viernes, 20 de agosto de 2010

El "Pocho" Lavezzi presenta la Asociación Niños del Sur

El jugador de fútbol Ezequiel Lavezzi abre un Centro para la infancia en riesgo


Necesitamos que el centro crezca para incorporar más chicos y profundizar los programas que venimos desarrollando. Por eso invitamos a todos a colaborar”. (Ezequiel Lavezzi)

En octubre de 2009, Ezequiel Lavezzi, junto con su hermano, Diego, abrieron las puertas de la Asociación Civil Niños del Sur (Ansur), una entidad sin fines de lucro que asiste en forma integral a niños y preadolescentes en situación de necesidad de Villa Gobernador Gálvez, provincia de Santa Fe, Argentina.

La asociación nació con la misión de mejorar la calidad de vida de infantes en contexto de vulnerabilidad social a través de un programa de asistencia integral que fortalezca el desarrollo de sus subjetividades, aptitudes e inserción social.


Los niños pertenecen a familias que se encuentran en situación de vida signadas por el riesgo y la exclusión social: vinculación con el mercado laboral informal, ausencia de protección social, vínculos familiares endebles, resquebrajamiento del eje paterno-filial, viviendas precarias en zonas geográficas urbano-marginales de Villa Gobernador Gálvez.

Ansur está presidida por Diego Lavezzi y cuenta con un equipo de profesionales idóneos que día a día acompañan a los niños en distintos programas que apuntan a potenciar sus capacidades y trabajar entorno a sus dificultades.

El centro coordina con la Escuela 1281, a la que asisten los treinta chicos que hoy participan del centro infantil. En el marco del respeto de sus entornos y pautas culturales se desarrolló una serie de programas que actúan desde una perspectiva holística en aras de fortalecer la posibilidad de construir un futuro a través del aprendizaje, la cooperación, la generación de vínculos solidarios y la integración social con su familia y comunidad.

De ese modo, se brinda a los niños asistencia integral desde almuerzo y merienda diaria, apoyo escolar, taller de educación para la vida, computación e inglés, música, plástica, actividades recreativas y educación física; atención sanitaria y asistencia psicológica. Además de acciones extraprogramáticas y solidarias.

Fuente: Rebelión