domingo, 20 de junio de 2010

Fuerza por la albirroja

Estamos con Paraguay en el Mundial


Luego de una larga dictadura, corrupción, crisis económicas y privatizaciones, Paraguay entró en la ola de los países progresistas de América Latina.

Fernando Lugo, candidato por el Partido Alianza Patriótica por el Cambio, conformado por diversos sectores de centro e izquierda, fue elegido presidente el 20 de abril del 2008 en unas elecciones históricas, ya que con estas se rompió un largo periodo de gobierno oligárquico liderado por el Partido Colorado. Lugo pasó a la política después de ser obispo católico e hijo de la Teología de la Liberación. Representa el descontento de la población de uno de los países más pobres de Suramérica, y el anhelo de transformaciones importantes para esta nación.

El centro de su plan de gobierno se basa en la reforma agraria integral, la cual permitirá superar la crisis alimentaria que atraviesa el campo paraguayo. De otro lado, el mandato de Lugo ha sido un aliciente para las organizaciones sociales, campesinas e indígenas que nunca se habían sentido reconocidas por un gobierno, así como estos nunca habían asumido su responsabilidad con las problemáticas que afectan a estos sectores. Frente a esto, Lugo adelanta importantes políticas para la garantía de los derechos económicos, sociales y culturales de la población pobre del este país.

La albirroja en Sudáfrica 2010

Paraguay es una de las selecciones suramericanas que más regularidad ha presentado en su historia. Con dos conquistas de la Copa América y ocho participaciones en el Mundial de fútbol (incluyendo la presente edición), esta selección se perfila como una de las grandes revelaciones en Sudáfrica 2010.

Se clasificó como tercero de la zona, con un juego ofensivo, consolidándose como el mejor local y uno de los equipos que menos goles recibió. Para este mundial llegó con una importante baja, la del delantero Salvador Cabañas, quien fue herido de impacto de bala en su cabeza y cuyo proceso de recuperación impidió que asistiera a la cita mundialista. No obstante, Paraguay ha mantenido su buen juego y alto nivel que hoy lo consolida como uno de los mejores de Suramérica y el mundo.

Con una victoria ante Eslovaquia y un empate ante el actual campeón mundial, Paraguay pone a soñar nuevamente a los latinoamericanos con un destacado puesto en el certamen mundialista.