lunes, 17 de junio de 2013

De centro de tortura a refugio

El Estadio Chile, rebautizado Víctor Jara, se ha convertido en el mayor refugio para el crudo invierno chileno.


Unos días después del sangriento golpe militar de Chile en 1973, el popular compositor y director de teatro Víctor Jara fue arrastrado al sótano de un complejo deportivo bajo techo que se había convertido en un centro de detención y tortura.

El nuevo gobierno consideraba un enemigo a Jara, miembro del Partido Comunista. Muchas personas creen que hubiera sido una poderosa voz contra la dictadura del general Augusto Pinochet.

Pero la vida de Jara se truncó al interior de los muros de hormigón de un vestuario ahora protegido detrás de una puerta de color rojo intenso. Agentes de Pinochet lo golpearon en la cabeza y le dispararon 44 balas.

Cuatro décadas más tarde, ocho exoficiales del ejército fueron acusados del asesinato de Jara. Y el tristemente célebre Estadio Chile, ahora rebautizado como Estadio Víctor Jara, se ha convertido en el mayor refugio del país que da vivienda a cerca de 500 personas por la noche durante el crudo invierno chileno.

"Para mí, es un milagro estar aquí donde están dando cobijo y alimento a todo el mundo y donde mataron a Víctor Jara", dijo Ana Luisa Villarroel, de 78 años, que vivió la dictadura.

Estos refugios han mejorado bajo el gobierno del presidente Sebastián Piñera.

Un censo de las personas sin hogar reveló que 12.225 personas vivían en la calle el año pasado. El número de indigentes que ha muerto en la calle a causa del frío se redujo de 150 en 2010 a 28 el año pasado.

AP

martes, 11 de junio de 2013

Maldita Policía

De un balazo en el pecho, la Policía Bonaerense asesinó a un hincha de Lanús que estaba intentando separar una pelea entre barras y uniformados. Así, el fútbol se muere.


Por Gustavo Grabia 
ggrabia.@ole.com.ar

Ir a la cancha y perder la vida. Que te mate el que te tiene que cuidar. Que todo empiece por una discusión sin sentido y termine con un itakazo disparado desde 60 centímetros, que te abre el pecho de par en par. Que salvo ese partido, piadosamente suspendido en el entretiempo, la fecha se siga jugando como si nada hubiese ocurrido. El fútbol argentino tocó fondo hace tiempo, pero todos miran para otro lado. Los que manejan el negocio, los dirigentes, el gobierno, los organismos de seguridad y los propios hinchas hablarán un par de días del tema y el fin de semana se olvidarán, y la tapa será el título de Newell’s o River, el descenso de Independiente o lo que usted quiera imaginar. Hasta que otra muerte nos enlute otra vez. Ayer, la víctima fue Daniel Santiago Jerez, 42 años, hombre prominente de la Subcomisión del Hincha de Lanús y nexo de ésta con la barra brava. Allí se lo conocía como el Zurdo. Alguna vez estuvo en picantes peleas de la popular. Ayer fue a separar el lío entre La 14 y la Policía, que estaba estallando en la calle. Y recibió un balazo de goma a distancia fatal. Hoy su familia lo llora. El fútbol también, hasta mañana, cuando lo vuelva a olvidar.

La sensación de que la tarde iba a ser complicada empezó antes del comienzo del partido. Lanús llegaba a La Plata con la chance de ser puntero y la barra dijo presente con más de 300 miembros, que viajaron desde Arias y Guidi en seis micros. Pero a unas cuadras del Unico, la Bonaerense los hizo bajar a todos. Se respiraba un ambiente tenso, como buscando algún tipo de respuesta de los violentos para justificar la represión. Pero la barra de Lanús mantuvo la calma. 200 metros antes del ingreso, la Policía dividió en dos grupos a La 14. A diferencia de lo que se intentó instalar desde La Plata, todos tenían su entrada en regla. El primero ingresó. El segundo lo hizo cinco minutos después con las banderas, pero a la primera línea de 20 miembros, que siempre entra última, la retuvieron. Y de a poco, la Infantería y los efectivos de la motorizada comenzaron a rodearlos. Nadie entendía muy bien qué pasaba. Algunos intentaron darle un tinte político. Es más, se especuló con una interna porque la barra de Lanús, decían, era kirchnerista. Ese dato es muy viejo: La 14 juega ahora para Nicolás Russo, candidato a intendente por el PJ disidente que sigue a Sergio Massa. Es más, el Zurdo Jerez mueve gente del sindicato de Camioneros a favor del PJ.

