“Estoy hasta la polla del Barca y del Madrid”, cantan los hinchas del Sevilla.
Biris Norte, el grupo ultra del Sevilla, protestó contra la hegemonía de los dos más poderosos equipos del fútbol español lanzando cientos de pelotas de tenis al campo.
La hinchada del "fondo norte" entonó cantos en contra de ambos clubes, a los que identifican como el símbolo de “la liga más desigual del mundo” y de la inequidad de la economía del fútbol.
Además, con un frente de tribuna que anunciaba “paren el partido, Mou sigue hablando”, los hinchas repudiaron que las autoridades del fútbol español decidieran retrasar el partido entre Sevilla y Levante en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán para darle espacio televisivo a la rueda de prensa del superclásico.
lunes, 23 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
El fútbol de luto, la lupa sobre la policía
Dos tradicionales clubes de Europa como el Athletic de Bilbao y el AS Livorno están de luto por la muerte reciente de dos jóvenes de sus filas: Iñigo Cabacas, hincha bilbaíno, y Piermario Morosini, jugador. En los dos casos resultaron involucradas las fuerzas policiales.

Por Camilo Rueda Navarro
Iñigo Cabacas y Piermario Morosini son los nombres de dos jóvenes fallecidos en el último mes en hechos relacionados con el fútbol. Iñigo, de 28 años de edad, era hincha del Athletic de Bilbao. Piermario, de 25, era jugador del Livorno, club de la segunda división italiana, a donde había llegado cedido por el Udinese.
Aunque los dos casos tuvieron contextos y circunstancias diferentes, tienen en común que la policía resultó involucrada y que los dos clubes afectados tienen antecedentes de reivindicaciones políticas y sociales.
La muerte de Iñigo Cabacas fue ocasionada por el impacto de una pelota de goma disparada por la policía autonómica vasca (la Ertzaintza), luego del partido entre el Athletic y el Schalke 04 por la Liga de Europa el 5 de abril, a las afueras del estadio.
En un principio el joven quedó en estado de coma, pero luego falleció producto de las graves lesiones cerebrales que sufrió por una fractura craneal, según determinó la autopsia. Los aficionados denunciaron exceso de fuerza de la policía, que también ha sido señalada por sus excesos en otros escenarios.
Por su parte, Piermario Morosini, nacido en Bérgamo y militante del Livorno, sufrió un repentino paro cardiaco en pleno partido, cuando su equipo visitaba al Pescara. Morosini fue socorrido por los servicios de salud del estadio y debió ser trasladado al hospital, donde finalmente murió. Pero durante el auxilio un carro de la policía municipal obstruyó por varios minutos la entrada de la ambulancia, tiempo crucial en el esfuerzo de salvarle la vida al jugador.
Al cuerpo de Morosini se le practicó una autopsia, que concluyó sin que se pudieran determinar las causas exactas de su muerte, a la espera de que se realicen nuevas pruebas. La Fiscalía de Italia y el Ayuntamiento de Pescara abrieron investigaciones sobre el caso para determinar eventuales responsabilidades de las autoridades. En un hecho poco habitual, la Federación Italiana de Fútbol suspendió todos los campeonatos del fin de semana.
Homenajes póstumos
Las dos instituciones, acongojadas por la pérdida de estos jóvenes, organizaron actos de protesta y de homenaje a los fallecidos. El técnico del Athletic, Marcelo Bielsa, se pronunció sobre el hecho y dijo sentir “una tristeza muy grande”.
Tres mil personas marcharon en silencio hacia el estadio San Mamés el domingo 15 de abril, día en que el Athetic recibía al Mallorca. Los jugadores lucieron camisetas alusivas a Iñigo. En las tribunas predominaron las prendas negras, y Fernando Llorente, autor del único gol del encuentro, se lo dedicó al homenajeado. La familia agradeció los gestos de la afición, y voceros de la hinchada rojiblanca pidieron justicia.
Por su parte, el Livorno rindió homenaje a Morosini el martes 17 de abril, tres días después de su fallecimiento. El féretro con el cuerpo del jugador fue llevado a bordo de un coche fúnebre al Estadio ‘Armando Picchi’ del club, donde dio vuelta a la pista atlética entre los aplausos de la afición. Algunos compañeros de equipo, con camisetas con el número 25 que lucía Morosini, depositaron sobre el féretro bufandas del Livorno, mientras los hinchas gritaban “Estás en nuestros corazones, Moro, estás en nuestros corazones”.
