lunes, 27 de febrero de 2012

Norma Arrostito en el estadio de Atlanta

"Yo no me rindo. Yo no colaboro. Mi nombre es Norma Esther Arrostito. Mi nombre de guerra es Gaby. Mi grado es capitán del Ejército Montonero. Esta es la única información que les pienso brindar".



Terminaba el verano de 1974 cuando Norma Esther Arrostito visitó el Estadio León Kolbowsky del Club Atlético Atlanta. Su nombre se había hecho famoso cuatro años atrás, luego de que junto a Mario Firmenich, Carlos Maguid, Ignacio Vélez, Carlos Gustavo Ramus, Emilio Maza, Carlos Capuano Martínez y Fernando Luis Abal Medina secuestraran y asesinaran al general Pedro Eugenio Aramburo, exdictador de la Argentina. Dicha acción tuvo lugar el 29 de mayo de 1970 y fue conocida como el Aramburazo.

El Estadio León Kolbowsky en un partido entre Atlanta y River en 1972. Foto: Sentimiento Bohemio.

El hecho fue llevado a cabo por los Montoneros, una guerrilla urbana argentina de corte nacionalista, peronista y católico, con marcada tendencia antiestadounidense y populista. El Aramburazo, sirvió para dar a conocer públicamente a la organización y para realizar un juicio al General Aramburo por su marcado antiperonismo.

No obstante, la persecución no se hizo esperar. El 3 de septiembre de ese mismo año fueron asesinados varios de los integrantes de Montoneros, entre ellos Fernando Abal Medina, líder innato de la organización y compañero sentimental de Norma Arrostito. A partir de allí, Norma pasó a la clandestinidad y fue apodada como “La Viuda”, una viuda que cargó sobre sí la responsabilidad de mantener cohesionada a la organización. Desde el inicio de Montoneros, Norma se destacó por su brillante formación, lo que le posibilitó ocupar cargos de poder.

Acto de Montoneros en el estadio de Atlanta.

El 11 de marzo de 1974 reapareció Gaby, La Viuda, Norma Esther Arrostito, la representación de la mujer peronista. Ese día, más de 40 mil peronistas se reunieron en el estadio de Atlanta, manifestaron su inconformidad con la manera de ejercer el poder de parte de Perón y se encontraron con la dirigencia de un movimiento con fuertes fracturas en su interior.

Ese día Norma lució sonriente y alegre. Estuvo frente a la figura del Che Guevara y al lado de sus compañeros, levantando el brazo y formando una V con sus dedos, la V que señala Victoria, Vuelve y Vive el General Perón. Esa fue una de las muy reducidas apariciones en público de Norma.

Su historia cambiaría el 2 de diciembre de 1976 cuando fue secuestrada por el Grupo de Tareas de la Marina, conocido como G.T.3.3.2, y posteriormente llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

En la ESMA pasó sus últimos días. Sus recuerdos y reflexiones se dieron en el marco de la tortura y la barbarie de militares comandados por José Rafael Videla, los cuales habían derrocado, el 26 de marzo de 1976, a Isabel Perón y tomaron el poder. Y luego sumieron a la Argentina en uno de sus más crueles y tristes capítulos de su historia reciente. Gaby fue asesinada el 15 de enero de 1978 por envenenamiento.