domingo, 24 de julio de 2011

"Paisito": amor y fútbol en tiempos de la dictadura uruguaya

En este filme, la directora española Ana Díez, junto con el guionista uruguayo Ricardo Fernández, intentan viajar al Montevideo de 1973 con una historia de amor, y pretenden reflejar una época siniestra (la dictadura que generó 3 mil muertos entre 1973 y 1984) de la historia de Uruguay que no se conoce muy bien ni en Europa ni en América Latina.



"Paisito" (forma en que los uruguayos se refieren a su país), cuenta la historia del reencuentro en España, veinte años después del golpe militar, de Rosana y su amor de la infancia, el fútbolista venido a menos, Xavi.

Durante su encuentro, ambos recordardarán la época del nacimiento de las dictaduras en América Latina pero mientras una, Rosana, quiere averiguar que lo que pasó realmente en su país y reflexionar sobre su memoria, Xavi no le interesa saber nada del pasado y prefiere olvidar.


Según Ana Díez, en Uruguay aún están frescas las heridas de la dictadura y de la guerra entre izquierda y derecha, como también es muy difícil hablar del tema de los derechos humanos. “La transción fue muy pactada, a la española, y además, hay un pacto de no agresión entre los partidos políticos”, dijo. Y agregó que “tuvimos que ser muy estilizados a la hora de plantear la historia, y decir que era una historia de amor de los setenta, porque no se podía decir ‘en tiempos de dictadura'”.

“Paisito” nace de un guión de Ricardo Fernández, alumno de Díez en 1992 y que diez años después se puso en contacto con la directora para presentarle una historia que vivió en primera persona.

Asimismo, el filme no se centra sólo en los hechos históricos sino en las vivencias de “la gente que está en el medio y que no quiso estar nunca involucrada en el horror que se vivió después”, señaló Fernández.

La presencia del fútbol -así como un poema de Mario Benedetti- es un guiño a ese “Paisito” que es Uruguay, con el que Ana Díez ha querido recordar que “el fútbol es una religión” y también que “las dictaduras utilizan los espectáculos de masas”.

La española Ana Díez es autora de largometrajes como “Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan” (2001) y de documentales como “Galíndez” o “La mafia en La Habana”.

Con información de Eurolatinpress. Tomado de http://cineyresistencia.blogspot.com

sábado, 23 de julio de 2011

Trapos rebeldes: "Fuerza Chávez", en la Copa América

Exhibida por hinchas argentinos, y firmada por los Movimientos Sociales hacia el ALBA, esta bandera acompañó el partido por el tercer lugar de la Copa América Argentina 2011. El juego fue disputado en La Plata y enfrentó a Perú ante Venezuela.

La de 2011 fue la mejor participación histórica de "Los Patriotas" en la Copa América, al alcanzar por primera vez una semifinal. El torneo fue seguido atentamente por el presidente Chávez, que realiza un tratamiento de quimioterapia contra el cáncer en Cuba.

Maradona visitó a Chávez en Cuba

El exfutbolista argentino Diego Armando Maradona visitó el viernes al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que está siendo tratado contra el cáncer en La Habana, según informó el mandatario en un mensaje de Twitter.


“Doy las gracias a Diego Armando Maradona por la fraterna visita que esta tarde me hizo. Estuvimos juntos con Fidel. Gracias Pibe! Viviremos!”, escribió en la red social.

Maradona, que es amigo cercano de Chávez y ha participado en algunos de sus actos políticos, vivió también una temporada en Cuba mientras se recuperaba de su adicción a las drogas tras retirarse del fútbol en 1997.

Este viernes, Chávez dijo que concluyó la primera etapa de su tratamiento contra el cáncer de forma “exitosa” y que se prepara para recibir un segundo ciclo de quimioterapia.