Así las cosas, Diego Fanfi Goncebatte, líder de la barra, pidió calma a los suyos e intentó mediar hablando con el jefe de la Distrital La Plata, el comisario Domsky. Como respuesta recibió un palazo en la cabeza de un efectivo que se movilizaba en moto. Fue el comienzo del fin. En el piso, se acercaron más policías para reprimirlo y la primera línea de la barra fue en su ayuda. Piedras de un lado, balazos de goma del otro, todo era un pandemonium. El grupo que estaba adentro quiso salir a ver qué pasaba. El Zurdo Jerez los lideraba. Pero según testigos directos, su actitud era de las más pacíficas. Los policías que estaban en la rampa de ingreso empezaron a reprimirlos y el Zurdo intentó parar todo. No tuvo chance: uno de los tres efectivos que lideraron la represión dentro del Unico, le disparó directamente al pecho. Y eso queda clarísimo en los videos que la Aprevide entregó a la Justicia para esclarecer el crimen. Y aunque la ambulancia llegó rápido, el Zurdo falleció en viaje al hospital de Gonnet.

Apenas llegó la información al Unico, todos temieron por una revuelta Granate. Pero la barra decidió, sensata y afortunadamente, que la protesta sería en paz: les pidieron a todos los hinchas que los acompañaran en la retirada. De hecho, sólo hubo un detenido y fue por lo que pasó antes y afuera del estadio: se trataba del Tongas, el número tres de la barra, que recuperó su libertad dos horas después porque, como todo Lanús, había sido damnificado.

Cuando el dato de lo ocurrido llegó al vestuario, el partido se suspendió. Una hora después, el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, tiraba por la borda el intento policial de instalar una interna de la barra y confirmaba que uno de sus subordinados había sido el autor del crimen y puso a disposición de la fiscal, Ana Medina, los videos del hecho. Ahí se ordenó la detención de tres uniformados: los capitanes Roberto Lezcano y Víctor Bacuco, y el teniente primero Jorge López. Uno de ellos fue quien disparó. Al cierre de esta edición, estaban a punto de ser capturados. En tanto, la familia de Jerez hacía los trámites para velar al Zurdo. Que fue a la cancha a ver un partido, y terminó asesinado.

domingo, 2 de junio de 2013

Livorno regresa a la Serie A

El equipo amaranto ganó el repechaje ante el Empoli y vuelve a primera división


El Livorno logró el ascenso a la Serie A italiana después de ganar 1-0 en su casa este domingo en el repechaje frente al Empoli (la ida había quedado 1-1).

Con esta victoria, el Livorno logra volver a la élite del fútbol italiano después de tres años. En su camino le acompañarán el Sassuolo (primer ascenso de su historia) y el Hellas Verona, los dos ascendidos en la temporada regular. Estos tres equipos remplazarán a Pescara, Siena y Palermo que descienden.

sábado, 25 de mayo de 2013

Hasta siempre, San Mamés


La Catedral echa el cierre definitivo frente al Levante tras cien años albergando partidos del Athletic Club de Bilbao.



Por Gorka Posada
Goal.com

Ha llegado el día. Ese día que todo aficionado del Athletic veía en la lejanía. El día en el que más de uno derramará alguna lágrima porque toca decir adiós a un templo. Un templo en el que siempre soñabas jugar desde pequeño. Ese templo mágico que ha creado grandes amistades en las gradas. Hoy, ante el Levante, ese templo no volverá a albergar ningún partido oficial.

San Mamés no es un campo cualquiera. Algo tendrá que todos los jugadores que han pasado por él lo acaban destacando en algún momento de su vida. Es un estadio que deja huella por quien lo pisa.

