domingo, 26 de abril de 2015

Euzkadi: Un equipo de hermanos


El 26 de abril de 1937, la aviación del Eje fascista bombardeó la población vasca de Guernica. Ese día la Selección de fútbol de Euskadi debutó en París.

jueves, 23 de abril de 2015

Sankt Pauli ayuda a los refugiados en el Mediterráneo

El club alemán junta fondos para colaborar con el rescate de inmigrantes en alta mar


Por Canchallena

Pregonan ideas socialistas, se multiplican las banderas con la imagen del Che Guevara, sus jugadores salen al campo de juego con música de AC/DC y en la platea hay un cartel con un mensaje que pega directo en la historia alemana: "No hay fútbol para los fascistas", dice. Por algo, cada 27 de enero conmemoran la liberación de Auschwitz.

Sankt Pauli, ahora en segunda división, es conocido por su "rebeldía" y por su apoyo a diferentes causas, por lo que no sorprende la última noticia que llega desde Hamburgo: el club empezó a juntar fondos para la organización "Seawatch", que colabora en el rescate de refugiados en peligro en el Mar Mediterráneo.

En días donde nuevos naufragios aumentan la lista de fallecidos africanos que mueren intentando llegar a Europa, desde St. Pauli prefirieron ayudar y responder a lo que califican como "una catástrofe humanitaria".

Según anunciaron en su sitio oficial, las donaciones para "Seawatch" se pueden hacer en Kiezhelden.com, una página de crowdfunding (se utiliza para hacer pequeños aportes para diferentes proyectos) y eso asegura que el cien por ciento de lo donado vaya directo al proyecto.

La embarcación de la organización proporcionará asistencia humanitaria a los refugiados en la zona marítima entre Malta y la costa de Libia.

martes, 21 de abril de 2015

Colombia: Llegan las finales del Primer Campeonato Nacional Indígena de Fútbol

Del torneo saldrá la primera Selección Colombia Indígena de fútbol, que representará al país en la Copa América Indígena en Chile



Del 21 al 25 de abril se disputará en Bogotá la instancia final del Primer Campeonato Nacional Indígena de Fútbol "Más allá del balón".

Esta iniciativa es impulsada desde el 2013 por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), con el fin de minimizar el reclutamiento forzado de jóvenes indígenas a través del deporte y de nuevas alternativas innovadoras de inclusión y paz.

La final del Primer Campeonato Nacional Indígena de Fútbol la disputarán diez equipos: Amazonía, Vaupés, Casanare, Vichada, Valle, Caldas, Pijao, Uwa, Wayúu y Zenú, de los cuales saldrá la primera Selección Colombia Indígena de Fútbol de la historia, que representará a nuestro país en la Primera Copa América Indígena de Fútbol en Chile.

La dirección técnica de este equipo estará a cargo de Carlos “El Pibe” Valderrama y Jhon Jairo “El Pocillo Díaz”.

Durante el 2014, más de 700 jóvenes indígenas, representantes de 82 de los 102 pueblos indígenas de Colombia, se sumaron a esta apuesta de país, compartiendo con otras sociedades su riqueza cultural y su talento deportivo, en un deporte que aunque no es autóctono le aporta al cultivo permanente de la paz.

Con información de la ONIC

lunes, 13 de abril de 2015

Eduardo Galeano y Günter Grass hablan de fútbol

Diálogo ficticio construido con frases de Eduardo Galeano y Günter Grass tomadas de entrevistas, artículos o conferencias. Los dos, grandes escritores y aficionados al fútbol, fallecieron este lunes con pocas horas de diferencia


Por Toni Padilla

… las cucharillas golpean los vasos, llenos de café. Dos ancianos, en una mesa, charlan sobre fútbol.

G.G: Y tú, ¿de qué equipo eres?

E.G: De Nacional. El club de mi vida, de mi niñez. Aunque con el tiempo valoro el talento por encima de las camisetas. Ya no me importa el color de la camiseta si el jugador tiene talento, juega bien. Soy un mendigo de una buena jugada.

G.G: Entiendo. Me sucede más o menos lo mismo, aunque no valoro tanto el buen jugador como el ambiente. Casi disfruto más con un partido de segunda que de tercera. La Bundesliga, con tanto dinero, ha cambiado demasiado.

E.G: La verdad es que si una jugada de talento, un buen partido, tiene como protagonista a un equipo chico, pequeño… casi mejor.

G.G: En este deporte-negocio, las diferencias entre clubes grandes y pequeños ya son imposibles de salvar. Por eso siempre he sido del Friburgo, aunque también entiendo y apoyo la causa del Sankt Pauli. Defender un fútbol popular me parece justo. Que la gente sea propietaria, no las marcas.

