sábado, 7 de enero de 2012

El fútbol nacional en Irlanda

El fútbol en el Norte de Irlanda desde una perspectiva internacional.

George Best en un partido ante Inglaterra en 1971.

Artículo sobre la situación de las dos selecciones nacionales de fútbol de la isla de Irlanda, actualmente divida en dos estados: Irlanda del Norte (parte del Reino Unido) y la República de Irlanda. En él se muestra cómo ambas selecciones son un fiel reflejo de la compleja realidad sociopolítica del país.

Por Martín Méndez

1. La IFA y la FAI: un poco de historia

Desde hace tiempo que en el Norte de Irlanda se viene dando un caso cuanto menos curioso que afecta al fútbol internacional y que es un gran reflejo de la división socio-política que todavía existe en este territorio. Básicamente la problemática del fútbol en el Norte proviene del hecho de que, a diferencia de otros deportes como el rugby, el cricket o los deportes de la GAA, existen dos asociaciones de fútbol en la isla: la Irish Football Association, IFA, que es la asociación original que representaba a Irlanda en tiempos de dominio británico desde 1880 –de hecho, es la cuarta asociación de fútbol más antigua del mundo, tras la inglesa, la escocesa y la galesa– y la Football Association of Ireland, FAI, creada en 1921 cuando nació el Estado Libre Irlandés.

La IFA (escudo original a la izquierda) desde siempre tuvo su sede en Belfast ya que a finales del siglo XIX en la isla de Irlanda el fútbol se practicaba mayoritariamente en el Úlster, mientras que en otras regiones era visto como un deporte “extranjero” en contraposición con el autóctono fútbol gaélico. De esta forma, durante 41 años la IFA fue la única asociación de la isla y su selección competía internacionalmente bajo el nombre de “Irlanda”. Sin embargo, en 1921, y a raíz de la aparición del Estado Libre Irlandés, se creó en Dublín otra asociación llamada Football Association of the Irish Free State (FAIFS), básicamente porque en esa región se creía que desde Belfast no se promocionaba adecuadamente el fútbol fuera del Úlster: tan sólo dos equipos de la Irish League de por aquel entonces pertenecían al Estado Libre Irlandés, los cuales además sentían que eran tratados de forma discriminatoria por la IFA en cuanto a facilidades para entrenar, viajar, etc., a diferencia de los clubes del Norte. La FAIFS cambiaría posteriormente su nombre por FAI (Football Association of Ireland) en 1936 y organizaría su campeonato propio: la Liga de Irlanda (League of Ireland), en contraste con la Liga Irlandesa (Irish League) de la IFA, cuyo ámbito se redujo a los seis condados del Norte que continuaron bajo dominio británico.

Aun así, se creó mucha confusión a nivel internacional porque las selecciones de ambas federaciones se hacían llamar “Irlanda” cuando disputaban sus partidos e incluso los dos equipos coincidían en uniforme –camiseta verde y pantalón blanco, algo que aún sucede actualmente– y al no estar afiliadas a la FIFA ambas convocaban a jugadores de toda la isla, dando lugar a situaciones curiosas como el hecho de que durante aquella época un gran número de futbolistas jugaron para ambas selecciones indistintamente. Pero en 1953 la FIFA tomó cartas en el asunto y decidió que ninguna de ellas llevaría el nombre de “Irlanda”, sino que el equipo de la IFA pasaría a llamarse “Irlanda del Norte” y representaría a los Seis Condados, mientras que el equipo de la FAI se llamaría “República de Irlanda”, representando de esta manera a los Veintiséis Condados.

A partir de aquí cada equipo pasó a competir internacionalmente con mayor o menor fortuna: la selección de Irlanda del Norte logró la clasificación para tres fases finales de un Mundial en 1958, 1982 y 1986, llegando a cuartos de final en Suecia ’58 y España ’82, unos resultados muy meritorios teniendo en cuenta que representa a un territorio muy pequeño; mientras que los éxitos de la República de Irlanda llegarían más tarde, en concreto con su clasificación para las fases finales de los Mundiales de 1990, 1994 y 2002, así como para la Eurocopa de 1988, siempre con papeles destacables si consideramos que el fútbol nunca ha sido un “deporte nacional” en Irlanda.

2.La simbología de la selección de Irlanda del Norte

La IFA siempre ha sido muy criticada por parte de la comunidad republicana del Norte a causa de la simbología escogida para su selección. Para empezar, Irlanda del Norte disputa sus partidos como local en el estadio de Windsor Park (foto de la izquierda), situado en una zona de South Belfast de mayoría unionista, siendo además sede del Linfield FC, el equipo con más éxitos en la liga norirlandesa y tradicionalmente protestante, de forma similar al Glasgow Rangers en Escocia. Este emplazamiento dificulta a la comunidad católica republicana el acceso el estadio ya que estas personas suelen sentirse “alienadas” por el entorno en el que se encuentran.