Un sector de la grada del Estadio ‘Armando Picchi’ llevará a partir de ahora el nombre de Piermario Morosini. Su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal, Bérgamo, donde los aficionados del Atalanta lo recibiron. Así mismo, el Udinese se hará cargo de la hermana de Morosini, que sufre una discapacidad y quien perdió a toda su familia, pues sus padres también habían fallecido en un accidente.

Por Camilo Rueda Navarro
Iñigo Cabacas y Piermario Morosini son los nombres de dos jóvenes fallecidos en el último mes en hechos relacionados con el fútbol. Iñigo, de 28 años de edad, era hincha del Athletic de Bilbao. Piermario, de 25, era jugador del Livorno, club de la segunda división italiana, a donde había llegado cedido por el Udinese.
Aunque los dos casos tuvieron contextos y circunstancias diferentes, tienen en común que la policía resultó involucrada y que los dos clubes afectados tienen antecedentes de reivindicaciones políticas y sociales.
La muerte de Iñigo Cabacas fue ocasionada por el impacto de una pelota de goma disparada por la policía autonómica vasca (la Ertzaintza), luego del partido entre el Athletic y el Schalke 04 por la Liga de Europa el 5 de abril, a las afueras del estadio.
En un principio el joven quedó en estado de coma, pero luego falleció producto de las graves lesiones cerebrales que sufrió por una fractura craneal, según determinó la autopsia. Los aficionados denunciaron exceso de fuerza de la policía, que también ha sido señalada por sus excesos en otros escenarios.
Por su parte, Piermario Morosini, nacido en Bérgamo y militante del Livorno, sufrió un repentino paro cardiaco en pleno partido, cuando su equipo visitaba al Pescara. Morosini fue socorrido por los servicios de salud del estadio y debió ser trasladado al hospital, donde finalmente murió. Pero durante el auxilio un carro de la policía municipal obstruyó por varios minutos la entrada de la ambulancia, tiempo crucial en el esfuerzo de salvarle la vida al jugador.
Al cuerpo de Morosini se le practicó una autopsia, que concluyó sin que se pudieran determinar las causas exactas de su muerte, a la espera de que se realicen nuevas pruebas. La Fiscalía de Italia y el Ayuntamiento de Pescara abrieron investigaciones sobre el caso para determinar eventuales responsabilidades de las autoridades. En un hecho poco habitual, la Federación Italiana de Fútbol suspendió todos los campeonatos del fin de semana.
Homenajes póstumos
Las dos instituciones, acongojadas por la pérdida de estos jóvenes, organizaron actos de protesta y de homenaje a los fallecidos. El técnico del Athletic, Marcelo Bielsa, se pronunció sobre el hecho y dijo sentir “una tristeza muy grande”.
Tres mil personas marcharon en silencio hacia el estadio San Mamés el domingo 15 de abril, día en que el Athetic recibía al Mallorca. Los jugadores lucieron camisetas alusivas a Iñigo. En las tribunas predominaron las prendas negras, y Fernando Llorente, autor del único gol del encuentro, se lo dedicó al homenajeado. La familia agradeció los gestos de la afición, y voceros de la hinchada rojiblanca pidieron justicia.
Por su parte, el Livorno rindió homenaje a Morosini el martes 17 de abril, tres días después de su fallecimiento. El féretro con el cuerpo del jugador fue llevado a bordo de un coche fúnebre al Estadio ‘Armando Picchi’ del club, donde dio vuelta a la pista atlética entre los aplausos de la afición. Algunos compañeros de equipo, con camisetas con el número 25 que lucía Morosini, depositaron sobre el féretro bufandas del Livorno, mientras los hinchas gritaban “Estás en nuestros corazones, Moro, estás en nuestros corazones”.
Un sector de la grada del Estadio ‘Armando Picchi’ llevará a partir de ahora el nombre de Piermario Morosini. Su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal, Bérgamo, donde los aficionados del Atalanta lo recibiron. Así mismo, el Udinese se hará cargo de la hermana de Morosini, que sufre una discapacidad y quien perdió a toda su familia, pues sus padres también habían fallecido en un accidente.
Publicado originalmente en Semana.com
Sobre la prensa española y la nacionalización de YPF
"A toda esta gente no le gusta lo que está pasando en Latinoamérica, del mismo modo que no le gusta lo que está pasando con los indignados en sus propias plazas".
Por Hernán Casciari
Orsai
Estoy leyendo mucho la prensa española estos días, porque Argentina está saliendo en la tapa de los diarios con letra grandota. La última vez que salimos en la tapa con letra grandota fue cuando renunció De la Rúa. Corralito. Cinco presidentes en una semana. Caos. Después hubo un gran silencio de nueve, diez años. No salimos más en la tapa. Y eso es bueno. Cuando Argentina no sale en la tapa de la prensa española, todo está tranquilo.
