jueves, 1 de enero de 2009

Cuba: la revolución del fútbol

Cuba es el país del deporte, se ve en cada lado de la isla. Lo que resulta novedoso es que la histórica preferencia por el béisbol y el boxeo está siendo remplazada por una enorme fiebre de fútbol.

"El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor"
Ernesto 'Che' Guevara



Por Pablo Aro Geraldes

Ronaldinho pisa la pelota ante Ballack, la pasa para Totti y dispara ante la salida de Messi, el arco está vacío... ¡Gol! ¡Goooool! La escena no corresponde a una gala entre FIFA XI y Resto del Mundo, no, es una animada jugada en el Paseo del Prado, a metros del Malecón de La Habana, Cuba. Los protagonistas no son, claro, estas grandes estrellas mundiales, se trata de un grupo de niños que disfrutan del balón mientras relatan a viva voz sus sueños de fútbol.

Cuba es el país del deporte, se ve en cada barrio de cada ciudad de la isla. Lo que resulta novedoso es que la histórica preferencia por el béisbol y el boxeo está siendo remplazada por una enorme fiebre de fútbol. Según el Gran Censo 2006 de FIFA, más del 10% de los cubanos practica fútbol. Y no sólo lo juegan: con gran entusiasmo siguen por TV la Liga Española, la UEFA Champions League y se fanatizaron por Brasil y Argentina durante la última Copa América.

A nivel de deporte competitivo, Cuba fue el tercer país (detrás de Bahamas y Australia) en relación de medallas olímpicas por habitantes conseguidas en Atenas 2004, y desde 1972 no se baja de este podio. En los últimos Juegos Panamericanos Río de Janeiro 2007, quedó en el primer lugar en esta comparación, aun cuando a nivel de Producto Bruto Interno es varias veces inferior al resto de los países. El fútbol va en esta dirección, de ahí el crecimiento experimentado en los últimos años.

En el ámbito local, se disputa el 93º campeonato nacional, donde desde esta temporada los 15 distritos del país se reparten en 4 grupos de 4... La cuenta da 16 porque la Ciudad de La Habana tiene dos representantes, uno de ellos es Industriales, un homónimo del equipo más popular del béisbol cubano, bautizado así por el Che Guevara, cuando era ministro de Industria. Cada grupo está conformado por cercanía geográfica, para evitar largos viajes por las antiguas carreteras de la isla. Y se juega siempre en horario diurno, para paliar la crisis energética.

Antonio Díaz, miembro del Instituto Cubano de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), resalta el crecimiento del fútbol: "los estadios se llenan, algo que no ocurre con el béisbol. Es fascinante ver las canchas de Candelaria, donde juega Pinar del Río, o Morón, casa de Ciego de Ávila; son lugares calientes, donde se vive el fútbol con gran pasión. Sin olvidar el Estadio Camilo Cienfuegos, en Zulueta, el más bonito del país".

El poseedor del título es Pinar del Río, la provincia productora de los tradicionales habanos. El día de la final ante Villa Clara había 8 mil espectadores en el estadio La Bombonera de la ciudad de San Cristóbal. El gol del campeonato lo hizo Reinier Alcántara, el artillero favorito de los cubanos.

Al Caribe y más allá

En 1995 Cuba, la mayor de las Antillas, ocupaba el puesto 175 de la Clasificación Mundial FIFA. Después de haber llegado a un tope en el 46, gracias a la actuación en la Digicel Caribbean Cup, hoy está en el 64, lo que significa un enorme mérito, ya que es quinta de la zona Concacaf, por delante de grandes seleccionados con histórica tradición.


Para muchos equipos de la región, la participación en la Caribbean Cup es importantísima, y conseguir allí un pasaje para la Copa Oro de la Concacaf es como ir a una Copa Mundial. Así lo vivió Cuba, que en 2007 tuvo su cuarta participación consecutiva (record del Caribe) junto a los "gigantes" como Estados Unidos, México o Costa Rica. En virtud del amateurismo, todos los cubanos juegan en su patria y la Selección Nacional puede reunirlos cuando guste, por el tiempo necesario, una ventaja que casi ninguna federación tiene en el mundo.

