domingo, 1 de julio de 2012

La maldición republicana

España-Italia en el Mundial de 1934 y la selección de la Segunda República

Por Iñigo A.R.
Los ideales del gol


Salta al campo España con su capitán a la cabeza. Al llegar a mediocampo se sitúan allí esperando la salida de su rival. Al instante salta Italia al campo, se colocan en línea junto a la selección española, y realizan el saludo fascista a la grada. Allí está Benito Mussolini presidiendo el segundo Mundial de fútbol de la historia, primero en el que participa España.


Intercambio de banderines y sorteo de campo entre los dos capitanes, Ricardo Zamora y Giampero Combi, dos de los mejores porteros del mundo. En aquella época la selección española era considerada como una de las más potentes del momento, y a día de hoy es recordada como una de las mejores selecciones españolas de la historia.

En esta ocasión el once inicial lo forman Ricardo Zamora; Errasti, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Fede; Lafuente, Iraragorri, Lángara, Regueiro y Gorostiza.

Para completar la foto, la Italia fascista viste con su tradicional camiseta azul, pantalón blanco y medias azules. Por su parte España lo hace con camiseta roja, pantalón azul oscuro y medias también oscuras con tres franjas con los colores de la bandera nacional: rojo, amarillo y… morado. Y es que la primera vez que España disputó un Mundial lo hizo luciendo la bandera tricolor republicana ya que era la Selección de la República Española.

Estamos en los Cuartos de Final de Italia’34 y empieza en Florencia el partido considerado por muchos como una final anticipada. España se dedica a tocar y tocar intentando aprovechar la velocidad de Gorostiza y Lafuente. Los italianos también cuentan con una gran selección, un conjunto muy compacto formado por Vitorio Pozzo que basa su fútbol en el balón largo y en un juego muy muy duro. Además cuentan con la ayuda de hasta cuatro argentinos inscritos muy sospechosamente, e incluso un brasileño.

En el minuto ’30 el delantero vasco del Madrid C.F., Luis Regueiro, coloca el 0-1. La selección italiana sigue con su juego duro ante la permisividad del árbitro. Zamora no para de despejar los balones que cuelgan al área los italianos, y la delantera española va en busca del segundo tanto. Sin embargo cuanto está a punto de llegar el descanso, en uno de estos centros al área visitante, el delantero italiano Schiavo se olvida del balón y harto de las paradas de Zamora le sujeta para que así el ídolo Juventino, Giovanni Ferrari, remate a placer y logre el empate. El árbitro belga Louis Baert, pese a lo surrealista de la jugada, hizo la vista gorda como durante todo el partido.

La segunda parte siguió el mismo cauce. Zamora sigue saliendo valiente a los balones aéreos aprovechando su gran altura, salidas que aprovechan los italianos para propinarle varios golpes. Continúa el juego veloz español y las ocasiones. A díez minutos para el final Lafuente conecta un disparo que bate a Combi, poniendo el 1-2. Pero el colegiado Baert sigue sin estar por la labor, y anula un gol que parece claramente legal.

Finaliza el partido con un 1-1 injusto, sin embargo no cesan ahí las malas noticias para los españoles. Su parte de lesiones incluye a siete futbolistas, entre los que como era de esperar se encuentra Ricardo Zamora, a quien alguno de los muchos golpes que le propinaron le rompió dos costillas.

Ante el empate, se decide que al día siguiente se jugará un partido para dilucidar quien pasa a la semifinal.

En la Selección de la República Española solo pueden repetir cuatro jugadores, teniendo que entrar siete nuevos al once inicial debido a la violencia con que se emplearon los italianos. En esta ocasión la alineación de circunstancias la forman Nogués; Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Lecue; Vantolrá, Regueiro, Campanal, Chacho y Bosch. Ante la baja de Zamora debuta Nogués, y el brazalete tricolor pasa a Jacinto Quincoces, quizás el mejor defensa del Mundo del momento.

Saltan los equipos al Estadio Giovanni Berta (actual Artemio Franchi), saludo fascista de los italianos e incluso de los árbitros a Benito Mussolini y comienza el partido. El guión es el mismo. España jugando un fútbol atractivo y saltando en cada regate para no ser cazados por las embestidas italianas, mientras que la azzurra cuelga continuamente balones al área de Nogués, que no para de llevarse golpes. Se muestra seguro el debutante, pero llega el primer susto cuando al salir a por un balón un italiano le golpea en la nariz, perdiendo éste su boina al estilo Zamora. Se recupera el portero español, pero poco después en el minuto 12 se produce otro centro al área. Entonces el delantero “italo”argentino Dimaría suelta un codazo al cuerpo de Nogués y le propina un empujón, momento aprovechando por la gran estrella transalpina Giuseppe Meazza para lograr el 1-0. Trifulca multitudinaria entre ambos equipos en la que se desata toda la rabia acumulada de la Selección Republicana.

