viernes, 24 de febrero de 2012

Johan Cruyff y su fútbol total llegan al Guadalajara

El Guadalajara de México sigue acumulando derrotas y el panorama para el equipo con más títulos en su fútbol no luce prometedor, pero intenta revertir la situación con la contratación del renombrado holandés Johan Cruyff.


Chivas no informó el cargo que Cruyff ocupará en el equipo pero afirmó en un comunicado que los detalles serán revelados el sábado durante la presentación formal de la leyenda holandesa.

Chivas atraviesa una de las peores crisis en su historia, con sólo un par de puntos luego de siete fechas del Clausura 2012 y una racha de 13 partidos oficiales en fila sin triunfos, incluyendo encuentros de la Copa Libertadores, donde el miércoles fue goleado 3-0 por el Vélez Sarsfield argentino. Ahora le restan 10 fechas en el torneo Clausura mexicano.

Cruyff, de 64 años, ganó tres veces el balón de oro en su etapa como jugador y como entrenador consiguió cuatro títulos de liga con el Barcelona entre 1991 y 1994, dirigiendo a una de las generaciones más recordadas del cuadro blaugrana.

"Siendo congruentes en la búsqueda de la innovación y la excelencia, Chivas invita a darle la bienvenida a uno de los mejores jugadores y entrenadores del fútbol mundial quien viene a integrarse a esta institución", dijo el equipo.

"Con su llegada seguiremos impulsando el desarrollo integral de la institución a través del fútbol total y llevar a las Chivas a ser el mejor equipo del mundo", agregó.

Sobre el desempeño del conjunto, el entrenador Ignacio Ambriz dijo que "el equipo está un poco mermado, pero sigo teniendo fe". Ambriz tomó las riendas en la cuarta fecha del Clausura en relevo por Fernando Quirarte. "Aunque son jugadores jóvenes, saben la camiseta que defienden y tengo fe en que van a salir adelante".

Para salir de esta mala racha, Chivas necesitará más que fe. Chivas es el equipo más ganador en México con sus 11 títulos.

"Queremos dar un salto de calidad, corregir lo que estamos haciendo mal, por eso son los resultados que tenemos. Hay que estampar un sello de fútbol total que nos permita ser un equipo como el Barcelona, el mejor del mundo", dijo el dueño del equipo Jorge Vergara en declaraciones al portal mediotiempo.com.

El último trabajo de Cruyff había sido como dirigente del Ajax de su país, equipo en el que debutó como jugador.

Las dos unidades que Chivas suma en el Clausura igualan su peor temporada en torneos cortos luego de las primeras siete fechas. En el Verano 98, el Guadalajara tenía los mismos dos puntos que ahora, aunque esa vez había anotado tres goles y ahora sólo dos.

En su calendario restante, Chivas tiene partidos ante Santos y el campeón Tigres, que están en la punta del Clausura con 14 unidades, además de encuentros ante su archirrival América, Cruz Azul y el clásico de Guadalajara ante el Atlas.

Por lo pronto, Chivas saldrá a buscar su primera victoria desde el 26 de octubre del año pasado, cuando reciban a Santos el sábado.

AP

miércoles, 22 de febrero de 2012

Campaña "Viva con Agua" llega a Bolivia

Viva con Agua es una organización sin ánimo de lucro con sede en Sankt Pauli (Hamburgo), que se dedica a promover campañas para el acceso al agua potable en todo el planeta. Es apoyada por el FC St. Pauli y, según su página web, sus labores solidarias llegaron a Bolivia.


En el marco del proyecto de abastecimiento de agua, ejecutado por Acción contra el Hambre y financiado por Viva con Agua, se han estado implementando actividades como:

- Selección de comunidades beneficiarias.
- Realización de la feria del agua y medio ambiente.
- Elaboración de materiales y planes de capacitación en promoción de higiene.
- Elaboración de técnicas de fortalecimiento a comités de agua.
- Identificación de obras a ser implementadas.
-Coordinaciones con capitanías y otros.

¡Gracias a sus colaboraciones el proyecto puede seguir adelante!

Con información de www.vivaconagua.es

sábado, 18 de febrero de 2012

Perú: Futbolistas profesionales se niegan a jugar el torneo nacional

La medida de abstenerse de jugar regirá la primera fecha, pero podría extenderse “hasta que los dirigentes corrijan esta situación”, dijo Francesco Manassero, de la agremiación de futbolistas.

