miércoles, 14 de marzo de 2012

CAP Ciudad de Murcia: Una afición dueña de su destino

Club de Accionario Popular Ciudad de Murcia. Es el nombre del nuevo proyecto que vio la luz en agosto de 2010 y que este pasado fin de semana dio su primer paso adelante, de nuevo en competición, con el ascenso a Primera Autonómica. Detrás de todo, la historia de un Club que rozó la cima del fútbol español, y una afición única por haberse convertido en dueña de su destino y del alma de su equipo.

Por Juanjo Ruiz, Charly López y Javier Sánchez
Vavel


Sábado 10 de marzo. 17:00. Un sol radiante invade una vez más la ciudad de Murcia. Esa tarde, decenas de banderas rojinegras ondean al viento en el campo de fútbol de “El Arenal”, en Espinardo. Para unos, era una de las muchas tardes soleadas que preceden a la calurosa primavera de la capital del Segura, para otros, había llegado el día con el que llevaban soñando desde septiembre de 2010.

19:00, el pitido del árbitro señala el final del partido ante el Albudeite. La felicidad comenzaba a invadir el alma de centenares de personas. ¿Qué que es lo que ha pasado en el transcurso de esas dos horas? Un equipo histórico ha vuelto a resurgir de sus cenizas de la mano de su afición: el CAP Ciudad de Murcia había dado uno de sus primeros paso ascendiendo a la Primera Autonómica.

La historia “Ciudadana”

El Ciudad de Murcia surgió en el verano de 1999 de la mano de Quique Pina. El equipo comenzó su andadura en Territorial Preferente bajo la dirección en los banquillos de Paco Pliego. El Municipal José Barnés era testigo de sus entrenamientos y partidos, pese a la promesa del Concejal de Deportes del Ayuntamiento de remodelar el terreno de juego de La Flota. Tras Paco Pliego y Andrés García Tébar, fue el propio Quique Pina quien tomaría las riendas del equipo, logrando el ascenso a Tercera División.

En la temporada 2000-2001, el club realizó un jugoso proyecto para tratar de conseguir el ascenso a Segunda División B. Alfonso Guzmán fue entonces el elegido para dirigir el Ciudad. Los rojinegros realizaron una gran campaña acabando la Liga con 99 puntos, cifra récord en su momento. Dos años después de su fundación, el Ciudad de Murcia ya se encontraba en Segunda División B.

Para la primera temporada en Segunda B, el equipo rojinegro logró que el Ayuntamiento de Murcia le permitiera jugar en el Estadio de La Condomina. El fichaje estrella de esta campaña sería Pepe Aguilar procedente del Real Murcia. El equipo se mantuvo en la zona media-alta de la clasificación, pero no logró engancharse a los cuatros primeros por lo que comenzó el baile de entrenadores: Javi López, que era quién había arrancado la temporada, era sustituido por Crispi y este a su vez por Carlos Orúe. Con éste último llegarían unos magníficos resultados y la clasificación para el Playoff. El sorteo les encuadró en el grupo de ascenso junto al Barakaldo, Pontevedra y CD Castellón. Castellonenses y murcianos eran los claros favoritos y así lo dejaron patente desde un primer momento, jugándose la clasificación en los choques que disputaron unos contra otros. En el encuentro jugado en Castalia, el marcador reflejaría resultado gafas, mientras que en La Condomina el Ciudad pasó por encima al derrotarles por 3-1.

Para el año siguiente el objetivo era claro: permanecer y afianzarse en Segunda División. Por otra parte, se inició la conversión del club en Sociedad Anónima. Juanma Lillo fue el elegido para capitanear al equipo en una aventura tan importante como difícil. Pese al buen juego que desplegaba el equipo, los resultados no llegaban y fue sustituido. Juan José Enríquez sería su sucesor y conseguiría mejores resultados que el entrenador guipuzcoano. Pese a esto, también iba a ser destituido a favor de Fernando Zambrano. En el último partido frente al Algeciras, se consiguió la permanencia matemática. Dani Güiza, por aquel entonces un desconocido y a día de hoy jugador que, entre otros títulos, ostenta una Eurocopa en su palmarés, fue clave al lograr 16 goles.

