corinthiana?
- Como una sociedad en donde el trabajador más simple tenía el mismo peso que su patrón en las votaciones colectivas. Ni en la familia existe eso.

- ¿Qué se dio para que naciera ese estilo de organización?
- Una extrema necesidad de eliminar las diferencias sociales y las injusticias. Creo que el futuro de cualquier corporación de ese estilo pasa por algo similar.

- ¿Cómo vez la organización del fútbol actual?
- Como siempre, extremadamente centralizadora y conservadora, cuando no reaccionaria.

- ¿Quiénes son los futbolistas que te despiertan alegría al verlos jugar?
- Hoy, pocos. Messi, Kaká, Riquelme, Ronaldinho Gaúcho.

- ¿Cómo vez al fútbol de tu país en general?
- El fútbol está muy feo en el mundo entero. Falta alegría, creatividad y libertad.

- ¿Continúas siendo miembro del Partido de los Trabajadores, de Lula? Leí que le formulaste algunas críticas en materia de deportes.
- Sí, sigo siendo miembro del PT. Lo que pasa es que hay muy poca preocupación por el deporte, que podría ser importantísimo para las políticas públicas de educación.

- ¿Seguís ejerciendo la medicina?
- Sí, a mi manera.