lunes, 8 de junio de 2009

Croacia: Vuelve el fútbol, vuelve el ritual

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Por IG / Nueva Yugoslavia

Volvía el fútbol internacional a Croacia, y con él, la violencia, los cánticos fascistas y la parafernalia de siempre, en definitiva el ritual que acompaña a la selección en sus compromisos internacionales.

Esta vez el rival era Ucrania, un pais con el que Croacia no mantiene ninguna disputa, ni ha estado en guerra, ni hay por tanto rencillas que solucionar en las calles. Esta vez no hay excusa, no hay ninguna "agresión serbia contra la patria" en la que esconderse y en la que justificarse, simplemente violencia irracional y gratuita.

El seleccionador Slavisa Bilic afirma que sus jugadores se encuentran incómodos con estos cánticos, pero quizas habría que hacerle dos apuntes.

El primero, que el mismo motivaba a sus jugadores en la Eurocopa con música del ultra Thompson Perkovic, y segundo, que podía tomar en consideración las recomendaciones del parlamentario istrio Damir Kajin, quien propuso que los jugadores abandonaran el campo cuando los gritos fascistas aflorasen. Es una buena manera de presión, aunque da la sensación de que los ultras no atienden a razones, ni las leyes de prevención de incidentes deportivos ni sanciones de la UEFA ni nada parece poner fin a esta lacra.

Recordemos que como ya se ha comentado en otras ocasiones, todo viene a colación de la costumbre de los hinchas croatas de animar al equipo nacional con gritos de guerra y esloganes del régimen ustacha (nazis croatas) de la Segunda Guerra Mundial.

En lo meramente deportivo, tropiezo en casa que complica el futuro croata en el fase final del Mundial, los de Bilic han de conformarse con pelear por la segunda plaza.