Afrontando esta vez el segundo año en la categoría de plata del fútbol español, el Ciudad de Murcia siguió una línea irregular durante el comienzo liguero. Así pues, en el mercado de invierno se renovó casi por completo la plantilla a la espera de conseguir mejores resultados. También hubo cambios en el banquillo. Miguel Álvarez dejó su lugar a Julián Rubio. Los partidos pasaban y el Ciudad sufrió hasta el final de Liga. Julián Rubio también fue cesado y el entrenador fue de nuevo Miguel Álvarez. La permanencia volvió a conseguirse en la última jornada tras derrotar al Salamanca. Por segunda temporada consecutiva, el jugador clave fue Dani Güiza al lograr en esta ocasión 21 goles. Al término de la temporada fue traspasado al Getafe. Al año siguiente, se construyó un equipo joven y con hambre de fútbol, que tenía como objetivo no pasar tantos apuros como en las campañas anteriores. El entrenador elegido en esta ocasión fue Abel Resino. El equipo comenzó muy fuerte la competición. Ya en la segunda vuelta, se consiguió una buena racha de resultados, lo que les valdría para situarse a tan solo tres puntos de la zona de ascenso marcada por el Levante. En el último partido de Liga el Ciudad de Murcia necesitaba vencer y que el Levante perdiese para ascender a Primera División. Los granotas vencieron su encuentro por 1-0 mientras que los rojinegros ganaron el suyo 2-0 ante el Nástic de Tarragona. Pudieron acariciar la gloria del fútbol nacional con los dedos.

Quique Pina y el Ayuntamiento de Murcia propiciaron la venta del club

En la cuarta temporada en Segunda División (2006/2007) se contrató a Jose Luís Oltra como entrenador. Se querían repetir los éxitos de la pasada campaña. Tras un buen año, el Ciudad de Murcia finalizó en la cuarta posición. Sin embargo, el Ayuntamiento de Murcia no estaba dispuesto a ayudar al club a construir las infraestructuras necesarias y así no se pudo subsistir. Ante todo esto, Quique Pina decide vender el club. Carlos Marsá, empresario y presidente del CP Granada 74, manifiesta su intención de comprar el club, trasladarlo a Granada y renombrarlo como el que él ya presidía, creando así el Club Granada 74 S.A.D. El 6 de junio de 2007 se hizo oficial la venta. El último partido del Ciudad en casa, en Murcia, se convirtió en una protesta masiva contra Quique Pina. Billetes de 500 euros con la cara del expresidente rojinegro, cubrían las gradas del estadio. Comenzaban años de oscuridad.

2010: Nace el CAP Ciudad de Murcia

Tras el paso, con más penas que glorias del Ciudad de Lorquí, que al año siguiente pasó a llamarse Atlético de Ciudad, el día 12 de septiembre de 2010 una nueva luz volvió a surgir de la nada. Ochenta personas del club, aficionados la gran mayoría de ellos, se reunieron con la intención de llevar a cabo un último intento para revivir la esencia “ciudadana”. Tras dicha reunión, se decide dar vida a un proyecto totalmente innovador en España para llevar y gestionar al nuevo y definitivo Club de Accionario Popular Ciudad de Murcia. Por bandera, una afición que había tenido el poder de tomar las riendas del club y convertirse ellos mismos, de manera definitiva, en los dueños de su destino.

Después de votar la Junta Directiva del Club, el CAP Ciudad de Murcia se comenzó a mover para entrar cuanto antes en la competición. Así pues, se procedió a registrar al equipo en la Federación Murciana de Fútbol, comenzando desde lo más bajo, la Segunda Autonómica. Se decide que César Gálvez (exportero del Mallorca en Primera División) sea el entrenador de una plantilla que aún no contaba con jugadores. Así que el Club convocó los días 7, 8 y 9 de junio de 2011 unas pruebas abiertas para la selección de los primeros jugadores que iban a empezar a escribir la historia de este nuevo equipo. Previamente, se había establecido que el campo de fútbol de “El Arenal”, a las afueras de Murcia, iba a ser la nueva casa del Ciudad de Murcia. Mientras tanto, el Espinardo C.F., equipo centenario de la Región de Murcia, iba a ser el encargado de nutrir a través de sus categorías inferiores al Ciudad de Murcia, sirviendo como la prometedora cantera del equipo.

