martes, 27 de marzo de 2012

El Rayo Vallecano se suma a la huelga general

Por El Boletín

El Rayo Vallecano descansa el jueves y no entrenará el día de la huelga general del 29-M. No es la primera vez que el equipo que entrena José Ramón Sandoval se salta los entrenamientos en solidaridad con los aficionados en huelga, ya que lo hizo también en la convocada el 29 de septiembre de 2010 contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con la diferencia de que en esa ocasión el Rayo era sólo un equipo de segunda y ahora es todo ‘un Primera División’.

Cuenta Marca que la programación de entrenamientos del Rayo de esta semana incluye una novedad: el equipo de Sandoval descansará el jueves, el día que los sindicatos mayoritarios han convocado una jornada de huelga general en protesta por la reforma laboral y se recuerda que llueve sobre mojado.


Y es que el día 29 de septiembre de 2010, los jugadores estaban citados para una doble sesión de entrenamiento, a las 10.30 de la mañana y por la tarde, como un día cualquiera, pero un grupo de seguidores del club, concretamente de la peña "Los Bukaneros”, actuaron como piquete informativo y pidieron al técnico que la primera plantilla no se entrenara. Después de deliberar durante más de una hora en el vestuario, los jugadores saltaron al campo para dirigirse a los aficionados rayistas y comunicarles que no se iban a entrenar por "solidaridad con su afición". Con lo que se convirtió el único equipo profesional que se sumó a la protesta.

lunes, 26 de marzo de 2012

Le derby de Glasgow, une haine qui mêle foot, religion et nationalisme

Imanol Corcostegui
Rue89

Pendant quatre mois, le magazine Vice a décortiqué la plus passionnante des rivalités qui oppose deux clubs de foot : celle qui divise, à Glasgow, le Celtic et les Rangers. Les deux clubs s'affrontaient ce dimanche, les Rangers ont gagné 3-2 (trois expulsions, bien sûr). Nous vous proposons ici de découvrir le documentaire de Vice, découpé en 5 épisodes.


Dans le premier épisode, l'auteur du documentaire, Kev Karhas, décrit l'image que tout fan de foot a du derby écossais. Le supporter du Celtic serait « un indépendantiste de l'IRA obsédé par le Pape », tandis que son alter ego des Rangers ressemblerait plus à « un protestant de droite qui sourit uniquement en pensant à la reine ».

« 90 minutes d'intégrisme »

Si le derby de Glasgow, surnommé « Old Firm », est l'un des plus violents du monde, c'est parce qu'il dépasse le cadre du sport. Le Celtic contre les Rangers, c'est le catholicisme face au protestantisme, le nationalisme contre le respect de la Couronne, « les Féniens » contre « les Huns ». La ville entière est divisée entre quartiers « Rangers » et quartiers « Celtic ». Autre surnom du derby de Glasgow : « 90 minutes d'intégrisme ».

Loin de s'arranger avec les années, la haine entre les deux clubs est de plus en plus forte : l'an dernier, le Parlement anglais a durci la loi sur l'incitation à la haine religieuse et raciale.

Le documentaire de Vice démarre par une blague, racontée dans un pub. L'histoire d'un supporter du club catholique des Celtic qui, sur son lit de mort, demande à sa femme de faire venir un pasteur et de le convertir en protestant et donc fan des Rangers. Surprise par cette dernière volonté, elle lui demande pourquoi.

« Parce que si je meurs, ça fera un enfoiré de protestant en moins. »

Le deuxième épisode débute par un rendez-vous avec une association, qui lutte contre le communautarisme en Ecosse, créée suite à la mort d'un jeune fan du Celtic. Elle combat l'idée défendue par certains que l'intégrisme ne dure que 90 minutes.

Etonnante rencontre, ensuite, avec Abdul Rafiq, seul musulman membre du parti d'extrême droite English Defense League, fan-mascotte des Rangers, banni des stades pendant cinq ans pour avoir entonné des chansons anti-catholiques.

L'ancien hooligan des Rangers Sandy Chugg explique, lui, pourquoi il faut que les supporters du Celtic puissent continuer à insulter son équipe. Il estime que le principal critère de séparation des deux rivaux est le sentiment national, plus que la religion ou le sport. Selon lui, les Anglo-Ecossais s'opposent aux Irlandais d'Ecosse.

L'épisode suivant se déroule un jour de derby. Kev Karhas propose un jeu à Abdul Rafiq : il lui fait observer plusieurs images et le fan des Rangers doit estimer si la blague est allée trop loin. Face aux innombrables messages traitant les catholiques du Celtic de pédophiles, on pense à la polémique qu'avait provoquée en France la banderole anti-chti des supporters du PSG face à Lens. Sûr que l'histoire aurait fait moins de bruit en Ecosse.

