domingo, 11 de octubre de 2015

Un año de conflicto futbolístico entre Albania y Serbia

El envoltorio fatídico que ha pasado a rodear los Albania-Serbia, un enfrentamiento que va mucho más allá de lo futbolístico



Por Carlos Martín Rio y Marcel Beltran
Revista Panenka

¿Quién es Bekim Balaj? ¿Qué club lo tiene contratado? ¿Cuál es el rol que desempeña en la selección albana de Giovanni de Biasi? ¿Se trata de un delantero corpulento pulido para fijar a los centrales rivales o más bien es un ariete móvil con tendencia a caer en los carriles con la finalidad de generar más espacios en el centro? Todas estas cuestiones han pasado a ser secundarias en los últimos meses, por mucho que su apellido nunca hubiera salido tanto en los periódicos como ahora. Bekim Balaj es el ‘19’ de Albania que se llevó un sillazo el 14 de octubre de 2014 durante los altercados en el Stadion FK Partizan. Ése es Bekim Balaj para medio mundo.

¿Y Stefan Mitrovic? ¿Quién es Stefan Mitrovic? ¿Qué tal está rindiendo en el Gent belga? ¿Ha mejorado las sensaciones que dejó en Valladolid? ¿Cómo se está desenvolviendo como zaguero titular de la selección de Serbia? ¿Va bien por alto? ¿Sufre en carrera? Pocas referencias periodísticas hay al respecto. Aunque de fotos suyas estamos hasta la bandera. Sobre todo esa en concreto en la que se le ve bajando un dron a la tierra en un terreno de juego de Belgrado. Mitrovic es, sobre todo, ese tipo de la imagen, y ya nunca dejará de serlo.


Porque el último año ha supuesto un antes y un después en la historia de los Albania-Serbia. Todo ha cambiado a raíz de entonces. No nos detenemos a analizar sus duelos en la pizarra, la confrontación de sus estadísticas de posesión o incluso su lugar en las tablas clasificatorias. Ahora observamos sus enfrentamientos futbolísticos desde otro prisma, atendiendo a un contexto social y político determinado, y bajo un clima no tan lejano a lo bélico. Sí, bélico. El fútbol vuelve a ser la excusa. Aunque esta vez no por una buena causa.

El partido del 14 de octubre del 2014

Con la disputa del Albania-Serbia de clasificación para la Eurocopa 2016, se cerró otro capítulo más de la historia de tensión entre los dos países, esta vez con el fútbol como protagonista. Hace casi 12 meses, el 14 de octubre de 2014, un dron que portaba una bandera con la representación del territorio de la “gran Albania” –que incluye parte de las actuales Macedonia, Grecia y, claro, Serbia-, interrumpió el partido de clasificación que disputaban las dos selecciones en el estadio del Partizan, en Belgrado.

Además del mapa que resume las aspiraciones nacionalistas albanesas, el emblema también mostraba los rostros de dos héroes del país: Ismail Qemali, figura clave en la independencia de Albania respecto al Imperio Otomano (1912), e Isa Boletini. Este último, precisamente, fue un guerrillero que había combatido a los serbios, antes de morir, durante la Primera Guerra Mundial (1916). La representación de sus rostros iba acompañada de la palabra “Autochthonous”, una referencia a la reivindicación de los albaneses como el pueblo originario de los Balcanes.

El aparato volador se situó justo al lado del defensor serbio Stefan Mitrovic, que arrancó la bandera del águila negra con desmán. Algo que no gustó un pelo a los jugadores albaneses. Se inició así una trifulca entre jugadores que pronto se extendió a la grada. Los aficionados más radicales de Serbia saltaron al campo y los jugadores albaneses escaparon como pudieron hasta los vestuarios. Ante la situación de tensión y peligro, el colegiado inglés Martin Atkinson decidió suspender el partido. La UEFA tomó cartas en el asunto, dio por perdido el encuentro a Serbia y le castigó deduciéndole tres puntos de su casillero.

Aunque las disputas territoriales entre los dos países balcánicos han sido una constante histórica, la UEFA, que recomendó que los albaneses no viajaran hasta Belgrado para ver el partido de la discordia, no considera que deba prohibirles competir entre ellos, como sí hace, en cambio, con los equipos rusos y ucranianos o con las selecciones de Armenia y Azerbaiyán.

