miércoles, 11 de marzo de 2015

Víctima de racismo declina invitación del Chelsea

“No pueden comprarme con un papel”, dijo el francés afectado por un ataque racista de los hinchas “blues” en el metro de París.


Por Camilo Rueda Navarro

El 17 de febrero pasado, cuando el Chelsea visitaba Paris por la Liga de Campeones de Europa, hinchas de ese equipo impidieron a un hombre negro subir al metro de la ciudad mientras cantaban lemas racistas.

Ante el repudio del hecho, que quedó registrado en un video, el entrenador de ese club, José Mourinho, invitó a la persona afectada al partido de este miércoles en Londres entre los “blues” y el Paris Saint-Germain.



Sin embargo, el ciudadano francés víctima del incidente (identificado sólo como Souleymane) declinó la invitación, afirmando que “no pueden comprarme con un papel”. Agregó que seguía “traumatizado” y que  no quería sentarse en un estadio “cerca de esa gente que me empujó”.

En el video del incidente, reproducido por la prensa europea, se puede ver un grupo de hinchas del Chelsea cantando “Somos racistas y es como nos gusta ser”, mientras empujaban a Souleymane cuando intentaba entrar en un vagón del metro.

Los hechos se produjeron antes del partido entre el Paris Saint-Germain y el Chelsea que terminó con un empate 1-1. Cinco de los aficionados involucrados recibieron una sanción por la que se les prohibió asistir a los partidos, gracias a que el video permitió su identificación.

“Aún escucho las voces de esa gente que me empujó por el color de mi piel”, narró Souleymane a una emisora francesa. “Ya no puedo ir a trabajar. Convivo con el racismo, pero es la primera vez que tengo que ir al médico a pedirle pastillas para tranquilizarme”, añadió.

“Quiero que esa gente sea procesada y que se haga justicia. El racismo debe parar”, dijo Souleymane, en su emotivo testimonio.

Tras los hechos, Mourinho dijo estar “disgustado” por el comportamiento de los hinchas de su equipo, y pretendió remediar el hecho con la invitación a Souleymane para que asistiera al estadio de su club en el partido de vuelta. Pero con el rechazo a la invitación queda en evidencia la gravedad de los hechos y la necesidad de medidas efectivas para afrontar el racismo.