Los 78 minutos restantes fueron un continuo de ataques españoles saldados o bien con patadas obviadas por el árbitro suizo René Mercet o bien por pelotazos en largo de los italianos. Incluso cuando la escuadra republicana lograba sortear las patadas fascistas y anotar gol, ahí estaba el colegiado suizo para anularlo como le sucedió a Campanal en un gol claramente legal, o a Quincoces en otro más dudoso.

No había nada que hacer, el resultado del partido estaba escrito antes de jugarse, y España quedaba eliminada. El bagaje de esos Cuartos de Final fue un total de once jugadores lesionados y tres goles anulados, quedando claro en qué consistió la eliminatoria. De poco sirvió que posteriormente el árbitro suizo fuese inhabilitado de por vida por su bochornosa actuación. Comenzaba para España la maldición de Cuartos de Final, la maldición republicana.

En Semifinales la Italia Fascista eliminó a la Austria de Sindelar (años después ejecutado por negarse a jugar para los nazis), y en la final venció a Checoslovakia, completando de esta manera la farsa.

Fue un Mundial lleno de anécdotas y curiosidades: la bandera tricolor republicana como símbolo de la primera selección española mundialista, Ricardo Zamora convirtiéndose en el primer portero en detener un penalty en un Mundial, el inicio del estilo italiano de dureza y efectividad, el comienzo de la utilización del fútbol con fines políticos, propaganda y saludos fascistas por todos lados, la recepción de la Selección Española como héroes nacionales pese a la derrota, el festejo italiano con tintes militaristas…

Pero sobretodo destacó el descubrimiento por parte de los gobernantes de que como dijo Goebbels: “una victoria de la selección era más importante que la conquista de algún pueblo del Este”. El fútbol comenzó a usarse para lograr la adhesión del pueblo al líder, para distraer de determinados problemas más importantes, para hacer crecer un patriotismo acrítico que acepte todo por “el bien de la nación”. ¿Qué hubiera pasado en la Italia fascista si hubiesen sido eliminados a las primeras de cambio? ¿Y si los JJ.OO de Berlín hubiesen sido un desastre hubiera cambiado algo? Nunca lo sabremos.

Sin embargo sí sabemos que el robo a aquella España republicana por la Italia fascista generó más simpatías por la causa que mil mítines políticos. Igual que el codazo de Tassotti a Luis Enrique en el ’94 hizo que más gente se sintiera orgullosamente española y patriota que 30 años de transición. O lo mismo que la victoria en la Eurocopa de 2008 normalizó más la bandera rojigualda y el españolismo que 35 años de parlamentarismo.

Aquel partido fue el comienzo de la maldición de Cuartos de Final de España en los Mundiales, una maldición republicana que solo fue rota una vez en Brasil ‘50.

Como si del final de una película bélica se tratase, veamos qué fue de los integrantes de aquella primera selección española mundialista presente en Italia ’34.

Porteros

- Ricardo Zamora Martínez (1901 – 1978). Tras aquel Mundial continuó jugando en el Madrid C.F. hasta que estalló la Guerra en 1936, cogiéndole en Madrid. Entonces comenzó a correr el rumor en territorio franquista de que había sido asesinado por los republicanos. Sospechoso para los republicanos, fue encarcelado durante algunas semanas. Cuenta la historia que estuvo a punto de ser fusilado pero que los milicianos al reconocerle se negaron y pasaban las horas hablando de fútbol con él. Finalmente con la intervención del anarquista Melchor Rodríguez salió libre y huyó a Francia donde jugó y entrenó al Niza hasta el 38. En principio también sospechoso para los franquistas por haber jugado en la Selección Catalana y por haber recibido diversas condecoraciones republicanas, cambiaron de actitud y fue utilizado por Franco para su propaganda, mostrándole como un héroe afín a su causa. Disputó varios partidos en beneficio del bando reaccionario y posteriormente hizo carrera como entrenador de diversos equipos.

