lunes, 27 de junio de 2011

La caída de River y la eterna historia de violencia en el fútbol argentino

El club de fútbol argentino River Plate descendió este domingo por primera vez en sus 110 años de historia a la segunda división.

Por BBC Mundo


El equipo más ganador de títulos en la primera categoría del fútbol de este país no pudo doblegar al conjunto Belgrano de Córdoba, que ahora pasa a ocupar su lugar en la máxima categoría.


Pero el descenso histórico de River Plate, como el ascenso de Belgrano por primera vez desde 2007, se vio marcado por fuertes disturbios dentro y fuera del estadio Monumental, en Buenos Aires. Al menos 60 personas resultaron heridas, según las autoridades.

Imágenes de televisión mostraron a decenas de hinchas del club porteño lanzando objetos, rompiendo asientos, agrediéndose unos a otros, tratando de invadir el campo o golpear a policías.

Vehículos de canales de televisión o particulares también fueron atacados. Cientos de efectivos de los cuerpos de seguridad, junto a autos blindados, tuvieron que intervenir para contrarrestar los incidentes.

Con el agravante de que el lugar estaba repleto de decenas de miles de personas que fueron a ver a su club.

Todo esto llevó al fiscal Gustavo Galante a ordenar la clausura del estadio Monumental.

Pero la importancia de este encuentro, que tuvo amplia cobertura en los medios locales e internacionales, le dio una mayor exposición a una violencia que bien puede ser un incidente más de un problema estructural que tiene el fútbol argentino.

Un ejemplo de muchos

Al menos tres encuentros fueron suspendidos por problemas entre las hinchadas en este recién concluido torneo clausura. Ello generó que similar cantidad de partidos tuviese que ser jugado a puertas cerradas.

El campeón de la segunda división, Atlético Rafaela, no pudo celebrar el título conseguido en campo ajeno porque la hinchada y la directiva rival lo impidió.

Pero quizás el hecho más insólito ocurrió en la ida del repechaje que jugó River en la cancha de Belgrano: cuando el partido iba 2-0 a favor de los locales los un grupo de hinchas del club porteño invadió el campo y agredió física y verbalmente a sus propios jugadores.

Un ejemplo que muestra el poder en este deporte de la barra brava: el grupo organizado de hinchas que funciona como brigada de choque, y que recibe beneficios de las autoridades de los clubes e incluso (en algunas ocasiones) de agrupaciones políticas que buscan su respaldo.

Pese a que hay un amplio rechazo en la sociedad argentina ante las actitudes violentas de las barras, por lo que se ve reflejado en redes sociales o en medios de comunicación, el problema persiste y no parece cerca de desaparecer.

"Es un problema que viene creciendo en lo últimos años por la falta de voluntad de los gobernantes", señaló a BBC Mundo Mónica Nizzardo, de la organización no gubernamental Salvemos al Fútbol, que aboga por erradicar la violencia de la hinchada en este deporte.

"Los propios clubes y la AFA (Asociación del Fútbol Argentina) también tienen responsabilidad al mantener la estructura de estas barras y alimentarse (usarlas) de ellas", señaló Nizzardo.

En mayo pasado hubo choques entre las hinchadas de Huracán y Estudiantes lo que llevó a la suspensión del partido y que ambos equipos fuesen sancionados a jugar sus próximos encuentros sin su barra.

Pero pese a que el primer partido entre River y Belgrano tuvo la insólita y nunca vista invasión de campo de la propia hinchada de River para agredir a los suyos las autoridades de la AFA determinaron que este encuentro en el Monumental se jugase con público, lo que generó fuertes críticas por organizaciones que temían las consecuencias y riesgos.

"No hay coherencia por parte de las autoridades. Y parece que pesa la camiseta del club a la hora de sancionar", aseveró Nizzardo.

¿Quiénes son?

Ir a un campo de fútbol en Argentina es ver de cerca la organización, fuerza y poder de la barra brava.

Mientras el espectador común hace fila para entrar y ser revisado por las autoridades, el barra brava entra directo. El espectador necesita hacer horas de fila para obtener (con suerte) una entrada. El barra brava no, tiene garantizado el acceso.

El negocio esencial de la barra brava de los clubes es el negocio del cobro por estacionamiento en las calles aledañas al estadio de su influencia. Algo que recibe la anuencia de las autoridades.

Pero también hay barras que han estado involucrados en negocios ilícitos que le han valido penas de prisión a sus cabecillas.

Uno de estos fue Rafael Di Zea, líder de "La 12", la barra brava de Boca Juniors, quien ha sido investigado por asociación ilícita, la tenencia de armas de guerra y homicidio.

Otro, Alan Schlenker, cabecilla de "Los Borrachos del Tablón", la barra de River, está actualmente imputado por homicidio.

Según la representante de Salvemos al Fútbol, "la relación entre muchas barras con sectores políticos y sindicales, además de con las autoridades del fútbol, impide que se investiguen las cientos de denuncias ni que se profundicen las averiguaciones. No hay sanciones y eso alimenta la violencia".

El descenso de River será recordado como histórico, probablemente la violencia originada después no tanto.