sábado, 7 de noviembre de 2009

La revolución rusa del fútbol

Por Willy
Futbol Diem

Allá por octubre de 1917, un conjunto de trabajadores y militares rusos se revolucionaron frente al sistema absolutista de el Zar Nicolás dando lugar a la conocida como "Revolución rusa". Dicha revolución acabaría cambiando la historia universal, formando la Unión Soviética y teniendo gran importancia en la Segunda Guerra Mundial.


Noventa años después, otra revolución viene sucediendo desde hace unos años en el fútbol mundial. Un país que hasta ahora nunca había sido una potencia futbolística, está sufriendo una transformación hasta convertirse en toda una referencia a nivel mundial.

La primera piedra hacia esta revolución la puso el Zenit de San Petersburgo. Un equipo liderado por Arshavin, qué sedujo a toda Europa con fútbol muy vistoso que terminaría alzándose con la antigua Copa de la Uefa.

Al año siguiente, el testigo lo cogió la selección rusa,clasificándose para la Eurocopa, algo que ya de por sí era todo un éxito.Un magnífico trabajo de Gus Hiddink(uno de mis entrenadores favoritos) unido al compromiso de los jugadores y a un talento individual de jugadores como Arshavin o Zhirkov aupó a Rusia a unas meritorísimas semifinales ganando a selecciones de renombre internacional.

El 27 de Agosto, en Mónaco, David Taylor cogió una bolita con el nombre de Rubin Kazan lo que suponía que éste iba al grupo C junto a Inter, Barça y Dinamo. Joan Laporta y los suyos, se las prometían felices. La prensa lo calificaba de grupo "fácil" y el principal morbo era el duelo: Eto'o-Ibrahimovich menospreciando a los demás rivales. Lo que pocos sabían, Guardiola era uno de ellos, era la complicación que tenía este grupo en general y este equipo en particular, el Rubin Kazán.

Un equipo muy compacto, sólido y, siguiendo el símil, comunista. Comunista en el sentido de que todos trabajan por igual, todos se sacrifican y el último delantero defiende igual o más que el defensa. Pocas individualidades, quizá el algo sobrevalorado Chori Domínguez o Semak.

Un conjunto que resolvió la gran incógnita del fútbol actual, como ganarle al Futbol Club Barcelona. Al contrario que otros equipos como por ejemplo el Almería, el Rubin no apostó por un marcaje individual a Xavi, ni a Messi sino que apostó por una defensa en zona. Algo muy acertado, ya que se le puede hacer un marcaje individual a uno o dos jugadores, pero el equipo culé cuenta con tantas individualidades que habría que hacer 11 marcajes individuales.

Berdiyev, ese peculiar entrenador que se pasa el partido rezando, apostó por entregarle el balón al Fútbol Club Barcelona y atacar a la contra. Consiguió ganar en el Camp Nou, y si no llega a ser por Valdés,hubiera hecho lo propio en el Estadio Central de Kazán.


A 800 Kilometros de Kazán, se encuentra la gigantesca ciudad de Moscú. Epicentro de la Unión Soviética y capital de el pais más grande del mundo está ciudad cuenta con gran tradición futbolera. Pese a lo que muchos piensan, el fútbol es el deporte nacional de Rusia. Y el equipo por antonomasia de la ciudad donde murió Stalin es el CSKA de Moscú, un viejo conocido del fútbol mundial tras ganar una copa de la UEFA en 2005.

A 2000 Kilometros de Moscú, en la lluviosa ciudad de Manchester, un equipo maravillaba y sorprendía a todo un gigante Europeo. Los presentes en el Teatro de Los Sueños no se creían lo que veían sus ojos: Sus red devils perdían contra todo un desconocido para la mayoría de ellos. Un conjunto bien ordenado, aunque destrozado en la competición estatal, que practica un fútbol extrañamente vistoso. Ya no se podía decir que los equipos rusos solo ganan por jugar en campo propio,beneficiados por las condiciones climatológicas. Destacan cuatro nombres,el espectacular portero Afinkeev, el habilidoso extremo Krasic, el delantero Necid pero sobre todo un nombre: Alan Dzagoev. Un veloz chaval de 19 años, con cuerpo y cara de niño, con la visión de juego de un veterano y con una conducción que recuerda a Leo Messi. Por si fuera poco, cuenta con un potentísimo disparo con la pierna derecha. Ha dejado de ser una promesa, para convertirse en un líder, en el próximo Lenin de la selección rusa cuando se retire Arshavin.

Al final,los rusos acabarían empatando 3-3 pero se fueron con la hazaña de haber tenido en jaque al último subcampeón europeo. Tienen francamente difícil la clasificación para la siguiente ronda, pero haciendo uso de un dicho mucho más mediterráneo, "que les quiten lo bailao".

1 comentario:

Jose Luis Forneo dijo...

Pero para nada comparables a los miticos Estrella Roja de Belgrado, Steaua de Bucarest, Dinamo de Kiev o CSKA de Moscu, Partizan de Tirana, y asi podriamos seguir citando equipos del mitico deporte comunista de verdad, que tantos exitos logro para sus paises.