sábado, 22 de octubre de 2011

Messi: "La fama y el dinero no son lo más importante"

"Para mí es un orgullo que se diga todo lo que se dice de mí por lo que hago dentro de una cancha, pero me llena mucho más cuando se habla de lo que soy como persona", dijo.


"Me emociona ver camisetas de Diego Maradona o del 'Che' Guevara. Siempre que veo el celeste y blanco pregunto, por qué los argentinos somos así, necesitamos estar cerca", confesó el futbolista Lionel Messi en una entrevista publicada por la revista bonaerense 'La Garganta Poderosa'. El astro del Barcelona restó importancia a las críticas que ha recibido en su país, donde se dijo que "no sentía" la camiseta argentina o que no cantaba el himno nacional antes de los partidos.

"Se dijeron muchas cosas, pero yo no les doy importancia, porque no le tengo que demostrar nada a nadie. Yo sé muy bien lo que siento y sé de dónde soy. Por eso, lo que se dice no me interesa", sostuvo. "A mí me pasa de ir por otras partes del mundo y encontrarme la camiseta argentina relacionada con mi nombre, y eso es lo máximo. Me emociona ver camisetas o banderas del 'Che' Guevara o de Maradona en cualquier lugar del mundo. Me causa una sensación hermosa", admitió el delantero.

Por el contrario, Messi confesó lo importante que es para él sentirse querido. "Para mí es un orgullo que se diga todo lo que se dice de mí por lo que hago dentro de una cancha, pero me llena mucho más cuando se habla de lo que soy como persona, de lo que hago afuera del terreno de juego, porque eso es lo más importante de todo", aseguró. "Yo intento hacer las cosas bien, porque sé que hay muchos chicos que se fijan en uno y es un orgullo ser un ejemplo para ellos, por lo que hago dentro de la cancha, pero sobre todo por el comportamiento que tengo afuera, siendo humilde, sin olvidar de donde uno salió y peleándola siempre", expresó.

Para el futbolista, "la fama y la plata no son lo más importante en la vida". "Realmente, yo creo que sólo importa lo que uno es. Nunca nadie debería perder la humildad. Yo no soy mejor ni peor persona por lo que tengo, ni me creo más que otro, para nada", consideró. Se refirió también a las adicciones en las que suelen caer las personas en el mundo actual y al trabajo que hace su fundación para ayudarlas. "Si una persona cae en la droga o en el alcohol no es el principal responsable, porque la causa del problema está en la falta de oportunidades. Está así por no haber tenido educación y porque le han faltado muchas cosas", opinó.

"Por eso, siempre mi intención fue trabajar con los más chicos, para evitar que lleguen a cometer esos errores. Y aunque a veces uno tiene parte de culpa, jamás es el ciento por ciento. Toda esa situación empieza por la necesidad", añadió.

EFE

El Che Guevara: el incansable deportista asmático (segunda parte)

Texto publicado originalmente en el libro "La Patria Deportista" (Editorial Planeta, Buenos Aires, 1996), bajo el título Ernesto Guevara, La aventura del deporte.

Por Ariel Scher
El Clarín


[Ver acá la primera parte]

Elogio de la persistencia

Cuando la familia Guevara volvió a Buenos Aires, Ernesto se asoció al San Isidro Club, donde reanudó el vínculo con el rugby. "Los médicos - escribió Ernesto Guevara Lynch - me habían dicho que ese deporte para Ernesto era simplemente suicida. Que su corazón no podía aguantarlo. Una vez se lo dije y me contestó: 'Viejo me gusta el rugby y aunque reviente voy a seguir practicando'. Ante tanta insistencia decidí usar otros procedimientos. Mi cuñado Martínez Castro era presidente del SIC y le pedí que sacara a Ernesto del equipo en que jugaba."

En disidencia con algunas historias con la vida del Che que señalan que del SIC, disgustado por la exclusión, pasó al club Atalaya, el periodista Diego Bonadeo, profundo conocedor del rugby, precisó al diario Sur: "Guevara jugó, y yo lo vi, en Yporá, un equipo que jugaba los campeonatos de la Liga Católica. Lo de Atalaya fue un poco posterior y salió de la necesidad de tener una cancha estable y de pasar a los certámenes de la Unión de Rugby del Río de la Plata, que es la antecesora de la Unión Argentina de Rugby".