Además, desde que la IFA pasara a representar solamente a los Seis Condados, la bandera elegida para su selección fue el Estandarte del Úlster (Ulster Banner), la que fuera bandera oficial del Parlamento de Irlanda del Norte hasta 1972, cuando dicha bandera dejó de tener carácter oficial en el Norte, siendo solamente válida la Union Jack. Como es sabido, esta bandera sólo es utilizada por la comunidad unionista y es vista como un símbolo provocador dentro de la comunidad republicana, entre otros motivos por considerarla una versión “inglesizada” de la bandera de la histórica provincia del Úlster. En los últimos años ha crecido la idea de que Irlanda del Norte debería contar con una bandera oficial representativa de ambas comunidades, lo cual podría solucionar dicho conflicto, amén de evitar que su selección de fútbol continúe siendo uno de las pocas en el mundo –sino la única– que está representada en la FIFA y la UEFA por una bandera que carece de carácter oficial.

Pero no acaban ahí las críticas, otro factor que ha contribuido a que la selección de Irlanda del Norte sólo sea seguida por una parte de la comunidad del Norte es su himno: la IFA escogió nada más y nada menos que el “God Save The Queen”, el himno británico, el cual se escucha antes de cada partido de la selección norirlandesa para alegría de sus aficionados más unionistas, pero que es otro motivo más para que un aficionado republicano cualquiera le dé la espalda al equipo. Este himno ha provocado situaciones curiosas que no vienen sino a indicar lo desacertado de su elección, por ejemplo, en los enfrentamientos de Irlanda del Norte contra Inglaterra el himno sólo se escucha una vez, pues es el mismo para los dos equipos. De nuevo la polémica surge porque Irlanda del Norte carece de himno oficial, y aunque las demás Home Nations que conforman el Reino Unido junto a Inglaterra –Escocia y Gales– tampoco tienen himno oficial, sí que cuentan con himnos reconocidos “de facto” y que utilizan para sus selecciones nacionales (Flower of Scotland y Hen Wlad Fy Nhadau, respectivamente). Una posible solución sería el uso del tema tradicional irlandés “Danny Boy” como himno para la selección de Irlanda del Norte, tal y como sucede en los Juegos de la Commonwealth, además de que es un tema que no representa a ninguna de las dos comunidades del Norte en concreto y que, por lo tanto, no crearía ningún tipo de división entre los aficionados.

También han sido objeto de fuertes críticas los aficionados de Irlanda del Norte por inundar las gradas con Union Jacks y demás parafernalia unionista, que han acabado por alejar completamente a los aficionados republicanos de Windsor Park. Además, una minoría de aficionados suelen cantar canciones sectarias, a menudo con estrofas que desprenden anticatolicismo o contra mártires del movimiento republicano, aunque estos comportamientos actualmente están siendo perseguidos y castigados por parte de la IFA. Aun así, y más en los últimos años, los aficionados de la “Green and White Army” han recibido premios por su entusiasmo en las gradas y su gran fidelidad al equipo aun en los malos momentos. Asimismo, cabe mencionar que Irlanda del Norte ha contado en muchas ocasiones con jugadores de procedencia católica en sus filas, siendo algunos de ellos grandes ídolos para la afición, como es el caso de Gerry Amstrong tras el gran papel del equipo en el Mundial de España ’82.

3. Neil Lennon y las amenazas de muerte


Para entender mejor la polémica actual entre la IFA y la FAI es necesario conocer un incidente que trascendió a la opinión pública irlandesa y británica en el año 2002. Se trata del caso del por entonces jugador del Celtic de Glasgow –equipo fundado por emigrantes irlandeses católicos y de tradición republicana– Neil Lennon, internacional por Irlanda del Norte y que a pocas horas de un encuentro ante Chipre en el que iba a capitanear por primera vez a su selección recibió una amenaza de muerte en caso de que el futbolista saltase al campo con la camiseta de Irlanda del Norte aquella noche. Esta amenaza fue atribuida a la Loyalist Volunteer Force, aunque dicha organización paramilitar siempre negó estar detrás de semejantes amenazas.

Sea como fuere, el caso es que Lennon decidió abandonar el fútbol internacional para siempre por temor a que le pudiera suceder algo a su familia y no llegó a disputar el partido contra Chipre. Cabe mencionar que todo esto sucedió poco después de que Lennon –de origen católico­– comentara en una entrevista que le gustaría jugar algún día para una selección de fútbol que representase a toda la isla de Irlanda. A raíz de estos comentarios algunos aficionados de Irlanda del Norte le abucheaban cada vez que tocaba el balón a pesar de ser un jugador de su propio equipo, y se cree que la ideología republicana de Lennon fue lo que motivó la amenaza de muerte, algo que por desgracia se ha seguido repitiendo por parte de organizaciones lealistas hasta nuestros días, en los que Lennon es el actual entrenador del Celtic.

4. Del caso Gibson a la actualidad


Darron Gibson es un futbolista nacido en la localidad de Derry, muy cerca de la frontera con la República de Irlanda y de mayoría nacionalista. En el plano futbolístico, esto queda reflejado en el equipo de fútbol de la ciudad: el Derry City FC, que juega de forma anómala en la Liga de Irlanda (de la FAI) en lugar de en la Liga Irlandesa (de la IFA), tal y como le correspondería por el emplazamiento de la ciudad. Las peculiares características de Derry unidas a los recientes éxitos de la selección de la República de Irlanda han hecho que muchos futbolistas nacidos allí opten por jugar con dicha selección con base en su pasaporte irlandés, que pueden obtener como consecuencia del Acuerdo de Viernes Santo de 1998. Cabe mencionar, sin embargo, que a diferencia de lo que se cita a menudo –erróneamente– en la prensa británica, antes de 1998 muchos futbolistas nacidos en el Norte ya habían optado por jugar con la República mediante la adquisición de la nacionalidad irlandesa con base en alguno de sus antepasados nacidos en los Veintiséis Condados, algo que está permitido por las reglas de la FIFA.


