martes, 22 de julio de 2014

Hinchas solidarios con Palestina

Manifestaciones de apoyo al pueblo palestino de parte de hinchadas de fútbol de todo el mundo. 

La solidaridad presente en las tribunas luego del criminal ataque de Israel contra el pueblo de la Franja de Gaza, que deja cientos de víctimas mortales.

"Free Palestine" Green Brigade (Celtic)

"Free Gaza" Kolectivo Sur (Xerez Deportivo)

"Palestina resiste". Rexixtenxia Norte (Medellín)

"From the river to the sea. Palestina will be free". (Ultras del Al Ahly)

"Palestina resiste" La Guardia (Santa Fe)

"Contra el fascismo, contra el sionismo. En Ucrania o en Palestina. No pasarán" (Bukaneros, Rayo Vallecano)

"Palestina libre" (Hinchas de Millonarios)

"Free Palestine" (Paok)

"Gooners against apartheid". (Hinchas de Arsenal)

Si tienes más fotos de solidaridad con Palestina, puedes enviarlas a futbolrebelde@gmail.com

domingo, 20 de julio de 2014

Paulinho dice no al Verona per cori contro Morosini

Le società avevano un importante accordo in mano, ma Paulinho ha fermato tutto: non ha digerito i cori contro l'ex compagno Morosini


Blog di sport

Paulinho al Verona. Anzi, no. Al Verona proprio no. Sembra questa la ricostruzione impostata da “Il Tirreno” riguardo uno dei retroscena di mercato più incredibili dell’estate. Gli scaligeri avevano messo sul piatto 7 milioni più bonus, soddisfando le richieste del Livorno, pronto a concedergli il ritorno nella massima categoria. Il centravanti ferma tutto sul più bello e chiede altro tempo. E poi dice no.

Perché sembrano pesare troppo, stando alle stesse indiscrezioni riportate dal giornale di cui sopra, alcuni cori vergognosi rivolti dagli stessi tifosi dell’Hellas a (Piermario) Morosini, in quel 20 ottobre 2012, data della sfida tra Livorno e Verona. E una ferita come quella della morte di un compagno di squadra non si rimargina facilmente. Da lì la decisione di non esultare per quei colori.

sábado, 19 de julio de 2014

Alemania: Grupo neonazi atacó a hinchas antifascistas

Fue en Hamburgo, durante los festejos por el campeonato del mundo.


Roberto Parrottino
El Gráfico

En el bar Shebeen de Hamburgo, los hinchas alemanes festejaban el domingo por la noche entre una luz roja que cortaba la oscuridad y la cerveza tirada que alegraba la vida. Alemania había salido campeón del mundo en Brasil. De pronto, las ventanas estallaron y se desató una lluvia de piedras. “¡Son mierda, St. Pauli, mierda!”, les gritaron los tipos que manipulaban palos de madera y botellas partidas. “Fue aterrador. Muchos de nuestros clientes huyeron rápidamente por las escaleras hasta la parte trasera del pub –contó un empleado del Shebeen–. No hubo pelea. Habría sido inútil; estábamos claramente en minoría”. Tres personas terminaron en el hospital. Los testigos no dudaron: los agresores eran hinchas del Hamburgo SV, el rival de la ciudad. Era el grupo minoritario neonazi que en los clásicos cuelga banderas con la palabra “Hass” –odio– y con el lema “Zecke verrecke!”, que proclama la muerte para esas garrapatas. Fue un ataque directo al Shebeen, un reducto de los hinchas del St. Pauli, el club antifascista más importante del mundo.

“El FC St. Pauli empezó a ser conocido en la comunidad futbolera internacional por ser el primer club profesional que se consideró expresamente antifascista. Esto generó que empezara a ganar simpatizantes en varios países, primero en Europa, y luego en todo el mundo. Además, el club y su hinchada empezaron a abanderar causas como la lucha contra la homofobia y el racismo en el fútbol, la solidaridad con Cuba y los pueblos del tercer mundo, entre otras”, explica a El Gráfico Diario Camilo Rueda Navarro, el periodista colombiano que creó la página Fútbol Rebelde.