Bonadeo fue uno de los chicos que, a la vera de la cancha, le entregaba el inhalador del que recuperaba el aire que siempre extraviaba. "Cada quince o veinte minutos - recordó - tenía que salir hacia fuera de la cancha, por ejemplo donde estaba el juez de línea, y donde también estaba yo con el inhalador, yo le daba el inhalador y entonces él se daba unas aspiraditas y podía seguir jugando." El periodista rechazó las referencias históricas que mencionan que Guevara era medio scrum: "El era inside, pero el dato más llamativo tenía que ver con su aspecto cuando jugaba. En esa época, los delanteros de segunda y tercera línea usaban orejeras como protección. Los tres cuartos, en cambio, jamás se las ponían, no lo necesitaban. Conocí un sólo tres cuartos que usaba orejeras. Era Guevara...".

Guevara jugó en Atalaya, donde también actuó su hermano Roberto, entre 1947 y 1949. El médico y ex rugbier Ernesto Donat, compañero de esa época, evoco para el programa Supersport, de la televisión Argentina: "El no fue uno de los fundadores, cuando apareció empezó a jugar como suplente o en división reserva". Según Miguel Seguí, dirigente de Atalaya, "jugaba bien, no era una maravilla pero jugaba bien". Para Bonadeo, "fue indudablemente un líder, pero no en el deporte, creo que era un jugador más del montón que de los que podían sobresalir".

De su singular aproximación a la vida del Che como rugbier, Bonadeo sumó otro hecho: "Una vez, en unos Juegos Interuniversitarios, escuché un dialogo del que jamás me olvidé. Tenía que jugar el seleccionado de rugby de Medicina, la carrera de Guevara. Un tipo preguntó por qué Guevara no jugaba y otro le soltó esta respuesta: 'Está haciendo una revolución en Panamá'".

A los tackles

Un día ganó el asma. Como si fuera necesario certificar que ningún inhalador es suficiente para sostener a un jugador, Guevara dejó descansar definitivamente su empeño de inside y se descolgó las orejeras que signaban su peculiar condición de rugbier. No obstante, la resignación nunca fue un rasgo saliente del joven que pasó por el rugby embistiendo tanto a los rivales como a los ahogos reiterados. Y siguió haciendo lo mismo, pero de otro modo. Pablo Pirán, un jugador de rugby que es sobrino del Che, contó una historia que puebla las memorias familiares y deportivas: "Le gustaba tanto el deporte que empezó a editar la primera revista de rugby. Se llamaba Takle. El la editaba y hacía los comentarios con el seudónimo de Chancho". Guevara no era renuente a la escritura, como testimoniarían posteriormente sus diarios de viaje y de batalla. Tal vez la experiencia periodística de Tackle afirmó el hábito de escribir. La publicación apareció en 1951 y Ernesto firmaba como Chang - Cho.

De acuerdo con el recuerdo de Ernesto Donat, "él se llamaba Ernesto Guevara, tenía el apodo, cariñoso pero apodo al fin, de Chancho por lo bohemio y lo desprolijo". Militante consecuente del desaliño, Guevara no se dedicó a sufrir porque lo apelaran Chancho. Levemente y a través de percepciones mucho más ligadas con la sensibilidad que con cualquier teoría, por entonces empezaban a preocuparlo otros problemas.

Un lugar en "El Gráfico"

El dato más divulgado de la historia deportiva de Ernesto Guevara es su aparición en la revista El Gráfico en 1950. En la Argentina se conmemoraba el centenario de la muerte de José de San Martín y la expresión Año del Libertador se repetía hasta abrumar, casi con la misma frecuencia con que el peronismo gobernante difundía las consignas en las que sintetizaba qué políticas y qué país transcurrían. En ese contexto, la presencia del hombre que sería el Che en la revista deportiva más importante del país no cambió la vida de nadie.

