viernes, 20 de enero de 2017

Colombia gana el VII Torneo Fifpro América de jugadores libres

Acolfutpro se impone en el VII Torneo Fifpro América de futbolistas sin contrato


El equipo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) se adjudicó el campeonato del VII Torneo Fifpro División América, jugado en Cali.

Con un reñido 2-1 en la final, Acolfutpro se impuso al onceno de Costa Rica (Asojupro). El tercer puesto fue para Perú (Safap), que venció 1-0 a Brasil. También participaron las agremiaciones de Uruguay y México.

En el partido final, jugado este 19 de enero, los costarricenses se imponían por la mínima diferencia, pero en la segundo tiempo Colombia remontó, a pesar de quedarse con diez jugadores.

Este campeonato se realiza cada temporada con el objetivo de que los futbolistas sin contrato puedan foguearse y recibir oportunidades laborales en algún equipo profesional.

El Torneo Fifpro América se juega desde el 2011 y es una especie de Copa América de las agremiaciones de futbolistas.

viernes, 13 de enero de 2017

Júpiter, el club catalán que resistió a la dictadura de Franco

El Club Esportiú Júpiter fue foco de resistencia a la dictadura de Primo Rivera y al golpe de Estado de Franco



Por Gabriel Casas
Marcha

A cualquier buena historia de un club hay que agregarle el contexto de su época de fundación. Así, como en la Argentina, en principio Argentinos Juniors se llamó Mártires de Chicago (por la matanza de trabajadores que peleaban por sus derechos en esa ciudad estadounidense en 1886) o en Independiente se eligió ese nombre para diferenciarse de la patronal en donde trabajaban (la tienda “A la ciudad de Londres”), que habían formado el club Maipú Banfield y los empleados de menor rango pagaban una cuota social que les permitía presenciar los partidos, pero no participar de los mismos.  Disconformes, un grupo se abrió y formó su propio club. Con lógica decidieron denominarlo Independiente.

Sin embargo, la institución que nos motivó para esta nota está muy lejos de los clubes hoy afincados en La Paternal y Avellaneda. Se trata de Club Esportiú Júpiter, un club catalán que se fundó en 1909 en Barcelona. Sus fundadores fueron unos ingleses (¿cuándo no?): los hermanos Mauchan, que eran trabajadores fabriles en el barrio de Poblenou. Inmediatamente, el flamante club reflejó el espíritu obrero del barrio, el mayor exponente de la revolución industrial en Cataluña. Y también en toda España.

Los fundadores del Júpiter, y también sus jugadores, no se quedaron quietos con la simpatía barrial. Ya en la década del 20, cuando el club estaba federado y participaba de los campeonatos, se transformó en un equipo que desempeñó un papel militante en la época de la dictadura de Primo Rivera, en la Segunda República, la guerra civil y ya en la década del 30 durante la larga etapa de otro dictador militar español: Francisco Franco.

Es que la mayoría de los integrantes del Júpiter eran anarquistas, ya que el barrio Poblenou era el cuartel de los anarquistas en Barcelona. Ahí se estableció Buenaventura Durruti, figura emblemática del anarquismo y el sindicalismo catalán. La etapa de esplendor del Júpiter en lo futbolístico (tenía unos 2000 socios, cifra importante para ese entonces) coincidió con una época tremenda de España en los años veinte. Sus aficionados, también anarquistas, con complicidad del club aprovechaban los viajes del equipo, para poner armas en los balones y así transportarlas por el país.

En esa época, las pelotas antiguas de fútbol no estaban cerradas herméticamente como las de la actualidad. Tenían cordones como una zapatilla. Los anarquistas las desataban, sacaban la cámara y ponían dentro las pistolas desmontadas. En 1925, el Júpiter tocó el cielo futbolístico con las manos: fue campeón del grupo B de España. Lo que hoy sería la segunda división.

El Júpiter fue pionero en Catalunya y al principio creció a la par del Barcelona. Después se originó un incidente con el club donde hace años brilla Lionel Messi. En ese 1925 que el Júpiter obtuvo el título de segunda división, el Barcelona salió campeón en la Copa de España.

Para celebrarlo en conjunto hicieron un partido en el antiguo coliseo azulgrana. La Marina Real Británica, que estaba anclada ese día en el puerto de Barcelona, asistió al encuentro e interpretó la Marcha Real, por entonces himno de España. El público reaccionó con abucheos y eso disgustó a las autoridades. Consecuencia,  cerraron el campo y el Júpiter fue suspendido por seis meses de participar en los torneos.

El Júpiter no sólo simpatizaba con el anarquismo, sino que contribuía económicamente dando al movimiento gran parte de sus ganancias. Entonces, el estadio se transformó también en una guarida para cobijar un arsenal de armas listas para la revolución.

