jueves, 13 de septiembre de 2012

Policía británica alteró pruebas de la tragedia de Hillsborough

El primer ministro británico, David Cameron, pidió disculpas ante la Cámara de los Comunes por la "doble injusticia" que padecieron los familiares de los fallecidos. También reconoció que Margaret Thatcher estaba al tanto de la falsedad de las declaraciones policiales.


Durante la semifinal de la Copa de Europa entre el Liverpool FC y el Nottingham Forest, que se realizó el 15 de abril de 1989, 94 personas murieron por asfixia o paro cardíaco, aplastadas contra las vallas de la tribuna occidental del estadio del Sheffield Wednesday, ubicado en el centro de Inglaterra. Otras dos ciudadanos fallecieron en los días posteriores.

El primer informe del juez forense determinó que las víctimas sufrieron una asfixia traumática que les dejó inconscientes en pocos segundos, para luego, unos minutos después, morir. De ese concepto se concluía que la suerte de los fallecidos no podría haberse cambiado.

Sin embargo, el pasado 12 de agosto el Hillsborough Independent Panel -presidido por el obispo de Liverpool, James Jones, y con acceso ilimitado a 450.000 documentos-,
encontró que la policía británica alteró las pruebas de la investigación sobre la tragedia de Hillsborough, con lo cual la culpa de la avalancha humana recayó sobre los aficionados.

Los hechos

Los nuevos análisis revelan que 28 de las personas que murieron no tenían obstrucciones circulatorias y que 31 presentaban síntomas que dan cuenta de que el corazón y los pulmones continuaron funcionando después de la avalancha.

Esas evidencias señalan, según el informe, que esos individuos podrían haber sufrido una "asfixia reversible", en contra de lo que se determinó en la investigación sobre la tragedia, que concluyó en 1990.

Los nuevos datos apuntan, además, que la seguridad en Hillsborough era precaria "en todos los niveles", y que las deficiencias en el estadio eran "bien conocidas" por las autoridades. Un año antes se produjo otra avalancha en la misma grada, pero no se tomaron medidas adecuadas para evitar que volviera a ocurrir.

La capacidad del campo se había sobrestimado de forma significativa, las vallas de las gradas no cumplían los estándares de seguridad y el dispositivo de rescate funcionó con falta de coordinación, según el documento.

A pesar de esas evidencias, las autoridades trataron de atribuir la tragedia al comportamiento de los hinchas, hasta el punto de que la policía escudriñó sus archivos informáticos en busca de datos que oscurecieran la "reputación de los fallecidos".

También se encontró que 116, de las 164 declaraciones policiales, fueron adulteradas para que la policía saliera mejor librada, y que la ambulancia de los servicios de South Yorkshire también alteró declaraciones para así evitar ser objeto de críticas.

El informe indica, además, que las muestras de sangre para detectar alcohol se tomaron sin ninguna razón médica, y que se buscó "poner en duda la reputación de las personas fallecidas" al revisar si tenían antecedentes criminales.

Habla Cameron

El primer ministro británico, el conservador David Cameron, expresó sus disculpas, tanto por las fallas de seguridad que impidieron evitar el desastre como por los intentos de ocultarlos por parte de la policía, que, como se mencionó, modificó "significativamente" 164 declaraciones y eliminó las otras 116 en las que se ponía en cuestión su labor.

"La policía alteró las pruebas sobre lo ocurrido y trató de echar la culpa a los aficionados", señaló Cameron, quien subrayó otros dos fallos puestos de relieve en el documento: la incapacidad de las autoridades para proteger a los aficionados y el "dudoso" informe forense original.

"En mi opinión, resulta obvio que las nuevas evidencias revelan cuestiones de vital importancia que deben ser examinadas. La fiscalía será ahora la que decida si se apela al Tribunal Superior para que anule la investigación original y se lleve a cabo una nueva", afirmó Cameron.

La posición de Thatcher

Entre los documentos del informe se encuentra un memorando dirigido a Margaret Thatcher, quien ejerció como primera ministra del Reino Unido desde 1979 a 1990. En ese documento se le informaba sobre la responsabilidad que las investigaciones preliminares arrojaban sobre las autoridades policiales.

"El comportamiento a la defensiva y a veces engañoso de las autoridades de South Yorkshire suena deprimentemente familiar", señala el documento. "Demasiados policías con experiencia parecen carecer de la capacidad o el caracter necesarios para percibir y admitir faltas en su organización".

En una nota manuscrita, sin embargo, la señora Thatcher señaló que el gobierno no respaldaría todas las conclusiones del "memo", sino únicamente la manera en que se llevó a cabo la investigación y algunas de sus recomendaciones.

Tomado de Semana.com