lunes, 18 de julio de 2011

Carlitos Tévez y su apoyo a las Madres de Plaza de Mayo

Momento de una doble reivindicación: al "Apache" Tévez y a las Madres de Plaza de Mayo


El ídolo de la Selección posó con el pañuelo y apoyó a Hebe de Bonafini y a la agrupación: “Me sorprende que hayan tenido esos ovarios increíbles para seguir luchando, sin perder las esperanzas. Nos aportan mucho ayudando a las villas, a la gente más pobre”.

Siempre fresco, con el carisma que algunos pocos tuvieron en la historia y comprometido con la sociedad y con su causa mayor: su barrio, Fuerte Apache. Carlos Tévez brinó una entrevista para la revista de cultura villera "La garganta poderosa" y posó con un pañuelo de Madres de Plaza de Mayo.

"Si no hubiera sido por el fútbol, hubiera terminado igual que muchos chicos de mi barrio, porque hoy son pocos los que llegan a triunfar como futbolistas, y en la pobreza se hace difícil vivir, ya que uno puede caer en la plata fácil. Fui tocado por la varita, porque de no ser por el fútbol, estaría muerto o en cana, o tirado en la calle por ahí, drogado”, señaló Carlitos, siempre frontal y sin pelos en la lengua.

“Yo pienso que nadie nace para ser chorro y que toda esta desigualdad hace que muchos pibes salgan a robar. Ahí está el problema al que debemos apuntar, y así lograr que haya trabajo, educación, para que los pibes tengan la oportunidad de tomar otro camino. En el Fuerte, como en el resto de las villas, hay droga, y también muerte, pero eso pasa por algo, no es casualidad, y nadie piensa por qué pasa eso. Y nadie habla de que la mayoría de la gente se va a trabajar a las 6 de la mañana. Los medios informan sin saber lo que ocurre en nuestros barrios, porque ellos no podrían vivir ni dos años como vivimos los villeros. Aunque sean más inteligentes con la cabeza, por haber estudiado en las mejores escuelas, nosotros somos mucho más fuertes en nuestro interior y somos mejores del lado humano, que es lo importante. En ningún otro lado existe tanta humanidad como en una villa”, agregó el Apache.

En el séptimo número de la revista cooperativa que escriben, fotografían y dirigen vecinos de distintas villas del país que conforman el movimiento social La Poderosa, Carlitos posa en la tapa con un pañuelo blanco reivindicando la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, y en la contra, de espalda con el mismo pañuelo vocifera un mensaje a favor de la memoria: “Nadie se atreva a tocar a mi vieja”.

En la nota, el delantero apoya a Hebe de Bonafini y a las Madres: “Me generan, antes que nada, muchísimo respeto. Yo soy padre y no conozco el dolor de perder un hijo, pero me lo imagino y no se lo deseo a nadie. Me sorprende que hayan tenido esos ovarios increíbles para seguir luchando, y que nunca hayan perdido las esperanzas. Además de su aguante, nos aportan mucho para crecer como sociedad, ayudando a las villas, a la gente más pobre. Y eso es fundamental para que el país siga creciendo”.

En medio de la Copa América, el ídolo de Boca marcó su postura respecto al descenso de River: “No me generó alegría que haya descendido. En realidad, me causó tristeza. Ver a la gente pegándose y todos esos incidentes que hubo al final, me puso muy mal, porque eso es feo para todos. Ahí es cuando uno piensa que no está bueno cómo se vive el fútbol en Argentina".

Publicado originalmente en elargentino.com el 15 de julio

sábado, 16 de julio de 2011

Las banderas rojas

Por Roberto Parrottino
Tiempo Argentino



Hay asamblea en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Deliberan. Discuten. Hay, de pronto, una moción. “Representará al conjunto de los estudiantes chilenos”, dice él. Es charlada. Es votada. Es aceptada. Es futbolera. Las palabras elegidas, acuerdan, resumirán la esencia de la protesta. La bandera, de 30 metros de ancho y 50 de largo, habla, exige: “Educación libre, digna, gratuita.” Chile debuta ante México en la Copa América de Argentina. En los alrededores del Bicentenario de San Juan, los argentinos apoyan el movimiento. Empieza el partido y, entonces, se despliega por primera vez. Viaja a Mendoza frente a Uruguay y retorna al último encuentro ante Perú. El fútbol, tantas veces signado como la perfecta distracción para los pueblos, da una lección, no se olvida de lo que sucede en las calles del país. La bandera no estará frente a Venezuela: se mudó esta semana a Santiago y fue levantada en las multitudinarias manifestaciones de los colegios, las universidades y los profesores.

Cuando bajó en la popular sanjuanina, la transmisión chilena aplicó un tipo de censura: la omisión. La Televisión Nacional Chilena (TVN), controlada por el Estado, no la mostró. Canal 13, apenas dos segundos. La fotografía de la bandera, sin embargo, circuló en las redes sociales. Hubo mayoría de adhesiones. También aquellos que tildaban a los mentores de “vagos” y “comunistas”. El presidente Sebastián Piñera, que privatizó a los clubes gracias al proyecto de Sociedades Anónimas cuando era senador, aumentó el presupuesto y las becas y creó una Superintendencia de Educación. Las medidas fueron rechazadas, porque el reclamo es medular, muy diferente: cambiar la estructura neoliberal implantada en la Constitución por el dictador Augusto Pinochet. A las marchas se plegaron políticos opositores, trabajadores independientes, sindicatos y, además, un actor del palo, algo particular: Los de abajo, la escisión de la barra brava de la Universidad de Chile cuyas bases resguardan un “sentimiento antifascista” y claman por una barra “sin jefes”.