Por El Comercio


El presidente de la agremiación de futbolistas, Francesco Manassero, señaló que la medida de fuerza planteada por su gremio de no jugar en la primera fecha del Torneo Descentralizado 2012 se extenderá hasta que los clubes acepten las exigencias de los futbolistas profesionales.

“Estamos ratificando la posición tomada ayer de que los futbolistas no se presentarán el fin de semana a los partidos debido a la prepotencia de los dirigentes de no querer rectificar el tema de los convenios y de las planillas. Esto es indefinido hasta que los dirigentes corrijan esta situación”, señaló en conferencia de prensa.

Manassero negó que esta posición constituya una huelga pues los jugadores seguirán asistiendo a entrenar y destacó que hasta el momento cuatro clubes no han han llegado a acuerdos para refinanciar su deuda del 2011 con los agremiados.

“Hemos llegado a acuerdos con Melgar, Sport Huancayo y Universitario. En la ‘U’ hablamos con su presidente Julio Pacheco. En cambio, equipos como Alianza Lima, Sport Boys, Cienciano y Cobresol son los cuatro equipos deudores”, indicó.

Manassero se refirió que el hecho de que los directivos quieran que sus equipos jueguen los partidos con juveniles como “un engaño al público”.

Asimismo, señaló que los jugadores profesionales “están advertidos de las amenazas” de los dirigentes. “Vamos a ser firmes porque acá hay una postura unánime de no aceptar la prepotencia. A más amenazas, igual vamos a seguir con esta decisión”, sentenció.

martes, 14 de febrero de 2012

Brasil: megaproyectos violan derechos de las comunidades rurales y urbanas

Clic en el título para acceder al audio

La Copa Mundial de Fútbol que se realizará en las principales ciudades brasileñas en 2014 ha generado, además de especulación inmobiliaria, una verdadera “limpieza urbana” desplazando a comunidades. Compartimos un reporte al respecto de nuestra radio aliada, la Radioagencia NP de Brasil.

Por Radio Mundo Real

La articulación Nacional de los Comités Populares de la Copa de Brasil lanzó el expediente “Megaeventos y Violación de Derechos Humanos en Brasil”. El documento fue entregado a los gobiernos municipales y estaduales de las doce ciudades sede de la Copa de 2014, y también a los órganos federales como el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y el Ministerio Público Federal. La comisión de Derechos Humanos de la OEA y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también recibieron el informe.

Entre las denuncias de los impactos sociales y las violaciones de derechos divulgadas, figuran los desalojos arbitrarios y remoción de familias. La integrante del Movimiento Nacional de Lucha por la Vivienda, Clara Silveira, explica entrevistada por la Radio Agencia de Noticias NP cómo ocurrieron esos procesos en la ciudad de Río de Janeiro.


“Una enorme cantidad de personas fue trasladada de manera truculenta. Mucha gente no fue indemnizada y cuando lo era, el valor no era suficiente para obtener una vivienda digna en ningún lugar. El gobierno también ofrecía la opción de traslado a un conjunto del programa ‘Mi Casa, Mi Vida’, a más de 50 o 60 kilómetros de donde las personas vivían. El gobierno presiona a las personas para que acepten la propuesta y si no la aceptan, quedan sin nada. Quienes la aceptaron tuvieron que irse lejos, perdiendo sus empleos debido a la distancia y los niños perdieron el año escolar”.

Con el objetivo de imponer la remoción a los habitantes, Clara relata que el ayuntamiento de Río de Janeiro promovió el corte de luz y de agua, destrucción de las casas sin la remoción de los escombros, lo que dificultaba la permanencia de las personas en el local de sus viviendas.

Precisamente en Porto Alegre, en el Estado de Río Grande del Sur, donde por estos días tiene lugar el Foro Social Temático, se reúne la Articulación de los Comités Populares de la Copa de Brasil con aliados para establecer un plan de luchas para el correr de 2012, uno de cuyos principales puntos será la conferencia “Río+20” a realizarse en la ciudad carioca en el mes de junio.

