miércoles, 14 de marzo de 2012

CAP Ciudad de Murcia: Una afición dueña de su destino

Club de Accionario Popular Ciudad de Murcia. Es el nombre del nuevo proyecto que vio la luz en agosto de 2010 y que este pasado fin de semana dio su primer paso adelante, de nuevo en competición, con el ascenso a Primera Autonómica. Detrás de todo, la historia de un Club que rozó la cima del fútbol español, y una afición única por haberse convertido en dueña de su destino y del alma de su equipo.

Por Juanjo Ruiz, Charly López y Javier Sánchez
Vavel


Sábado 10 de marzo. 17:00. Un sol radiante invade una vez más la ciudad de Murcia. Esa tarde, decenas de banderas rojinegras ondean al viento en el campo de fútbol de “El Arenal”, en Espinardo. Para unos, era una de las muchas tardes soleadas que preceden a la calurosa primavera de la capital del Segura, para otros, había llegado el día con el que llevaban soñando desde septiembre de 2010.

19:00, el pitido del árbitro señala el final del partido ante el Albudeite. La felicidad comenzaba a invadir el alma de centenares de personas. ¿Qué que es lo que ha pasado en el transcurso de esas dos horas? Un equipo histórico ha vuelto a resurgir de sus cenizas de la mano de su afición: el CAP Ciudad de Murcia había dado uno de sus primeros paso ascendiendo a la Primera Autonómica.

La historia “Ciudadana”

El Ciudad de Murcia surgió en el verano de 1999 de la mano de Quique Pina. El equipo comenzó su andadura en Territorial Preferente bajo la dirección en los banquillos de Paco Pliego. El Municipal José Barnés era testigo de sus entrenamientos y partidos, pese a la promesa del Concejal de Deportes del Ayuntamiento de remodelar el terreno de juego de La Flota. Tras Paco Pliego y Andrés García Tébar, fue el propio Quique Pina quien tomaría las riendas del equipo, logrando el ascenso a Tercera División.

En la temporada 2000-2001, el club realizó un jugoso proyecto para tratar de conseguir el ascenso a Segunda División B. Alfonso Guzmán fue entonces el elegido para dirigir el Ciudad. Los rojinegros realizaron una gran campaña acabando la Liga con 99 puntos, cifra récord en su momento. Dos años después de su fundación, el Ciudad de Murcia ya se encontraba en Segunda División B.

Para la primera temporada en Segunda B, el equipo rojinegro logró que el Ayuntamiento de Murcia le permitiera jugar en el Estadio de La Condomina. El fichaje estrella de esta campaña sería Pepe Aguilar procedente del Real Murcia. El equipo se mantuvo en la zona media-alta de la clasificación, pero no logró engancharse a los cuatros primeros por lo que comenzó el baile de entrenadores: Javi López, que era quién había arrancado la temporada, era sustituido por Crispi y este a su vez por Carlos Orúe. Con éste último llegarían unos magníficos resultados y la clasificación para el Playoff. El sorteo les encuadró en el grupo de ascenso junto al Barakaldo, Pontevedra y CD Castellón. Castellonenses y murcianos eran los claros favoritos y así lo dejaron patente desde un primer momento, jugándose la clasificación en los choques que disputaron unos contra otros. En el encuentro jugado en Castalia, el marcador reflejaría resultado gafas, mientras que en La Condomina el Ciudad pasó por encima al derrotarles por 3-1.

Para el año siguiente el objetivo era claro: permanecer y afianzarse en Segunda División. Por otra parte, se inició la conversión del club en Sociedad Anónima. Juanma Lillo fue el elegido para capitanear al equipo en una aventura tan importante como difícil. Pese al buen juego que desplegaba el equipo, los resultados no llegaban y fue sustituido. Juan José Enríquez sería su sucesor y conseguiría mejores resultados que el entrenador guipuzcoano. Pese a esto, también iba a ser destituido a favor de Fernando Zambrano. En el último partido frente al Algeciras, se consiguió la permanencia matemática. Dani Güiza, por aquel entonces un desconocido y a día de hoy jugador que, entre otros títulos, ostenta una Eurocopa en su palmarés, fue clave al lograr 16 goles.