Cubadebate

viernes, 22 de julio de 2011

Juan Manuel Santos, Cerveza Águila y la Selección Colombia

Santos: goles, balas, culos y tetas


Por Lucas Ospina

En los últimos meses el Gobierno colombiano y Cerveza Águila —propiedad de la multinacional SabMiller— unieron fuerzas en torno a la Selección Nacional de Fútbol. Las campañas publicitarias de ambas empresas van tan de la mano que no es posible distinguir quién trabaja para quién.

El 16 de Junio en la Casa de Nariño se celebró un evento nocturno en la Plaza de Armas que es prueba del trabajo mancomunado entre ambas compañías: el presidente de Colombia le entregó "La bandera de la alegría" al director técnico de la selección y al presidente de la Federación Colombiana de Fútbol. Santos comenzó su discurso agradeciéndole a otro presidente presente, a Richard Rushton, de la nación de la cerveza: “Quiero saludar muy especialmente al Presidente de Bavaria, quien con su generosidad ha hecho posible este evento y este proceso que se inició aquí en el Palacio hace unas semanas, y que está agarrando una fuerza inusitada, que nos va a llevar a cumplir el objetivo."


Era claro que la "fuerza inusitada" no se debía al espíritu santo o al agarre de Santos sino a una amplia campaña de mercadeo de la cervecera que durante 41 días puso avisos en todos los medios pidiéndole mensajes de apoyo a los hinchas para imprimirlos en "La bandera de la alegría" que iba a ser entregada a la selección: "Ustedes son unas de las pocas alegrías que tiene este país", "Muchachos, cuando los veo jugar me siento orgulloso de ser colombiano", "Yo anhelo que podamos recuperar esa alegría de nuestro fútbol", "Eres mi selección y te amo con todo mi corazón", fueron algunos de los 88.000 mensajes impresos en una bandera de 40 por 70 metros.

Esta breve y exitosa campaña logró más de "428.000 fans" en el Facebook de Águila. Pero no solo la empresa cervecera obtuvo réditos para el posicionamiento de su marca, el presidente Santos también hizo lo propio para obtener créditos políticos y sumarlos a su franquicia de la "Unidad Nacional". En su discurso banderizo de esa noche dejó claro cual era el objetivo a cumplir: "Una bandera, un país, un equipo. Colombia campeona." Un fraseo no muy lejano al de "un pueblo, un reich, un líder" pregonado por Hitler como lema de la unidad nacional de la Alemania Nazi.


Luego vino una finta retórica y el puntero Santos se descolgó por la banda lírica, atravesó el medio campo de la historia, mencionó el caso del presidente Mandela en Sudáfrica, que usó la coyuntura de un campeonato mundial de rugby para unir al país en tor no a la victoria de la selección nacional. Santos, ya en el área de candela, invocó el poema Invictus que se recitaba a sí mismo el líder sudafricano en sus años de prisión y disparó: "No importa cuan estrecha sea la puerta, cuan cargada sea de castigo la sentencia, soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma".

¡Gol!, esa noche el presidente de Colombia marcó un tanto que seguro compartió en los camerinos con el presidente de Águila y los representantes de la multinacional sudafricana que, por banda y banda —lo comercial, lo nacional—, sintieron como propio.

Días después Santos intentó hacer lo mismo pero marcó un autogol. Hizo presencia en Corinto tras un ataque guerrillero a varios puntos de la zona y ahí mismo, en la plaza del pueblo, orquestó una intervención televisada en la que le pasaban una llamada con el director técnico de la Selección Colombia. El presidente, celular en mano, en vivo y en directo le decía al Bolillo Gómez: "aquí estamos para defenderlos, aquí estamos para acompañarlos, y que ánimo que hoy que acabamos de ganar el partido con Bolivia pasamos por primera vez en la historia, tengo entendido, como el número uno del grupo a los cuartos de final. Entonces, un motivo para celebrar. Creo que Corinto le dio una buena espina a nuestra Selección".