“Todo lugar que congregue masas y que tenga alta difusión mediática siempre va a ser un escenario propicio para manifestar una idea, en especial las políticas. El fútbol y la política siempre han estado vinculados”, aporta Juan Ignacio Sabatini, uno de los directores de Ojos rojos, el documental de la Roja, el más visto en la historia de ese país. “A veces funciona como una forma de manipulación para mantener al pueblo contento. En Chile, por ejemplo, dicen que el Colo Colo campeón de 1973 frenó por unos meses el golpe de Pinochet.” Andrés Vargas Cabrera es un estudiante de la Universidad Técnica Federico Santa María y estuvo en los tres encuentros de la fase de grupos. Él subió algunas imágenes a Internet. “Hoy, más que nunca, el fútbol es el tema –explica–. Casi todos los jugadores están pasando por grandes momentos en sus Ligas. Sánchez, Suazo, Valdivia, Isla, Fernández. Nunca se había tenido tanta fe en una Selección. Esto ha provocado que gente que no le interesa el fútbol se haya hecho hincha y, por ende, los medios han entregado una cobertura impresionante a esta Copa América. Aprovechando esto es que se hizo patria con respecto al tema educacional en San Juan y Mendoza”. Ningún futbolista del equipo de Claudio Borghi opinó sobre el tema. ¿Algún periodista habrá hurgado en ese punto?

En las provincias cuyanas no sólo se vio esa bandera gigante. Otra pidió por “la nacionalización de los recursos naturales”, por el cobre y el agua. Los estudiantes-hinchas organizaron encuentros en las plazas y cantaron sus consignas. Uno de ellos se vistió como un futbolista chileno de la década del ochenta. Era un doble exacto de Carlos Caszely, uno de los más notables delanteros de todos los tiempos, que arengaba a los jóvenes y que reforzaba el mensaje: “Por una Educación gratuita y de calidad para todos.” Caszely, el homenajeado, fue un abierto opositor a Pinochet –uno de los pocos deportistas– y un admirador de Salvador Allende. Su madre fue detenida y torturada. Alguna vez reconoció el poder del deporte y la necesidad de transformarlo en una herramienta de conciencia social: “Me hizo ver realidades.” Esos estudiantes lo comprendieron.

jueves, 14 de julio de 2011

"He comprobado el desastre que ha hecho el capitalismo en todo lo que me rodea, incluido el futbol": Menotti

César Luis Menotti (Rosario, 1938) dialogó con Luis Martín, de El País de España. En la entrevista, titulada "El fútbol se lo robaron a la gente", El Flaco anuncia que intenta escribir un libro, se queja de lo difícil que le ha resultado dejar el cigarrillo, y da opiniones sobre la actual situación social. "Hubo quien se mató por las ocho horas de trabajo por jornada y ahora la gente hace 14 para poder vivir y no se queja", afirma.


El exfutbolista y entrenador argentino es reconocido por sus convicciones de izquierda y por ser la principal figura de la escuela basada en un fútbol ofensivo, lírico y leal. Dirigió a equipos como Huracán, Rosario Central, Independiente, Boca Juniors (de Argentina), Atlético de Madrid y Barcelona (España) y Peñarol (de Uruguay), entre otros. Ganó para Argentina la Copa Mundo de 1978 y el Mundial Sub 20 de 1979.

"No me quiero transformar en un escéptico, pero soy un pesimista feroz... Después de lo que he vivido, me siento un marxista hormonal, sin más explicación ideológica. Durante 70 años de mi vida he comprobado el desastre que ha hecho el capitalismo en todo lo que me rodea, incluido el fútbol", sostiene.

El rosarino también se ha destacado como escritor con su libro "Fútbol: Juego, deporte y profesión". En marzo pasado, Menotti fue hospitalizado por una grave afección cardíaca causada por su adicción al cigarrillo, de la que se recupera actualmente.

Consulta la entrevista completa en el siguiente enlace: http://www.elpais.com/articulo/deportes/futbol/robaron/gente/elpepudep/20110711elpepudep_3/Tes

Cantos del fútbol: La vinotinto (Los Mentas)

martes, 12 de julio de 2011

Postales de la Copa América

Argentina 2011

"Pepe" Mujica, presidente de Uruguay por el Frente Amplio, con Diego Forlán y "El Loco" Abreu.

"Educación libre, digna y gratuita", en bandera gigante de Chile. Reivindicación social en las tribunas argentinas.

Con este "trapo", hinchas respaldan a Messi en la antesala del triunfo albiceleste ante Costa Rica. Lionel, fuertemente criticado por su desempeño con la selección, fue ovacionado por los asistentes al partido disputado en Córdoba (segunda ciudad argentina).

Chávez y miembros de su gabinete celebran el gol de la selección vinotinto ante Ecuador. El triunfo 1-0 de Venezuela le dio el liderato parcial de su grupo.

Un niño ondea simultáneamente las banderas de Bolivia y Argentina.