domingo, 4 de diciembre de 2011

Top 5: Les icônes qui ont réussi à faire aimer le foot à la gauche française

Le décès de Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira a fait pleurer les réseaux sociaux, tous les défenseurs d’un foot élégiaque, toujours nostalgique. Pour une fois, dans les hommages en boucle, les tonalités politiques s’avéraient presque aussi, voire plus importantes, que le souvenir du splendide milieu de terrain brésilien qui terrassa l’URSS en 1982, et dont la malédiction fut de n’avoir jamais remporté de coupe du monde. Donc voici la triste occasion de rappeler que si la gauche française, surtout dans ses extrêmes et ses marges, voua généralement une haine tenace au ballon rond, quelques étoiles réussirent à briller dans l’obscurité de la critique révolutionnaire. Petite typologie croisée en 5 héros du peuple peut-être immortels…

Sofoot


1-Socrates / Libertaire

Au début des années 80, le foot français commence enfin à relever la tête. Mais dans l’hexagone quelques exégètes de la dialectique (et de la diagonale) nord/sud répandent déjà la légende d’un club brésilien, les Corinthians, qui défie l’ordre établi en remettant au goût du jour une autogestion que chez nous l’alternance de 1981 vient de passer en perte et profit du déjà vieux rêve soixante-huitard. Semblable aux mythes antiques de la cause anarchiste, tel Alexandre Jacob qui volait au riche pour sa gloire et rendre un peu aux pauvres (et à ce titre inspirateur d’Arsène Lupin), Socrates dérobait le football à la dictature militaire pour le restituer à la démocratie. Un nom de philosophe grec, un diplôme de docteur et un démarche de gentleman, le foot libertaire avait enfin trouvé son héraut comme le punk son dandy en la personne de Paul Simonon, bassiste des Clash. L’élégance peut combattre le fascisme aussi surement qu’une balle. RIP

2-Maradona / Altermondialiste

Comment aimer le foot quand on porte des vestes kaki et qu’on lit les discours de Chavez dans le Texte. De Porto Alegre à Marseille, Maradona, avec son tatouage de Che Guevara aussi bien que sa défense douteuse du régime iranien, offrait quasiment le reflet parfait de l’immense fourre-tout de l’alter-mondialisme et de ses succédanés indignés. Et à l’instar de Manu Chao, tout le monde le connaît. Plus facile d’aimer un lieu commun dans la culture et le sport quand on n’y percute rien. Désolé maestro, mais on te préfère à Naples avec la Camorra et au coté des péronistes en Argentine, cela sonne presque plus vrai.

3-Cantona / Communiste

Alors que la France bascule à droite dans les années 90 et que le foot tricolore débute sa longue mue libérale (après le paternalisme tranquille des notables bourguignons), un homme se dresse seul face à Bernard Tapie et Henri Michel. Depuis il appelle à ruiner les banques et fustige les embardés sur l’identité nationale de Sarkozy devant portrait de l’Abbé Pierre. Mécontent pour rien, c’est toujours mieux que de se faire coincer au Carlton en essayant de refourguer la gauche « économiquement réaliste » (ou de servir la soupe au Qatari). Combien de demande d’interview de l’Humanité ou de rendez-vous ratés avec Mélenchon ?

4-Rocheteau / Trotskiste

Au sein de la LCR, qui connaît dans les années soixante-dix son heure de gloire, quelques uns (dont un certain Michel Field) fustige le sport, non seulement opium du peuple, mais également matrice de tous les totalitarismes. En particulier le foot. Seulement parmi les Verts qui règne sur la première division et quasiment le foot européen, se cache un rouge, ou du moins telle est la rumeur. Un prototype. Guelle d’ange, cheveux long et rock progressiste. Sa bascule vers le PSG fut-il la première révélation du jeune Besancenot pour la cause du successeur de Lénine? Depuis il vient au secours de la marseillaise dans les stades. Comme tous les ex de la Ligue passés au PS ?

5-Garrincha / Situationniste

Déglingué et génial, démon boiteux à l’ombre du consensuel Pelé, comme Debord croupit à l’ombre (de ses montagnes de bouteilles de vin) de Sartre, Garrincha usa jusqu’à la corde sa flamboyance individualiste, qui oubliait si souvent le collectif. Il fut à lui tout seul le « Socialisme ou Barbarie » du football. Oxymore iconoclaste à l’aile droite, on lui écrivit des poèmes et des chansons. Indispensable référence pour tout ceux qui pensent autre chose de la chose ronde que les intellos de plateaux télés, l’aimer s’apparente un peu à citer le « Panégyrique » de l’ex de l’International Lettriste plutôt que « La société du spectacle ». Il faut savoir briller en société pour mieux l’abattre.