- Juan José Nogués Portalatín (1909 – 1998). Al volver del Mundial continuó jugando en el FC Barcelona hasta la Guerra Civil. Pasó la Guerra Civil en Barcelona donde siguió jugando a fútbol y ejerciendo de taxista. Tras la Guerra jugó en el Barcelona hasta 1942. Más tarde el aragonés fue entrenador de varios equipos de primera división.

Defensas

Ciriaco Errasti Siunaga (1904 – 1984). Tras el Mundial siguió jugando en el Madrid CF. Durante la Guerra Civil disputó varios partidos organizados por el bando franquista en las ciudades que iban ocupando. Al acabar la guerra deja la práctica del fútbol y vuelve a su Eibar natal donde ocupa el cargo de director de la sucursal del Banco Guipuzcoano.

Jacinto Quincoces López (1905 – 1997). Continuó jugando en el Madrid CF hasta la Guerra Civil. Durante la guerra fue conductor de ambulancias vinculado al bando franquista, y disputó algunos partidos benéficos también para este bando. Tuvo un papel similar al de Zamora aunque en menor medida como símbolo propagandístico. Al reanudarse las competiciones volvió a jugar en el entonces Real Madrid hasta 1942. Tras retirarse fue entrenador de varios equipos, incluyendo el propio Real Madrid y la Selección Española. También estuvo vinculado a la pelota mano, siendo jugador de pala y presidente de la Federación de Pelota Valenciana.

Ramón Zabalo Zubiaurre (1910 – 1967). Tras el Mundial vuelve a España para seguir jugando en el FC Barcelona. En 1937 emprende una gira por América con su club con el fin de conseguir dinero para la causa republicana. Ese mismo año se exilia en Francia ante la inminente caída de Cataluña y ficha por el Racing de París donde juega hasta 1944. En ese año decide volver a Barcelona y firma una temporada con el FC Barcelona, acabada la cual se desvincula del fútbol.

Centrocampistas

Juan Marrero Pérez “Hilario” (1905 – 1989). De vuelta de Italia continuó en el Madrid CF hasta 1936 cuando ficha por el Valencia. Sin embargo la Guerra Civil le pilla en A Coruña donde disputa algunos partidos benéficos con los conjuntos gallegos. Tras la Guerra su carrera siguió en varios clubes hasta su retiro en 1943. Posteriormente fue entrenador.

Leonardo Cilaurren Uriarte (1912 – 1969). Siguió en el Athletic Club hasta la Guerra Civil. Entonces se embarcó en la aventura de la Selección de Euskadi que le llevó finalmente a Sudamérica. Allí se exilió y jugó en River Plate, Peñarol y Real España de México, retirándose en 1945. Años después regresó a España antes de morir.

Martín Marculeta Barbería (1907 – 1984). A su vuelta del Mundial dejó la Real Sociedad para fichar por el Atlético de Madrid. Durante la Guerra Civil jugó con la Real Sociedad en partidos y torneos benéficos organizados por los carlistas. Tras la contienda fue entrenador entre otros del Real Gijón.

José Muguerza Anitúa (1911 – 1984). Finalizó su carrera en el club de toda su vida, el Athletic, retirándose con el inicio de la Guerra Civil en 1936. Se fue a vivir a México donde fue entrenador.
Simón Lecue Andrade (1912 – 1984). Tras el Mundial de Italia siguió en el Betis, fichando para la temporada 35-36 por el Madrid CF. Fue el autor del último gol de la Selección de la República de España. Al estallar la Guerra fue trasladado a Madrid por la directiva de su nuevo club con el ánimo de protegerle debido a que era una de las mayores promesas del fútbol español. A partir de él se reconstruyó el Real Madrid de la posguerra. En el 42 firmó por el Valencia y jugó su última temporada en el Zaragoza en el 49.

Federico Sáez Villegas “Fede” (1912 – ¿?). Siguió su carrera en el Sevilla FC. Durante la Guerra disputó partidos benéficos para los comedores infantiles de Falange. Tras la Guerra se retiró en el propio Sevilla en 1941.

Delanteros

Crisant Bosch y Espín (1907 – 1981). Regresado del Mundial, siguió jugando en el club de toda su vida, el Espanyol. Durante la Guerra Civil junto con otros socios del Espanyol se enfrentó a los milicianos pronunciándose en contra de la colectivización del club. Acabó su carrera en el Espanyol en 1943, aunque en 1946 disputó una temporada con el Terrassa.

