viernes, 10 de diciembre de 2010

Cine y fútbol: Hermano (Venezuela)

La historia narra las vivencias de dos hermanos de crianza que crecen como los mejores jugadores de fútbol de su barrio y que tienen un sueño en común: pertenecer al Caracas FC

Por José Márquez



Hermano, la película venezolana del director Marcel Rasquin que parte la liga en el exterior y crea expectativa en la nación, se estrena mañana en todas las salas del país. Esta cinta es más que una cachetada moral que refleja ese lado de Venezuela que a nadie le gusta ver, pero que está allí y lo ignoramos para sentirnos mejor. Tienes que verla.

A muchas personas les molesta que en el país se haga cine basado en barrios, groserías, drogas, sexo y reguetón. Esas personas son las mismas que van a ir mañana a gastar su dinero viendo el estreno de Eclipse en lugar de asistir al de Hermano.

Ayer (30 de junio) se realizó el pre-estreno del film criollo ganador de la estatuilla del San Jorge de Oro como Mejor Película, además del Premio de los Críticos y el Premio del Público, en el 32avo Festival Internacional de Cine de Moscú. La cosa se realizó simultáneamente en varias plazas públicas y barriadas del país, totalmente gratis. El cine que todos queremos.

La historia narra las vivencias de dos hermanos de crianza que crecen como los mejores jugadores de fútbol de su barrio y que tienen un sueño en común: pertenecer al Caracas FC. Uno es malandro, Julio (Eliú Armas) y el otro no, Daniel (Fernando Moreno) , situación que genera varios conflictos en la trama. Un caza talentos del equipo (Gabriel Figueira, guitarrista de Gaélica) los ve jugar cierta vez y los cita para que demuestren sus habilidades.

La película fue financiada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), y producida por A&B Producciones. Fue desarrollada en la barriada de San José de “La Dolorita” en Petare. El guión no es cualquier vaina; está muy bien elaborado de principio a fin. Las tomas convencen y las actuaciones son lúcidas. Punto extra: todos los actores son desconocidos para el público, lo que logra una mayor conexión de los expectadores con la historia.

El final de la cinta es inesperado, pero convicente. Te deja con la boca más abierta que la de Steven Tyler cuando canta. No hay nada como apreciar la aparición de los créditos de un film y sentir que enriqueciste tu cerebro con dos horas de un trabajo bien hecho y bien terminado, además de sentir la inmensa necesidad de aplaudirle a sus realizadores, así estén ausentes.

Reguetón, pachanga, Alfredo Naranjo y Nana Cadavieco comprenden el soundtrack de la película. Por otro lado, la mitad del dinero recaudado en la boletería será destinado a Unicef y a sus programas sociales.

Cautivante, emotiva, reflexiva y brillante… así es Hermano.

Reseña publicadamente en julio de 2010 en el blog Planeta Urbe