viernes, 13 de mayo de 2011

Verón: "Conocer la vida del Che me abrió la cabeza"

"El futbolista debería involucrarse mucho más en cuestiones sociales" afirma el jugador de Estudiantes.


Mientras espera que se defina si deberá someterse a una operación de tobillo, la "Bruja" Verón reclamó más compromiso de los futbolistas y contó que se tatuó al Che Guevara porque "me ayudó a darme cuenta lo importante que es pensar más allá de uno".

Mientras lucha con su tobillo, que puede que pronto lo lleve a una operación para solucionar los dolores de una buena vez, Juan Sebastián Verón se hizo un tiempo para reflexionar sobre el fútbol, la vida, el dinero, el periodismo, los referentes… Y a todas las preguntas a los que lo sometieron los chicos de la revista de cultura villera La Garganta Poderosa, que sacó su quinto número.

En la entrevista que le realizaron los periodistas y fotógrafos de Zavaleta y la Villa 31 Bis, La Bruja contó que el fútbol “se puede estudiar de muchas maneras y uno puede estar de acuerdo o no, pero el juego permite un análisis importante, para el que lo ve. El tema es que no todos saben de táctica”, y analizó que “sería bueno que el periodista deportivo brindara información sobre el juego, en vez de priorizar las peleas de tal o cual jugador”. Pero fue más allá…

Verón también repudió el individualismo que manda en el fútbol: “El jugador es bastante egoísta. Un grupo exitoso siempre se logra pensando en el bien común”. El mediocampista del Pincha profundizó sobre el tema y destacó los valores de tener un verdadero grupo: “Los problemas aparecen cuando el individualismo supera al equipo. Por ese camino, es muy difícil llegar al triunfo. Hay aspectos que son importantes e innegociables: la humildad, el sacrificio, la solidaridad, el trabajo”. Y advirtió sobre el rol de los jugadores en una sociedad también egoísta: “Creo que el futbolista debería involucrarse mucho más en cuestiones sociales. Tenemos una herramienta muy grande y hay que ponerla a disposición de los chicos de los barrios”.

En el mismo sentido, “La Bruja” contó por qué decidió regresar de Europa, cuando para muchos el mejor Verón aún tenía más para demostrar en el Viejo Continente: “Pegué la vuelta cuando sentí que lo material no me servía, que el dinero, la comodidad, el confort, o la supuesta ‘seguridad’, no me otorgaban la felicidad que me produce estar acá, en mi lugar”. Y añadió que “todos debemos ser conscientes de que las raíces no se pierden, porque con eso se crece, y hasta podés mejorarlas, dándole un sentido al lugar de donde saliste”. Y, mientras mostraba a cámara el tatuaje del Che que lleva en un brazo, también explicó: “Me generó admiración su lucha en Cuba, un país que no era el suyo, pensando en el desarrollo de toda Latinoamérica. Y conocerlo, me hizo abrir la cabeza y darme cuenta de lo importante que es pensar más allá de uno. Hay que pensar siempre en el que se tiene al lado. Si todos lo hiciéramos, estaríamos mucho mejor”. La revista ya está en las calles y que se puede encontrar en los barrios, en diferentes puestos de diarios o solicitar por mail a lagargantapoderosa@gmail.com.

Tomado de Olé

jueves, 12 de mayo de 2011

Maradona inauguró estadio en Chechenia

La leyenda argentina del fútbol mundial viajó a Chechenia este miércoles (11 de mayo) junto a otros exjugadores para disputar un partido amistoso que sirvió para inaugurar un estadio en Grozny, bajo el impulso del controvertido líder checheno Ramzan Kadyrov.


Exjugadores internacionales se enfrentaron a un combinado ruso en un estadio que cuenta con capacidad para 30.000 personas, en una ciudad que fue derruida por dos guerras sucesivas entre separatistas y el ejército ruso desde el año 1994.