Guillermo González del Río García “Campanal” (1912 – 1984). A su vuelta de Italia continuó en el Sevilla FC. Al producirse la sublevación en Sevilla escapó hacia el Norte, llegando hasta Asturias donde combatió en las filas republicanas. Fue hecho prisionero y reenviado a Sevilla donde estuvo encarcelado. Sin embargo poco después recibió el perdón de las autoridades franquistas y volvió a jugar en el Sevilla FC, siendo uno de los mejores delanteros de la posguerra. Posteriormente fue entrenador.

Eduardo González Valiño “Chacho” (1911 – 1979). Tras el Mundial fichó por el Atlético de Madrid procedente del Deportivo. Durante la Guerra Civil sirve en la artillería del ejército de Franco. Al acabar la Guerra vuelve a jugar con el Deportivo donde se retira en 1946. También entrenó a los coruñeses varias temporadas.

Guillermo Gorostiza Pareces (1909 – 1966). Acabado el Mundial vuelve a su Athletic. Al estallar la Guerra Civil se une a la gira pro-República de la Selección de Euskadi. Sin embargo abandona la gira antes de que la selección vasca ponga rumbo a América y vuelve a España a servir en las columnas carlistas, donde también se encuentran varios de sus hermanos. Terminada la Guerra Civil, bala roja continúa en el Athletic hasta 1941 que firma por el Valencia. Allí está hasta 1946, jugando dos años más en el Barakaldo y otro en el Logroñés, retirándose del fútbol de élite. El año siguiente juega en el Juvencia de Trubia asturiano. También fue entrenador de varios equipos.

Pese a servir en las filas carlistas durante la Guerra y ser un icono del NODO y del franquismo, vivió sus últimos años olvidado en una residencia de su Santurtzi natal donde finalmente falleció.
Fue el único futbolista que lució la camiseta de la Selección Española Republicana y de la Selección Española Franquista.

José “Chato” Iraragorri Ealo (1912 – 1983) Tras el Mundial continuó en el Athletic hasta la Guerra Civil. Se sumó a la expedición de la Selección de Euskadi que acabó en Sudamérica y allí se exilia. Fichó por San Lorenzo de Almagro pero tras cinco partido sufrió una lesión de gravedad que le impidió seguir jugando. En 1946 vuelve del exilio y ficha por el Athletic retirándose en 1949 para entrenar al mismo club hasta el ‘52. Posteriormente entrenó a varios equipos más.

Isidro Lángara Galarraga (1912 – 1992). A su vuelta del Mundial continuó en el Oviedo hasta la Guerra Civil. Entonces se suma a la expedición de la Selección de Euskadi que acabó su gira en México. Allí se exilia y pasa al San Lorenzo de Almagro argentino cuatro años, siendo uno de los máximos goleadores de su historia. Posteriormente vuelve a México para jugar tres años en el Real España. En 1946 interrumpe su exilio para jugar dos años para el Oviedo. Sin embargo una vez retirado vuelve a Sudamérica como entrenador.

Luis Regueiro Pagola (1908 – 1995). Tras el Mundial siguió jugando en el Madrid CF hasta la Guerra Civil. Reconocido vasquista, al estallar el conflicto se unió a la gira de la Selección de Euskadi, equipo del que fue líder y capitán. Llevó a cabo labores propagandísticas a favor del bando republicano y de difusión de la situación del pueblo vasco. Finalizada la gira se exilia en México, donde jugó tres temporadas en las filas del Asturias FC, retirándose en 1946.

Ramón de la Fuente Leal “Lafuente” (1907 – 1973). Acabado el Mundial de Italia, dejó el Athletic para fichar por el Atlético de Madrid. En un partido ante el Sevilla de la temporada 35-36 sufre una fractura en la pierna que le hace retirarse del fútbol. Finalizada la Guerra Civil fue entrenador.

Martín Ventolrá (1906 – 1976). Disputado el Mundial volvió a jugar en el FC Barcelona. Con el comienzo de la Guerra Civil participó en la gira en beneficio de la causa republicana que hizo su club por Sudamérica y finalmente se exilió en México. Allí jugó un año en el Real España y otras nueve temporadas en el Atlante. Retirado en 1949, entrenó a varios equipos. Un hijo suyo llegó a ser internacional con México.