La historia

El 10 de diciembre de 1912, la Junta General del Athletic comenzó a buscar un lugar para albergar un nuevo campo, ya que el del Lamiako y posteriormente el de Jolaseta se quedaba pequeño. Alejandro de la Sota, presidente por aquel entonces, consigue un proyecto para construir el nuevo campo cerca de un asilo que a su vez estaba construido encima de una antigua ermita en honor a San Mamés. Unas 50.000 pesetas fueron necesarias para crear el nuevo terreno de juego de los bilbaínos.

Las obras comenzaron el 20 de enero de 1913 y siete meses después, el 21 de agosto del mismo año, San Mamés albergó su primer partido entre Athletic y Racing de Irún, en un triangular donde también estuvo presente el Sepherd’s Busch inglés.

El primer tanto logrado en La Catedral fue obra de Pichichi, por eso, cada vez que un equipo pisa por primera vez el feudo rojiblanco hace una ofrenda floral al busto del jugador, situado en la tribuna central, creada en 1952 y adornada con un arco que se convertiría en el signo de identidad de San Mamés. A raíz del mundial de España de 1982, el estadio sufrió unas modificaciones y se convirtió en lo que definitivamente es ahora y que dejará de serlo tras el 5 de junio para dar paso a un nuevo estadio.

A la gente del club tampoco le deja indiferente el derribo de San Mamés. José Ángel Iribar, símbolo rojiblanco, ya ha declarado recientemente que llorará en la demolición del viejo estadio. "Alguna lagrimilla ya caerá, es inevitable". Al igual que el 'Txopo', Carlos Gurpegui también opina lo mismo: “No sé cómo vamos a reaccionar. Será muy emotivo”.

"Las sensaciones más fuertes han sido en San Mamés y a medida de que se acerca el derribo... Me da mucha pena. Se respira fútbol. No sólo lo decimos nosotros. Los comentarios de rivales, de compañeros de la Selección, te abren los ojos a la suerte de jugar aquí cada quince días. San Mamés es el estadio de los estadios", declaraba Joseba Etxeberria en una reciente entrevista.

Los 'jefes'

25 presidentes han pasado por el palco de La Catedral desde que Alejandro de la Sota inaugurara el estadio: Ricardo de Irezabal, Ernesto Bourgeaud, José María Vilallonga, Manuel de la Sota, Manuel Castellanos, José María Olabarria, Luis Casajuana, Roberto de Arteche, José María Larrea, Enrique Guzmán, Javier Prado, Julio Eguskiza, Félix Oráa, José Antonio Egidazu, Jesús María Duñabeitia, Pedro Aurtenetxe, José Julián Lertxundi, José María Arrate, Javier Uria, Ignacio Ugartetxe, Fernando Lamikiz, Ana Urquijo, Fernando García Macua y Josu Urrutia, que será el último que se siente en el palco de San Mamés.

La despedida emotiva será el próximo 5 de junio, donde el Athletic se enfrentará a una selección de jugadores de Bizkaia dirigida por Txetxu Rojo e Iñaki Sáez. Aunque el templo bilbaíno también acogió un partido muy emotivo en 1998: El año del Centenario. José María Arrate no lo dudó y trajo para la ocasión a un rival de excepción. Brasil, vigente campeón del mundo, pisaba La Catedral un 31 de mayo de 1988. El encuentro acabó 1-1, y el brazalete de capitán lo portaba el hoy presidente, Josu Urrutia.

San Mamés, beti gurekin (Siempre con nosotros)

Personalmente, San Mamés es mi segunda casa. Un lugar mágico, de los que sientes que tienen algo especial en cuanto entras. Uno de los llamados 'lugares de poder', en el que su magia y su encanto te atrapan cada vez que escuchas el himno del Athletic instantes antes de que los equipos salten al césped. La sensación que tuve mi primer día en este templo es indescriptible.

Con apenas 6 años era consciente de todo lo que me rodeaba, de lo especial de ese lugar. Nada más entrar por la puerta tienes la sensación de que ha ocurrido algo importante ahí, que forma parte de la historia. ¡La historia del Athletic! Se respira fútbol por los cuatro costados. Los encargados de verificar tu entrada también son diferentes. La txapela roja que portan los 'txapelgorris' te advierte que no vas a entrar a un lugar cualquiera... ¡Si hasta el olor a puro es agradable en San Mamés!