Gracias Sócrates

Sócrates Brasileiro Sampaio de Sousa Vieira de Oliveira murió hoy en Sao Paulo a los 57 años. Homenaje de Fútbol Rebelde con algunas fotografías del genio brasilero:






Murió Sócrates, leyenda del fútbol brasileño

Falleció "El Doctor", ídolo del fútbol rebelde, el 4 de diciembre en Sao Paulo, Brasil.

Por Jonathan Jurejko
BBC


Con un cariño casi incondicional a los cigarrillos y al alcohol, el estilo de vida de la leyenda del fútbol Sócrates pudo haber provocado la condena de varios entrenadores en la actualidad.

Pero, tras su muerte este domingo, lo que nadie discute es que fue un maestro del mediocampo, una leyenda.

Sócrates, quien con su visión casi telepática y su habilidad podía desbloquear una defensa con cualquiera de sus piernas, es ampliamente recordado como uno de los grandes futbolistas de todos los tiempos.

Con su banda en la cabeza y la barba poblada, el hombre que nació como Socrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira se convirtió en el símbolo de toda una generación de aficionados al fútbol.

Nunca llenó el estereotipo de los futbolistas.

Con opiniones filosóficas contundentes, haciéndole honor al gran maestro griego, Sócrates nunca se preocupó mucho por cohibirse a la hora de expresarlas.

Eso lo llevó a que se le conociera no sólo por sus habilidades con el balón, sino también por sus posiciones políticas y su activismo.

Política

Sus dos pasiones se fundieron a mediados de los años '80, en el seno del Movimiento Democrático Corinthians, cuando en el ocaso del régimen militar brasileño, el club de Sao Paulo se convirtió en el único equipo del mundo que llevaba a cabo elecciones democráticas internas. Un símbolo claro de rechazo al gobierno castrense.

Probablemente, la mayoría de los futbolistas de su edad nombrarían a Pelé o a Garrincha como sus ídolos. Sócrates tenía a otros en la lista.

Entre sus héroes estaban Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, los hombres que lideraron la Revolución Cubana y el ex Beatle y activista por la paz John Lennon.

Como el trío anterior, Sócrates participó en la actividad política, pues sentía que era una obligación hacerlo.

"La gente me dio el poder como un futbolista popular", le dijo a la BBC en julio de 2010.

"Si la gente no tiene el poder de decir las cosas, entonces yo las digo por ellos. Si yo estuviera del otro lado, no del lado de la gente, no habría nadie que escuchara mis opiniones".

"Lo mejor que el fútbol me dio fue la oportunidad de conocer a los seres humanos. Conocí a personas que sufrieron muchísimo y también conocí el otro lado de la sociedad, los que lo tienen todo. Pude ver las dos caras de la sociedad en la que vivimos".

El capitán

En su propio consultorio, Sócrates también vio el dolor.

El doctor, que se negó a jugar fútbol profesionalmente hasta que no finalizó sus estudios universitarios a los 25 años, ejerció la medicina en la ciudad brasileña de Ribeirao Preto. Lo hizo cuando decidió colgar sus zapatos deportivos en 1989.

En la cancha, fue el corazón de la selección brasileña de inicios de la década de los ochenta.

Con agonía vio sus sueños desmoronarse cuando, en España, no pudo convertirse en el cuarto capitán de la verdeamarela en alzar una copa del mundo.

El torneo buscaba marcar el regreso triunfal de las estrellas de la canarinha a la cúspide del balompié mundial.

Brasil superó la etapa inicial del certamen con una ofensiva tan imponente y elegante como arrogante. Derrotó a su archirrival en Suramérica y defensora del título, Argentina, con una victoria histórica de 3-1.

Pero, después, una derrota 3-2 contra Italia, complicó sus aspiraciones. Sólo necesitaban un empate para avanzar a las semifinales.

Las cosas no mejoraron cuando, cuatro años después, en México, Sócrates falló un penal en los cuartos de final contra Francia. El resto fue historia con acento argentino.