Pedro Solé Junoy (1905 – 1982). Una vez eliminado del Mundial volvió al Espanyol hasta el comienzo de la Guerra Civil. En el ’39 fichó por el Murcia jugando dos años, y se retiró del fútbol en 1942 en el Alcoià valenciano. También fue entrenador.

Seleccionador

Amadeo García de Salazar (1886 – 1947). Continuó siendo seleccionador español hasta la Guerra Civil. Fue uno de los fundadores del partido abertzale ANV en Vitoria, además de uno de los impulsores de la Selección de fútbol de Euskadi. La Guerra Civil hizo retirarse a la selección española de la clasificación para el Mundial del ’38, y no volvió a entrenar, continuando con su profesión de doctor.

Hoy, la plaza junto a la que está el Estadio Mendizorroza del Alavés al que un día hizo grande, lleva su nombre.

miércoles, 27 de junio de 2012

La Alemania zurda... ¡también existe!


Para todos aquellos que piensan que los alemanes "son todos nazis", nos solidarizamos con la patria del chopp y les demostramos que no es así... Cinco ejemplos:

DIE TOTEN HOSEN:


Punk-rock de izquierda, una de las bandas alemanas más reconocidas afuera (sobre todo en Argentina) y de las más populares de Alemania, tienen más de 20 años tocando... con decir que una de sus canciones se llama "Venceremos..."

F.C. SANKT PAULI:


Es el equipo obrero de Hamburgo. Abiertamente antifascistas, antiracistas, antisexistas y antihomófobos, es la máxima expresión de los marginados del portuario y prostibulario barrio de Saint Pauli.

KARL MARX:


El padre del socialismo nació en la ciudad renana de Tréveris, no lo olvidemos...

ROTTE ARMEE FRAKTION (FRACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO):



También conocida como la banda Baader-Meinhof, fue una activa organización guerrillera de izquierda en la República Federal Alemana durante la guerra fría.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA ALEMANA:


Muchos se olvidan que existió una Alemania comunista durante 41 años...

¡Hasta la victoria siempre! ¡Imme bis zum sieg!

viernes, 22 de junio de 2012

Final del Mundial de filosofía: Alemania vs. Grecia



El partido se jugó en el mítico estadio Olímpico de Munich. Por Alemania formaron Kant (no Kahn), Hegel como capitán, Schopenhauer, Nietzsche, y sorpresivamente Beckembauer, entre otros, para un tremendamente ofensivo 4-2-4.

Por Grecia, con un dibujo un poco más conservador, se pararon Platón, Aristóteles y Sócrates como columna de la alineación, y adelante, Arquímedes.

El encargado de la justicia fue el maestro Confucio, apoyado sí, por San Agustín y Santo Tomás de Aquino en las bandas.

Semejante mezcla de talento no podía terminar demasiado bien, y después de un buen rato, solo con una brillante ocurrencia de Arquímedes –“¡eureka!”- los griegos encontraron la solución de gol.

Ni el imperativo categórico de Kant, ni el determinismo histórico de Marx que entró desde la banca para revolucionar el momento, pudieron contra la metafísica de los antiguos.

Así, Monty Python, el popular grupo de humoristas británicos, ilustró la particular escena en los 70.

martes, 19 de junio de 2012

Israel liberará a Mahmud Sarsak

El futbolista palestino Mahmud Sarsak, que llevaba más de 90 días en huelga de hambre en una prisión israelí, aceptó poner fin a su ayuno a cambio de su próximo traslado a un centro hospitalario y su liberación el próximo 10 de julio, según informó su abogado.


Sarsak, de 25 años de edad, fue detenido en aplicación de la denominada ley contra "combatientes ilegales" y ha pasado tres años en prisión en régimen de detención administrativa -sin que se presentaran los cargos que justifican su privación de libertad-. Su caso es el último de una serie de huelgas de hambre protagonizadas por presos palestinos para denunciar las condiciones de su procesamiento y su encarcelamiento.

"Ha habido un acuerdo escrito con la parte israelí para ponerle en libertad el 10 de julio y trasladarle a un hospital civil para recibir tratamiento médico", ha indicado en declaraciones a Reuters Mohamed Jabarin, representante legal de Sarsak. "Ha habido un grave deterioro de su estado de salud y necesita tratamiento especial. No volverá a prisión", aseguró.

El servicio de instituciones penitenciarias israelí no ha querido hacer comentarios sobre el caso. Sarsak fue detenido hace tres años en aplicación de la ley de "combatientes ilegales", con la que el Estado hebreo detiene y encarcela a sospechosos de terrorismo sin necesidad de presentar cargos en su contra, según ha relatado Jabarin. El futbolista palestino ha estado detenido desde entonces sin cargos ni juicio.