En el año 2007, Gibson fue objeto de una fuerte polémica tras su decisión de jugar con la República de Irlanda luego de unos entrenamientos con el primer equipo del Manchester United, a pesar de que previamente había representado a Irlanda del Norte en categorías inferiores. La IFA culpó a la FAI por la situación –según la IFA, discriminatoria para su selección– y llevó el caso a la FIFA, pero el Tribunal Arbitral del Deporte finalmente le acabó dando la razón al futbolista y a la FAI. Todo el proceso causó una gran controversia fomentada por los medios irlandeses y británicos, e incluso llegó a tratarse en la Asamblea de Irlanda del Norte.

Pero el caso de Darron Gibson no fue más que una mecha para que muchos otros futbolistas de Derry y el resto de los Seis Condados optasen por jugar con la República de Irlanda. De hecho, se podría hacer fácilmente un once inicial del equipo de la República solamente con futbolistas del Norte que han decidido realizar ese “cambio” a lo largo de la última década.

5. La opinión popular y el futuro: ¿un All-Ireland football team?

La tendencia de los futbolistas nacidos en localidades o barrios de los Seis Condados de tradición republicana a optar por la selección de los Veintiséis Condados no parece que se vaya a detener en los próximos años, sino más bien todo lo contrario, en vista de la facilidad con la que un futbolista puede realizar dicha elección. No es descabellado pensar, por tanto, que dentro de unos años la selección de Irlanda del Norte estará compuesta de forma casi exclusiva por futbolistas con ideología o sentimientos unionistas, o bien con algún tipo de parentesco en la isla de Gran Bretaña.

Precisamente esto último ha dado pie a una de las opiniones expresadas más a menudo por los aficionados de Irlanda del Norte sobre el tema: según estas personas, es “una pena” que su equipo pase a representar de forma progresiva solamente a una parte de la comunidad del Norte, ahora que por fin la violencia ha cesado de forma oficial y se han relajado las tensiones entre ambos sectores con la presencia de cada vez más eventos “cross-community” (integradores y anti-sectarios), tal y como se les conoce popularmente en los medios del Norte. Además, otro argumento que suelen utilizar estos aficionados es que la IFA emplea recursos y dinero para entrenar a estos futbolistas cuando son jóvenes, y luego al “cambiarse” al equipo de la República, esta asociación no recibe ningún tipo de compensación económica por parte de la FAI.

Sin embargo, hay que recalcar que tradicionalmente la selección de la IFA sólo ha contado con el apoyo de la comunidad unionista, y en menor grado (aunque cada vez menos) de una pequeña parte de la comunidad republicana, por los motivos ya mencionados de las diferentes simbologías de las dos selecciones de la isla. Por su parte, la comunidad nacionalista en general siempre se ha identificado más con la selección de la República de Irlanda, algo que es fácil de entender. De hecho, esta selección se está convirtiendo en los últimos años en una selección representativa de facto de todos los condados de la isla de Irlanda, mientras que la selección de la IFA cada vez más representa solamente a la comunidad unionista del Norte, una minoría muy pequeña en el conjunto de Irlanda.

En vista de estos sucesos, no han tardado en salir voces clamando por una selección de fútbol representativa de toda la isla como una posible solución para el conflicto actual. Las ventajas serían, desde luego, innumerables: mejoraría notablemente la competitividad internacional del equipo, por lo que tendría más posibilidades de asistir a fases finales de Eurocopas y Mundiales y se equipararía el fútbol a la gran mayoría de deportes de la isla, que cuentan con una sola selección internacional representativa.

A cambio, los aficionados de ambas selecciones tendrían que hacer un esfuerzo por reducir la simbología del equipo para pasar a utilizar solamente banderas o himnos antisectarios. Un buen ejemplo de esto lo encontramos en la selección irlandesa de rugby, que utiliza como única bandera oficial una composición con el escudo de la federación y las banderas de las cuatro provincias tradicionales de Irlanda –Leinster, Munster, Connacht y Ulster– sobre un fondo verde. En cuanto al himno, se optó por crear uno nuevo –también con el objetivo de eliminar el sectarismo–, el popular Ireland’s Call, y que es el único himno oficial de la federación irlandesa de rugby. Aun así, no está de más mencionar que en los partidos en los que la selección de rugby actúa como local en Dublín también se escucha el Amhrán na bhFiann (himno de la República de Irlanda) y se iza la bandera tricolor irlandesa junto a la de la federación de rugby, en palabras de esta última “como agradecimiento al país que acoge a la federación y al equipo”. Esta medida ha sido desde siempre muy criticada por la clase política unionista del Norte, aunque nunca ha evitado que la mayor parte de la comunidad unionista se sienta identificada con el equipo, dado que siempre hay centenares de aficionados de los Seis Condados que viajan a Dublín a ver los partidos.

