domingo, 6 de enero de 2013

Jugadores del Milán abandonaron partido por insultos racistas

El partido amistoso que disputaban el pasado jueves el Milán y el Pro Patria fue suspendido después de que los jugadores del conjunto 'rossonero' decidieran retirarse por los insultos racistas que recibieron por parte de algunos aficionados.




Kevin-Prince Boateng detuvo el juego a los 26 minutos del partido, que se disputaba en campo del Pro Patria, de la cuarta categoría del fútbol italiano. Enojado por los insultos racistas, el ghanés lanzó el balón contra el público, se quitó la camiseta y dejó el césped. A continuación fue seguido por sus compañeros.

El árbitro suspendió el partido con el marcador 0-0 y no se reanudó. Según el Milán, varios seguidores del equipo local habían insultado de forma racista a sus jugadores Boateng, M'Baye Niang y Sulley Muntari.



"Estoy decepcionado y triste, pero pienso que fue la decisión correcta no volver al campo, por respeto a nuestros jugadores y a todos los jugadores de color de la liga", dijo el entrenador del Milán, Massimiliano Allegri.

"Debemos parar este comportamiento incivilizado. Italia tiene que ser un poco más civilizada e inteligente", añadió.

El capitán del equipo, Massimo Ambrosini, también se refirió al hecho: "Fuimos insultados desde el principio. Hemos lanzado una clara señal", dijo.

Durante la interrupción, los jugadores del club amateur de la ciudad de Busto Arsizio intentaron hablar con los seguidores para posibilitar la continuación del partido.

El presidente del club, Pietro Vavassori, condenó los gritos racistas y mostró comprensión por la reacción de Boateng. "Estoy desolado, pero entiendo la decisión del Milán", dijo. Según el dirigente, los causantes del altercado no pertenecen a los grupos de hinchas del club.

Con información de agencias