Guevara quedó incluido en la historia de El Gráfico en la página 49 de la edición del 19 de mayo de 1950. Era el número 1606 de la publicación fundada en 1919, cuya tapa tenía la imagen de Adolfo Paraja, un centrodelantero de Quilmes. En esa oportunidad, uno de los avisos mostraba al joven Ernesto Guevara Serna subido a un motorino (una bicicleta con motor). La firma le había ofrecido a Guevara el arreglo gratuito del motor a cambio de que remitiera una carta sintetizando un viaje que había hecho en la segunda mitad de 1949. La publicidad decía "Solidez y eficiencia son características principales del producto de la famosa máquina Meccanica Garelli de Milán". Después destacaba el nombre de la marca - Micrón - y agregaba: "La carta que transcribimos, recibida del señor Ernesto Guevara Serna, es una prueba más".


La carta estaba fechada el 28 de febrero de 1950, naturalmente mencionaba que era el Año del Libertador General San Martín y estaba firmada por Ernesto Guevara Serna. El texto era el siguiente: "Muy señores míos: Les envío para su revisación el motor 'Micrón' que uds. representan y con el que realicé una gira de 4.000 kms. a través de 12 provincias argentinas. El funcionamiento del mismo, durante mi extensa gira, ha sido perfecto y sólo he notado al final que había perdido compresión, motivo por el cual se lo remito para que lo dejen en condiciones. Los saluda atte.".

Guevara había recorrido Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y Córdoba. Fue su primer viaje importante.

Las otras búsquedas

Todos los biógrafos de Guevara coinciden: era un hombre inclasificable, heterodoxo, tan revolucionario de su propia persona como del conjunto de las cosas. Esa actitud ante casi todo se manifestó también en el deporte, dentro del que probó cuanta variante tuvo cerca.

Anduvo en bicicleta hasta el agotamiento, aunque solía comentar que el ciclismo era un deporte absurdo. Hizo del campamentismo una experiencia frecuente y algunos de sus compañeros dijeron que allí aprendió recursos que empleó en campamentos posteriores, en los que ya no estaba en juego una posibilidad recreativa sino la política y la vida. Como estudiante de medicina, en 1948 participó de unos Juegos Universitarios y llegó a los 2,80 metros en su salto con garrocha, en un concurso en el que se inscribió "porque no había nadie anotado", como ironiza Granados. También en 1948 viajó a dedo desde Córdoba a Buenos Aires para presenciar una carrera de autos en la que intervino el argentino Juan Manuel Fangio, quien aún no era campeón del mundo. En Morón, tomó clases de vuelo con su tío Jorge de la Serna. Durante su juventud adquirió la preocupación por apoyar su estado atlético con una dieta equilibrada. En general, cuando dependió de su voluntad y no de las imposiciones de la realidad, no perdió esa costumbre. También disfrutó del tiro, la pesca, el patín y el hipismo.

En junio de 1952, Guevara hizo una de sus aproximaciones más extravagantes al deporte: navegó en el río Amazonas. Fue en el marco de un mítico viaje que hizo con su amigo Granados. Los internos de un leprosario del norte del Perú, donde habían trabajado, les obsequiaron una balsa que bautizaron con el extraño nombre de "Mambo - Tango". Con aciertos y con errores, todo terminó bien. Guevara sabía que, en esencia, había que hacer sólo una cosa: remar para adelante. Como también coinciden sus biógrafos, inclusive los más críticos, Guevara nunca tuvo demasiados inconvenientes en ir para adelante.

El viaje del cambio

El viaje de Guevara y Granados se gestó en 1951 y cobró movimiento en diciembre de ese año. Abarcó varios países de América latina y, producto de la simultaneidad que a veces adoptaban los procesos objetivos y subjetivos, fue también el viaje que empezó a transformar a un muchacho rebelde y aventurero en un personaje que incidió en la historia contemporánea.

La primera faceta deportiva del periplo la aportó la motocicleta, lloamada La Poderosa II, que sirvió de transporte a los dos amigos. Como motociclistas anduvieron hasta el Sur argentino y desde allí, marchando hacia el Norte, hasta Santiago de Chile. No era un tránsito sin dificultades: "Nuestra moto marchaba con parsimonia, demostrando sentir el esfuerzo exigido, sobre todo en su carrocería, a la que siempre había que retocar con el repuesto preferido de Alberto, el alambre. No sé de dónde había sacado una frase que atribuía a Oscar Gálvez: 'En cualquier lugar que un alambre pueda reemplazar a un tornillo, yo lo prefiero, es más seguro'. Nuestros pantalones y las manos tenían muestras inequívocas de que nuestra preferencia y las de Gálvez andaban parejas, al menos en cuestión de alambre". Luego la moto se rompió y sus tripulantes tornaron en caminantes.