Sin embargo, su actitud ante la vida que se reflejaba en su estilo relajado al jugar, tuvo millones de seguidores, no sólo en Brasil, sino en todo el mundo.

"Cuando le puse a uno de mis hijos Fidel, mi madre me dijo: 'Es un nombre un poco fuerte para un niño'. Y le respondí: 'Madre, mira lo que me hiciste a mí'", le contó a la BBC en 2010.

Sócrates en breve

-Nació el 19 de febrero de 1954 en Belem do Para.
-Jugó en Botafogo y Corinthians en Brasil y en Fiorentina, Italia.
-Ganó 60 partidos con su país y jugó dos mundiales.
-Terminó su carrera Flamengo y Santos antes de retirarse en 1989 a los 35 años.
-Murió, a los 57 años, en 4 de diciembre en Sao Paulo, Brasil.
-Un vocero del hospital Albert Einstein confirmó que había sufrido un choque séptico relacionado a una infección intestinal.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Sócrates en estado grave, fue hospitalizado por tercera vez

Sócrates Brasileiro Sampaio de Sousa Vieira de Oliveira, una de las mayores glorias del fútbol brasileño, ingresó al Hospital Albert Einstein de Sao Paulo el pasado jueves, aunque no se supo hasta el sábado.

Según un comunicado de los médicos, Sócrates sufrió un "choque séptico de origen intestinal" causado por una bacteria. Permanece internado en la unidad de terapia intensiva, con respiración asistida y su estado es considerado "grave".

Sócrates, de 57 años, ya había sido hospitalizado otras dos veces este año por problemas derivados de sus excesos con el alcohol, que le habían generado una cirrosis hepática.



Sócrates, reconocido por la elegancia de su juego, militó durante casi toda su carrera en el Corinthians, que el domingo puede llegar a consagrarse campeón brasileño por quinta vez, en la última jornada del torneo.

También conjugó el fútbol con la política: fue un activo militante de izquierdas en las décadas de 1970 y 1980 y participó en múltiples protestas contra la dictadura que gobernó Brasil entre los años 1964 y 1985.

EFE

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cuando Santa Fe ganó el clásico en la finca de Gacha


Carlos González Puche, directivo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, contó en un artículo para la revista Soho la ocasión en que se jugó el clásico bogotano en una finca del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha.


Gacha es ídolo de las barras de Millonarios, que lo recuerdan en sus banderas

El encuentro se disputó en Pacho, Cundinamarca, cuna de Gacha (mejor conocido como “El Mexicano”), que había adquirido el 29% del club del que era hincha: Los Millonarios. Gacha, además de narco era un ferviente anticomunista, y fue responsable de organizar grupos paramilitares.

Según el testimonio de González Puche, en la pretemporada de 1982 se organizó un clásico amistoso a expensas del capo.

Puche, que jugaba en Millonarios, cuenta en su artículo que: “Fue en ese momento que vi al ‘patrón’. Era de mediana estatura, rechoncho, tenía sombrero y una cadena de oro muy gruesa, con una herradura muy llamativa. Siempre estuvo distante y alejado, acompañado solo de unos hombres muy bien armados que debían ser sus escoltas. Era Gonzalo Rodríguez Gacha: el hombre misterioso que había comprado a Millonarios para que volviera al lugar que le correspondía, y se había comprometido a pagar las deudas, traer refuerzos, reconocer salarios y dar premios estrafalarios; quería llevar a su Millos del alma a la gloria, costara lo que costara. En ese momento ya todos sospechábamos a qué se dedicaba.

Esa fue la presentación en sociedad del nuevo Millonarios, el equipo más laureado y famoso de Colombia. La joya de la Corona que quedaba en manos de un hombre de Pacho”.

González Puche fue futbolista en la década de los '80, y actuó en equipos como América, Cúcuta y Millonarios. En ellos fue testigo de la entrada del narcotráfico al fútbol colombiano.


Para esa ocasión, Millonarios estrenaba técnico y 14 refuerzos de primer nivel. Pero para sorpresa de los cuatro mil asistentes y del ‘patrón’, que hacía las veces de local, Santa Fe se impuso 2-1.

Tras la llegada de Gacha al club, Millos ganó dos títulos (1987 y 1988). El capo cayó abatido por la policía en 1989 y desde entonces (hasta el 2012) su equipo no volvió a ganar el torneo nacional.