Publicado originalmente el 26 de enero de 2012 en http://www.radiomundoreal.fm

domingo, 12 de febrero de 2012

Shangai amaranto

Por Dani González
Fútbol Oblicuo


El Shangai más rojo hace mucho tiempo que dejó de relacionarse con China. Ese Shangai, menos maoísta, cada vez más socialdemócrata, aunque con verdaderas raíces comunistas, se encuentra en Livorno, Toscana, la Italia rossa y amaranta. El gran puerto del oeste italiano, situado, como no podría ser de otra manera, a la izquierda del mapa. Ese Shangai también se asoma a un mar: el Tirreno. Más tranquilo, menos visitado por esas navieras con sede en Ginebra, especialmente desde que Nápoles y sus camorristas absorbieron todo el tráfico de la falsificación, de la tecnología más barata y de los dudosos juguetes chinos. Ahora Nápoles manda. Antes lo hizo Livorno. Así en el fútbol como en la vida.

En Livorno, Toscana, se fundó el Partido Comunista Italiano. Era 1921, la Gran Guerra había terminado e Italia se asomaba, ya unificada, a Europa. Shangai era y es un barrio dentro de un barrio. Una ínsula portuaria que se encuentra en la periferia de uno de los grandes centros económicos y comerciales de la Italia de la primera parte del siglo XX. Y allí, en 1975, nació Cristiano Lucarelli. Entre banderas rojas de hoces y martillos y estribillos que le decían ciao a la bella. Lo hizo un año antes de que Bertolucci filmara Novecento, tres antes de que las Brigate Rosse secuestraran y asesinaran a Aldo Moro y doce meses antes de que Andreotti, Il Divo, regresara a la presidencia del Consejo de Ministros transalpino, un gobierno democristiano sostenido entonces por el propio Partido Comunista, que poco antes había firmado el llamado Compromesso Storico.

Así llegó a la vida la némesis de Paolo di Canio. Hijo de estibador sindicalista y de ama casa. Comunista antes que todas las cosas. Diestro de pie, zurdo de corazón. Rojo de cabeza, amaranta su pasión, los colores de un equipo al que sin embargo llegó tarde. Su sueño hubiera sido entrar en la selecta lista de los One Club Men que encabeza Matt LeTissier. No pudo. No le dejaron, aunque su compromiso con su Shangai, con Livorno, con su hinchada, con su puerto, con las ideas que defendieron sus vecinos (muchas veces hasta alcanzar la propia muerte) no dejó de plasmarse en periódicos, televisiones, columnas y artículos de medio continente. También hubo críticas para Lucarelli. Llegaban desde el sur, pero también desde el norte. La eterna dicotomía transalpina. Dos países dentro de una misma frontera, eterna herencia de las ciudades estados pre Garibaldi. En el sur le llamaban pijo del norte. Eran ellos los que sufrían el olvido de la presidencia del Gobierno, no los orgullosos y prósperos toscanos, acostumbrados desde el Medioevo a disfrutar de grandes privilegios económicos y comerciales. Desde el norte en cambio le llamaban trasnochado. Qué fácil es ser comunista con una cuenta bancaria de varios ceros, escribían desde la Padania (Bossi, Lega Norte, rancia ultraderecha), donde incluso se llegó a decir que desayunaba niños para rendir más sobre el césped. Nunca necesitó más que su pasión por el juego y por las ideas que defendían sus héroes del puerto de Livorno para convertirse en un buen futbolista. Pero no llegó a la camiseta amaranta cuando quiso. Más bien cuando pudo. Comenzó la escalada en el campo base de la Serie D. No fue un juvenil mimado por un gran club. Trabajo, trabajo y trabajo, que diría Claudio Ranieri, el técnico que lo llevó a la élite europea, al Valencia. Pero antes hubo otros muchos equipos. Perugia, Cosenza, Padova, Atalanta, Valencia (inoportuna lesión incluida), Lecce y Torino. Siempre cerca del Mediterráneo. Siempre cerca del sur.