La jugada ventajosa de Santos generó varios interrogantes, el blog labobadaliteraria los detalló así: "¿Entonces un atentado guerrillero es un amuleto de buena suerte? ¿Quiere decir esto que los guerrilleros estaban haciendo patria? ¿Invitará Santos ahora a arrasar con un pueblo cada vez que la selección tenga partido? ¿Colombia nunca había pasado de primero en la Copa Marica, aún con tanto atentado que se hacía en otros tiempos oscuros y lejanos? ¿No que su gestión como Ministro de Defensa casi acaba con la guerrilla?"

Días más tarde, la selección Colombia sería la encargada de dilapidar en fútbol lo que Santos y Águila conseguieron atesorar en propaganda. En un partido en el que la escuadra tricolor lo tuvo todo para ganar, perdió. Incluso el goleador del equipo falló un penalti. El paso a las semifinales de la Copa América fue para el onceno inca. Sin embargo, en juego largo hay desquite, y si bien se perdió la posibilidad de celebrar un 20 de julio con marchas militares y fervor patrio jumado bajo los efectos de las guerras simbólicas del fútbol, ya vendrán otras oportunidades para que las empresas del estado y las cerveceras agiten el patriotismo de la masa para hacer subir la espuma de sus índices de popularidad: el Mundial de Fútbol Sub 20, las eliminatorias al Mundial de Futbol 2014 en Brasil…

jueves, 21 de julio de 2011

¿Por qué César Farías pide respeto para Venezuela?

La selección vinotinto llegó por primera vez a las semifinales de la Copa América y fue eliminado por penales sin perder un sólo partido. Dejó una grata impresión en la comunidad futbolera suramericana y reivindica un trato igualitario de la Conmebol.


Por Angel Rodríguez-Valdes

Muchos se han preguntado por qué el técnico de la Selección de Venezuela, César Farías, pide respeto con tanta vehemencia después de cada partido de la Copa América. En algunos paneles de la televisión argentina y Sudamérica llegaron a decir que había algo de exageración en el discurso.

Ese respeto que pide Farías para el fútbol venezolano no se refiere sólo a la consideración, a la aceptación de que el fútbol de Venezuela ya compite de tú a tú con el resto de del sur del continente. Va mucho más allá.

Luego del partido de semifinales de Venezuela contra Paraguay el técnico Vinotinto dejó ver entre líneas a lo que se refería al pedir respeto. La mayoría afuera de Venezuela no lo entendió.

“No vamos a permitir que se nos siga quitando nada como pasaba antes. Vamos a pelear por lo que nos corresponde”, fueron, palabra más palabra menos, las declaraciones de Farías. Este mensaje fue directo contra la Conmebol y sus repetidas injusticias ante un país que hasta hace poco más de una década no tenía peso específico en el fútbol.

Venezuela fue hasta finales de los 90´s la cenicienta de Sudamérica y como tal fue tratada por sus hermanastras, léase la Conmebol y sus dirigentes. A Venezuela se le castigó y no se le permitió crecer futbolísticamente durante muchos años. Voy a dar unos pocos ejemplos.

Uno. Por milagros de la fortuna a Venezuela siempre le tocó en el grupo del país anfitrión de la Copa América y además siempre jugó el partido inaugural contra el local. Desde la Copa América de la era moderna, jugada en una solo sede, solamente dos veces no le tocó esa suerte a Venezuela; cuando fue sede en el 2007 y ahora en Argentina. El dudoso privilegio ha pasado ahora a Bolivia, la nueva cenicienta. Extraña magia del sorteo.

Otro. A Venezuela siempre se le negó la posibilidad de organizar una Copa América. Solo pudo hacerlo ya en el 2007 y gracias a una inversión multimillonaria que dejó sus buenos beneficios en la Concacaf, gracias a los petrodólares del chavismo.

Otra. En las eliminatorias del Mundial de Alemania, la Conmebol había establecido que cada país tenía que establecer sedes previas y luego no se podían cambiar. En el transcurso de la eliminatoria la regla se flexibilizó con todos los países, a los que se les permitieron cambios de última hora, menos a Venezuela.