Alegando que nunca se ha producido un conflicto entre los dos países, el máximo organismo del fútbol continental parece ignorar que Kosovo, país que se declaró unilateralmente independiente de Serbia en 2008, tiene una mayoría étnica albanesa –aunque una importante concentración de población serbia al norte. Antes de esa proclamación, que contó con el apoyo de Estados Unidos y la mayoría de países de la Unión Europea, albaneses y serbios se enfrentaron en los últimos años del siglo XX en la llamada Guerra de Kosovo, iniciada tras la proclamación de la independencia de la antigua provincia yugoslava por parte de esa mayoría albanesa. El conflicto dejó, por un lado, una limpieza étnica de los serbios sobre los albaneses de Kosovo, y, por otro, los ataques de los rebeldes albaneses a la población serbia y los bombardeos de la OTAN sobre territorio serbio. La interpretación estricta de la UEFA –no ha habido conflicto directo entre ambos estados- se diluye dentro del heterogéneo mapa étnico balcánico.

¿Pero quién pilotaba ese dron? Para responder a esta pregunta recomendamos este artículo publicado en el New York Times por el periodista James Montague, colaborador de Panenka. En él, Montague habla con Ismail Morina, un albanés de 33 años que vio la escena de la discordia desde una torre de una iglesia de Belgrado. Él dirigió el dron. En su charla con el periodista británico, Morina relata que su plan respondía a una venganza: en 2010, cuando vivía en Milán con su familia, vio por la televisión como varios aficionados serbios quemaban una bandera albanesa. Al quedar emparejados los dos países en la fase de clasificación para Francia 16, Morina vio su oportunidad. En Albania, Morina se convirtió en un héroe nacional, aunque las amenazas que recibe por parte de grupos radicales serbios le han llevado a tomar la decisión de comprar una pistola. La cosa, quizás, se le ha ido de las manos: la policía lo detuvo el miércoles; además del arma, tenía 30 entradas para el partido que se iba a disputar ayer en Albania.

El partido del 8 de octubre del 2015

Desde la distancia a veces nos da la impresión de que los conflictos con el tiempo se apaciguan, como si el mero paso de los meses fuera una herramienta lo suficientemente eficiente para deshilvanar todas las tensiones y dramas construidos en el origen del problema. Nada más lejos de la realidad. El fuego más corajudo siempre se mantiene encendido, aunque quede apartado de nuestra vista.

Quizás por eso algunos se llevaran una sorpresa cuando, a pocos días del partido de vuelta entre Albania y Serbia, todas las alarmas volvieran a encenderse. Desde nuestra periferia europea es difícil percatarnos de cómo siguen palpitando las catástrofes ajenas. No así en los países que viven el choque diariamente, y que acumulan motivos para pensar que todo puede ir a peor. Temerosas como estaban las autoridades albanesas por que pudieran volver a vivirse escenas parecidas a las del partido de ida, el nuevo cruce, previsto en la ciudad de Elbesan, fue declarado de inmediato como ‘Partido de Alto Riesgo’.

No hicieron falta muchos avisos oficiales para caer en la cuenta de que aquel era un ambiente impropio para la realización de un evento deportivo. Las medidas de seguridad impuestas por Albania, focalizadas básicamente en las urbanizaciones de Tirana y Elbasan, que están separadas por 33 kilómetros, destacaron por ser de lo más extremas. En el estadio y sus entornos estuvieron destinados más de 1.500 policías, con el único objetivo de proteger la integridad de los asistentes al encuentro. Todos los negocios y bares situados en las cercanías del campo fueron obligados a bajar sus persianas. Dos helicópteros policiales sobrevolaron la zona con tal de no perderse el mínimo desajuste del plan organizado. E incluso algunos pisos contiguos, que no tenían permitido facilitar el acceso a sus balcones a ningún desconocido, tuvieron que ceder sus tejados a las autoridades para que se colocaran en ellos varios francotiradores.

Tal despliegue policial vino todavía más alentado por los dos precedentes que calentaron la víspera del partido. Por un lado la detención del conductor del dron, como ya hemos comentado anteriormente en el artículo, y por otro por el ambiente hostil que acompaño la llegada del autocar de los serbios al acontecimiento, perdiendo el mismo uno de sus cristales después de recibir el impacto de una piedra.