Cierto es que también habría otros problemas, como que una de las dos asociaciones de fútbol actuales tendría que desaparecer para beneficio de la otra. En mi humilde opinión, creo que debería mantenerse la IFA puesto que es la más antigua de las dos y la que representaba originalmente a Irlanda antes de la división política de la isla, aunque es evidente que la mayoría de aficionados republicanos preferirían que la FAI absorbiese a la IFA. Otra posible solución sería el crear una nueva asociación partiendo desde cero.

Sea como sea, no cabe duda que los efectos de esta fusión serían muy positivos para el fútbol irlandés en su conjunto: recordemos que a nivel de clubes habría una sola liga de fútbol, lo que le daría también más competitividad al campeonato irlandés, ya que actualmente ambas competiciones cuentan con un prestigio menor incluso entre los aficionados locales, que prefieren seguir al Celtic, el Rangers o algún conjunto inglés en lugar del equipo de su ciudad.

En palabras de George Best (1946-2005), el mejor futbolista irlandés de todos los tiempos –nacido en Belfast–, sobre este tema en 2005: “Simplemente creo en probar algo, sino funciona, al menos lo habremos intentado. Sólo espero que suceda algún día en lo que me queda de vida”, en un claro posicionamiento a favor de un All-Ireland football team. Lamentablemente, Best nunca pudo ver jugar a este hipotético equipo, pero, desde luego, sería el mejor homenaje que el fútbol irlandés podría hacer al mayor de sus héroes. Tanto Best como Irlanda se lo merecen.

miércoles, 4 de enero de 2012

Solidaridad con los cinco cubanos en el estadio del St. Pauli

Militantes del Partido Comunista organizaron una acción de solidaridad con los cinco cubanos presos en Estados Unidos, que tuvo como escenario el estadio del St. Pauli.


Allí, el grupo de trabajo de solidaridad con Cuba desplegó una bandera con el lema “libertad para los cinco cubanos”. También repartieron volantes sobre la situación actual de los cinco, en especial la de René y Gerardo.

En el volante se habla sobre las razones de la injusticia cometida contra los cinco cubanos y sobre los ataques de Estados Unidos contra la revolución cubana.

Los hinchas del St. Pauli reaccionaron positivamente y firmaron una petición por su libertad.

Para marzo se organizará una nueva acción con motivo del día de los presos políticos.

Con información de la Coordinadora Simón Bolívar

martes, 27 de diciembre de 2011

Once hechos del 2011

Especial de fin de año

El comité editorial de Fútbol Rebelde seleccionó los once hechos más significativos del año que termina. Fue un 2011 marcado por revueltas y movimientos populares en todo el mundo, de los que no estuvieron ausentes los hinchas. Recordamos a continuación sucesos, personajes y equipos que mantuvieron vigentes las banderas del fútbol rebelde.

Destacamos once episodios, número simbólico que además de ser el actual año del presente siglo, es el de cada escuadra de este bello deporte. Entre ellos está la lamentable pérdida del gran Sócrates, inspirador de esta tribuna bloguera (y personaje del año para los lectores del blog). Otros acontecimientos pueden haber quedado arbitrariamente por fuera. Sólo es una selección de hechos significativos para nuestro espacio, ordenados cronológicamente, que esperamos que nuestro público lector disfrute:

1. El fútbol egipcio con la rebelión

El Cairo, 25 de enero

El fútbol no fue ajeno a las protestas populares que se desarrollaron en Egipto. Entre los que lucharon contra el régimen, estuvieron grupos de hinchas de algunos equipos de fútbol, en especial los del Al Ahly de El Cairo, que lucharon en la primera línea de la rebelión popular. Varios aficionados murieron en las revueltas. El club Al Ahly se caracteriza por tener arraigo en los sectores populares. Sus jugadores también se sumaron a la causa: abrieron un fondo para ayudar a las víctimas del levantamiento del 25 de enero y donaron sangre para los heridos. Hinchas de otros equipos también participaron en el levantamiento que derrocó a Mubarak.

2. St. Pauli gana el clásico

Hamburgo, 16 de febrero

El rebelde y antifascista FC St. Pauli jugó la temporada 2010-2011 en primera división. Aunque no logró mantener la categoría, como en 1977, nos dejó un glorioso triunfo en el clásico de Hamburgo, el segundo de su historia. El duelo se jugó en el estadio del rival de plaza, el Hamburgo SV, que tiene un pequeño pero notorio grupo de hinchas neofascistas. Los piratas ganaron 1-0 con gol de Asamoah.

3. Los piratas vencieron a los millonarios

Buenos Aires, 26 de junio

El Belgrano de Córdoba hizo historia en el Estadio Monumental al ganar la promoción y mandar al presuntuoso River Plate a segunda división. River, conocido como “los millonarios”, es el equipo con más títulos locales de Argentina, y es uno de los clubes más grandes y poderosos de Suramérica. Pero perdió el duelo ante “los piratas” (2-0 y 1-1) y cayó a la B.

4. Primer partido de Palestina en casa

Ramala, 3 de julio

La selección mayor de Palestina jugó su primer partido oficial en casa. Se disputó ante Afganistán con motivo de las eliminatorias al Mundial Brasil 2014 y quedó igualado a un gol. El histórico encuentro se jugó en el estadio Al-Ram, de Ramala, Cisjordania. Antes, los palestinos debían celebrar sus partidos como local en otros países debido al bloqueo israelí sobre sus territorios. En el 2011 también se inauguró la liga femenina de fútbol, y la Autoridad Nacional Palestina pidió oficialmente a la ONU su reconocimiento como estado.

