jueves, 23 de agosto de 2012

Prohibido dedicar un gol

Por Camilo Angarita
@camiloangaritta


Hace algunos años era común ver que los goles en un partido de fútbol significaban la perdida de la cordura para los jugadores. El momento más lindo del deporte lo expresaban los futbolistas corriendo por toda la cancha, quitándose la camiseta y trepándose a las tribunas. Para minutos después volver a la seriedad del hombre común.

De un tiempo para acá la FIFA comenzó una realizar una serie de prohibiciones que van contra de la esencia del fútbol, la pasión y el gol. Para proteger a los patrocinadores que pagan millones y millones para poner el nombre de sus marcas en las camisetas, ''los dueños'' del deporte más popular decidieron exigir a los árbitros que a cada futbolista que celebre un gol quitándose la camiseta se le amonestará con una tarjeta amarilla. No era suficiente con que los hinchas tuvieran que soportar ver en las camisetas de sus equipos el nombre de una marca mucho más grande que el mismo escudo del equipo. Tenían que censurar también los goles.


El pasado fin de semana David Villa, que volvía a jugar fútbol después de 8 meses por una lesión, luego de anotar un gol para el Barcelona se quito la camiseta y exhibió una camiseta en honor a su esposa y sus dos hijas que decía ''Imposible sin vosotras''. Como si no fuera demasiado con tener que recibir una tarjeta amarilla por esta muestra de amor para su familia, la federación española de fútbol decidió ponerle una sanción al jugador del Barcelona que va de los 2000 a los 3000 euros.

El fútbol moderno quiere negar la naturalidad del deporte y su esencia popular. Ya no importa la pasión, la alegría, la fiesta, la pelota. A los actuales dirigentes en el mundo lo único que les importa es hacer leyes que beneficien el negocio del fútbol. Los que amamos este deporte no queremos más camisetas llenas de publicidades de marcas que no nos interesan, los fanáticos de la pelota no queremos estadios con nombres de empresas, los enamorados del fútbol no queremos que multen a un futbolista por dedicarle un gol a su familia.

lunes, 20 de agosto de 2012

Debut ganador de la RPDC en el Mundial juvenil femenino

La selección juvenil femenina de Corea del Norte venció 4-2 a Noruega en su primer juego del Mundial Japón 2012


La República Popular Democrática de Corea fue un rival demasiado fuerte para una voluntariosa Noruega, que a pesar de sus intentos por resistir acabó sucumbiendo por 4-2 en el debut en la Copa Mundial Femenina Sub-20 Japón 2012. El partido, correspondiente al Grupo C, se disputó en el estadio Kobe Univer, de Kobe, el lunes 20 de agosto.

Las "chollima" solo necesitaron un cuarto de hora para concretar, gracias a un cabezazo de Yung Hyon Hi (1-0, 15’), su dominio en el inicio del partido. Pero las escandinavas lograron sacar frutos de su contragolpe y Caroline Hansen firmó el empate (1-1, 23’). Ahí las europeas se hicieron con el control pero paradójicamente se fueron al descanso en desventaja porque Hyon Hi no perdonó desde el punto de penal (2-1, 40’).

Ada Hegerberg volvería a empatar al aprovechar un error de la portera O Chang Ran (2-2, 50’) pero a partir de entonces, se impuso la superioridad física de las norcoreanas, que soportaron mejor el calor y mantuvieron la velocidad en sus movimientos de balón y en el ataque: Kim Un Hwa (3-2, 70’), y Kim Su Gyong (4-2, 77’) certificaron la victoria de la RPDC, que en la próxima jornada, el jueves 23 de agosto, se enfrentará a Argentina.

Con información de Fifa.com

domingo, 12 de agosto de 2012

Sergio “Kun” Agüero: “Para mí, el Che es como un Dios”

Por La Garganta Poderosa y Cubadebate


El delantero de la Selección Argentina y del Manchester City inglés, Sergio “El Kun” Agüero, se refirió a la necesidad de que las Islas Malvinas vuelvan a ser territorio nacional: “Recuerdo cuando estaba en el colegio y cantaba el himno de las Malvinas. Por eso, quiero que vuelvan a ser argentinas. Sería bueno y justo, pero hoy eso está sujeto a un acuerdo político, y realmente, no sé si se va a llegar a solucionar. Obviamente, todos nosotros queremos que vuelvan a ser nuestras, pero actualmente ellos tienen el dominio”.