Aunque no hay datos certeros de la veracidad de los hechos, se sitúa al campo del Júpiter como la resistencia anarquista al golpe de Estado del general Franco en 1936. Dice la leyenda que desde ahí salieron dos camiones repletos de armas para combatir la insurrección fascista. Ya sabemos que el golpe de Franco se concretó. Y como al régimen militar no le simpatizaba el nombre del club, se decidió cambiarlo por el de Hércules.

La dictadura de Franco intentó que el Júpiter se transformara en una filial del club Espanyol (el actual clásico del Barcelona en la ciudad) para terminar de diluir su nombre histórico. No tuvieron éxito en esa gestión.  Y ya en los años noventa, con Franco bajo tierra desde 1975, el Júpiter recuperó sus colores y escudo originales. Hoy milita en la tercera división española. Aunque, como sabemos, el anarquismo ya es cosa del pasado.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Corea del Norte homenajea a las campeonas del Mundial Sub 20

Las autoridades norcoreanas felicitan a las ganadoras de la Copa Mundial Juvenil Femenina


Este 22 de diciembre, en la Casa Central de la Juventud de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), se homenajeó a las ganadoras de la Copa Mundial Sub 20 Femenina de la FIFA.

Las jugadoras de la selección norcoreana, que ganaron el torneo de manera invicta, fueron felicitadas por autoridades de la República y del Partido del Trabajo.

Jon Yong Nam, primer secretario del Comité Central de la Unión de la Juventud,  pronunció el discurso central del evento, en el que señaló que este éxito deportivo demostró a todo el mundo el desarrollo y proyección del fútbol femenino norcoreano.

Por parte del equipo campeón, intervinieron el entrenador Hwang Yong Bong y la jugadora Choe Sol Gyong, quienes prometieron nuevos triunfos en las próximas competencias internacionales.



Al acto también acudieron funcionarios, jugadores y entrenadores de la rama deportiva del país. Terminada la ceremonia, se ofreció una presentación artística de un grupo juvenil.

El Mundial femenino Sub 20 se desarrolló en Papúa Nueva Guinea, y en él, la RPDC superó a equipos como Suecia, Estados Unidos y Francia.

Con información de KCNA

lunes, 19 de diciembre de 2016

Ascenso posacuerdo

El regreso de América de Cali a la primera división, desde la vivencia de un “solitario americano”


Por Lucas Carvajal

Después de un maratónico viaje entre La Habana y Bogotá con el objetivo de la firma del nuevo acuerdo de paz -el “Acuerdo del Teatro Colón”- y de intensas jornadas en las que los integrantes de la Delegación de Paz nos aprestamos a las nuevas tareas del momento, amaneció un domingo 27 de noviembre. Es, para quienes me conocen, la fecha de mi cumpleaños.

Pero ese día poco o nada tendrá que ver con celebración individual alguna. Fue, por el contrario, el exorcismo de la colectividad de la que más me enorgullezco, la de los fanáticos escarlatas, la de los amantes del América de Cali. Ese 27 de noviembre del 2016, después de cinco años en el infierno de la B, ascendimos.

Mi limitadísimo vocabulario no da margen para describir la emoción de este solitario americano, inmerso en la situación política más enrevesada de la historia nacional reciente, encerrado en un convento bogotano bajo tres anillos de seguridad de la Unipep de la Policía Nacional, viendo a su club tratando de superar la más dolorosa etapa de su historia.

La salida del equipo era preciosa. Tomas aéreas permitían ver a un barrio San Fernando teñido de rojo. La sanción de la Dimayor impidió que los chicos de Barón Rojo coparan la popular sur con los cantos y banderas, pero la hinchada se hacía presente en todo el resto del mítico estadio Pascual Guerrero. El carnaval canchero recuerda viejas jornadas, la “saudade” invade a quien esto escribe.

De repente volvieron todos los fantasmas. El vergonzoso descenso ante Patriotas, la casi clasificación ante Alianza Petrolera, el torneíto de enero, las promesas de tanto vendehumo y supuesto ídolo. El hincha suda, se muerde las uñas, maldice, refunfuña. Y los once gladiadores ahí, en medio de esa enorme responsabilidad: no fallarle a una gente que no quiere más vergüenza, que añora la dignidad perdida.

El partido, apretado. Los destacados de todo el año, ahí: “Tecla” Farías, quien con todo mérito es parte de nuestro santoral de ídolos; Cristian Martínez Borja, goleador que promete en un fútbol tan falto de gol como el nuestro; Efraín Cortés, la revelación de la zaga; y Jeison Steven Lucumí, el que pone el balón a rodar.