5. Hinchas chilenos por la educación

San Juan, 4 de julio

“Educación libre, digna, gratuita” fue la consigna que acompañó una bandera gigante de la hinchada chilena durante la Copa América Argentina 2011. Los estudiantes chilenos protagonizaron en el 2011 un gran movimiento para cambiar la estructura neoliberal de la educación, que tiene su origen en la Constitución de la dictadura de Augusto Pinochet. “Los de abajo”, barra popular de la Universidad de Chile, caracterizada por su orientación antifascista, tuvo destacada participación en esta y otras movilizaciones populares. Los estudiantes-hinchas organizaron encuentros y cantaron consignas. Uno de ellos se vistió como un futbolista chileno de la década del ochenta: Carlos Caszely, opositor a la dictadura y simpatizante de Salvador Allende.

6. Habla Menotti

Buenos Aires, 11 de julio

Luis Martín entrevistó para El País a César Luis Menotti, uno de los grandes oráculos del fútbol. “El Flaco” fue contundente: “después de lo que he vivido, me siento un marxista hormonal, sin más explicación ideológica. Durante 70 años de mi vida he comprobado el desastre que ha hecho el capitalismo en todo lo que me rodea, incluido el futbol”. También contó que intenta escribir un libro, se quejó de lo difícil que le ha resultado dejar el cigarrillo, y dio opiniones sobre el balompié de la actualidad.

Consultar la entrevista completa en este enlace.

7. Javi Poves, indignado, renuncia al fútbol

Gijón, 6 de agosto

Javi Poves, de 25 años, renunció a su sueño de ser jugador profesional por sus convicciones. Poves, bautizado como el “futbolista indignado”, militaba en el Sporting en la primera división española. Ya había dado muestra de sus opiniones cuando pidió evitar transacciones bancarias con su sueldo y al devolver un carro que el club le había regalado porque no lo necesitaba. “El fútbol profesional sólo es dinero y corrupción. Es capitalismo, y el capitalismo es muerte. No quiero estar en un sistema que se basa en que la gente gana dinero gracias la muerte de otros en Suramérica, África, Asia. Simplemente, mi yo interior me impide seguir en esto”, explicó. Luego de su retiro, Poves viajó al África como voluntario.

8. Gol de Camilo Vargas

Bogotá, 23 de noviembre


El portero, solitario e ingrato rol del fútbol, a veces pasa a ser el héroe. Camilo Vargas, bogotano de 22 años, surgido de la cantera de Independiente Santa Fe, pasó a la historia nada menos que en el clásico capitalino. A Los Millonarios les bastaba un empate; Santa Fe debía ganar para seguir con vida en el torneo. El marcador estaba en ceros y corría el último minuto. Tiro de esquina para los rojos. Camilo cruzó la cancha, rebelde y temerario. Ómar Pérez cobró majestuosamente, y el arquero se levantó en medio de cuatro jugadores azules. Cabeceó impecablemente y mandó el balón a la red. ¡Gol! Gol histórico. El primer tanto de cabeza de un portero en el fútbol colombiano, y el primero con pelota en movimiento por un arquero santafereño. Además, en el último minuto y en un clásico. De película.

9. Muere Sócrates

Sao Paulo, 4 de diciembre

Sócrates, “El Doctor”, principal figura de la democracia corinthiana, falleció a los 57 años por complicaciones en su salud. Se nos fue un domingo, el día futbolero, el mismo en que el club de sus amores, el Corinthians, el equipo del pueblo, jugaba el clásico paulista frente a Palmeiras, por la última fecha del torneo brasilero. Hinchas y jugadores lo homenajearon con puño levantado, símbolo de lucha y forma en que el ídolo celebraba los goles. El partido quedó empatado, lo que le bastó al "Timao" para ganar el título. Se cumplió así el deseo de Sócrates: morir un domingo y con Corinthians campeón.

10. Cien años de fútbol cubano

La Habana, 11 de diciembre

El béisbol es el deporte nacional en Cuba. Pero el fútbol también tiene su lugar en la isla socialista. El 11 de diciembre de 1911 fue la fecha del primer partido oficial de fútbol en el país, disputado entre el Sport Club Hatuey (formado por cubanos y españoles) y el Rovers Athletic Club (integrado por británicos). El festejo por el centenario incluyó un amplio programa, como la inauguración del Museo del Fútbol Cubano y partidos amistosos. “No habrá un solo municipio del país en el que falte un balón para que sobre todo los más pequeños puedan disfrutar de la práctica de este deporte en un festival balompédico de la calle sin precedentes”, escribió el periódico Granma. En 1926 Cuba se afilió a la FIFA. En 1938 asistió a su único Mundial. Tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959, el fútbol se expandió a toda la isla y surgió el campeonato nacional.