Camino a los Juegos Olímpicos de Beijing, Cuba terminó primera en la ronda caribeña –por delante de Haití, Trinidad y Tobago y Granada– y se ganó un lugar en la liguilla final, algo que no conseguía desde 1984. Esta zona final de ocho países dará dos lugares para el torneo olímpico masculino... la empresa se ve difícil para los dirigidos por Raúl González Triana. De todos modos, el progreso está en marcha: "Estas competiciones nos dan la posibilidad de medirnos, de tener una parámetro de nuestro crecimiento", explica Antonio Garcés, Secretario General de la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC). Y lo reafirma Rufino Sotolongo, entrenador de las selecciones femeninas: "Aquí tenemos pocas posibilidades de ver fútbol femenino y llegar a una ronda final nos da la posibilidad de seguir aprendiendo. El hecho de aparecer en el Ranking FIFA ya es un estímulo". Claro, las niñas son la otra cara del crecimiento. Su campeonato vivió este año su sexta edición desde 2001 (se canceló en 2002) y tuvo siempre a las mismas campeonas: Ciudad de La Habana, la base del equipo nacional. En cuanto a la Selección, es la primera experiencia, que lleva dos años y medio de trabajo, con chicas desde los 14 años. La niñas del Sub 20 buscan clasificar a la Copa Mundial Chile 2008 y a diferencia de sus compañeras de la Selección mayor, son 100% futbolistas: "Estas niñas del Sub 20 empezaron jugando al fútbol, no como las de la mayores que provienen del atletismo. Son más inteligentes y dedicadas que los hombres, sus progresos se ven día a día", cuenta orgulloso Sotolongo.

Estas jóvenes ya están en la ronda final (pasaron a Anguilla, Antigua y Barbuda y Barbados, que no se presentó). Lo mismo ocurre con la Selección Olímpica: junto a Jamaica, Puerto Rico y Trinidad y Tobago pasaron a la Segunda ronda del Caribe. De allí las dos mejores irán a la liguilla final con Canadá, Estados Unidos, México y Costa Rica. Al igual que los varones, solamente dos irán a Beijing.

Otro de los puntos de constante avance es el futsal (fútbol de salón, nota de Fútbol Rebelde). Cuba es el único país de la Concacaf que participó en las últimas tres Copas Mundiales: España, Guatemala y Chinese Taipei. "A partir de Guatemala comenzó el camino del crecimiento. Y en los Juegos Panamericanos de Río –donde por primera vez se jugó futsal– pudimos llegar más lejos que el quinto puesto logrado", opina Garcés.

Fútbol para todos

Palmeras, automóviles modelo ’58, tabaco, ron, buena música... y balones. Las pelotas de fútbol ruedan por Cuba cada vez más. Hay mayor actividad en todos los niveles. Volvieron a disputarse los torneos amistosos previos al inicio de la temporada, como la copa Radio Ciudad del Mar, en Cienfuegos, o la copa Tele Rebelde, en la capital. "Estamos decididos a que se juegue fútbol en toda la Isla y durante todo el año, como paso medular para lograr el salto cualitativo", asegura Luis Hernández, presidente de la AFC.


Juegan todos. Desde hace cinco años, el fútbol es una asignatura escolar obligatoria, para niños y niñas. Desde los 8 a los 16 años, los pequeños y jóvenes disputan el tradicional campeonato infantil Caribito. En el otro extremo está el torneo de veteranos único en el mundo. Allí participan hasta abuelos de ¡70 años!

"Hay que alcanzar el desarrollo social del fútbol en un país de béisbol, para que el fútbol sea un hecho cultural que atraiga a los jóvenes es indispensable empezar desde los niños, pero está claro que en Cuba hay enormes posibilidades formativas", expresó César Menotti (DT campeón mundial 1978 con Argentina) cuando visitó Cuba en 2005 para brindar una clínica a entrenadores.
Este crecimiento empezó a mostrarse también puertas afuera: en 2004 Vladimir Massó se convirtió en el primer árbitro cubano en pitar en un campeonato mundial de la FIFA, en este caso la Copa Mundial de Fustal. Y hay más: por primera vez después de 18 años, Cuba inscribió a su campeón en la Copa de Campeones de la Concacaf. Allí está Pinar del Río, que en noviembre se midió con Baltimore de St. Marc (Haití), Bassa SC (Antigua y Barbuda) y Jong Colombia (Antillas Holandesas).