Fue a los pies de las colinas de Superga cuando consiguió la tan ansiada notoriedad deportiva internacional, aunque ya era famoso a su pesar. Habitual en la delantera de las categorías inferiores de la selección italiana, Lucarelli, comprometido e indómito, decidió celebrar uno de sus tantos en la sub 21 mostrando una camiseta con el retrato de Ernesto Che Guevara. El rival era Moldavia, país especialmente castigado por los últimos coletazos de la URSS, y las consecuencias, siempre paralelas al fútbol, llegaron antes de que se señalara el final de aquel partido. Prácticamente al mismo tiempo que bajaba el puño derecho que había levantado (como casi siempre, por otra parte) para celebrar aquel gol, Lucarelli fue sancionado por su federación, llenó editoriales de los periódicos más conservadores e incluso protagonizó una sesión en el Parlamento de Italia, con muchos menos comunistas que en aquellos gloriosos años setenta que tanto añoraban el delantero y su familia de sindicalistas portuarios. Le habían echado de la selección aprovechando hasta las últimas consecuencias una norma de la FIFA de la que bien puede hablar Frederic Kanouté.

Su imparable carrera hacia la delantera azzurra se frenó de repente, pero no sus ganas de mezclar fútbol y política. “El fútbol es política en Italia; es un reflejo de nuestra sociedad. Es así. Los que no lo quieren ver siempre son los que mandan, los poderosos, los de arriba”. Eran palabras del toscano, que rápidamente se convirtió en un icono para los hinchas de izquierda del polarizado calcio, donde las curvas se llenas de hoces, esvásticas, martillos y cruces célticas. Allí nació el movimiento ultra, muy presente en la vida del ateo Cristiano, que a su salida del Toro rechazó millones de euros para viajar de nuevo al sur, a los orígenes, a Shangai, Livorno, Toscana. Vestiría la elástica amaranta, cumplido sueño de infancia, en la Serie B. Ahí comienza su verdadera leyenda, aunque quizá puede marcarse esa fecha en el día que se decidió por su dorsal. El número elegido: el 99. Motivo: era el año en el que se fundaron las BAL (Brigate Autonome Livornesi) el grupo ultra de izquierda más radical del país, capaz de asumir más del 50% de las localidades del coqueto Armando Picchi, el estadio que institucionalizó el “Berlusconi pezzo di merda” que retumbó durante años en buena parte de los campos de fútbol italianos.

Luego llegó su encuentro con Aleida Guevara, hija del Che, provocado por el presidente del club, livornés y comunista, como prácticamente todos en esa parte de la Toscana. También el ascenso, el título de Capo Canonieri, la clasificación del equipo para la Copa de la UEFA, el éxito, la aportación de jugadores a la selección nacional campeona del Mundo en 2006 y las ofertas. Millonarias y excesivas ofertas. Y también el existencialismo. Ideas o futuro económico para su familia. Compromiso local o ambición global. Livorno o Shakhtar. Cinco ceros o seis ceros. Y volvieron a hablar de él en las rancias tertulias televisivas dirigidas por don Silvio, el verdadero Padrino del país. Y le criticaron desde las tierras de la Lega Norte, donde le caricaturizaban en sus medios afines en cuanto había ocasión. Lucarelli decidió la opción capitalista, aunque con matices. Al mismo tiempo que rastrearía los vestigios del extinto comunismo de estado, la mitad de su ficha en el poderoso equipo ucraniano, hijo de la oligarquía del carbón creada tras la desaparición de la URSS, la destinaría el futbolista a fundar
Il Corriere de Livorno, con el que, siempre escorado a la sinistra, intentaría contrarrestar el empuje de los medios berlusconianos. Se iba en busca de los oscuros rublos convertidos en euros, jugaría la Liga de Campeones, volvería a ser uno de los importantes en su oficio, pero su compromiso seguía con su ciudad, con las BAL, con su puerto, con Shangai.

Igual que con el Torino, cuando en un Derby della Mole anotó un tanto a la Juventus, el imperio Agnelli sobre el césped, con el Shakhtar cumplió otro de sus sueños. Marcar contra el Milan en la Liga de Campeones. Delante de Galliani. Delante de los dirigentes que tanto intentaban controlar sus impulsos. Luego firmó otro gran contrato con el Parma y regresó cedido a Livorno para llegar a Napoli, su nuevo hogar. De nuevo cerca del Tirreno. De nuevo cerca de un gran puerto en el que, paradojas de la vida y de la propia Italia, el sindicalismo fue sustituido hace ya demasiado tiempo por el camorrismo.