En 2002, de hecho, Corny Littmann asumió como presidente de la institución. Actor, empresario teatral y activista gay, Littmann reveló en la presentación que afrontaba el reto de conducir al club después de claudicar en el intento de dirigir una ópera. “Estoy en una edad donde busco cosas nuevas para mi vida”, dijo Littmann. Tenía 51 años y estaba, allí, vestido de mujer. Fue presidente hasta 2010.

La Selección alemana se entrenó en mayo en el Millerntor, el estadio del St. Pauli, como preparación para la Copa del Mundo. La frase de la tribuna “Kein fussball den faschisten” –“Fútbol sin fascistas”–, durante la práctica, fue tapada por una lona verde. El club emitió un comunicado en el que aclaraba que estaba “sorprendido” y “molesto” por la censura con la Federación Alemana de Fútbol.

“Por otra parte, el St. Pauli representa todo un ícono por su estrecha relación con la cultura punk y el movimiento social de Hamburgo. Es un equipo que ha llegado a jugar en la Bundesliga aunque ahora esté en la segunda división y que condensa todos estos valores. Se convirtió en símbolo y en vanguardia de los hinchas antifascistas y de izquierda –agrega Rueda Navarro–; por esta razón, en algunas ciudades han surgido agrupaciones de simpatizantes que difunden estos valores, organizan visitas a Hamburgo y difunden la actualidad del club. Una de las más activas es la de Barcelona, aunque también están Piratas del Sur, el primer grupo de hinchas del St. Pauli en toda Sudamérica”.


En las paredes del Millerntor hay una plaga de mensajes. Uno: “Ninguna persona es ilegal”. Hay un dibujo de dos chicos besándose: “Sólo el amor cuenta”; y en las calles se ven rostros del Che Guevara, eslóganes de los movimientos independentistas vasco y catalán, la bandera de Jamaica y los colores del movimiento LGBT. Fundado en el barrio portuario de St. Pauli en 1910, fue en la década del 80 cuando el club se convirtió en lo que es hoy a partir de los movimientos okupa y de la música punk. Cuando juega de local, el equipo entra con la canción “Hell’s Bells”, de AC/DC, y cuando mete un gol se escucha “Song 2”, de Blur. La banda de Die Toten Hosen adoptó la calavera que identifica al club, ya que la piratería era común en el río Elba. La revolución, incluso, alcanza a la dirigencia: los hinchas son representados en la comisión por dos miembros. No se toman decisiones sin preguntarles qué opinan a los fanáticos, que se aglutinan en peñas. Este año rechazaron la oferta de la empresa eléctrica alemana RWE para ser el patrocinador en la camiseta marrón, blanca y roja.

En la Argentina, el compañerismo con el club alemán lo encarna Platense, hoy en la B Metropolitana. Mauricio Benítez Draghi y Hernán García, hinchas del Marrón, son los creadores de Piratas del Sur, la peña argentina. De ahí que en Saavedra se vean camisetas del St. Pauli. “Investigamos la historia del club y conseguimos similitudes entre ambos –contaron a No, el suplemento joven de Página/12–; por lo que nos empezamos a entusiasmar, al punto de que cuando vemos los partidos por Internet en el barrio no entienden por qué gritamos los goles”.

Con el Celtic se enlazaron en Escocia: jugarán el 26 de julio un amistoso de pretemporada en el Millerntor, y los hinchas ya organizan festivales punk como previa. Livorno en Italia y Rayo Vallecano en España, también antifascistas, son amigos del St. Pauli. No resulta curioso, en definitiva, que los hechos de violencia que se registraron en los festejos por el Mundial en Alemania, que incluyeron un joven apuñalado en Bremen, hayan sido informados casi en soledad por Neues Deutschland, el histórico diario socialista que mantiene una línea contraria a los medios grandes, como el St. Pauli en el fútbol.

jueves, 17 de julio de 2014

Selección Palestina reclama sanciones a Israel

Un estadio fue demolido con misiles y la sede del Comité Olímpico en Gaza fue destruida.