Afrontando esta vez el segundo año en la categoría de plata del fútbol español, el Ciudad de Murcia siguió una línea irregular durante el comienzo liguero. Así pues, en el mercado de invierno se renovó casi por completo la plantilla a la espera de conseguir mejores resultados. También hubo cambios en el banquillo. Miguel Álvarez dejó su lugar a Julián Rubio. Los partidos pasaban y el Ciudad sufrió hasta el final de Liga. Julián Rubio también fue cesado y el entrenador fue de nuevo Miguel Álvarez. La permanencia volvió a conseguirse en la última jornada tras derrotar al Salamanca. Por segunda temporada consecutiva, el jugador clave fue Dani Güiza al lograr en esta ocasión 21 goles. Al término de la temporada fue traspasado al Getafe. Al año siguiente, se construyó un equipo joven y con hambre de fútbol, que tenía como objetivo no pasar tantos apuros como en las campañas anteriores. El entrenador elegido en esta ocasión fue Abel Resino. El equipo comenzó muy fuerte la competición. Ya en la segunda vuelta, se consiguió una buena racha de resultados, lo que les valdría para situarse a tan solo tres puntos de la zona de ascenso marcada por el Levante. En el último partido de Liga el Ciudad de Murcia necesitaba vencer y que el Levante perdiese para ascender a Primera División. Los granotas vencieron su encuentro por 1-0 mientras que los rojinegros ganaron el suyo 2-0 ante el Nástic de Tarragona. Pudieron acariciar la gloria del fútbol nacional con los dedos.

Quique Pina y el Ayuntamiento de Murcia propiciaron la venta del club

En la cuarta temporada en Segunda División (2006/2007) se contrató a Jose Luís Oltra como entrenador. Se querían repetir los éxitos de la pasada campaña. Tras un buen año, el Ciudad de Murcia finalizó en la cuarta posición. Sin embargo, el Ayuntamiento de Murcia no estaba dispuesto a ayudar al club a construir las infraestructuras necesarias y así no se pudo subsistir. Ante todo esto, Quique Pina decide vender el club. Carlos Marsá, empresario y presidente del CP Granada 74, manifiesta su intención de comprar el club, trasladarlo a Granada y renombrarlo como el que él ya presidía, creando así el Club Granada 74 S.A.D. El 6 de junio de 2007 se hizo oficial la venta. El último partido del Ciudad en casa, en Murcia, se convirtió en una protesta masiva contra Quique Pina. Billetes de 500 euros con la cara del expresidente rojinegro, cubrían las gradas del estadio. Comenzaban años de oscuridad.

2010: Nace el CAP Ciudad de Murcia

Tras el paso, con más penas que glorias del Ciudad de Lorquí, que al año siguiente pasó a llamarse Atlético de Ciudad, el día 12 de septiembre de 2010 una nueva luz volvió a surgir de la nada. Ochenta personas del club, aficionados la gran mayoría de ellos, se reunieron con la intención de llevar a cabo un último intento para revivir la esencia “ciudadana”. Tras dicha reunión, se decide dar vida a un proyecto totalmente innovador en España para llevar y gestionar al nuevo y definitivo Club de Accionario Popular Ciudad de Murcia. Por bandera, una afición que había tenido el poder de tomar las riendas del club y convertirse ellos mismos, de manera definitiva, en los dueños de su destino.

Después de votar la Junta Directiva del Club, el CAP Ciudad de Murcia se comenzó a mover para entrar cuanto antes en la competición. Así pues, se procedió a registrar al equipo en la Federación Murciana de Fútbol, comenzando desde lo más bajo, la Segunda Autonómica. Se decide que César Gálvez (exportero del Mallorca en Primera División) sea el entrenador de una plantilla que aún no contaba con jugadores. Así que el Club convocó los días 7, 8 y 9 de junio de 2011 unas pruebas abiertas para la selección de los primeros jugadores que iban a empezar a escribir la historia de este nuevo equipo. Previamente, se había establecido que el campo de fútbol de “El Arenal”, a las afueras de Murcia, iba a ser la nueva casa del Ciudad de Murcia. Mientras tanto, el Espinardo C.F., equipo centenario de la Región de Murcia, iba a ser el encargado de nutrir a través de sus categorías inferiores al Ciudad de Murcia, sirviendo como la prometedora cantera del equipo.

Después de mucho luchar, todo estaba listo. Por fin, el 1 de agosto de 2011, comenzó una pretemporada llena de ilusiones y esperanzas. Era el pistoletazo de salida de una nueva aventura.