Después de mucho luchar, todo estaba listo. Por fin, el 1 de agosto de 2011, comenzó una pretemporada llena de ilusiones y esperanzas. Era el pistoletazo de salida de una nueva aventura.

Sistema de Accionario Popular: Modelo de Club innovador en España

Son pioneros. En la lucha contra el fútbol de ahora en el que el aficionado ha ido adquiriendo cada vez menos atención, el CAP Ciudad de Murcia ha acogido un modelo de club que encaja a la perfección con su filosofía e ideología. El Sistema de Accionario Popular pretende evadirse de cualquier pretensión del que ellos mismos denominan “fútbol moderno actual”. Siguiendo la estela de clubes europeos como el Football Club United of Manchester o el AFC Wimbledom, donde la especialidad reside en el fundamental papel del aficionado, el CAP Ciudad de Murcia pretende asentar las bases en este país de un nuevo modelo de gestión, dando un golpe en la mesa para que todo el mundo sepa que otro fútbol es posible.

Las bases del modelo de Accionario Popular tienen su fundamento en la propia afición, y residen en una organización sin ánimo de lucro del Club, donde todos los beneficios obtenidos vayan a dirigirse a la mejora del equipo, luchando contra los intereses personales. Cualquier aficionado, a través de una determinada cantidad de dinero anual, puede comprar una acción que dé derecho a un voto. Un voto que servirá como cualquier otro para participar en la gestión y en el gobierno del Club en cualquier aspecto a la hora de tomar decisiones en la Junta. Esta misma tendrá el objetivo de evitar el mercantilismo absoluto para impedir que el equipo se convierta en un negocio que se pueda comprar y vender. A fin de cuentas, y por primera vez en este país, el Club llega a pertenecer al cien por cien a sus aficionados, logrando que ningún empresario pueda llegar a romper una filosofía, basada en el amor a unos colores, a través del dinero.

Desde dentro del propio CAP Ciudad de Murcia, son conocedores de que las Sociedades Anónimas de este país han hecho perder los valores propios del deporte, convirtiendo al fútbol en un negocio, y asentándolo dentro de nuestra sociedad como si de un principio más se tratara. Este nuevo modelo de Club en España que acoge el Ciudad pretende una lucha. Una lucha contra aquellas personas que hicieron alejar las “guerras futbolísticas” de los terrenos de juego, para pasarlas a los despachos y a las empresas. También una lucha contra aquellas personas que consideren que es más importante que un partido de fútbol sea visto desde el bar o desde casa a través de la televisión, que el propio aficionado, movido por sus amores, vaya cada semana a su estadio a animar, haga el tiempo que haga, al equipo con el que se siente identificado. Con todo ello, el club rojinegro quiere poner una primera piedra llena de esperanza para que el fútbol vuelva a estar en el sitio del que no debió marchar, el de los aficionados como verdaderos protagonistas de este deporte. El CAP Ciudad de Murcia es una nueva luz, aún titubeante pero que empieza a aluminar, dentro de la lucha contra el fútbol negocio.

El poder de la afición rojinegra

Fieles. Esa es la palabra que mejor define a los aficionados del Ciudad de Murcia. Hubo épocas mejores, de eso no hay duda, pero ellos siempre han estado ahí. No les importa si en Segunda División, recorriendo algunos de los mejores estadios de la geografía española, o en Segunda Autonómica visitando recintos deportivos en los que incluso el estado del terreno de juego complica la práctica del fútbol.