En una entrevista brindada a La Garganta Poderosa, la revista de cultura villera escrita, fotografiada, dirigida y financiada por vecinos de distintos barrios marginados de la Argentina, el Kun profundizó en el tema: “En Inglaterra, jamás escuché que la gente hablara de las Malvinas. Allá las personas son muy respetuosas, en general, y nos quieren mucho a los argentinos. Lo que pasó con las Islas, no es un tema de la gente, sino un problema político: Inglaterra vino a conquistarlas, y son sus gobernantes los que han tomado esa decisión. Ni acá, ni allá, los pueblos están a favor de las guerras, pero hay negocios que sólo se pueden hacer conquistando lugares y, esta vez, nos tocó a nosotros. Sin dudas, es algo muy triste”.

Hace un año, cuando Sergio arribó a Inglaterra, el periódico The Sun le inventó una declaración que nunca dijo: “De vez en cuando hay una revolución total en el fútbol, y es necesario que alguien sea el revolucionario que empiece las cosas. Ese soy yo: el Che Guevara del fútbol moderno”. Sobre esa mentira, opinó el exIndependiente: “Todo eso fue absolutamente falso. Hay muchos diarios en Inglaterra que inventan bastante, yo nunca dije nada de eso”. Y respecto al Che, prohibido en los Juegos Olímpicos de Londres, expresó: “Si estuviese vivo, sería la primera persona que quisiera conocer, por lo que significó para Argentina y para otros países también. Para mí, es como un Dios”.

La Garganta es una cooperativa de trabajo de La Poderosa (www.lapoderosa.org.ar), una fuerza social de militantes anónimos y voluntarios, complementaria a las propuestas partidarias populares, que se construye desde las villas, buscando transformar la realidad a través de la organización y la unión vecinal con asambleas barriales, trabajo colectivo, actividades de educación popular y generación de cooperativas de trabajo, para actuar sobre las problemáticas de los barrios y caminar hacia una sociedad justa e igualitaria.

La charla con Sergio Agüero se publica en el decimonoveno número de La Garganta Poderosa que ya está en las calles, y que llega a todos los kioscos del país. Además, podés escuchar el grito de La Garganta en twitter @gargantapodero y también en Facebook: “La Garganta Poderosa”.

La edición de agosto también tiene en sus páginas, entre otras notas, un encuentro con el Ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni, en el que uno de los entrevistadores fue Fernando Carrera, víctima de la injusticia que lo mantuvo preso durante siete años por una causa armada en su contra; además, un íntimo reportaje con el actor Leonardo Sbaraglia sobre la realidad de España y Argentina: “España cree que la mano salvadora será la derecha, justamente la derecha, los hijos de aquella dictadura de 40 años”. Y por si fuera poco, una entrevista con el cantante Fidel Nadal: “En la última dictadura militar, me llevaron preso tres veces en un día, por cómo me vestía”.

viernes, 10 de agosto de 2012

El sueño de un niño de Livorno

Por Enric González

Dinero, celebridad y comodidad son las tres llamadas irresistibles de los tiempos que corren. Existe, sin embargo, un tipo que no cedió al reclamo y prefirió, en cambio, un sueño. Se llama Cristiano Lucarelli, tiene 29 años, juega como delantero centro y en su ciudad será recordado por muchas generaciones. Pagó mil millones de liras, digamos cien millones de las antiguas pesetas, por una oportunidad: la oportunidad de realizar sus sueños y pasar a la historia. Y no falló.

Entre quienes guardarán en la memoria las gestas de Lucarelli no figuran, seguramente, los aficionados del Valencia, que le soportaron durante una temporada mediocre en 1998-1999. Tampoco tendrá monumentos a la entrada de los estadios del Perugia, el Cosenza, el Padua, el Lecce y el Torino, todos los equipos por los que pasó en diez años de carrera profesional. Ni quedará en los anales de la selección italiana. Su carrera internacional terminó en 1997, cuando, con la Sub-21, marcó un gol a Moldavia y se quitó la camiseta azurra para mostrar a las cámaras de televisión, en riguroso directo, la que llevaba debajo: una con la efigie del Che Guevara. Por alguna razón, aquello molestó a la Federcalcio. No volvió a ser convocado, ni con los jóvenes ni con los mayores.