El partido, si es que todavía puede catalogarse como tal, se desarrolló por suerte sin ningún accidente remarcable (más allá de los pitos al himno). El combinado nacional de Serbia, que se había tomado la cita como una especie de revancha después de ser sancionada con la derrota tras los altercados de Belgrado, se impuso con autoridad ante los locales. Los jugadores de Radovan Ćurčić fueron superiores de principio a fin, aunque se reservaron el placer de decantar el marcador para los últimos instantes: los tantos de Kolarov (90+1) y Ljajic (90+4) sellaron el triunfo.

Matemáticamente hablando, los albaneses han quedado un poco tocados tras el tropiezo. Conviene recordar que, en medio de todo este seguido de capítulos desagradables que han sido capaces de ensombrecer hasta la mejor de las noticias, sus jugadores habían completado hasta el momento una gran fase de clasificación, obteniendo buenos resultados y teniendo muy cerca el billete para la primera Eurocopa de su historia. Ahora, Albania, que suma once puntos en el grupo I, deberá jugarse el todo o nada a una carta. Culminar la proeza y estar en Francia el verano que viene pasa por derrotar a Armenia en el último duelo del calendario. Serbia, por su parte, ya hace tiempo que no tiene opciones de clasificarse.

sábado, 3 de octubre de 2015

Premier League fans set for ticket price protest this weekend

Supporters from all 20 Premier League clubs, as well as 10 from the Championship, will unite in protests across the country


Hamish Mackay
Mirror

Fans from across the UK are taking action this weekend over the continued rise of ticket prices in football.

Supporters from all 20 Premier League clubs, as well as 10 from the Championship, will unite in protests up and down the country.

A recent study found ticket prices in England's top flight to be the most expensive in the world, averaging at £53.67 per game (more than double the Bundesliga average).

Premier League chief executive Richard Scudamore previously acknowledged that away fans in particular are one of the division's "unique strengths", and the Football Supporters' Federation would like to see that reflected with a £20 cap on away tickets.

FSF chief executive Kevin Miles said: “Over the past 25 years money has flowed into football enriching players, owners, executives and agents – we think it’s about time fans saw some of the benefits too.

“Nine out of 10 fans feel that football is too expensive but fans’ loyalty and commitment to their clubs is being exploited.

“The impact of rising prices has been particularly felt by away fans at Premier League level, who also have to contend with high travel costs and kick-off times changed for TV, and that’s why we’ve focussed on away fans with our “Twenty’s Plenty” campaign.

“It’s not just the Premier League where we see high prices though - every week we hear from fans unhappy at ticket costs lower down the pyramid.

“The FSF believes that prices have to come down and on the first weekend in October, fans from across the country will deliver that message – get in touch with the FSF if you’d like to join in.”

sábado, 26 de septiembre de 2015

Fiscalía suiza abre proceso contra Blatter

Al presidente de la FIFA se le acusa de mala administración y apropiación indebida. Las acciones bajo sospecha incluyen un pago millonario a Michel Platini, actual presidente de la UEFA.


Por BBC Mundo

Las autoridades suizas anunciaron que han abierto un procedimiento criminal contra "Sepp" Blatter, presidente de la FIFA. Blatter fue interrogado por representantes del fiscal general suizo, que sospechan que cometió los delitos de mala administración criminal y, alternativamente, apropiación indebida.

La fiscalía suiza sospecha que el 12 de septiembre del 2005, Blatter firmó un contrato con la Unión Caribeña de Fútbol –cuando Jack Warner era presidente de este organismo– que resultó "desfavorable" para la FIFA.

La fiscalía sospecha que en la implementación de este acuerdo, Blatter incumplió sus obligaciones fiduciarias y actuó contra los intereses de la FIFA.

La fiscalía sospecha también que Blatter realizó un pago irregular de unos US$2 millones a Michel Platini –presidente de la UEFA– que se hizo supuestamente por trabajos realizados entre enero de 1999 y junio del 2002. El pago fue ejecutado en febrero del 2011.