Sistema de Accionario Popular: Modelo de Club innovador en España

Son pioneros. En la lucha contra el fútbol de ahora en el que el aficionado ha ido adquiriendo cada vez menos atención, el CAP Ciudad de Murcia ha acogido un modelo de club que encaja a la perfección con su filosofía e ideología. El Sistema de Accionario Popular pretende evadirse de cualquier pretensión del que ellos mismos denominan “fútbol moderno actual”. Siguiendo la estela de clubes europeos como el Football Club United of Manchester o el AFC Wimbledom, donde la especialidad reside en el fundamental papel del aficionado, el CAP Ciudad de Murcia pretende asentar las bases en este país de un nuevo modelo de gestión, dando un golpe en la mesa para que todo el mundo sepa que otro fútbol es posible.

Las bases del modelo de Accionario Popular tienen su fundamento en la propia afición, y residen en una organización sin ánimo de lucro del Club, donde todos los beneficios obtenidos vayan a dirigirse a la mejora del equipo, luchando contra los intereses personales. Cualquier aficionado, a través de una determinada cantidad de dinero anual, puede comprar una acción que dé derecho a un voto. Un voto que servirá como cualquier otro para participar en la gestión y en el gobierno del Club en cualquier aspecto a la hora de tomar decisiones en la Junta. Esta misma tendrá el objetivo de evitar el mercantilismo absoluto para impedir que el equipo se convierta en un negocio que se pueda comprar y vender. A fin de cuentas, y por primera vez en este país, el Club llega a pertenecer al cien por cien a sus aficionados, logrando que ningún empresario pueda llegar a romper una filosofía, basada en el amor a unos colores, a través del dinero.

Desde dentro del propio CAP Ciudad de Murcia, son conocedores de que las Sociedades Anónimas de este país han hecho perder los valores propios del deporte, convirtiendo al fútbol en un negocio, y asentándolo dentro de nuestra sociedad como si de un principio más se tratara. Este nuevo modelo de Club en España que acoge el Ciudad pretende una lucha. Una lucha contra aquellas personas que hicieron alejar las “guerras futbolísticas” de los terrenos de juego, para pasarlas a los despachos y a las empresas. También una lucha contra aquellas personas que consideren que es más importante que un partido de fútbol sea visto desde el bar o desde casa a través de la televisión, que el propio aficionado, movido por sus amores, vaya cada semana a su estadio a animar, haga el tiempo que haga, al equipo con el que se siente identificado. Con todo ello, el club rojinegro quiere poner una primera piedra llena de esperanza para que el fútbol vuelva a estar en el sitio del que no debió marchar, el de los aficionados como verdaderos protagonistas de este deporte. El CAP Ciudad de Murcia es una nueva luz, aún titubeante pero que empieza a aluminar, dentro de la lucha contra el fútbol negocio.

El poder de la afición rojinegra

Fieles. Esa es la palabra que mejor define a los aficionados del Ciudad de Murcia. Hubo épocas mejores, de eso no hay duda, pero ellos siempre han estado ahí. No les importa si en Segunda División, recorriendo algunos de los mejores estadios de la geografía española, o en Segunda Autonómica visitando recintos deportivos en los que incluso el estado del terreno de juego complica la práctica del fútbol.

Si fuésemos por numerosos campos de Primera División preguntado a los aficionados: -¿De qué equipo es usted? La gran mayoría contestaría: “Mallorca y Barcelona, o Espanyol y Real Madrid”. Sin embargo, si vamos a las gradas de “El Arenal” y realizamos la misma pregunta la respuesta es tajante: -“¿Yo? Vivo por y para el Ciudad de Murcia”. En los corazones de estos aficionados no tiene cabida ningún equipo más, el color rojinegro recorre sus venas, ya esté su Ciudad en la primera división como en la última. Además, que ellos mismos, como aficionados que por las tardes acuden al estadio a animar a los suyos, sean los dueños de su equipo a través de este sistema de gestión, hace que los hinchas del “City”, como ellos mismos se llaman, sean algo más que especiales: un ejemplo a seguir en todas las categorías del fútbol nacional.

Un ascenso para empezar a escribir la nueva historia

Aún empezando en la última división del fútbol español, la Segunda Autonómica, el Ciudad de Murcia se ha mostrado a lo largo de esta temporada 2011/2012 con gran ilusión partido tras partido, siempre en busca del ascenso que acabó por culminarse el pasado sábado 10 de marzo.

Llevados en cada partido en volandas por su fiel afición, tanto en El Arenal, como fuera de su casa en los desplazamientos por la Región de Murcia, el Ciudad ha logrado unos grandísimos números que han hecho que se conviertan en el primer equipo de España en ascender de categoría esta temporada. Los rojinegros, contando con el último partido ante el Albudeite en el que se impusieron por 7-0, han conseguido nada más y nada menos que 20 victorias en 22 partidos en Liga. Unas estadísticas difíciles de superar, que se completan con los 78 goles realizados hasta la fecha.