Video del gol de Lucarelli donde muestra debajo de su camiseta la imagen del Che Guevara.

Lucarelli es de Livorno y comunista, lo que equivale, casi, a decir de alguien que es de Osaka y tiene los ojos rasgados. El Partido Comunista Italiano nació en Livorno, el puerto industrial de Toscana, en 1921. Y la ciudad siempre ha sido de izquierdas. Como Lucarelli, que se ha puesto en el móvil la melodía de Bandiera Rossa. Nació en un barrio marítimo de mala fama conocido como Shanghai, hijo de un estibador portuario militante del partido y del sindicato. El niño Cristiano estuvo rodeado desde el principio de banderas rojas, por el PCI, y granas, por el Livorno. De mayor quería ser el delantero del Livorno que marcara el gol del ascenso a Primera. Hoy recuerda que, pese a su pasión total por el Livorno, tenía una esquina del alma con los colores del Inter, “porque ellos tampoco ganaban nunca”. Lo cual da una idea del personaje y del Livorno, una de las sociedades con menos historial del calcio. Ganó una Copa en 1987, y ya está. Por resumir: desde 1949 merodeaba entre Segunda, en las temporadas triunfales, y Regional, en las normales.

En primavera de 2003, Lucarelli estaba en el Torino y su representante, el abogado Carlo Pallavicino, le estaba buscando nuevo equipo. Las ofertas, todas de clubes de Primera, eran razonables: casi un millón de euros por año. Pero resultó que el Livorno subió a Segunda. Y Lucarelli le encargó a Pallavicino que le encontrara un puesto en su equipo del corazón, donde no había jugado nunca. El Livorno no podía pagar más que unos cientos de miles. Lucarelli aceptó, renunciando a sueldos que ascendían a más del doble, a la fama televisiva de otros clubes y a la comodidad de un puesto secundario. El propio Carlo Pallavicino ha publicado un libro sobre esa decisión y sobre lo que ocurrió después. “Quedaos con los mil millones”, se titula.

Lo que ocurrió después fue que Cristiano Lucarelli volvió a su ciudad y vistió el grana de su equipo convertido en el jugador mejor pagado del Livorno y en símbolo del sueño secreto de decenas de miles de livorneses: poner el pie en Primera, 55 años después. Lucarelli, un hombre con más pasión que capacidad reflexiva, se echó la responsabilidad a la espalda como si nada y jugó como nunca en busca del sueño de su infancia.

El día en que marcó el gol número 25 de la temporada, el milagro estaba hecho. El Livorno ascendió.

Lucarelli anotó ayer otros dos tantos que valieron tres puntos. El presidente de la República, el impecable Carlo Azeglio Ciampi, livornés y livornista, debió celebrarlo por todo lo alto. El Livorno se acercó un poco más a la mitad de la tabla y al objetivo de la permanencia.

Cristiano Lucarelli es un tipo que ha cumplido sus sueños, que vive entre los suyos y que será recordado por muchísimo tiempo en su ciudad. Y sólo ha pagado mil millones de liras por todo eso.

Publicado originalmente el 13 de diciembre del 2004 en Historias del calcio

jueves, 9 de agosto de 2012

El santo zurdo

Orgullo de millones en Alemania, el Sainkt Pauli es un particular club de izquierda en ese país, y tiene como principal rival al fascismo.


Por Gerardo Sosa
Marcha.org.ar

Con las características del folclore de nuestro futbol, sería llamativo (cuando no quimérico) que un equipo local levante banderas antifascistas, antisexistas y antirracistas, cuando justamente el fundamento y el compuesto de la interpelación para con las hinchadas de otros equipos son condimentos fascistas, machistas y racistas. No obstante, aunque lejos de estos lares, existe un club que esgrime aquellas reivindicaciones que, a nuestra cotidianeidad, resultan por demás extrañas. El St Pauli, club que milita actualmente en la segunda división del futbol alemán -la Bundesliga 2-, cuenta con esos estandartes, que son su orgullo y le delimitan un singular carisma. Lejos de ser desconocido, cuenta con una afición que supera los 11 millones sólo en Alemania, fue fundado hace poco más de cien años y es una de las mayores atracciones del estado de Hamburgo, además de poseer más de 200 clubes de fans en todo el mundo.

