miércoles, 17 de junio de 2009

Corea del Norte clasifica a Suráfrica 2010 y regresa a un Mundial después de 44 años


El equipo asiático terminó en el segundo puesto del Grupo 2 de su zona, por detrás de Corea del Sur, que paradójicamente contribuyó a la clasificación de los norcoreanos al empatar con Irán 1 – 1.

Por Camilo Rueda Navarro


La selección nacional de la República Popular Democrática de Corea (o Corea del Norte) empató sin goles de visitante en su juego con Arabia Saudita y logró la segunda clasificación a la fase final de un Mundial de fútbol en su historia. Arabia e Irán también peleaban el segundo cupo del grupo, pero los resultados favorecieron a Corea del Norte. Arabia jugará el repechaje, mientras que Irán quedó eliminada.

Corea del Norte jugará en Suráfrica 2010, 44 años después de su única participación mundialista, en Inglaterra 1966, reviviendo aquella historia del “Equipo Chollima”, nombre de un caballo presente en la mitología coreana que fue adquirido para denominar la política nacional de ésos años, que consistía en superar con fortaleza las adversidades. También se creó un himno para la ocasión, en el que se cantaba: “Podemos vencer a cualquiera, también a los más fuertes”. Ese conjunto se hizo célebre por derrotar a Italia y llegar hasta cuartos de final.

La República Popular Democrática de Corea celebró el año pasado el 60 aniversario de su fundación, tras la instauración de un Estado socialista bajo el liderazgo de Kim Il Sung, fundador y máximo dirigente del Partido del Trabajo, quien fue sucedido en 1994 por Kim Jong Il, un gran aficionado al fútbol y promotor del deporte.

Corea del Norte ha protagonizado recientemente con los Estados Unidos un nuevo capítulo de la guerra fría cuando Washington incluyó a Corea del Norte en el “eje del mal” (junto a Irán e Irak) y en la lista de países “patrocinadores del terrorismo” a causa de su programa nuclear.

Luego de algunos acercamientos, Pyonyang emprendió pruebas militares defensivas que han causado el anuncio de sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos y sus principales “aliados” en el lejano oriente: Corea del Sur y Japón.

La clasificación al Mundial abre las puertas a este país agobiado por el bloqueo estadounidense y la satanización y estigmatización permanente de la prensa capitalista de todo el mundo, a causa de sostener un Estado socialista y de no someterse a los dictados estadounidenses.