Jour de derby, c'est le moment idéal pour que deux anciens hooligans racontent leurs souvenirs de baston. Tandis que Sandy Chugg explique aux gamins que se battre en plein centre-ville est aujourd'hui systématiquement synonyme d'arrestation, le célèbre hool du Celtic, John O'Kane, raconte la fois où il s'est pris un coup de couteau dans la cuisse et a été sauvé par un chauffeur de taxi.

Après une reprise très virile de « Just can't get enough » de Depeche Mode, ça commence à picoler pas mal dans les pubs de Glasgow et à vanner sur le poids des supporters adverses. On en pensera ce qu'on voudra mais prêtez tout de même une oreille au « You'll never walk alone », sans doute la plus belle chanson de tous les supporters du foot. Vient ensuite l'heure du match.

Le dernier épisode commence par quelques blagues à distance entre Sandy Chugg et John O'Kane. Face au respect entre les deux anciens hooligans, à l'agonie financière des Rangers et à la violence physique de moins au moins propre au derby, Kev Karhas finit par relativiser les chants haineux.

Au fil des épisodes, le documentaire relativise même la rivalité dans son ensemble, rappellant que, malgré tout, ce n'est que du foot. Et que ces 90 minutes d'intégrisme en disent surtout beaucoup sur le rôle fondamental du football et les 90 minutes de défoulement collectif qu'offre ce sport.

« Cette rivalité est devenue la deuxième peau de Glasgow. Et Glasgow a la peau dure. »

viernes, 23 de marzo de 2012

El Ciudad de Murcia colabora en la construcción del nuevo estadio del United de Manchester

El club murciano hizo un aporte a la recaudación de fondos del equipo inglés, que ha logrado la financiación necesaria para edificar su terreno de juego.


El Club de Accionariado Popular Ciudad de Murcia ha puesto su "granito de arena" en el nuevo estadio del club
United of Manchester, equipo inglés, también de accionariado popular, y en el que se inspiraron los fundadores del conjunto rojinegro murciano.

El United of Manchester surgió como una iniciativa de parte de la afición del Manchester United cuando un inversor estadounidense, Malcom Glazer, se hizo con la mayoría del accionariado de los "diablos rojos". Muchos seguidores ingleses pensaron que el hecho de que un millonario extranjero comprase su club atentaba directamente contra los valores que éste tradicionalmente había representado, por lo que decidieron fundar un nuevo equipo con la premisa de que jamás pudiera ser adquirido por nadie que buscase hacer negocio.

De esta manera el FC United of Manchester surgió en el año 2005, y, siete años después, y gracias a los pequeños aportes de sus miles de simpatizantes, ha logrado los 1,6 millones de libras (algo más de dos millones de euros) que necesitaba para iniciar la construcción de su estadio. Éste se ubicará en el distrito de Moston, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad, y las obras comenzarán durante esta misma primavera.

El aporte del Ciudad de Murcia

El club ha recaudado este dinero vendiendo de manera simbólica pequeñas parcelas del futuro terreno de juego a todos aquellos que querían hacer su aporte. Entonces, los dirigentes del Ciudad compraron en nombre del equipo unos metros cuadrados para apoyar la iniciativa del club británico, por lo que, de alguna manera, una pequeña parte del futuro estadio del United ahora también pertenecerá a los accionistas del club murciano.

Publicado originalmente en http://murciatododeporte.com

martes, 20 de marzo de 2012

Escuadra cubana de fútbol: en busca del sueño del boleto olímpico

Un grupo de jóvenes futbolistas cubanos competirá en tierras estadounidenses por uno de los cupos que oferta la Concacaf para los Juegos Olímpicos.

Raiko Martín
Juventud Rebelde


Al difícil rescate de un sueño que ya dura más de dos décadas saldrá mañana hacia tierras estadounidenses un grupo de jóvenes futbolistas cubanos, dispuestos a luchar por uno de los boletos que oferta la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Concacaf) para los venideros Juegos Olímpicos de Londres.

La escuadra, abanderada este lunes en una sencilla pero emotiva ceremonia, estará bajo las órdenes del técnico Raúl González Triana, y en ella repiten nueve jugadores del equipo que tan buena impresión causó en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara.

El proceso hacia el preolímpico norteño fue amplio, pero en definitiva hicieron el grado los porteros Odisnel Cooper y Julio Pichardo, así como los defensas José Macías, Yoisel Salazar, Dayron Blanco, Renay Malblanche, Arturo Dispez y Yosmel de Armas.

Para copar la zona del mediocampo fueron elegidos Carlos Domingo Francisco, Osay Martínez, Félix Guerra, José Carlos Fariñas, Ricardo Peña y Arichel Hernández. Mientras, los delanteros serán Maikel Chang, Heviel Cordovés, Daniel Luis Sáez y Maikel Alejandro Reyes.