Reconocido como el club de la clase trabajadora y con la bandera pirata como su logo (además de la del Che Guevara), el “cuadro del puerto” es mundialmente célebre por su anticapitalismo. Ícono de la izquierda a nivel global, tiene una gran amistad con otras hinchadas que se declaran antifascistas y libertarias, como las del Celtic Glasgow de Escocia, el Livorno de Italia o el Rayo Vallecano de España. Corny Littmann, ex presidente del club, se declaró abiertamente homosexual y bajo su mandato se promovieron políticas de inclusión en barrios bajos alemanes, como el proyecto que actualmente se lleva a cabo en la ciudad de Kick, con el cual el club alienta el deporte en niños -varones y mujeres por igual- de 7 a 17 años. También resultan llamativas la participación y el poder de decisión que detentan los seguidores en la cotidianeidad del St Pauli. En el año 2002, los directivos del club retiraron de su estadio, el Millerntor, los carteles con publicidad de la revista “Maxim” tomando en cuenta un planteamiento de sus hinchas, que consideraron que se trataba de un anuncio ofensivo e injurioso para con las mujeres. Por estas maneras de conducirse en materia de género es que en los partidos que el St Pauli juega de local, las tribunas tienen una abrumadora presencia femenina.

Como todo cuadro que despierta muchas pasiones, el St Pauli tiene un “superclásico”. Su antagonismo se materializa contra el Hansa Rostock, y la antinomia no es en términos deportivos sino políticos: su archirrival tiene facciones neo-nazis en su hinchada y es el equipo de una ciudad donde es fuerte la extrema derecha. En Rostock, en período de elecciones, los candidatos de esa vertiente ideológica tienen una gran cantidad de votos. En el marco de la aversión contra sus reaccionarios rivales, el St Pauli dio a luz a uno de sus ídolos máximos: Deniz Naki. Fichado a mediados del 2009, el delantero de descendencia turca logró una gran idolatría por parte de la afición cuando, en un partido jugado en casa del Hansa, hizo ante la tribuna rival la señal de cortarles el cuello, y acto seguido clavó en el césped la bandera de su club, cual guerrero clava su estandarte en territorio enemigo, secundado por la arenga de sus compañeros. El St Pauli ganó ese encuentro por 2 a 0 y Naki convirtió el segundo gol. Al año siguiente a su fichaje colaboró con siete goles para el ascenso del equipo a la máxima categoría del fútbol alemán.

Sin poseer un palmarés abultado ni ostentar participación en torneos a nivel continental, el St Pauli y sus seguidores festejan a lo grande sus contados logros. Uno de sus recuerdos imborrables es su victoria en la temporada 2001/2002 sobre el Bayern Munich por 2 a 1. En ese entonces el Bayern era campeón europeo e intercontinental (había vencido a Boca por 1 a 0 en Japón). En aquel momento, “Los piratas” divulgaron por toda Alemania la frase “Weltpokalsiegerbesieger”, traducido como “los vencedores de los campeones mundiales”, adjudicándose ese mote.

También es reconocido el tributo que le rinden al St Pauli numerosas bandas de música alternativa con compromiso político, como Bad Religion, los noruegos Turbonegro o los ingleses Art Brut, quienes le compusieron una canción e incluso asistieron a varios partidos. “Los piratas” cuentan además con un estricto ritual musical, el de salir al campo de juego cuando oficia de local con el tema de AC/DC “Hells Bells” como himno de batalla, además de introducir el enérgico estallido del tema de Blur “Song 2” cada vez que el equipo mete un gol. Todas estas particularidades hacen de este club una rara avis a nivel mundial, aunque quizás no sean pocos los que bregarían por la existencia de muchos St Pauli, en todas las latitudes.