E.G: Con la FIFA es complicado. Son como una dictadura. Con estructura monárquica. La monarquía más misteriosa del planeta, sus secretos fueron sellados con siete llaves.

G.G: Si, ellos se aseguraron que el deporte ya no fuera de la gente. La FIFA lo convirtió todo en un negocio. Ganar dinero, sólo ganar dinero. Por eso no pude disfrutar el Mundial del 2006. Le di la espalada y participé en los actos que se organizaron en el campo del Sankt Pauli contra la FIFA.

E.G: Yo el Mundial lo sigo, lo admito. Cuando llega el torneo, pongo el cartel de cerrado por vacaciones. Los uruguayos somos así, nacemos cantando un gol…

G.G: Un gol o una final pueden cambiar la historia de un país. Mira la final del Mundial de 1954. Ganó Alemania y todo el país lo celebró como un milagro, fue clave en la recuperación de toda una nación. Siempre me pregunto qué hubiera sucedido si el árbitro no les anula el gol del empate a los húngaros.

E.G: ¿Y Uruguay? El fútbol nos metió en el mapa. Y la moral subió en 2010, con las semifinales. Cuando Luis Suárez sacó la pelota con las dos manos, se expulsó del Mundial para que Uruguay siguiera. Fue un maravilloso momento de locura patriótica.

G.G: A mí me costó mucho conectar con la selección. Piensa que me he criado con dos Alemanias separadas. Y en 1974 se enfrentó mi pasaporte con mi ideología. No fue fácil. Aunque entonces no seguía tanto el fútbol.

E.G: ¿No te gustaba?

G.G: Sí, me gustaba. Bueno, estaba aparcado, tenía otras cosas en la cabeza. Había jugado de joven en Danzig. Luego salió de mida y volvió. Sobretodo por mi hijo Bruno, que pidió jugar en un equipo.

E.G: ¿No jugaste nunca más?

G.G: Bruno me pidió que jugara un partido de padres de la escuela. A los cinco minutos no podía más. Aunque metía buenos centros. Desde la izquierda, cómo no.

E.G: A mi me tocó vivir siempre como hincha, aunque admito que no soy enemigo de nadie, ni de Peñarol. En eso soy diferente, creo.

G.G: Sin duda. El fútbol sin hinchas no es fútbol.

E.G: El hincha rara vez dice: «Hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Eso me gusta. Muchos intelectuales, de izquierda o de derechas, nos critican por amar el fútbol…

G.G: Me importa poco lo que digan. El intelectual que menosprecia los gustos del pueblo. Típico. Yo menosprecio la FIFA. Como Maradona.

E.G. Ah, El Diego.. Un dios sucio, el más humano de las dioses. Mujeriego, tragón, borrachín, tramposo, mentiroso, fanfarrón…en pocos minutos, metía el mejor gol y otro de tramposo…curioso tipo.  ¿Cuál es tu jugador favorito?

G.G: Iashvili. El georgiano. Incluso cuando metía goles parecía melancólico. ¿Y el tuyo?

E.G: Varela. Jugadores como Messi son un milagro hoy, pues juegan bien. Pero nadie como el negro jefe. Muchas veces pude comer con él y me contaba cosas del Mundial del Maracanzo. Una vez, comiendo, le sonó el teléfono. Era Zizinho, el brasileño de ese Mundial. Aunque fueron derrotados, los jugadores de ese partido eran amigos. Zizinho lo llamó… ¿Sabes con qué motivo? Contar que tenía la gripe.

G.G: Precioso, precioso. Otro fútbol. Más humano. Documentándome para el libro ‘Mi siglo’, descubrí que antes de la primera final de la Bundesliga, en 1903, los jugadores del Deustcher de Praga se emborracharon antes del partido…imagina.

E.G: ¿Un club checo jugando la liga alemana?

G.G: Eran otras épocas. Las fronteras y el fútbol cambiaron. Lo sabes bien, los escribiste en ‘Fútbol a sol y sombra’.

E.G: Me suena ese libro, amigo. Me suena.

domingo, 12 de abril de 2015

Evo Morales juega fútbol con sindicalistas en Panamá

El presidente boliviano anotó cuatro goles en un partido amistoso


Evo Morales, presidente de Bolivia, sacó tiempo en su visita a Panamá esta semana para celebrar un partido de fútbol con líderes sindicales que asistían a la Cumbre de los Pueblos, reunión alternativa a la Cumbre de las Américas.

El mandatario, gran aficionado al fútbol, llevó el número 10 de su equipo, que se impuso 12-2 con cuatro goles del propio Morales.

El presidente boliviano asistía a la Cumbre de las Américas, que sesionó el viernes 10 y sábado 11 de abril en Ciudad de Panamá.