11. Los patriotas vencieron al diablo

Cali, 17 de diciembre

Repitiendo la historia del River Plate argentino, el América de Cali perdió la promoción y se fue a la B. El modesto Patriotas de Tunja, equipo con apenas ocho años de historia, lo venció por penales en su estadio y se ganó su lugar en primera. América, uno de los equipos más populares de Colombia, con trece estrellas en su palmarés, vive la resaca de tres décadas de influencia del narcotráfico, en las que logró muchos capítulos de gloria, pero también líos judiciales y económicos que hoy lo tienen en el peor momento de su historia. El encargado de consumar el descenso fue el portero de Patriotas, paradójicamente hincha y exjugador de los diablos. Carlos Chávez no sólo salvó a su escuadra de la derrota, sino que anotó el cobro definitivo que selló el descenso del diablo.

*Mención de honor a la Selección Venezuela por su destacada participación en la Copa América y su sostenido ascenso futbolístico.

Kim Jong Il e il calcio nordcoreano

Il calcio della Repubblica Popolore Democratica di Corea (RPDC) ha vissuto il suo momento più importante sotto la guida di Kim Jong Il. I “chollima” sono diventati una potenza asiatica e hanno ottenuto grandi risultati e ottime prestazioni nei tornei giovanili e femminili.

Di Redazione Fútbol Rebelde
Tradotto da CCF

I grandi media e i giornali al servizio del capitalismo non rispettano ne comprendono la tristezza del popolo nordcoreano per la perdita del loro leader, Kim Jong Il. Hanno assegnato alla RPDC un carattere “ermetico” e “enigmatico”, per obbedire alla campagna di demonizzazione guidata dagli Stati Uniti. Però il calcio ha aperto una porta per questo popolo socialista, che ha superato la guerra fredda.

La RPDC, tecnicamente in guerra con il suo vicino capitalista, la Repubblica di Corea, è governata dal Partito dei Lavoratori, che mantiene coraggiosamente il suo sistema socialista, fin dal 1948.

I corani del nord hanno creato un modello socialista autonomo, chiamato la “ideologia Juchè”, che ha permesso al Paese di sopravvivere al collasso sovietico e al embargo statunitense. La RPDC fu inclusa nell’”asse del male” bushiano e ha oscillato tra la pace e la minaccia di guerra.

Nel 1994 il fondatore e Grande Leader de la RPDC, Kim Il Sung, morì. Suo figlio, Kim Jong Il, lo rimpiazzo come capo di Stato e Leader della nazione. Kim Jong Il ha sviluppato l’ideologia Juchè, formulata da suo padre e superò con successo l’ostilità e l’embargo internazionale.

Ma Kim Jong Il fu anche un appassionato del football e promotore dello sport. Sotto la sua guida, la RPDC ha ottenuto importanti risultati sportivi con tutte le sue selezioni, non solo in Asia ma nel Mondo.

Selezioni femminile

Nel calcio femminile la RPDC ha ottenuto imporanti risultati. Con la selezione maggiore ha vinto tre volte il campionato asiatico: nel 2001, nel 2003 e nel 2008. Inoltre ha giocato quattro mondiali: Stati Uniti 1999, Stati Uniti 2003, Cina 2007 e Germania 2011. Curiosamente, nei quattro tornei ha giocato nel gruppo con Svezia e Stati Uniti, potenze mondiali del calcio femminile.

Nel 2007 ottenne il suo miglior risultato, quando arrivò ai quarti di finale, perdendo contro la Germania, futura campione.

La squadra giovanile femminile (under-20) ha partecipato agli ultimi tre mondiali. Fu campion nel 2006 e vicecampione nel 2008. Nella classifica generale è quarta, superata solo da Stati Uniti, Germania e Brasile.

Nel frattempo, nei sei tornei asiatici è stata sempre nei primi quattro posti: nel 2007 ha vinto, nel 2006 e 2011 vicecampione, nel 2004 e 2009 terze e 2002 quarte.

Nella categoria pregiovanile (Under-17) la RPDC è stata la prima campione del mondo nel 2008, quando ha vinto 2-1 contro gli Stati Uniti in finale. Nella seconda edizione del torneo, giocata nel 2010, arrivò quarta.

A livello asiatico, ottiene un primo posto (2007) e due vicecampioni (2009 e 2011). Nell’ultimo torneo ha perso solo contro la squadra vincente, il Giappone. Il secondo posto ha permesso di strappare il biglietto per il Mondiale 2012 di categoria.

Selezioni giovanili maschili

A livello pregiovanile (Under-17), la RPDC ha partecipato a tre mondiali: Perù 2005, quando eliminò l’Italia e arrivò ai quarti di finale. Giocò contro il Brasile, con il quale impatto 1-1 nei tempi regolamentari, ma ha perso ai supplementari. Ha vinto però il premio fair play.

In Corea del Sud 2007, giocando in casa dei rivali storici, si classifica al terzo posto nel gruppo (dietro Brasile e Inghilterra) e fu eliminata nei quarti dalla Spagna, futura vicecampione.

In Messico 2011 fu eliminata al primo round, dopo aver perso contro i padroni di casa (successivi campioni) e pareggiato con Olanda e Congo.

A livello asiatico, i “chollima” sono attualmente campioni, dopo aver vinto il torneo del 2010. Inoltre ha raggiunto due volte il secondo posto (2004 e 2006).

