martes, 4 de mayo de 2010

Empieza el Mundial de Fútbol de Gaza

La rítmica música árabe, el retumbante himno nacional de Italia, los rezos del Corán y el emocionado comentarista beduino dieron paso a una silenciosa atmósfera previa a la inauguración del "Mundial de Fútbol" de Gaza. Unos 5.000 aficionados de todas las edades presenciaron en un día soleado el partido inaugural entre los equipos de Italia y Palestina.

Por Jon Donnison
BBC Mundo

La rítmica música árabe, el retumbante himno nacional de Italia, los rezos del Corán y el emocionado comentarista beduino dieron paso a una silenciosa atmósfera previa a la inauguración del "Mundial de Fútbol" de Gaza.

"Queremos demostrar que la gente de Gaza disfruta de la vida como cualquier otra persona", comenta Tamir Qamoud, del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, que organiza el evento.

Unos 5.000 aficionados de todas las edades presenciaron en un día soleado el partido inaugural entre los equipos de Italia y Palestina.

Las banderas de ambas selecciones ondeaban en el estadio cuando se inició el partido que eventualmente ganaría Italia 1-0, gracias a un penalti.

Unos 16 equipos participan en este campeonato de dos semanas: Palestina, Inglaterra, Turquía, Estados Unidos, Italia, Rusia, Sudáfrica, Irlanda, Egipto, Argelia, España, Serbia, Alemania, Holanda, Francia y Jordania.

La mayoría de ellos están formados por jugadores de la Liga de Fútbol amateur de Gaza y trabajadores extranjeros en la región.

"Queremos mostrar el espíritu de la cooperación internacional en Gaza", explica Balma Yahia, un trabajador de la ONU que juega para el equipo sudafricano.

Durante la ceremonia de apertura, Yahia señala al equipo estadounidense que desfila por el estadio con su bandera:"¡Mira! ¿Cuanta veces puedes ver esto en Gaza? Queremos demostrar que aquí la gente común se entiende".

"Afición fiel"

"El fútbol es fuerte en Gaza", comenta Basil Nasser, un centrocampista del equipo palestino.

"Hay unos 20 clubes buenos con fieles aficionados, pero es difícil lograr que nuestros jugadores viajen y ganen experiencia debido al conflicto con Israel".

Israel y Egipto sellaron sus fronteras con Gaza en 2007 después de que el movimiento islamista Hamas expulsara del territorio a su rival Fatah un año después de ganar las elecciones.

Durante la última década Hamas ha lanzado miles de misiles contra Israel.

El ministro de salud de la administración de Hamas estaba entre los dignatarios presentes en el palco (el líder del movimiento, Ismail Haniyeh, era jugador de fútbol).

Para la ceremonia de apertura, los equipos están completamente vestidos con el uniforme de la selección.

"Creo que me podrías comparar con el jugador Roberto Baggio", dice Gian Luca, un centrocampista del equipo italiano, mientras ata las trenzas de sus zapatos de fútbol nuevos.

Algunos de los jugadores extranjeros tenían un aspecto como si sus mejores días de juego hubieran quedado atrás.

El corpulento italiano tuvo que ser relevado 15 minutos después de empezar el partido. Parecía un poco colorado.

"Es difícil, pero yo voy por Italia", dijo Samar Saleh, una aficionada de unos 20 años.

"Me gusta la forma en que juega Italia. Son muy atractivos y quiero apoyar a los campeones", agregó.

Esperanza internacional

Nunca un equipo palestino ha podido clasificar para un Mundial de Fútbol real, a pesar de que en 2006 alcanzó un respetable puesto 115 en el ranking mundial de la FIFA.

La situación política hizo que sólo pudieran empezar a aspirar a un mundial en 2002, pero no han podido pasar de las fases clasificatorias.

Bajo el bloqueo, puede ser muy difícil para los jugadores palestinos salir de Gaza y viajar al extranjero o incluso para que futbolistas de Gaza y Cisjordania entrenen juntos.

Ambos territorios han sido ocupados por Israel desde 1967. A pesar de que los israelíes se retiraron de Gaza en 2005, mantienen el control de las fronteras, el espacio aéreo y la costa.

Ante este panorama, ¿cree la gente de Gaza que algún día verá a su selección en un Mundial de verdad?

"Quiero ser optimista y responder que si", dice Samar Saleh. "Pero es muy difícil que ocurra".