Si fuésemos por numerosos campos de Primera División preguntado a los aficionados: -¿De qué equipo es usted? La gran mayoría contestaría: “Mallorca y Barcelona, o Espanyol y Real Madrid”. Sin embargo, si vamos a las gradas de “El Arenal” y realizamos la misma pregunta la respuesta es tajante: -“¿Yo? Vivo por y para el Ciudad de Murcia”. En los corazones de estos aficionados no tiene cabida ningún equipo más, el color rojinegro recorre sus venas, ya esté su Ciudad en la primera división como en la última. Además, que ellos mismos, como aficionados que por las tardes acuden al estadio a animar a los suyos, sean los dueños de su equipo a través de este sistema de gestión, hace que los hinchas del “City”, como ellos mismos se llaman, sean algo más que especiales: un ejemplo a seguir en todas las categorías del fútbol nacional.

Un ascenso para empezar a escribir la nueva historia

Aún empezando en la última división del fútbol español, la Segunda Autonómica, el Ciudad de Murcia se ha mostrado a lo largo de esta temporada 2011/2012 con gran ilusión partido tras partido, siempre en busca del ascenso que acabó por culminarse el pasado sábado 10 de marzo.

Llevados en cada partido en volandas por su fiel afición, tanto en El Arenal, como fuera de su casa en los desplazamientos por la Región de Murcia, el Ciudad ha logrado unos grandísimos números que han hecho que se conviertan en el primer equipo de España en ascender de categoría esta temporada. Los rojinegros, contando con el último partido ante el Albudeite en el que se impusieron por 7-0, han conseguido nada más y nada menos que 20 victorias en 22 partidos en Liga. Unas estadísticas difíciles de superar, que se completan con los 78 goles realizados hasta la fecha.

Por todo ello, no cabía ninguna duda que tras el partido del ascenso del pasado fin de semana, El Arenal se iba a convertir en una toda una fiesta de los jugadores y los aficionados que volvieron a llenar las gradas del campo de fútbol. No era para menos. La primera temporada del nuevo Ciudad de Murcia había sido todo un éxito.

Lágrimas y sonrisas: El Ciudad está de vuelta

Las lágrimas del presidente del Club, José Francisco Navarro Martínez, al término del último partido, presenciando a afición y jugadores unidos cantando de alegría y júbilo en la grada por el primer ascenso del nuevo Ciudad, reflejaban el sufrimiento de los ya pasados años de desgracia, que sobre todos los seguidores del Ciudad de Murcia han tenido que vivir desde la desaparición del club en lo más alto de Segunda División. Con esfuerzo y trabajo, la alegría y la ilusión han retornado a un esperanzador “City”.

VAVEL no quiso perder la ocasión y entrevistó tanto al presidente como a dos jugadores del Ciudad de Murcia.

-J.F.Navarro Martínez (Presidente):

Una aventura: “En este caso ha sido la propia afición la que cogió las riendas. Lo vivimos con mucha ilusión, la ilusión de ver a 600-700 personas el día del ascenso a Primera Autonómica. Es un orgullo que la afición lleve las riendas del equipo que tú quieres. Solo quieres lo mejor para él.”

Mejoras en Primera Autonómica: “Queremos establecer un cuerpo técnico más profesional. No incluimos al entrenador, que ya es profesional, sino por ejemplo buscaremos un fisio que se dedique al completo al club. Pero sobre todo desarrollar un área que es la de publicidad, y la de empresas que puedan apoyar al equipo. Es algo que resultará importante conforme avancemos en las categorías. Pensamos que conforme vayamos subiendo de categorías el presupuesto irá aumentando, será mayor. El beneficio en este caso es que este año hemos hecho diversos gastos que el año que viene por ejemplo no tendremos que hacer”

Sobre el futuro del Ciudad: “Queremos tener los pies en el fútbol. Sabemos que el fútbol moderno pone las cosas difíciles: siempre habrá algún club que compita contigo y ponga más dinero aunque no lo tengas, y es lo que está ocurriendo.”

Grandes jugadores han pasado por el Ciudad de Murcia: “No hay mayor orgullo que ver un jugador que entrena contigo pueda llegar a ser algo glorioso en el futuro. Es el caso de Dani Güiza. También Guardiola, después del problema con el doping en Italia, se vino a entrenar unos días con el Ciudad de Murcia cuando era entrenado por Juanma Lillo, debido a la gran relación. Qué duda cabe. Que un jugador de nuestra plantilla al final se acabe convirtiendo en algo grande, sería todo un sueño.”