El nuevo estadio lleva el nombre de Akhmad Kadyrov, padre de Ramzan y exlíder checheno asesinado en 2004 en un atentado en Grozny.


En la lista de las estrellas del fútbol mundial figuraron, además de Maradona, nombres destacados como los franceses Jean Pierre Papin y Fabien Barthez, el portugués Luis Figo, el italiano Franco Baresi y el chileno Iván Zamorano.

Estos jugadores se midieron a un conjunto local bautizado "Cáucaso", compuesto de exinternacionales rusos y cuyo capitán fue el representante del presidente Dimitri Medvedev en el Cáucaso norte, Alexandre Khloponine.

Chechenia está dirigida con "mano de hierro" por Ramzan Kadyrov, criticado por defensores de Derechos Humanos. Pero el líder checheno tiene el apoyo del Kremlin para intentar contener la rebelión islamista presente en todo el Cáucaso norte.

Kadyrov, amante del fútbol, fue uno de los atacantes del combinado ruso. El presidente de la república, de 34 años, ya participó en otro encuentro organizado en marzo en Grozny contra un equipo compuesto por los campeones del mundo brasileños en 1994 y 2002.

Con información de AFP

miércoles, 11 de mayo de 2011

Bob Marley y el fútbol: una mística natural

“¡El fútbol es libertad!”, dijo alguna vez. El deporte rey fue la pasión más pública del legendario cantante de reggae, el jamaiquino más famoso del mundo. Vivió y murió por el fútbol.

Por Mauricio Gil


Es extraño. Nunca creó versos sobre gambetas y pases de pelota. El gol no estuvo presente en ninguno de los “riffs” y melodías que creó como ruego a Jah ni rindió tributo a Pelé, a quien admiraba. Quizá porque el único rey para él era Haile Selassie, la encarnación de Dios en la tierra para los rastafaris, y no el brasileño del Cosmos. La mundanidad del juego no tenía espacio en sus pregones del panafricanismo. Guardó su necesidad por el balón para cuando los reflectores se apagan, la guitarra calla y el canto se aplaza. No le dedicó una sola canción, pero el cantante de reggae más famoso de la historia siempre lo practicó. Ya sea en el estudio, en Kingston, París, en la casa de sus amigos o en algún parque, vivía la realidad que hubiera tenido de no ser músico. Bob Marley no podía vivir sin el fútbol. Y moriría por él.

“El fútbol es una habilidad en sí misma. Todo un mundo; un universo por sí solo. Yo lo amo, porque debes tener la suficiente destreza para jugarlo. ¡Libertad! ¡El fútbol es libertad!”. Robert Nesta Marley lanzó su primer álbum de estudio en 1965, pero aprendió el “dribbling” antes que afinar la guitarra y ensayar con su voz rasposa. Sus biógrafos ensayan que antes de formar The Wailers era mucho más jugador que cantante. Pero eligió lo segundo. Llegó a ser considerado un profeta del movimiento rastafari y fue la llave para que el reggae se masificara globalmente. Marley vestido con el uniforme de la selección jamaiquina es solo un ejercicio de imaginación. Sin embargo, su elección nunca eliminó el impulso de desmarcarse y anotar, de hacer “salads” (huachas) y ser el capitán en cada equipo que jugaba. Conjugó ambas decisiones hasta después de morir el 11 de mayo de 1981. Marley fue enterrado con su Gibson Les Paul, un moño de marihuana, un anillo, el Kebra Nagast (la biblia del movimiento rasta) y una pelota. No era una afición, era parte de su pasión por la vida.