El viaje también marcó el regreso al fútbol de Ernesto Guevara. La primera vuelta se produjo en el norte de Chile. "Allí - relató - nos encontrábamos con un grupo de camineros que estaban en una práctica de fútbol, ya que debían enfrentarse a una cuadrilla rival. Alberto sacó de la mochila un par de alpargatas y empezó a dictar su cátedra. El resultado fue espectacular: contratados para el partido del domingo siguiente; sueldo, casa, comida y transporte hasta Iquique. Pasaron dos días hasta que llegó el domingo jalonado por una espléndida victoria de la cuadrilla en que jugábamos los dos y unos chivos asados que Alberto preparó de modo de maravillar a la concurrencia con el arte culinario argentino.".

Después hubo más fútbol en un leprosario del Norte peruano, en la ciudad de San Pablo. Allí, junto a Granados, jugó con los leprosos, en una búsqueda terapéutica para distraer a los internos. Granados evoca: "Siempre me acuerdo de la canchita de San Pablo porque era maravillosa. Estaba rodeada de árboles, era cortita y ancha. Jugábamos contra los leprosos y contra los sanos, que eran dos equipos".

La acción de las canchas siguió en Machu Pichu. Escribió Guevara: "En las ruinas nos encontramos con un grupo que jugaba fútbol y enseguida conseguimos invitación y tuve oportunidad de lucirme en alguna que otra atajada por lo que manifesté con toda humildad que había jugado en un club de primera de Buenos Aires con Alberto, que lucía sus habilidades en el centro de la canchita, a la que los pobladores del lugar le llaman pampa. Nuestra relativamente estupenda habilidad nos granjeó la simpatía del dueño de la pelota y encargado del hotel que no invitó a pasar dos días en él";.

El retorno más integral ocurrió poco después. Fue en la ciudad de Leticia, en Colombia, donde Guevara y Granados procuraban encontrar una manera transitoria de sobrevivencia económica. Afirmando su derrotero de hombre de circunstancias asombrosas, al futuro Che esa vez lo auxilió el prestigio del fútbol argentino. "Lo que nos salvó - apuntó en su diario de viaje - fue que nos contrataron como entrenadores de un equipo de fútbol, mientras esperábamos avión, que es quincenal. Al principio, pensábamos entrenar para no hacer papelones, pero como eran muy malos nos decidimos también a jugar, con el brillante resultado de que el equipo considerado más débil llegó al campeonato relámpago organizado, fue finalista y perdió el campeonato por penales. Alberto estaba inspirado, con su figura parecida en cierto modo a Pedernera y sus pases milimétricos, se ganó el apodo de 'Pedernerita', precisamente, y yo me atajé un penal que va a quedar para la historia de Leticia." También en Colombia, los dos aventureros tuvieron un encuentro cálido con Alfredo Di Stéfano, uno de los mejores futbolistas argentinos de la historia.

"Durante el viaje usábamos mucho el fútbol para entrar en contacto con la gente", resume Granados. Les resultó una buena fórmula.

El viaje sumó actividades deportivas todo el tiempo. Hubo un partido de básquetbol contra militares en Perú y decenas de caminatas que pusieron a prueba el cuerpo. También un cruce a nado del río Amazonas, a la altura del brazo próximo al leprosario de San Pablo. Ese día Guevara cumplía veinticinco años. Celebró a su modo. "Ese vagar sin rumbo por nuestra Mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí", redactó en sus notas de viaje. Faltaban pocos años para que el mundo se enterara del cambio.

Un cronista deportivo

En 1955, Guevara consiguió trabajo en México como redactor y fotógrafo de la Agencia Latina. En ese rol, cubrió los segundos Juegos Deportivos Panamericanos, que se realizaron en ese país y en ese año.