El único argentino que sale en la tapa, casi todas las semanas, es Messi. Desde hace unos días fantaseo con algo imposible. Fantaseo con que mañana, en el clásico Madrid Barcelona, Messi haga un gol, se levante la camiseta frente a las cámaras y abajo haya un cartel que diga «YPF es Argentina». Y que después haga un gol Higuaín, el gol del empate, y se levante la camiseta y diga «YPF es Argentina».
Sería un problemón gigantesco para los que deciden las fotos de tapa de los diarios españoles.
Los diarios españoles ya son casi todos de derecha. El último diario de izquierda se llamaba Público y quebró hace dos o tres meses. El otro diario que no es abiertamente neoliberal se llama El País, pero es de una izquierda europea, es decir, de derecha.
España se está cayendo a pedazos pero no hay debate político. Nadie propone que el Estado intervenga. Los dos partidos mayoritarios piensan lo mismo, pero fingen pelearse en público, para que la gente no se duerma de aburrimiento. Pelean como Karadagián y como Peucelle, de mentira, pero con mucho espamento.
Desde hace varios años los dueños de España son seis o siete empresarios poderosos: banqueros, petroleros, dueños de telefónicas. Los políticos y los medios de comunicación son empleados de esta gente de corbata. Todos son caretas, en el sentido más argentino de la palabra.
Gente encorbatada, aburridísima, mayores de sesenta, incapaces de enviar un archivo adjunto sin equivocarse, gente que nunca aprendió inglés, gente que está en contra de descargarse una película pero que tampoco sabría cómo hacerlo.
A toda esta gente no le gusta lo que está pasando en Latinoamérica, del mismo modo que no le gusta lo que está pasando con los indignados en sus propias plazas. Para ellos las dos cosas son la misma cosa: tienen miedo de que las personas que no son caretas tomen la sartén por el mango.
Esta semana la prensa española le dedicó muchísimas páginas al tema YPF, pero casi ninguna explica los argumentos argentinos. Le da pánico explicar los argumentos argentinos, porque son los mismos argumentos de los indignados que ocupan las plazas. Sus propios hijos son los que están hartos.
Los caretas españoles creen que el enemigo es Argentina, creen que Repsol es patria y que Argentina les está robando la identidad. Pero en la calle son sus hijos los que no tienen trabajo, los que no tienen futuro, los que también están pidiendo a gritos que el Estado intervenga y se ponga del lado de la gente.
Orsai
Estoy leyendo mucho la prensa española estos días, porque Argentina está saliendo en la tapa de los diarios con letra grandota. La última vez que salimos en la tapa con letra grandota fue cuando renunció De la Rúa. Corralito. Cinco presidentes en una semana. Caos. Después hubo un gran silencio de nueve, diez años. No salimos más en la tapa. Y eso es bueno. Cuando Argentina no sale en la tapa de la prensa española, todo está tranquilo.
El único argentino que sale en la tapa, casi todas las semanas, es Messi. Desde hace unos días fantaseo con algo imposible. Fantaseo con que mañana, en el clásico Madrid Barcelona, Messi haga un gol, se levante la camiseta frente a las cámaras y abajo haya un cartel que diga «YPF es Argentina». Y que después haga un gol Higuaín, el gol del empate, y se levante la camiseta y diga «YPF es Argentina».
Sería un problemón gigantesco para los que deciden las fotos de tapa de los diarios españoles.
Los diarios españoles ya son casi todos de derecha. El último diario de izquierda se llamaba Público y quebró hace dos o tres meses. El otro diario que no es abiertamente neoliberal se llama El País, pero es de una izquierda europea, es decir, de derecha.
España se está cayendo a pedazos pero no hay debate político. Nadie propone que el Estado intervenga. Los dos partidos mayoritarios piensan lo mismo, pero fingen pelearse en público, para que la gente no se duerma de aburrimiento. Pelean como Karadagián y como Peucelle, de mentira, pero con mucho espamento.
Desde hace varios años los dueños de España son seis o siete empresarios poderosos: banqueros, petroleros, dueños de telefónicas. Los políticos y los medios de comunicación son empleados de esta gente de corbata. Todos son caretas, en el sentido más argentino de la palabra.
Gente encorbatada, aburridísima, mayores de sesenta, incapaces de enviar un archivo adjunto sin equivocarse, gente que nunca aprendió inglés, gente que está en contra de descargarse una película pero que tampoco sabría cómo hacerlo.
A toda esta gente no le gusta lo que está pasando en Latinoamérica, del mismo modo que no le gusta lo que está pasando con los indignados en sus propias plazas. Para ellos las dos cosas son la misma cosa: tienen miedo de que las personas que no son caretas tomen la sartén por el mango.
