viernes, 17 de octubre de 2008

Por un barrismo social

Los líderes de las diferentes barras deben participar y aportar, para canalizar todos los inconvenientes, obstáculos, dificultades que se perciben en las diferentes regiones y concentrar positivamente toda la información, teniendo en cuenta que dentro de los jóvenes barristas hay un gran potencial humano que se debe aprovechar.

Por Esperanza Navarro


Los recientes acontecimientos de violencia sucedidos en el fútbol colombiano prenden aún más las alarmas, acrecientan odios y no contribuyen en nada a solucionar los conflictos. Y aunque rechazo todo tipo de violencia, venga de donde venga, no podemos desconocer que esta situación no es ajena a la realidad que vive el país.

Para nadie es un secreto el aumento del desempleo, de la deserción escolar y universitaria, del hambre, la desintegración social y familiar. Nos hemos dado cuenta que la gran mayoría de los jóvenes barristas del país hacen parte de familias con problemas socio-económicos, que generan dificultades intrafamiliares, donde hay falta de afecto, de respeto, de tolerancia, son jóvenes sin oportunidades laborales, educativas, culturales, y cuyo único medio de diversión, de recreación, de desfogue de su situación, es el fútbol, es asistir al estadio, es viajar a acompañar a su equipo, corriendo riesgos, pasando hambre y frío.

Tampoco podemos desconocer la influencia negativa de los medios de comunicación, que estigmatizan, desinforman y señalan negativamente a los diferentes barristas, creando un ambiente no propicio por parte de la sociedad para todos.

Creemos que la violencia en el fútbol, en los estadios y aún fuera de ellos, entre los barristas, es consecuencia del conflicto socio-político, de la situación eononómica cada vez más precaria, por lo que el primer responsable para intervenir, con soluciones efectivas es el Estado. Estas soluciones deben ser estudiadas, analizadas y resueltas desde el gobierno central, en acuerdo con los entes departamentales y municipales.

Claro que los líderes de las diferentes barras deben participar y aportar, para canalizar todos los inconvenientes, obstáculos, dificultades que se perciben en las diferentes regiones y concentrar positivamente toda la información, teniendo en cuenta que dentro de los jóvenes barristas hay un gran potencial humano que se debe aprovechar, por lo que debe haber una relación fluida entre el gobierno y los líderes barristas.

Tampoco desconocemos que gran parte de los conflictos son originados por la fuerza pública, ya que ellos no disimulan su rabia y aún sin motivo, llegan amenazando, golpeando, atropellando, lo que desata aún más la ira de muchos de los jóvenes. A la fuerza pública también se le debe educar e involucrar en la solución del problema.

No es fácil, se requiere de un proceso en el que se comprometan gobierno, fuerza pública, medios de comunicación, líderes barristas y en general la población, con soluciones efectivas y duraderas, cuyos resultados se obtienen a largo plazo, pero que, finalmente, se puede lograr.

Esperamos que con los últimos acontecimientos no se aumente la estigmatización, la persecución, el atropello... la violencia sólo genera más violencia.