El 10 de abril de 1955 escribió una carta a su amiga Tita Infante en la que contó su reaparición en el periodismo deportivo: "Mi trabajo durante los Juegos Panamericanos fue agotador en todo el sentido de la palabra, pues debía hacer de compilador de noticias, fotógrafo y cicerone de los periodistas que llegaban de América del Sur".

martes, 18 de octubre de 2011

Futbol per la llibertat

Víctor Alexandre
www.victoralexandre.cat

Futbol per la llibertat és el títol d'un llibre altament interessant que haurien de llegir tots aquells que diuen que l'esport i la política no s'han de barrejar. Sí, ja sabem que en el 99% dels casos es tracta de persones hispanocèntriques que només veuen política en la dimensió nacional del Barça o en les seleccions nacionals catalanes. En el nom d'"Espanyol" o en "la roja", per exemple, no n'hi veuen gens, de política. Segons ells, per tant, és política tot allò que representa unes idees i uns valors diferents als seus. Per això jutjaven inadmissibles les declaracions independentistes de Joan Laporta a la presidència del Barça i, en canvi, no troben gens imperialista la presència del fill del rei d'Espanya a la llotja de l'estadi de Wembley per transmetre al món que les copes del Barça són "glòries d'Espanya".


Ramon Usall, historiador i sociòleg, ha escrit un llibre magnífic que mostra el paper rellevant que sovint ha tingut el futbol en la majoria dels esdeveniments polítics del nostre temps i la instrumentalització que n'han fet i que en fan, en benefici propi, tots els poders estatals, tant els totalitaris com els democràtics. A través de les pàgines de Futbol per la llibertat veiem l'ús que en feien règims com els de Franco, Hitler o Pinochet, però també les causes nobles que han reeixit amb el suport d'alguns clubs i amb el compromís de molts jugadors. Vegem-ne alguns fragments:

"El colonialisme francès [al Marroc], com feia a la resta de territoris colonitzats per evitar que els clubs esportius esdevinguessin símbols nacionalistes locals, imposava per llei la presència mínima de tres jugadors europeus per equip. Una legislació que es mantingué fins al reconeixement de la independència."

"Els mundials de futbol han esdevingut l'aparador per a l'Àfrica per a reivindicar-se."

"Les victòries del Celtic alegraven enormement la població catòlica i nacionalista de Belfast, que, sotmesa a les constants humiliacions dels seus veïns unionistes, trobava en el futbol un referent victoriós. Aquest sentiment el resumia a la perfecció un dels principals cronistes de la història del Belfast Celtic, Bill McKavanagh, que afirmava: Quan no teníem res, teníem el Belfast Celtic, i aleshores ho teníem tot."Bobby Robson amb relació al Barça: "Cada vegada que jugàvem a Espanya era una batalla, ja que hi representàvem Catalunya."

"Aquest afusellament sense judici [Josep Sunyol, president del Barça], evidenciava la virulència que el franquisme manifestaria a posteriori contra un club que sempre fou considerat hostil al règim. [...] En l'àmbit esportiu, la [conseqüència] més evident fou el robatori de Di Stefano un cop aquest ja havia signat el seu contracte amb el club blaugrana."

"El suport que els dirigents espanyolistes donaren a la dictadura de Primo de Rivera acabà de posicionar ideològicament les dues entitats: mentre el Barça representava Catalunya i el catalanisme, l'Espanyol es presentava com un club políticament espanyolista i contrari a les aspiracions nacionals catalanes."

"Pràcticament podem dir que no hi ha hagut cap procés d'alliberament nacional que no hagi tingut el seu fidel reflex en el futbol."

"L'admissió de federacions a la FIFA té, doncs, una evident lectura geopolítica, com ho demostra el fet que bona part dels països independitzats darrerament tramitessin amb la mateixa diligència la seva admissió a la federació internacional que la seva candidatura a les Nacions Unides."

"Nelson Mandela, condemnat a perpetuïtat i empresonat en règim d'aïllament, no tenia dret a jugar ni a assistir als partits de futbol, però celebrava que els seus companys s'autoorganitzessin en l'àmbit esportiu, ja que aquest era un fet que generava companyonia i propiciava enfortir l'ànim de la resistència."