El Modelo de Accionario Popular: “Puede sentar las bases en este país, porque los clubes de estas categorías que no tengan a una persona que ponga el dinero detrás, no son viables. Qué mejor que una afición potente que sea la que tome las riendas, y la que aporte ese dinero para llevarlo. Esta gente que está animando, aunque venga un empresario ofreciendo una cantidad de dinero por el club no lo aceptaran, porque saben que estarían vendiendo su alma. Esto ya nos ha ocurrido y nunca más nos volverá a ocurrir”

-Raúl Jimeno (Capitán)

La afición, un ejemplo a seguir: “La afición es la que nos ha llevado al ascenso esta temporada y es lo mejor que tenemos. Sin ellos no sería lo mismo.”

El año que viene, en Primera Autonómica: “El año que viene esperamos ni más ni menos que hacer lo que hemos hecho este año. Iremos a por el ascenso otra vez”.

-Pedro Luis Meroño (Portero)

Primer éxito del nuevo Ciudad de Murcia: “Así es. Es un proyecto que se vive con mucha ilusión, desde el Accionariado, desde el club, los propios jugadores. Vamos todos a una y esperamos que esto pueda seguir repitiéndose. Ahora vamos a disfrutar de este ascenso, que es lo que toca”.

Sois el primer equipo español que consigue el ascenso de categoría: “Hemos hecho las cosas lo mejor que hemos podido, y creo que no nos ha podido salir mejor. Es lo mejor que me ha pasado en mi vida futbolística”.

lunes, 12 de marzo de 2012

Evo Morales dejó las oficinas de la ONU para jugar al fútbol

Un partido de fútbol, con victoria incluida, fue la forma elegida por el presidente de Bolivia, Evo Morales, para relajarse al final de una intensa jornada de actividad política y económica en Viena (Austria) en la que defendió la masticación tradicional de la hoja de coca.

Si desde primeras horas de la mañana Morales estuvo atareado con el pleno de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, ruedas de prensa y conferencias con estudiantes y diplomáticos, el mandatario latinoamericano pasó por la tarde de los discursos a perseguir la pelota y sudar la camiseta en la cancha.


Junto a los miembros de su equipo de seguridad, Morales se enfrentó en una pachanga a un combinado austríaco liderado nada menos que por Johann "Hans" Krankl, estrella del fútbol alpino y antigua leyenda del Barcelona.

Sin protocolos de por medio, en una modesta instalación de fútbol sala y con la grada rebosante de los ánimos de sus compatriotas residentes en Austria, el exsindicalista cocalero fue capaz de aguantar sin salir de la cancha los 90 minutos de juego.

"Estamos un poco viejos. Pero sólo un poco", había bromeado Krankl con Morales antes del encuentro.

Aunque no quiso revelar el secreto de ese vigor, Morales aseguró estar "muy contento" y reconoció que aún "tiene energía".

La satisfacción no es para menos. Los bolivianos encajaron a Krankl y a los suyos un rotundo 10 a 7, para delicia de la afición andina.

Pese a que Morales no desplegó un prodigio de técnica y sus chutes lejanos apenas crearon amenaza a la portería austríaca, tanto insistió el presidente en sus ataques que pudo contribuir con un tanto y con una asistencia que acabó en gol a la victoria de los suyos.

"No puedo igualar a nuestro Krankl. Pese a la edad, un excelente deportista", alabó el presidente boliviano a quien fuera máximo goleador de la Liga española en la temporada 1978-79.

Pero si Morales disfrutó, casi más lo hicieron las docenas de bolivianos que acudieron al encuentro. Pertrechados con bombos y tambores, una banda animó al equipo americano con música tradicional del país.

Tras el partido y la victoria, Morales recibió un balón dedicado por el equipo rival en el que destaca la firma del exjugador del Barca.

El presidente boliviano se dirigió luego directamente al aeropuerto para volar de regreso a La Paz.