Nunca pensé que iba a llegar este momento. Sinceramente, estoy seguro de que voy a llorar en cuanto vea a los operarios desmontar el arco y a las máquinas hacer escombros La Catedral. Es inevitable. Es el lugar donde se ha concentrado durante tanto tiempo alegría, tristeza, esperanza y lo más importante: sueños. Porque desde el primer momento que pones los pies en San Mamés sueñas con jugar ahí, defendiendo los colores del Athletic, tu equipo.

Lo he estado hablando con mi compañero de butaca, Iker Jairo, con el que siempre iba a San Mamés y coincidimos plénamente en las noches mágicas vividas en la grada: La remontada en 15 minutos a Osasuna con gol final de Julen Guerrero (de 0-3 a 4-3), el gol de Joseba Etxeberria ante el Real Zaragoza en la temporada 96/97 que daba la clasificación al Athletic para la Champions League, la semifinal de Copa del Rey ante el Sevilla que devolvía a los rojiblancos a una final 25 años después y cómo no, las victorias al Manchester United y al Sporting de Portugal, que permitían a los 'aldeanos' llegar a la final de la UEFA Europa League. Éste último partido fue, sin duda, el último partido mágico que albergó La Catedral.

Por ello, por todo lo que hemos vivido juntos, gracias San Mamés.

lunes, 20 de mayo de 2013

Cabeza Gacha


Por Nicolás Samper
Publimetro

El tarado nunca se limita. En sus actos demuestra –cosa que lo hace indefendible ante la luz de cualquier valoración neutral– que solamente él es capaz de sobrepasar sus propias marcas de imbecilidad. Cuando parecía que en los estadios se habían visto tantas cosas absurdas, apareció otra que ya tiene su lugar asegurado en la vitrina del oprobio.

Jugaban Millonarios y Junior. Las cámaras de televisión apuntaron su lente hacia la tribuna sur. Allí se desplegaba una bandera con la cara de Gonzalo Rodríguez Gacha, alias el Mexicano. Los hinchas (¿debería dársele ese calificativo a semejantes cretinos?) de un sector determinado de esa gradería se solazaban por su genialidad. El estúpido usualmente cree que hace las cosas bien y lo peor, que lo que realiza es digno de ser celebrado. Obvio, otros oligofrénicos de la misma estatura mental se convierten en el corifeo ideal, en la fragorosa barra que necesitan para llevar sus tonterías a cabo, a la luz de todos.


No está de más recordarles a esos muchachos que por cuenta de Gonzalo Rodríguez Gacha Millonarios estuvo a punto de desaparecer como institución. Que la Dirección Nacional de Estupefacientes en labor de extinción de dominios se quedó con el 29,1% de las acciones que pertenecían a los herederos del narcotraficante; que también por cuenta de esa situación el club que ellos dicen tanto querer quedó con una mancha indeleble. La de la sangre, la de la violencia, la del traquetismo, la de la ilegalidad de los ochenta.

También habría que recordarles a ellos que Millonarios duró 24 años sin ser campeón, cuenta de cobro que le quiso pasar el destino para pagar el karma de haber contado con semejante joya de accionista. Aunque hablar de fútbol es el mal menor. Sería lindo sentar a los gestores de tan macabra bandera con los familiares de las miles de víctimas que dejó a su paso el dominio tirano del ‘Mexicano’. Con las familias de los 4000 muertos del exterminio político de la UP, por ejemplo. O con los huérfanos que dejaron los atentados del avión de Avianca en Soacha y la bomba de la sede del DAS en Paloquemao. Hubo cientos de atentados y miles de víctimas que no olvidan. Ellos podrían explicarles a los genios de la bandera quién era Gonzalo Rodríguez Gacha. Creo que es la única manera de que entiendan que exhibir un trapo con una de las caras más nefastas y malditas que parió este país con muchas caras nefastas y malditas no es algo que valga la pena guardar como hazaña de irreverencia. No. Es escupirles en la cara a ellos, a los que siguen sufriendo la ausencia de los que se fueron cuando no tenían por qué haberse ido. Esto ni siquiera se trata de fútbol.

Como hincha de Millonarios que soy, siento profunda vergüenza cada vez que se relaciona a Rodríguez Gacha con mi equipo. Siento la misma vergüenza por esos que pagaron y exhibieron la bandera con su cara.