En el minuto 20, golazo del “Tecla” ante pase de Lucumí. En el 26 empata Quindío gracias a infeliz autogol de Mosquera. Y en el 45, ese pavor de todo hincha americano, el penalti, aparece una vez más en nuestra historia. A Martínez Borja le cae encima tamaña responsabilidad. El hombre mira hacia la enormidad de la tribuna, suspira y dispara. Su nombre ya es parte de nuestro patrimonio colectivo.

Un segundo tiempo de trámite y aguante, de sufrir y mucho esperar. Con el pitazo final, esa marea humana de sufridores americanos se toma la calle. Cali era una fiesta. El martirio terminó. Pagamos nuestros pecados. ¿Cuándo lo harán los demás?

Un vecino del sombrío barrio bogotano en el que me encuentro, celebra solitario y pone a sonar “Aquel 19”. Yo, encerrado, espero volver pronto al Pascual Guerrero. Recuerdo los momentos lindos junto al “Rojo” y me aseguro que sí, que este fue un tremendo cumpleaños. Muchas gracias, América.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Un campeonato de fútbol único en su especie

En Buenos Aires, Cauca, se celebró el primer Campeonato Interveredal por la Paz, torneo en el que se participaron equipos de las FARC

Foto: Boris Guevara

Por Bocac*

El deporte fue durante muchos años una actividad prohibida para los guerrilleros y las guerrilleras: había que estar en constante alerta, con el arma encima y un ojo abierto, para evitar cualquier sorpresa del enemigo. Ahora que la paz está impregnando lentamente las regiones, las mentes y los corazones, vuelve a ser una oportunidad para muchos y muchas de sana diversión y ejercicio físico.

Así que la guerrilla que está preagrupada en Buenos Aires, Cauca, decidió organizar este año el primer Campeonato Interveredal por la Paz. Los campeonatos de microfútbol entre veredas se han jugado desde siempre en esta montañosa área del Cauca. Sin embargo, por primera vez estuvieron participando los muchachos y las muchachas de las FARC-EP, lo que hizo que este campeonato fuera único en su especie.

Luego de cuatro semanas de partidos clasificatorios y entrenamientos intensivos en los campamentos de esta guerrilla y en las veredas aledañas de Los Robles, La Esperanza, El Ceral, La Silvia, El Despunte, El Porvenir, Los Aures, El Diamante, el sábado 17 de diciembre tuvieron lugar las tan esperadas semifinales y finales del Campeonato Interveredal por la Paz.

Casi todas las veredas disponen de un equipo masculino y un equipo femenino, así que se jugaron dos finales: Final de hombres y final de mujeres. Las FARC-EP, a pesar de tantos años sin entrenamiento alguno, clasificó a ambas finales.

Con camisetas que llevaban frases como “La paz es un derecho de los pueblos” y “Solo le pido a Dios que los tiempos que vengan sean de paz”, la final se produjo a las dos de la tarde: FARC-EP vs. la vereda La Esperanza.

El ambiente de las finales fue animado por un excelente comentarista surgido de la misma comunidad: el viejo Mastín. Al tiempo que promocionaba los equipos y comentaba los pormenores técnicos del partido, lanzaba frases para promover el comercio en Robles: “Y aquí al frente, señores y señoras, pueden comer un delicioso almuerzo en el Palacio del Colesterol; hay salchichas, hay papas rellenas, hay empanadas….”. Al final fue acallado por el arbitro, alegando que no dejaba escuchar el pito.

¿Fue el nerviosismo? ¿Fue demasiada la presión de la barra guerrillera? ¿O fue sencillamente falta de práctica y más entrenamiento? Lo cierto es que el recio equipo de La Esperanza ganó 6-1 contra el equipo guerrillero, a pesar del arquero fariano Geovany, quien se batió como un león en la cancha y supo evitar mayores catástrofes.


La final de mujeres, que tuvo lugar a las tres de la tarde entre el equipo de La Esperanza “Las reinas del balón” y el equipo de mujeres farianas “Sembradoras de Paz”, arrojó como resultado 3-1, a pesar del ya famoso entrenamiento diario bajo el ilustre técnico Walter Mendoza quien las bautizó “Las Superpoderosas”.

Una de las lecciones que aprendimos fue que hay que seguir entrenando. Pero la más importante conclusión es que el deporte puede jugar un papel protagónico en la construcción territorial de la paz. Aprendimos que el fútbol hermana indígenas, afros, viejos, jóvenes, guerrilleras y guerrilleros.

El fútbol construye paz.

*Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo. Texto tomado de http://farc-ep-occidente.org/.