viernes, 26 de febrero de 2010

La Policía se enfrentó a los ultras belgas y detuvo a un centenar

El Athletic en Europa

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Por Gara

A pesar de todas las ilusiones que la parroquia rojiblanca tenía puestas en eliminar al Anderlecht y lograr el pase a octavos de la Europa League, visto lo visto durante el partido, lo más positivo de la eliminatoria será la visita turística a Bruselas.

Tras la agresión sufrida el miércoles por la noche por dos aficionados rojiblancos, aumentó el ya amplio dispositivo desplegado por el centro de Bruselas. Algo que impidió, por ejemplo, que una decena de ultras del Anderlecht entrasen en la Grand-Place, donde se había reunido buena parte de la hinchada del Athletic, en torno al mediodía.

Para entonces ya habían saltado las últimas, y más potentes, alarmas. A través de diferentes fuentes se conocía la convocatoria, via sms, de una concentración de ultraderechistas a las cuatro de la tarde en una céntrica plaza, cercana al lugar en el que los autobuses debían recoger a los aficionados para llevarles al Vanden Stock. Las fuerzas de seguridad tomaron nota y, cerca de un centenar de ultras fueron detenidos, según comunicó Christian de Connick, portavoz de la Policía de Bruselas.

Ese centenar de aficionados fue interceptado en la Place de la Monnaie, cuando se dirigían a la Grand Place, aparentemente con la intención de provocar a los aficionados del Athletic.

Afortunadamente, la amenaza neonazi dio algún respiro a la afición rojiblanca desplazada a Bruselas. Aunque en este caso la escolta policial también fue considerable, restando cierto encanto al acto, la mañana estuvo protagonizada por la colocación de la camiseta del Athletic al popular Manneken Pis.

La Peña Athletic 1-7, recién inaugurada en la capital belga, fue la promotora de una iniciativa -con el correspondiente permiso del Ayuntamiento de Bruselas- en la que participaron unos 200 seguidores del Athletic, encabezados por Fernando García Macua y José Ángel Iribar. También estuvieron presentes el presidente de la LFP José Luis Astiazaran, que viajó a Bruselas para apoyar al club rojiblanco en una cita especialmente delicada, así como autoridades locales, incluyendo al alcalde de la capital belga.

Sanción de Antiviolencia

Mientras tanto, el Athletic ya conoce cuál puede ser su primera sanción oficial por los incidentes vividos la semana pasada en San Mamés. La Comisión Antiviolencia propuso ayer multar al club rojiblanco con 7.250 euros por «deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia en el estadio» durante el partido.

Se trata, en realidad, de dos multas. Una de 3.750 euros, por no impedir que al final del partido se produjera una invasión masiva del terreno de juego por parte de seguidores de ambas aficiones. La Comisión, además, recordó que el club rojiblanco ya fue propuesto anteriormente para otra sanción por hechos similares. La otra multa, de 3.500 euros, corresponde a que el club no evitó la introducción de una bengala, que posteriormente fue encendida, y un bote de humo lanzado al terreno de juego durante el desarrollo del encuentro. Ambos artefactos fueron encendidos por la afición belga pero, lógicamente, correspondía al Athletic, por medio de los cacheos que se realizan en los accesos, haber impedido su introducción al estadio.

La Comisión Antoviolencia también ha propuesto multar con 4.000 euros y la prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de doce meses a cada uno de los diez aficionados identificados, que en el partido entre Athletic y Anderlecht lanzaron piedras contra los seguidores del conjunto visitante en las inmediaciones de San Mamés.

Falta aún por conocer la determinación de la UEFA al respecto. La sanción podría conocerse este mes de marzo -aunque en el caso del Austria de Viena se demoró más de dos meses y medio-, cuando está previsto que se reúna el Comité de Disciplina del organismo europeo encargado de tomar la decisión final.