La mayoría de los elegidos participó en los más recientes partidos amistosos encarados, considerados como muy provechosos por el estratega cubano. «Evaluamos cosas interesantes en esa gira, y trabajamos luego para superar nuestros errores, tanto a la hora de definir frente a la puerta rival, como en la concentración durante los finales del partido», comentó Triana a JR.

Según el calendario divulgado por la Concacaf, los cubanitos debutarán el jueves frente a la potente escuadra anfitriona en la ciudad de Nashville. Luego cumplirán sus presentaciones en el grupo A enfrentando a El Salvador y Canadá durante el próximo sábado y lunes, respectivamente.

Si logran ubicarse entre los dos primeros escaños de la llave, avanzarían hasta la semifinal cruzada frente a sus similares del apartado B, que conforman las selecciones de Trinidad y Tobago, México, Panamá y Honduras. Solo los equipos que lleguen a la final del torneo tendrán opciones de disputar en la capital inglesa el trofeo bajo los cinco aros.

Además de los ingleses por su condición de anfitriones, hasta el momento tienen segura su presencia en Londres las selecciones masculinas de España, Belarús, Suiza, Egipto, Marruecos, Gabón, Corea del Sur, Japón, Emiratos Árabes Unidos, Brasil y Uruguay.

“El comunismo era mejor para el deporte”

Onopko, exjugador del Oviedo y del Rayo, y segundo entrenador del CSKA, añora el método y las infraestructuras de la URSS.

Por Ladislao J. Moñino
El País

“La vida corre y cambia y, si hay dinero, puedes hacer mucho”, dice Viktor Onokpo (Luhansk, Ucrania; 1969), el segundo entrenador del CSKA de Moscú y exjugador del Oviedo y el Rayo Vallecano, cuando se le pregunta por esa nueva fisonomía de los clubes rusos, repletos ahora de futbolistas extranjeros. Su propio equipo, con 13, es un ejemplo de esa internacionalización. Él creció bajo los métodos de la extinta Unión Soviética y en la cerrazón que empezaba en la vertiente oriental del muro de Berlín.


“El sistema comunista era mejor para la educación y el deporte”, dice; “los colegios, las escuelas deportivas y las infraestructuras estaban muy bien. Después, cuando cayó la URSS, solo se pensaba en el dinero. Ahora se está volviendo poco a poco a pensar primero en el fútbol y luego en el negocio. Hace falta trabajar más en las categorías inferiores y en cómo formar buenos jugadores como Ignasevich o Akinfeev”.

Tan fino de silueta como cuando formaba en el centro de la defensa del Oviedo, Onopko habla con nostalgia de una estructura deportiva y una metodología que desaparecieron con la desintegración del telón de acero. “Antes había solo un país y ahora hay 15. Se cayó todo: las escuelas, los entrenadores… Los técnicos de la URSS eran buenos profesionales. Ahora no hay muchos buenos técnicos ni buenas instalaciones para los niños. Solo las tienen los grandes clubes y las grandes ciudades, pero no es suficiente”.

La Liga rusa se ha convertido en un destino hasta hace poco inimaginable para jugadores de todo el planeta. Existe una corriente importadora nacida al cobijo de los grandes oligarcas del petróleo, el aluminio o el gas. Onopko no es contrario a esas grandes inyecciones monetarias, pero demanda racionalidad: “Como sucedió en España, el nivel del campeonato solo subirá si hay extranjeros de buen nivel”.

En su análisis del fútbol ruso, Onopko toma como base la selección: “Ahora hay menos buenos jugadores rusos porque no funcionan bien las escuelas. En el equipo nacional no hay competencia. Hay una base de 25 jugadores que apenas ha variado en los últimos ocho o diez años. No sé si es bueno o malo que no salgan fuera a jugar. Pero es cierto que lo que cobran ahora en Rusia no lo cobrarían en el extranjero. Cuando yo empecé, ni pensaba que con el fútbol se podía ganar dinero o que acabaría jugando al otro lado del telón”.

Onopko llegó al Oviedo en 1997 de la mano de su entonces presidente, Eugenio Prieto. De su proceso de adaptación recuerda el cable que le tendió en él un viejo conocido de la afición madridista, Dubovsky, fallecido al precipitarse por una catarata en Tailandia mientras tomaba una fotografía: “Era impresionante como persona. Como jugador, tenía un talento descomunal. Le faltó un poco de seriedad. Era como un niño. Pensaba que la vida era muy larga, que era joven y que tendría tiempo para hacerlo todo. Luego, pasó lo que pasó”.

Publicado originalmente el 14 de marzo de 2012 en deportes.elpais.com