La squadra giovanile ottiene due partecipazioni ai mondiali: 2007 e 2011. In Canada 2007, dopo due pareggi e una sconfitta con l’Argentina, vincitrice del torneo, fu eliminata. In Colombia 2011 quando fu sorteggiata in un “girone della morte” ottenne un pareggio solo contro l’Inghilterra.

Nel campionato giovanile asiatico, che si disputa dal 1959, l’albo d’oro dei “chollima” è ricco. La RPDC ha ottenuto grandi prestazioni negli anni 70, quando ottenne un primo posto (1976, a parimerito con l’Iran), e due terzi posti (1975 e 1978). Nel 1986 fu terza e nel 1990 vicecampione.

Dopo il 2006 è tornato al posto d’onore, per raggiungere il primo posto in un’altra edizione, l’ultima del 2010, titolo che ha dato il biglietto per il Mondiale di Colombia. In totale si conatno quindi tre “corone continentali” giovanili.

Selezione maggiore

Per quanto riguarda il calcio maggiore, il principale risultato della RPDC negli ultimi anni è la qualificazione ai Mondiali di Sudafrica del 2010. Il massimo evento mondiale è stato raggiunto dopo il girone eliminatorio, nel quale la RPDC ha raggiunto gli stessi punti dell’Arabia Saudita, ma si è qualificata grazie alla migliore differenza reti.

La partecipazione sudafricana fu la seconda partecipazione ai mondiali della sua storia, dopo Inghilterra 1966.

Gli ottimi risultati sportivi nordcoreani non si sono riflessi nella Coppa d’Asia, dove non si sono ottenute prestazioni eccezionali. Nonostante, nei sei tornei ufficiali della Confederazione Asiatica del Calcio (AFC) la RPDC è campione in carico in tre: l’AFC Challenge Cup, il campionato under-20 e il campionato Under-17.

La AFC Challenge Cup, che riunisce otto squadre “emergenti” dell’AFC, fu vinta dalla RPDC nel 2010.

I diversi team della Corea del Nord continueranno ad essere rappresentanti del loro popolo. Il calcio, inteso come metafora della guerra, sarà lo scenario in cui la Corea del Nord difenderà l’eredità del suo leader Kim Jong Il. Undici contro undici, i “chollima” possono battere chiunque, anche i più forti.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Selección vasca: Más de siete décadas de reivindicación por los terrenos de juego

Hace más de setenta años que tres goles de Isidro Langara permitieron a la selección, por aquel entonces «Euzkadi», hacerse con la victoria en el primer partido de su historia, en París. Muchas cosas han cambiado, pero no el espíritu de un equipo que sigue reclamando sus derechos.

Por Amaia U. Lasagabaster

Gara


Un nacimiento en tiempo de guerra imprime, cuando menos, carácter. No falta en la selección vasca que, efectivamente, dio sus primeros pasos en circunstancias dramáticas. Disputó su primer partido en plena Guerra Civil, apenas un día antes de que las bombas destrozasen Gernika. Después se disolvió, reapareció, superó obstáculos y polémicas hasta llegar a 2011, en un escenario bien diferente al de siete décadas atrás, aunque el espíritu combativo de un equipo que sigue reivindicando sus derechos se mantenga inalterable.


Los orígenes de la selección, en realidad, podrían encontrarse incluso más atrás. Allá por las primeras décadas del siglo XX. Aunque por aquel entonces se hablara de la «Selección Norte» -en 1915 participó en la Copa Príncipe de Asturias representando a Bizkaia, Gipuzkoa y Cantabria, aunque estaba formada exclusivamente por jugadores vascos-, posteriormente «Vasconia» o «Selección del País Vasco». Incluso en aquellos encuentros de carácter benéfico, ya en los años treinta, entre los equipos de ANV (Eusko Ekintza) y PNV (Eusko Gudarostea).

También el propio combinado vasco tuvo desde su nacimiento un fin más allá del meramente deportivo. Bajo el auspicio del lehendakari José Antonio Agirre, una veintena de futbolistas vascos conforman la primera selección, que se hizo llamar «Euzkadi». Era 1937 y aquellos hombres se marcharon a recorrer Europa para denunciar la situación de sus compatriotas y recoger fondos que permitiesen aliviarla de alguna manera. El 26 de abril, un día antes de que las bombas destrozaran Gernika, la selección disputaba el primer encuentro de su historia. Fue en el Parque de los Príncipes, ante el Racing de París y tres goles del pasaitarra Isidro Langara permitieron a aquel equipo dirigido por Perico Vallana hacerse con la victoria (0-3).

Otra veintena de partidos llevó a la tricolor por Francia, Chequia, Polonia, Rusia, Noruega y Dinamarca hasta que, en 1938, cruza el charco. Triunfa en México y Cuba, aunque no en Argentina, donde se topa con algunos de los obstáculos que se han hecho habituales en su andadura. En este caso con un gobierno que reconoce la República, pero estrecha la mano de Franco. Los tres meses en Argentina se saldan con un solo encuentro y la decisión de regresar a México. Allí, la selección no se limita a los amistosos. Se inscribe en la Federación para disputar, y ganar, la Liga 38/39. El final de la competición coincide también con el de la Guerra Civil y, por extensión, con la aventura de unos futbolistas conscientes de que no pueden regresar a casa. La selección desaparece, aunque los que fueron sus integrantes seguirán impregnando con su identidad equipos de Centroamérica y América del Sur.