Cuba ama al deporte y el mundo es testigo de lo que la pequeña isla puede dar, sobreponiéndose a las dificultades del embargo económico.

En 1938, el país tuvo su única asistencia a la Copa Mundial de la FIFA, en Francia, donde eliminó trabajosamente a Rumania antes de caer con un estrepitoso 0-8 ante Suecia, en cuartos de final. En junio próximo se cumplirán 70 años de esa participación. De paso por La Habana, Daniel Jordaan, presidente del Comité Organizador de Sudáfrica 2010 expresó un deseo: "Si existe un país al cual queremos ver en la Copa del Mundo, ese es Cuba". Si el progreso continúa, en algunos años los niños del Malecón dejarán de imitar a los ídolos de Brasil, Italia o Argentina para soñar y ser felices con sus propios jugadores.



Contra el bloqueo, solidaridad

En los Juegos Olímpicos de Montreal ’76 Cuba consiguió un tremendo empate 0-0 ante la Polonia de Lato, Tomaszewski, Deyna y compañía, potencia máxima del amateurismo que se pregonaba. El héroe cubano de ese partido fue el defensor Antonio Garcé, hoy Secretario General de la AFC.

En su escritorio del Estadio Pedro Marrero, analiza el futuro del fútbol en Cuba por el lado de la cooperación: "Japón y Corea antes eran beisboleros, lo mismo que Venezuela. En Venezuela en pocos años el fútbol estará por encima del béisbol. Cada país tiene que tener su estilo, y nosotros tenemos que incrementar el intercambio con Venezuela".

El estadio Pedro Marrero, de La Habana, no luce su mejor cara. En 2005 el huracán Katrina destruyó una de sus torres de iluminación y arrancó completamente la otra. Volaron también los techos de la tribuna, que se está terminando de reconstruir. Y todo cuesta dinero. Cada año la FIFA aporta 250.000 dólares para viajes y equipamiento. "Sin esa asistencia estaríamos limitados. Y a la vez, esa ayuda financiera nos obliga a participar en todos los torneos. Los directivos de FIFA nos comunicaron que están muy conformes con el uso que se le da al dinero aquí", cuenta Garcé.

Víctor Aragón, vicepresidente de la AFC, fue concreto: "Necesitamos más balones, mejores canchas y entrenadores de mayor nivel". Las respuestas están llegando. La Confederación Brasileña de Deportes hizo una donación de pelotas y luego se sumó el club español Getafe, que aportó mil balones, que se repartieron 3 en cada uno de los 169 municipios y el resto fue a las escuelas deportivas.

Por el lado de los técnicos y el intercambio de experiencias, hay un fuerte agradecimiento al argentino César Menotti: "él se viene identificando con la Revolución cubana desde los años ’70, admira al Che y hace poco posibilitó el fogueo de nuestras selecciones en Argentina para jugar partidos previos a decisivos torneos internacionales", acota Luis Hernández, presidente de la AFC. Menotti fue intermediario para que la Secretaría de Deporte argentina abonara todos los gastos de estadía en Buenos Aires.

Quizá el máximo exponente de la cooperación lo aporte un modesto club de la Bundesliga 2 alemana. El Trabajo Comunitario es uno de los pilares de la Revolución Cubana y los jugadores del Sankt Pauli entendieron que la solidaridad puede ir de la mano de la alta competencia: desde 2005 realizan su pretemporada en Cuba y, junto a un grupo de aficionados alemanes, realizan trabajos comunitarios. Ellos iniciaron la campaña ‘Viva con agua de Sankt Pauli’, con la que se reunó dinero para construir bombas de agua para escuelas de Cuba. Un golazo.

Artículo publicado en la revista FIFA Magazine, en enero de 2008.

Tomado de: Periodismo de fútbol internacional