Por todo ello, no cabía ninguna duda que tras el partido del ascenso del pasado fin de semana, El Arenal se iba a convertir en una toda una fiesta de los jugadores y los aficionados que volvieron a llenar las gradas del campo de fútbol. No era para menos. La primera temporada del nuevo Ciudad de Murcia había sido todo un éxito.

Lágrimas y sonrisas: El Ciudad está de vuelta

Las lágrimas del presidente del Club, José Francisco Navarro Martínez, al término del último partido, presenciando a afición y jugadores unidos cantando de alegría y júbilo en la grada por el primer ascenso del nuevo Ciudad, reflejaban el sufrimiento de los ya pasados años de desgracia, que sobre todos los seguidores del Ciudad de Murcia han tenido que vivir desde la desaparición del club en lo más alto de Segunda División. Con esfuerzo y trabajo, la alegría y la ilusión han retornado a un esperanzador “City”.

VAVEL no quiso perder la ocasión y entrevistó tanto al presidente como a dos jugadores del Ciudad de Murcia.

-J.F.Navarro Martínez (Presidente):

Una aventura: “En este caso ha sido la propia afición la que cogió las riendas. Lo vivimos con mucha ilusión, la ilusión de ver a 600-700 personas el día del ascenso a Primera Autonómica. Es un orgullo que la afición lleve las riendas del equipo que tú quieres. Solo quieres lo mejor para él.”

Mejoras en Primera Autonómica: “Queremos establecer un cuerpo técnico más profesional. No incluimos al entrenador, que ya es profesional, sino por ejemplo buscaremos un fisio que se dedique al completo al club. Pero sobre todo desarrollar un área que es la de publicidad, y la de empresas que puedan apoyar al equipo. Es algo que resultará importante conforme avancemos en las categorías. Pensamos que conforme vayamos subiendo de categorías el presupuesto irá aumentando, será mayor. El beneficio en este caso es que este año hemos hecho diversos gastos que el año que viene por ejemplo no tendremos que hacer”

Sobre el futuro del Ciudad: “Queremos tener los pies en el fútbol. Sabemos que el fútbol moderno pone las cosas difíciles: siempre habrá algún club que compita contigo y ponga más dinero aunque no lo tengas, y es lo que está ocurriendo.”

Grandes jugadores han pasado por el Ciudad de Murcia: “No hay mayor orgullo que ver un jugador que entrena contigo pueda llegar a ser algo glorioso en el futuro. Es el caso de Dani Güiza. También Guardiola, después del problema con el doping en Italia, se vino a entrenar unos días con el Ciudad de Murcia cuando era entrenado por Juanma Lillo, debido a la gran relación. Qué duda cabe. Que un jugador de nuestra plantilla al final se acabe convirtiendo en algo grande, sería todo un sueño.”

El Modelo de Accionario Popular: “Puede sentar las bases en este país, porque los clubes de estas categorías que no tengan a una persona que ponga el dinero detrás, no son viables. Qué mejor que una afición potente que sea la que tome las riendas, y la que aporte ese dinero para llevarlo. Esta gente que está animando, aunque venga un empresario ofreciendo una cantidad de dinero por el club no lo aceptaran, porque saben que estarían vendiendo su alma. Esto ya nos ha ocurrido y nunca más nos volverá a ocurrir”

-Raúl Jimeno (Capitán)

La afición, un ejemplo a seguir: “La afición es la que nos ha llevado al ascenso esta temporada y es lo mejor que tenemos. Sin ellos no sería lo mismo.”

El año que viene, en Primera Autonómica: “El año que viene esperamos ni más ni menos que hacer lo que hemos hecho este año. Iremos a por el ascenso otra vez”.

-Pedro Luis Meroño (Portero)

Primer éxito del nuevo Ciudad de Murcia: “Así es. Es un proyecto que se vive con mucha ilusión, desde el Accionariado, desde el club, los propios jugadores. Vamos todos a una y esperamos que esto pueda seguir repitiéndose. Ahora vamos a disfrutar de este ascenso, que es lo que toca”.

Sois el primer equipo español que consigue el ascenso de categoría: “Hemos hecho las cosas lo mejor que hemos podido, y creo que no nos ha podido salir mejor. Es lo mejor que me ha pasado en mi vida futbolística”.