Aire fresco

Es 1977. Hace casi 40 años que Euskal Herria disputó su último partido. Y han transcurrido dos desde la muerte de Franco, aunque la situación en el Estado español evoluciona lentamente. Sobre todo para algunos, que sin embargo no se resignan a seguir sin poder contar su propia historia.

Unos meses después de que Iñaxio Kortaberria y José Ángel Iribar saltaran al césped de Atotxa con la ikurriña, aún ilegalizada, otro futbolista escribe un pequeño capítulo en la historia del fútbol vasco. Menos conocido, probablemente, pero igualmente destacable. Se trata de José Eulogio Garate, al que se homenajea en su retirada del Atlético de Madrid. Como se recuerda en la Enciclopedia Auñamendi, lo habitual era que el homenajeado solicitara para el encuentro un rival internacional de primera línea. Pero el jugador eibarrés pide que el Atlético se enfrente a la selección vasca, que vuelve a reunirse así -aunque a efectos prácticos no fuera más que un combinado de jugadores de Athletic y Real-, con victoria incluida.

Son los finales de los setenta, años en los que la sociedad se afana en refrescar el aire emponzoñado por el franquismo. En todos los ámbitos, incluidos el identitario, el cultural o el deportivo. Los tres confluyen el 16 de agosto de 1979. Organizado por «Sustraiak», y dentro de la campaña «Bai Euskarari», San Mamés acoge el encuentro entre Euskal Herria, vestida con los colores de la ikurriña, e Irlanda. Isidro Langara y José Iraragorri, componentes de aquella primera selección, realizan el saque de honor. La prohibición de entonar el «Gernikako arbola» o la negativa de Osasuna a ceder jugadores no restaron un ápice de emoción a un momento histórico.

Tan histórico que ese encuentro de San Mamés -al que, en pocos meses, seguirían otro en Atotxa frente a Bulgaria y un tercero en Mendizorrotza ante Hungría- está considerado el comienzo de la era moderna de la selección, pese a que a lo largo de los años ochenta apenas saltó al césped en un par de ocasiones.

Algo más que un sarao

Hubo que esperar, de hecho, hasta la década de los noventa para que la andadura del combinado vasco disfrutara de cierta continuidad. Desde 1993, cuando se impuso a Bolivia en Atotxa, apenas ha faltado a su cita anual. En 2006, de hecho, y por primera vez desde que renaciera en los setenta, el equipo disputó más de un encuentro (Gales, Catalunya y Serbia). Hizo, además, las maletas por primera vez en siete décadas -con la excepción del homenaje a Garate- para jugar en el Camp Nou. Una experiencia que se repitió en 2007, cuando Euskal Herria cruzó el charco para enfrentarse a Venezuela, setenta años después de que aquella primera selección se disolviera en México.

Pero lo que muchos consideraron el principio de un nuevo capítulo, fue en realidad el final de otro. Y es que una historia que había nacido con espíritu reivindicativo se había convertido en una fiesta sin excesivas pretensiones. O al menos eso consideraron, y denunciaron, los futbolistas vascos. Una cuestión de nombres -Euskadi, Euskal Herria, Euskal Selekzioa- según voces interesadas o poco informadas; un problema de mayor calado en realidad. Y es que tanto los deportistas como los aficionados vascos han mostrado sobradamente su deseo, y han reivindicando sobradamente su derecho, de oficialidad para sus selecciones. Una buena parte de las federaciones, sin embargo, parece hacer oídos sordos. Y ese ha sido, durante muchos años, el caso de la Federación Vasca de Fútbol. O al menos así lo denunciaron los jugadores, hartos de que los dirigentes futbolísticos asegurasen implicarse en la pelea por la oficialidad para después limitarse a organizar un sarao navideño con fines exclusivamente recaudatorios.

La polémica suspendió durante dos años la actividad de la selección, que volvió a vestirse de corto hace doce meses, pese a que las cosas no parecen haber cambiado demasiado. Los jugadores, de hecho, volvieron a denunciar la «descorazonadora» actuación de la Federación aunque, con la convicción de que «sudar la camiseta en favor de Euskal Herria está por encima de los tristes intereses de los organizadores» se avinieron a jugar, confiando en estar dando inicio a «una nueva era». Nueva etapa, aunque vieja esencia. La de un equipo que sigue tiñendo de verde, rojo y blanco sus reivindicaciones.

Una historia corta aunque con un buen número de éxitos

El próximo rival de Euskal Herria tiene una historia bastante más corta -tras lograr su independencia en 1956, no fue admitido por la FIFA hasta 1960-, aunque no le faltan éxitos. Túnez es, de hecho, y pese a la convulsa situación que ha vivido el país, el reciente vencedor del Campeonato Africano de Naciones. Lo ha conseguido bajo la batuta de Sami Trabelsi, que fuera capitán del equipo antes que seleccionador.

Aunque el galardón que más brilla en las vitrinas del equipo norteafricano es la Copa África conquistada en 2004, de la que fue anfitrión. Túnez es, además, el primer equipo africano que consiguó ganar un partido en un Mundial, aunque en ninguna de sus cuatro participaciones ha pasado de la primera ronda.