Por Télam

Representantes del seleccionado de fútbol de Palestina protestaron ante el Congreso de la FIFA que se desarrolló en San Pablo (Brasil) por las dificultades y obstáculos que sufren sus deportistas, y pidieron que se sancione a la Federación de Israel.

"En el Congreso de 2013 se expusieron nuestros problemas ante la FIFA y se creó un mecanismo de coordinación con la cooperación de la Federación Israelí y la Palestina, en el que se iba a velar por los traslados y la libertad de los depotistas dentro y fuera de nuestra tierra. Pero no duró ni un mes", señaló a Télam el jugador Roberto Kettlun.

Por tal motivo este chileno, de 32 años, que como es descendiente de palestinos juega para esa selección, explicó que piden que "se sancione a la Federación de Israel por el impacto dañino en el fútbol palestino a través de la discriminacion, si es que FIFA no puede garantizar que jueguen en forma libre".

"Ellos hacen lo que quieren con nosotros. La Federación nos mandó un comunicado en el que expresaban que querían ayudarnos pero estaban sujetos a las leyes del gobierno de su país y no podían pasar por encima de ellas. Hay una falta de voluntad o de capacidad enorme de la Federación frente a su gobierno", indicó.

Acompañado por unas 20 personas con banderas y pancartas que exigían libertad para el fútbol palestino, Kettlun reclamó "por el permanente abuso y represión del ejercito y el gobierno israelí y la poca capacidad de su Federación de Fútbol para mediar y garantizar las condiciones mínimas para jugar al fútbol".

"Estos abusos afectan también la infraestructura porque nos demolieron el estadio con misiles y fue destruida la sede del Comité Olímpico en Gaza. Además nuestros futbolistas, cuando tienen que viajar al exterior, son bloqueados en la frontera y a veces le rechazan el permiso de salir", concluyó el futbolista.

Palestina no clasificó para el Mundial de Brasil 2014, pero por primera vez en su historia consiguió el boleto para participar en la Copa Asiática, a jugarse en 2015 en Australia. Gracias a este logró alcanzó su mejor ubicación en el ranking de la FIFA con el lugar 94.

miércoles, 16 de julio de 2014

"Chávez es fútbol", nuevo libro sobre la cara social del balompié

En Venezuela circula una nueva publicación con textos de autores como el uruguayo Eduardo Galeano y el mexicano Fernando Buen Abad, en el que se destacan eventos como la Copa América Venezuela 2007, organizada por iniciativa del comandante de la revolución bolivariana.



La obra "Chávez es fútbol" empezó a circular desde la primera semana de julio en Venezuela con textos de aficionados a este deporte que se identifican con el pensamiento de Hugo Chávez.

David Rosas y Gilberto Carrillo compilaron varios escritos inéditos en los que se habla de la importancia social de este deporte, la relación de los clubes con las comunidades, así como el amor que Chávez sentía por el balompié.

“Lo hemos escrito personas ligadas a Chávez a las que nos gusta el fútbol. Hay buen material gráfico, pero lo mejor es el contenido que hay en los escritos”, explicó Rosas.

Los coautores consiguieron la colaboración de reconocidos escritores como el uruguayo Eduardo Galeano y el mexicano Fernando Buen Abad, así como los técnicos venezolanos Richard Páez y Luis Mendoza.

Rosas aclaró que Chávez es relacionado principalmente con el béisbol, pero destacó que parte del mundo ligado al fútbol le dio manifestaciones de solidaridad al pueblo venezolano cuando falleció el presidente.