Les dues-centes pàgines d'aquest llibre ens conviden a reflexionar sobre la força de l'esport com a generador d'emocions, com a retrat fidedigne d'allò que som i com a un dels pocs àmbits no virtuals -potser l'únic- en què la llibertat d'expressió i les reivindicacions col·lectives poden ser mostrades al món. La pregunta és: la sublimació de l'esport, absorbint bona part de l'energia de les causes justes, n'afebleix la reivindicació o l'enforteix? Sigui com vulgui, crec que en un món cada cop més globalitzat, on totes aquelles cultures i llengües que no tinguin un Estat propi estan condemnades a desaparèixer, és obvi que l'únic instrument de projecció d'una nació oprimida és l'esport.

viernes, 7 de octubre de 2011

La UEFA estudia denuncia contra "el racismo anticatalán del Real Madrid"

El máximo organismo del fútbol europeo ha aceptado analizar una denuncia impuesta por Amics de la Llengua Catalana. La asociación expone que el club blanco impidió el uso del catalán en la megafonía del Bernabéu y permitió los gritos "puta Barça, puta Cataluña".


Por Ferran Martínez
Mundo Deportivo


La UEFA está estudiando la denuncia que les hizo llegar la asociación Amics de la Llengua Catalana contra "el racismo anticatalán del Real Madrid" en el partido de ida de las semifinales de la Champions de la temporada pasada.

La denuncia se formalizó el pasado 27 de junio, dos meses después del partido, con una carta al presidente y vicepresidentes de la UEFA. Según Amics de la Llengua Catalana la denuncia obedecía "sólo a factores extradeportivos. Entendemos que es un acto racista que el Real Madrid impida el uso normal del catalán en la megafonía del estadio cuando el catalán es la lengua oficial del FC Barcelona y también que se permitan los gritos "puta Barça, puta Cataluña" de forma reiterativa".

La asociación quiso esperar "un tiempo prudencial para ver si alguna entidad defensora de los derechos individuales denunciaba estos hechos" para enviar la carta.

La UEFA analiza el caso

El máximo organismo del fútbol continental ha contestado la carta enviada por la asociación en la que les confirma que empezarán a estudiar el caso. En primer lugar, la UEFA escuchará la versión de los hechos del Real Madrid y ha pedido a la asociación catalana que les haga llegar las imágenes de TV3 que cita en la carta.

jueves, 6 de octubre de 2011

"La FIFA es un sindicato organizado del crimen... un excremento": Andrew Jennings

El periodista británico añadió que la FIFA es una 'mafia', mientras el jefe de comunicaciones del organismo calificó las declaraciones como una 'falta de respeto'. La discusión se dio en el marco del congreso 'Play the Game', en Alemania.


Por Semana.com


El periodista inglés Andrew Jennings generó polémica al referirse a la FIFA como una mafia y un ‘sindicato organizado del crimen’. Las declaraciones se dieron en el marco del congreso ‘Play the Game’, que se realiza en Colonia, Alemania.

Jennings, escritor de libros como “¡Foul! El mundo secreto de la FIFA” y “Los señores de los anillos”, en el que critica fuertemente a los directivos del Comité Olímpico Internacional, se refirió a los directivos del máximo ente del fútbol mundial como “excremento, son excremento”.

El periodista británico es uno de los más críticos con la organización que dirige Joseph Blatter. Durante su conferencia en el congreso, sobre "corrupción sistémica en el gobierno del fútbol mundial", el británico aseguró que "la corrupción infectó ya cada aspecto de la FIFA".

Jennings fue más allá y declaró que “gente de la FIFA me contactaba, y me hablaba de la familia del fútbol, de la familia de FIFA. Y yo bostezaba... Hasta que me enteré: me estaban mandando un mensaje claro: la FIFA es un sindicato organizado del crimen".

Sus señalamientos fueron criticados de inmediato por Walter de Gregorio, el nuevo jefe de Comunicación y Relaciones Públicas de la FIFA, quien se encontraba en el congreso. El miembro del organismo calificó los apelativos de Jennings de "una falta de respeto".

"Lo que dijo el señor Jennings, al comparar a la FIFA con la mafia es una falta de respeto. La mafia mató a miles de personas, esto es fútbol", señaló el jefe de comunicaciones del organismo.

Jennings aprovechó para reprocharle a De Gregorio que lo tengan vetado de las ruedas de prensa de la FIFA, a lo que el jefe de comunicaciones del organismo respondió que el periodista no está vetado por sus preguntas, sino por su comportamiento.