Le tienen miedo, le tienen bronca, desprecian a los que no son caretas. A los que asumen el poder y, en vez de usar corbata, usan camisa o pulóver. A los que en los discursos hablan con normalidad, sin poner un casete, sin frases vacías. A los que se cagan en las falsas reglas de la economía global —que siempre patea para el mismo lado— y proponen otras reglas, a los que le pegan patadas a los tableros de ajedrez, a los que están hartos de siempre lo mismo.
Esta semana la prensa española le dedicó muchísimas páginas al tema YPF, pero casi ninguna explica los argumentos argentinos. Le da pánico explicar los argumentos argentinos, porque son los mismos argumentos de los indignados que ocupan las plazas. Sus propios hijos son los que están hartos.
Los caretas españoles creen que el enemigo es Argentina, creen que Repsol es patria y que Argentina les está robando la identidad. Pero en la calle son sus hijos los que no tienen trabajo, los que no tienen futuro, los que también están pidiendo a gritos que el Estado intervenga y se ponga del lado de la gente.
Miles de aficionados despidieron a Piermario Morosini
Miles de fanáticos abarrotaron las calles de Bérgamo para el funeral de Piermario Morosini, el futbolista italiano que murió por un ataque cardiaco durante un partido el fin de semana pasado.
El ataúd de Piermario Morosini estuvo cubierto por sus camisetas del Livorno y del Atalanta, adornado con coronas de flores. También por varias bufandas de otros equipos de fútbol, al lado de guayos y balones.
"Piermario realmente está en nuestros corazones", dijo el sacerdote Luciano Menenti al comienzo del funeral.
Morosini, un volante de 25 años que jugaba con el Livorno tras ser cedido a préstamo por Udinese, comenzó su carrera en las divisiones inferiores de Atalanta. Todo el plantel del Atalanta estuvo presente, al igual que jugadores de Udinese y varios excompañeros suyos, como Sulley Muntari.
También acudieron representantes de otros equipos y de la liga italiana, incluyendo al presidente de la federación italiana, Giancarlo Abete, y el técnico de la selección nacional, Cesare Prandelli.
El ataúd de Piermario Morosini estuvo cubierto por sus camisetas del Livorno y del Atalanta, adornado con coronas de flores. También por varias bufandas de otros equipos de fútbol, al lado de guayos y balones.
"Piermario realmente está en nuestros corazones", dijo el sacerdote Luciano Menenti al comienzo del funeral.
Morosini, un volante de 25 años que jugaba con el Livorno tras ser cedido a préstamo por Udinese, comenzó su carrera en las divisiones inferiores de Atalanta. Todo el plantel del Atalanta estuvo presente, al igual que jugadores de Udinese y varios excompañeros suyos, como Sulley Muntari.
También acudieron representantes de otros equipos y de la liga italiana, incluyendo al presidente de la federación italiana, Giancarlo Abete, y el técnico de la selección nacional, Cesare Prandelli.
Con información de Starmedia
miércoles, 18 de abril de 2012
Marcelo Bielsa celebra la nacionalización de YPF
"Celebro que mi país haya recuperado una fuente tan importante para su futuro", dijo el técnico en la rueda de prensa previa al Sporting - Athletic de este jueves. A la vez, reprochó al periodista por considerar su pregunta como "tendenciosa".

En la rueda de prensa previa al partido que este jueves enfrentará al Athletic y al Sporting de Portugal en la ida de las semifinales de la Europa League, un periodista sacó a relucir el espinoso tema de la expropiación de YPF por el gobierno argentino. En principio, Bielsa prefirió no responder, pero ante la insistencia de la pregunta, respondió:

En la rueda de prensa previa al partido que este jueves enfrentará al Athletic y al Sporting de Portugal en la ida de las semifinales de la Europa League, un periodista sacó a relucir el espinoso tema de la expropiación de YPF por el gobierno argentino. En principio, Bielsa prefirió no responder, pero ante la insistencia de la pregunta, respondió:
"Celebro que mi país haya recuperado una fuente tan importante para su futuro. Creí que el silencio le iba a servir para que interpretara que no era el momento de referirse a una situación así. Y usted debería saber que no puedo contestar a esa pregunta porque también para contestar debería valorar un episodio que los matices no están a la altura del público en general. Es una pregunta abolutamente tendenciosa".
El gobierno de Cristina Fernández pretende recuperar el control de la empresa petrolera, hoy dominada por la española Repsol, en una legítima medida en beneficio de la soberanía argentina.
Con información de AS
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