Morales acudió a Viena para intervenir en la sesión inaugural de la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas, ante la que reclamó que la hoja de coca sea despenalizada en Bolivia para corregir "un error histórico" ya que esa planta no es dañina para la salud.

"Los productores de la hoja de coca no somos narcotraficantes, los consumidores no somos narcodependientes", insistió Morales, quien manifestó el compromiso de su país en la lucha contra el narcotráfico pese a, reconoció, la escasez de medios técnicos y económicos para dedicar a esta actividad.

EFE

sábado, 10 de marzo de 2012

Cancelada liga egipcia tras los sucesos de Port Said

Así lo confirmó la federación de ese país quien decidió anular la temporada de la primera división.

La Federación Egipcia de Fútbol (FEF) decidió cancelar la presente temporada de la primera división de la liga nacional por "las circunstancias que atraviesa Egipto y el suceso en Port Said", después de que la suspendiera indefinidamente en febrero pasado.

Un portavoz de la FEF, Mohamed Abdel Tauab, dijo a Efe que en la decisión también influyó el ajustado calendario de la selección egipcia que tiene que jugar varios partidos clasificatorios para la Copa de África y el Mundial de Brasil de 2014, lo que impide a los jugadores participar en el campeonato nacional.

La FEF decidió suspender el pasado 1 de febrero el campeonato de la primera división por un período indefinido por los sucesos de ese día en la ciudad de Port Said, que estallaron al final del partido entre el equipo cairota Al Ahly y el local Al Masry.

Más de 70 personas fallecieron por los enfrentamientos entre los aficionados de ambos equipos desencadenados después del partido.

Tras ese incidente, se sucedieron durante cinco días choques entre manifestantes y policías en los alrededores del Ministerio del Interior, cercano a la plaza cairota de Tahrir de El Cairo, en los que murieron trece personas.

EFE

viernes, 9 de marzo de 2012

El fútbol chileno durante la dictadura de Augusto Pinochet

En plena crisis del fútbol peruano, una mirada a lo que pasó en el fútbol vecino durante el régimen militar.

Por José Miguel Silva
La Republica

Mientras debatimos los millones de soles que deben Universitario y Alianza Lima a la SUNAT empezamos a escuchar términos como "sociedad anónima". Lentamente nuestra dirigencia deportiva parece chocarse con la realidad. Lo ideal aquí parece ser "mirar hacia los costados", y buscar ejemplos de manejo dirigencial eficiente, o en todo caso de experiencias distintas que nos ayuden a salir de la crisis.

LaRepublica.pe conversó con Braian Quezada Jara, joven periodista chileno y autor junto a Carlos Gonzáles del libro "A discreción, un viaje al corazón del fútbol chileno bajo la dictadura militar". Un libro plagado de testimonios que pintan cómo se desarrolló el deporte más practicado en el planeta durante el régimen de Augusto Pinochet Ugarte.

Errores, aciertos, avances, retrocesos, licencias, censuras, datos, sorpresas y confirmaciones. A continuación una entrevista que puede dejar muchas lecciones para la actual crisis que vive nuestro balompié.

¿De dónde nació la idea de escribir “A discreción”?

A discreción es el reportaje que nosotros quisimos hacer para nuestra tesis. En un inicio fue planeado para un formato radial, luego debido a las exigencias que tuvimos, pues este fue un trabajo que nunca se había hecho en nuestra universidad, nos pidieron que lo presentemos de forma escrita. Entonces ahí, viendo la potencia de los testimonios recogidos, y la existencia de este doble formato, entonces la idea de convertir este trabajo en un libro, llegó prácticamente sola. Los testimonios fueron muy buenos. Está el último edecán del ex presidente Salvador Allende, que no había hablado nunca antes y sí lo hizo con nosotros.

¿Cuál era la situación del fútbol chileno cuando Pinochet dio el golpe de Estado y tomó las riendas del país?