Blatter fue interrogado el jueves por representantes de la fiscalía. Con anterioridad, el dirigente deportivo ya había negado cualquier acción indebida.

Blatter "coopera"

El abogado de Blatter, Richard Cullen, aseguró en un comunicado que su representado "está cooperando" y expresó su confianza en que se aclare la situación.

"Tenemos confianza que cuando las autoridades suizas tengan una oportunidad para revisar los documentos y las evidencias, verán que el contrato estaba correctamente preparado y negociado por los miembros apropiados del personal de FIFA que eran rutinariamente responsables de esos contratos, y ciertamente no hubo malos manejos".

La fiscalía misma recordó en su comunicado que "como con todos los investigados, la presunción de inocencia también debe aplicar para el señor Blatter".

Platini, por su parte, también fue interrogado en calidad de alguien que puede aportar información, según el comunicado emitido por el Ministerio Público.

La fiscalía realizó un registro en la sede de la FIFA y en las oficinas de su presidente y se llevó documentación.

El escándalo

La FIFA se encuentra sumida en un escándalo de corrupción desde hace meses y varios de sus directivos ya están siendo procesados criminalmente.

El escándalo se centra en el proceso de selección de las sedes para los mundiales de fútbol del 2018 y 2022, que están siendo objeto de una investigación penal tanto en Estados Unidos como en Suiza. Y las acusaciones de pago de sobornos han llevado a muchos a pedir que Rusia y Catar sean eliminadas como países sedes y se ordene una nueva votación.

Las acusaciones de corrupción, sin embargo, van incluso más allá. Y como resultado del escándalo, Blatter se vio obligado a presentar su renuncia, la que, en principio, se hará efectiva hasta el próximo 26 de febrero.

sábado, 12 de septiembre de 2015

"Refugees welcome"

Solidaridad desde el fútbol con los refugiados de las guerras imperialistas

St. Pauli y Borussia Dortmund

Arsenal

Bayern Munich

Oldenburg

FC United of Manchester

sábado, 29 de agosto de 2015

Crimea funda su propia liga de fútbol

Ocho equipos de la península recientemente adherida a Rusia crearon su propio campeonato, luego de que la UEFA se opusiera a su vinculación al fútbol de ese país

Foto: Alineaciones de Sevastopol y Tavriya en el primer partido de la historia de la Premier de Crimea.

La península de Crimea, luego de declarar su independencia de Ucrania y de anexarse a Rusia por decisión de un referendo popular, inició su propia liga de fútbol profesional el 22 de agosto pasado.

Aunque en un primer momento los clubes de Crimea (incorporada a la Federación Rusa desde marzo del 2014) habían determinado su vinculación al campeonato nacional ruso, la oposición de la UEFA bloqueó esa posibilidad.

De este modo, ocho equipos de ese territorio organizaron su propio campeonato, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Deportes de Rusia y de la propia UEFA.

Los clubes que integran la nueva liga son el Bajchisarái, el Berkut, el Evpatoria, el Kafa, el Okeán, el Rubín, el Sebastopol, y el TSK de Simferópol (antiguo Tavria).

Las autoridades deportivas de Crimea esperan que el campeón de la nueva liga pueda participar en torneos europeos la próxima temporada, para lo cual ya adelantan negociaciones con la UEFA.

Rusia había aprobado la incorporación de los equipos de Crimea a sus campeonatos. Incluso tres cuadros alcanzaron a debutar en la Copa de Rusia (torneo alterno a la liga).

El conflicto

Ucrania padece una confrontación originada tras un golpe de Estado que generó que algunos territorios con estrechos lazos étnicos y políticos con Rusia reclamaran su soberanía y desconocieran a Kiev.

En el caso de Crimea, en el 2014 declaró su independencia y después aprobó su anexión a la Federación Rusa, luego de lo cual se tramitaba la vinculación de los clubes de Crimea a los torneos rusos.

Algunos directivos y futbolistas ucranianos pidieron a la FIFA sancionar a Rusia y retirarle la sede del Mundial del 2018, pero el organismo respondió que el conflicto es jurisdicción de la UEFA y de las federaciones implicadas.

La UEFA, por su parte, impidió que los clubes de Crimea se vincularan al fútbol ruso, aunque avaló la creación de un nuevo campeonato.

Con información de EFE