“En el libro mostramos historias inéditas que tienen que ver con el fútbol de muchos chavistas”, recalcó.

En la obra también se recuerda la manera como se organizó la Copa América efectuada en Venezuela y en la que el presidente Chávez fue el principal gestor y ejecutor.

En la inauguración de ese torneo, Chávez hizo el saque inaugural acompañado por Diego Armando Maradona y el presidente de Bolivia, Evo Morales.

Venezuela y Bolivia inauguraron esa copa con un emocionante partido que quedó 3-3 en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal.

Rosas explicó que el libro empezará a circular a través de los equipos Caracas FC, Trujillanos FC y Zamora FC, y agregó que después se imprimirá otro lote para hacer otro tipo de distribución.

Con información de Correo del Orinoco

martes, 15 de julio de 2014

Voy a extrañar "De Zurda"

A mí no me gusta el fútbol pero… voy a extrañar "De Zurda", el programa que Telesur transmitió diariamente desde poco antes que comenzara la Copa del Mundo de fútbol en Brasil...


Por Iroel Sánchez Espinosa
Cubahora

Voy a extrañar De Zurda, el programa que Telesur transmitió diariamente desde poco antes que comenzara la Copa del Mundo de fútbol en Brasil, con la conducción de Víctor Hugo Morales y Diego Armando Maradona.

Desde un estudio que se veía claramente fue montado en condiciones de campaña, De Zurda -sin acceso al video de los partidos, sólo con las animaciones de la agencia AFP y algunas fotografías- logró un producto que, a mi juicio, debe estudiarse en las facultades de comunicación y ser tema de doctorados y maestrías donde quiera que se aspire a que el talento y la imaginación le ganen la batalla al dinero de las grandes corporaciones audiovisuales.

Es obvio que detrás de un espacio así estuvo un equipo que cuidó todos los detalles. Sólo de esa manera el poder de convocatoria de Maradona, el amplio diapasón temático que permite abordar la cultura de Morales y el altísimo nivel de conocimiento futbolístico de ambos, hicieron posible que en De Zurda la diversión, el análisis deportivo, la intencionalidad política y la vocación por visibilizar a las mayorías sociales de Latinoamérica, alcanzaran  una efectividad comunicacional pocas veces vista.

Las coberturas deportivas son la mayoría de las ocasiones un pretexto para enajenar a las audiencias de las realidades del planeta. Sin embargo, De Zurda demostró que no necesariamente tiene que ser así, sin dejar de ser alegre y entretenido. Desde el texto de la canción tema y las imágenes de su correspondiente video clip, hasta los rostros de los enfavelados en Rocinha, los vendedores ambulantes, los graffitis en las calles de Brasil, o los jóvenes villeros argentinos alojados solidariamente en lugares humildes en Río o Sao Paulo, el espacio de Diego y Víctor Hugo se adentró en los escenarios  que otros suelen ignorar.

En contraste con las blanqueadas minorías que pueden pagar la entrada a los estadios, vimos expresarse en De Zurda un Brasil mestizo, muchas veces sumergido en la pobreza, a pesar de las transformaciones impulsadas bajo los gobiernos del Partido de los Trabajadores. En el otro extremo, sufrimos en la revista Buenos Días -que como toda la Televisión Cubana sí tuvo acceso a la señal de video del mundial- la burla racista de un comentarista deportivo contra uno de los técnicos del estudio. No fue la única paradoja. Si nuestros comentaristas elogiaron las ventajas de jugar en planteles pertenecientes a las ligas europeas, Maradona testimonió las desventajas de armar un equipo con jugadores que tienen que cruzar el Atlántico para entrenar junto a sus compatriotas, frente a aquellos que sólo deben viajar una o dos horas en trenes de alta velocidad en Europa para estar a la orden de su director técnico.