Chile jugaba la clasificación al mundial de Alemania 1974. Era una coyuntura delicada. Hasta el momento del golpe (que Pinochet dio a Salvador Allende) Chile (que había derrotado a Perú) debía enfrentar en el repechaje a los soviéticos, que eran para entonces amigos, pero al entrar Pinochet la cosa cambió. No deja de llamar la atención que el primer vuelo con la nueva situación de Chile, después del 11 de setiembre, es el de la selección rumbo a Moscú. Finalmente Chile clasifica pues los rusos no se presentan en el otro partido, porque sabían de lo ocurrido en ese entonces en nuestro país. Chile va al mundial, lo que da un espaldarazo propagandístico bien importante porque era la oportunidad perfecta para pensar que se había derrotado a un enemigo, obviando quizás el tema de que ellos no vinieron. Se hizo la pantomima de vestir a la selección, sacarla a la cancha y meter un gol en un arco vacío, pues ellos no vinieron.

¿Y en cuanto a la situación del fútbol chileno local?

Había dos equipos importantes, Unión Española y Colo Colo. El primero dominaba de la mano de Luis Santivañez, no tenía la misma hinchada pero gracias a una buena administración tuvo buenos resultados. Ganaba campeonatos y se convirtió en el gran rival del cacique (Colo Colo). Ambos peleaban los primeros lugares mano a mano. Incluso este último logra llegar en 1973 a la final de la Copa Libertadores (meses antes del golpe) y dos años después, Unión Española hace lo propio dos años después. Durante el régimen militar o dictadura.

Se armó una polémica por el uso de dichos términos en tu país no

Sí y no es tan inocente el tema porque llamar régimen militar y no dictadura a lo que pasó, obvia el hecho de que participaron muchos civiles y no únicamente uniformados en dicha etapa. Civiles que son buena parte de la primera línea del gobierno actual de Piñera que fueron partícipes del régimen y ahora se le quiere llamar solo “gobierno militar”.

A mí el libro me dejó la imagen de un Pinochet “preocupado porque el fútbol continúe”. ¿Es la imagen correcta esta de un presidente que sabía que en el fútbol se encontraba la forma ideal de mantener distraída a la población?

Claro. Le interesaba por supuesto que continuar el fútbol. Pero el papel que él cumple es que cada vez que había un escándalo, él decía “soluciónenme los problemas del fútbol”. Se preocupaba porque las cosas continuaran pero en el fondo creo que le sacó menos provecho que otros gobiernos como el franquismo o la dictadura argentina. Tuvo un papel un poco menor. No creo que él haya tratado de “manipular” el tema futbolístico.

¿Qué otros deportes convocaban tanto como el fútbol, en el Chile de ese momento?

Bueno, en ese momento estaba la Dirección General de Deportes DIGEDER, y sus principales esfuerzos iban en el tema recreativo. Se preocupaba mucho en hacer multicanchas, mesas de ping pong, bicicletas. La idea era masificar el deporte para que la juventud no se metiera en la política. Deportes masivos por ese entonces, quizás el ciclismo o el tenis.

Ustedes tuvieron la oportunidad de conversar con periodistas, políticos y militares. ¿Qué tan difícil fue conversar con los militares que apoyaron a Pinochet?

Bueno, casi todos ellos tienen sus años, y al estar por muchos años fuera del ejército, fuera de los primeros planos, están quizás más cercanos a conversar. Podría haber sido más difícil, pero al estar fuera de la institución, nos fue algo más accesible. Hablar de cosas que pasaron hace treinta años es más posible para ellos, y también para nosotros.

Teniendo en cuenta el contexto que vivía Chile por entonces, ¿de qué manera puedes analizar el manejo dirigencial del fútbol chileno en estos años que abarca su investigación?

Era el paso del dirigente clásico, que ponía de su propio bolsillo, que se basaba en la palabra empeñada. Hasta que llegó un momento específico, un cambio fundamental, que fue la llegada de la “Polla Gol”, las apuestas deportivas manejadas por el Estado, y que durante los primeros años, coincidiendo con la recuperación económica del país en los setentas, entregó mucho dinero a los dirigentes de todos los clubes. Pasamos del dirigente que apoyaba a su club con dinero propio a otros que se sentaban y recibían el dinero (proveniente de las apuestas deportivas). Eso empezó a corroer un poco la cosa. Ahí entraron aventureros. Cambió la dirigencia deportiva.