Europa Press

sábado, 16 de junio de 2012

Cantos del fútbol: "The Fields of Athenry" (Irlanda)

Canción de los años 70 que se convirtió en himno popular de los hinchas irlandeses, del Celtic de Glasgow y del Liverpool.

Por Innisfree


Es relativamente reciente, pero está grabada en el corazón de los irlandeses como si fuera bicentenaria. Seguro que se canta mucho este año por San Patricio. ‘The Fields of Athenry’ es una de las canciones más populares en Irlanda y fue escrita por Pete St. John en los años 1970. En 1996 hubo una cierta polémica cuando se acusó al autor de haber plagiado la letra de una balada popular publicada en los años 1880, pero el folklorista e investigador John Moulden negó tales acusaciones y zanjó la controversia.

La letra de la canción cuenta la historia de Michael, un joven irlandés de Athenry (condado de Galway), que ha sido detenido y que está a punto de ser deportado a Botany Bay, cerca de Sydney en Australia, por robar el maíz de Trevelyan para alimentar a su familia. Se refiere a Charles Edward Trevelyan, que era el encargado de administrar las ayudas británicas a Irlanda durante la Gran Hambruna, pero no sólo no hizo lo suficiente por aliviar los problemas de los irlandeses, sino que se le acusa de empeorar su situación con medidas arbitrarias o contraproducentes.

Grabada por vez primera por Danny Doyle en 1979 y mantenida durante 72 semanas en las listas de éxitos por Paddy Reilly en 1983, esta canción cuenta con numerosas versiones, desde la folk de The Dubliners hasta la punk de Dropkick Murphys, pasando por un amplísimo abanico.

Convertida en un himno popular, The Fields of Athenry se entona no sólo en los pubs, sino también en los estadios, al ser adoptada como himno por los seguidores de las selecciones irlandesas de fútbol o rugby, del Celtic de Glasgow y del Liverpool.


Letra original:

The Fields of Athenry


By a lonely prison wall
I heard a young girl calling,
‘Michael, they are taking you away.
For you stole Trevelyan’s corn,
So the young might see the morn,
Now a prison ship lies waiting in the bay.’

(Chorus)

Low lie the fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing,
We had dreams and songs to sing
it’s so lonely ‘round the fields of Athenry

By a lonely prison wall
I heard a young man calling
‘Nothing matters, Mary when you’re free
Against the famine and the crown,
I rebelled, They ran me down,
Now you must raise our child with dignity.’

(Chorus)

By a lonely harbour wall,
As she watched the last star fall
As the prison ship sailed out against the sky
For she lived in hope and pray
For her love in Botany Bay
it’s so lonely ‘round the fields of Athenry

(Chorus)

It’s so lonely ‘round the fields of Athenry

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Traducción al español:

Los campos de Athenry

A través del muro de una prisión solitaria
oí a una chica joven gritar:
“Michael, te están enviando lejos
por robar el maíz de Trevelyan,
así el joven podría ver la mañana,
ahora un barco-prisión se encuentra esperando en la bahía”.

(Coro)

Abajo se encuentran los campos de Athenry
donde una vez vimos a los pajarillos volar libres.
Nuestro amor estaba en vuelo,
teníamos sueños y canciones que cantar.
Está tan solitario por los campos de Athenry.

A través del muro de una prisión solitaria
oí a un hombre joven gritar:
“Nada importa, Mary, cuando seas libre.
Contra el hambre y la corona
me rebelé, ellos me denigraron,
ahora debes criar a nuestros hijos con dignidad”.

(Coro)

A través del muro de un puerto solitario,
ella observó caer la última estrella
cuando el buque-prisión zarpó contra el cielo
porque ella vivía en la esperanza y la oración
por su amor en Botany Bay
Está tan solitario por los campos de Athenry.

(Coro)

Está tan solitario por los campos de Athenry.

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Existe también una versión politizada en clave republicana: Se añaden estos versos que entona el público a modo de coro en respuesta al cantante durante el estribillo:

Low lie the fields of Athenry, where once we watched the small free birds fly.

Hey, baby, let the free birds fly! (Hey, nena, deja a los pajarillos volar libres)

Our love was on the wing

Sinn Féin!

We had dreams and songs to sing

IRA!