Es también de aplaudir el modo en que el programa de Telesur aprovechó las posibilidades que brindan el correo electrónico y las redes sociales en Internet para enriquecer su propuesta, interactuar con los televidentes, e incorporar con inmediatez los contenidos generados por ellos. Utilizando esa comunicación, De Zurda incluyó saludos de grandes líderes políticos como Fidel, Mujica, Cristina Fernández, Evo Morales, Lula Da Silva y tuvo en su estudio a Rafael Correa. Igualmente, abordó el tema del terrorismo contra Cuba desde Estados Unidos o el papel de los médicos cubanos en Brasil y nos enseñó que el desenfado es no pocas veces un mejor aliado que la solemnidad para la efectividad de un mensaje, por noble que este sea.

Sin esconder su vocación política, De Zurda logró una alta audiencia entre los jóvenes cubanos. Lo he comprobado en mis hijos y sus amigos. Deben haber infartado quienes dicen que los jóvenes no quieren oír hablar de política y los vieron criticar una ¿entrevista? a Leo Messi en la televisión cubana demasiado parecida a la que le haría la revista Hola, para luego contemplar al mismo Messi en De Zurda solidarizándose con las Abuelas de la Plaza de Mayo, o al equipo argentino pidiendo devuelvan a su país las Islas Malvinas, algo por lo que -según se informó- la FIFA les ha abierto un proceso disciplinario.

A propósito, me pregunto si los que dicen que estos futbolistas son iguales a los cubanos que juegan en las grandes ligas del béisbol estadounidense, le pedirán a aquellos que exijan la devolución del territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo, una causa que no nació con la Revolución de 1959 y que serviría para demostrar que en Estados Unidos se puede ser millonario y libre, o al menos patriota, en el tema cubano.

Otra cosa que marcó De Zurda fue la sistemática denuncia de las arbitrariedades, la corrupción y el comercialismo extremo de la FIFA, que en su afán de obtener dinero no vaciló en vestir a los niños que acompañaron a los jugadores a los terrenos de fútbol del mundial como la mascota de Mc Donalds. Ante ello, algunos se quejaron: “¡qué politizado es de Zurda!”, como si callar lo que hace la FIFA no fuera otra manera de hacer política. Si se habla con el punto de vista de los pobres es politización, si prevalece el de los ricos no hay que molestarse porque ese debe ser el orden natural de las cosas.

Cuando Telesur comenzó a transmitirse en vivo en Cuba, muchos vieron en ello una amenaza para la televisión cubana y De Zurda prueba que ha sido la salvación de nuestros televidentes, víctimas del contraproducente muro que con demasiada frecuencia divide innecesariamente lo político y lo lúdico en los medios nacionales y que sólo sirve para que la natural demanda de entretenimiento de nuestras audiencias sea llenada por lo peor de la industria cultural "made in Miami" o sus imitaciones nacionales. Si Telesur es más político, más antiimperialista, más antineoliberal y más latinoamericanista que todo el resto de la televisión cubana junta y la gente lo prefiere, entonces el problema no es de contenido sino de forma. Sería bueno saber cuántos cubanos estaban viendo “el paquete” en el horario de De Zurda.

Además de Telesur, medios de comunicación como Página 12 o La Jornada prueban la formidable arma que constituye el buen periodismo para las causas contrahegemónicas, cuando apelan sistemáticamente al humor y la ironía en sus titulares, así como en sus respectivas secciones Pirulo de Tapa y Rayuela o en la caricatura política de altísimo nivel.

Pero el centro de la batalla está en la llamada industria del entretenimiento. El video clip de De Zurda nos recuerda cuán lejanos están aquí los tiempos en que la popularidad alcanzada por videos de temas como Cita con ángeles, Di que no o Son los sueños todavía demostraba entre nosotros que es posible conmover asumiendo una idea justa, como sucede hoy con la música del más reciente disco del grupo Calle 13, que merecería más difusión en nuestros medios y que también tuvo su espacio en el programa de Morales y Maradona.