¿Pinochet era hincha de Santiago Wanderers no?, pero no era muy seguidor del fútbol…

Sí, Santiago Wanderers de Valparaíso. Como sería quizás cualquier persona que lee los diarios. En muchos clubes hay los llamados “presidente honorarios”, él lo fue de Colo Colo. Muchos seguidores de la U de Chile le echan en cara a Colo Colo que es el “equipo de Pinochet”, porque el General les hizo el Estadio. Como que tratando de mirar la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Si bien son situaciones diferentes. ¿Qué diferencias hay entre el manejo dirigencia del fútbol chileno actual y el que se daba en esos años?

La mayoría de los clubes son sociedad anónimas. Esta fue la última salida a muchas organizaciones sin fines de lucro con problemas de administración. No se “aterrizaban” los gastos para formar planteles. Se ofrecía lo que no se podía dar. Hubo crisis en los ochentas y noventas. O sea hacían sociedades anónimas, o morían. No quedaba otra salida. Más allá de que las sociedad anónimas no son tampoco el sistema perfecto.

¿Qué les trajo más problemas al hacer su investigación?

El tiempo creo yo. Al ser nuestra tesis, teníamos una limitante de seis meses y 150 páginas. No tiene tanta revisión de prensa. Es muy poco y en periodos específicos. El fuerte de nuestro trabajo son los testimonios. Quizás nos faltó un poco revisar más prensa para llenar “saltos temporales”. Los lectores tal vez no puedan notarlo pero nosotros como autores sí. Preferimos hacer un documento mayormente testimonial.

¿El deporte durante los años de la dictadura es un tema que se ha investigado ya en tu país?

Hubo acá libros que tocan el tema pero prácticamente fueron más un "copiar pegar" pero sin constatar con las declaraciones de los protagonistas. El deporte ha sido un tema históricamente visto a menos. Nuestro libro habla más de lo que pasa en los pasillos que de lo que ocurre con el balón de fútbol.

A mí me da la impresión, tras leer el libro, que Pinochet tiene allí una presencia digamos "intermitente". Daba la impresión que aparecía por momentos

Claro con una presencia más efectista que efectiva.

¿La gente que trabajaba en el deporte tenía como principal función mantener tranquilo al general? O algunos de ellos si tenían un talento dirigencial...

Normalmente cuando Pinochet designaba a su director de deportes pensaba "lo llamé porque usted sabe de esto, o lo llamé porque usted es de mi entera confianza".

Hay un testimonio en tu libro que dice que la única área del periodismo que no estaba censurada durante el régimen de Pinochet era la del periodismo deportivo. ¿Tú concuerdas con esa idea?

Sí, eso se ve en el uso del lenguaje. El tema de los errores arbitrales por ejemplo, se permitía opinar e incluso ser tajante en los juicios, algo que no ocurría en si hablamos del tema económico o político

¿Estas “licencias” eran por descuidos del régimen o porque simplemente el fútbol era una industria a la cual se tenía que dejar desarrollar porque generaba distracción?


Creo que lo segundo. Esto además no sólo era en Chile. La prensa española es famosa por lo tajante que es al comentar un partido y eso viene desde el franquismo.

¿Por qué alguien podría interesarse en leer “A discreción”?

Es un libro que trata de ser lo más riguroso posible. Hay versiones de los dos lados. Buscamos equilibrar eso. Hay testimonios de gente de izquierda y también de gente de derecha. Pienso que es un libro muy entretenido en donde no tratamos de tomar partido. En ese sentido es una obra muy honesta.

jueves, 8 de marzo de 2012

La primera futbolista mexicana en Europa

Por Enrique Ballesteros


Esther Mora no solo es la primera mujer que anotó un gol en el estadio Azteca, también fue la primera mexicana que emigró al fútbol de Europa, donde consiguió 4 títulos de goleo en la liga italiana de 1975 a 1980.