En el libro “Bob Marley: Songs of Freedom” se atestigua cómo Marley escribía sus canciones en la ruta de sus viajes, al mismo tiempo que se levantaba al amanecer para correr, hacer ejercicio y jugar. Cualquier espacio complacía a sus piernas, mientras hubiera una pelota, así fueran las habitaciones de hotel. En 1970 viajó a Río de Janeiro, donde llegó a jugar contra el brasileño Paulo César, quien jugó junto a Pelé en el Brasil campeón de México 70. Tras el término del partido, el jamaiquino recibió la camiseta de “O Rei” del Santos. “Rivelino, Jairzinho, Pelé, Brasil es mi equipo. A Jamaica le gusta el fútbol debido a los brasileños”. Tanto se entregaba a este deporte, que se enfermó de él.

Ocurrió en 1977. Marley, que jugaba como volante creativo recostado por izquierda, recibió un punzante pisotón del periodista Danny Baker en un partido en el Battersea Park en Gran Bretaña. Debido a su religión no se trató la herida en su pulgar del pie, la cual se infectó. Los doctores solo encontraban solución en la amputación, mas Marley siempre respondió: “Mi religión no aprueba la amputación. Yo no dejo a un hombre desarmado”. La herida se pudrió en su cuerpo, la que avanzó como un cáncer que fue consumiéndolo sin cesar, hasta alcanzar sus pulmones y el cerebro. Dejó que el fútbol y sus creencias infectaran su cuerpo. Tres años después de su lesión, se apagó su voz.

martes, 10 de mayo de 2011

Francia: lo que dejó la polémica sobre fútbol y raza

Por Gerardo Lissardy
BBC Mundo

El entrenador de la selección francesa de fútbol, Laurent Blanc, fue absuelto en un caso de discriminación racial, pero el escándalo que lo involucraba abrió nuevas dudas sobre la idea de que ese deporte es un ejemplo integrador para la sociedad gala.

"Ningún hecho permite decir que Laurent Blanc avale orientaciones discriminatorias", declaró la ministra francesa de Deportes, Chantal Jouanno, este martes.

Esta declaración eximió al entrenador de los "bleus" en la investigación que el gobierno francés lanzó sobre presuntas cuotas para el número de jugadores árabes o negros en las selecciones juveniles de fútbol.

La Federación Francesa de Fútbol (FFF) tampoco encontró faltas de Blanc en una investigación interna paralela.

Pero el caso sorprendió a muchos y dividió a los miembros del combinado multirracial que en 1998 ganó la Copa del Mundo para Francia, lo que había alentado la noción de una sociedad unida por el fútbol.

Lejos de aquella idea, la polémica en torno a Blanc "muestra que hoy en Francia hay una verdadera crispación sobre la cuestión de la identidad", dijo el director de la organización SOS Racismo, Guillaume Ayne, a BBC Mundo.

"Fuera de lugar"

El escándalo surgió cuando el sitio de información en internet Mediapart reveló que Blanc y otros analizaron la idea de poner cuotas a la cantidad de futbolistas de doble nacionalidad en centros franceses de formación.

El objetivo sería evitar que jugadores entrenados en esos centros de alto nivel luego decidan defender las selecciones nacionales de otros países.

La ministra Jouanno indicó que el modo de limitar los jugadores de doble nacionalidad fue efectivamente discutido en una reunión, que a su juicio estuvo "fuera de lugar", pero negó que se hubiera un sistema de cuotas establecido.

A su juicio, esto último descarta que una ley francesa contra la discriminación racial haya sido violada.

"Blanc asistía a este tipo de reunión por primera vez. No era ni el organizador ni el conductor. Las audiciones muestran que él descubría el debate y que no tenía ningún proyecto ni opinión", dijo Jouanno.

"Lamentables"

Sin embargo, la situación de otros miembros de la FFF implicados en el escándalo parece más delicada.

Uno de ellos es el director técnico nacional, François Blanquart, que ha sido señalado como el que lanzó la idea de establecer cuotas secretas en la reunión de noviembre.

Blanquart está suspendido desde que estalló la polémica y se espera que la FFF decida el jueves si continúa en el cargo o es relevado.

La ministra Jouanno calificó como "lamentables" sus palabras, aunque negó que hubiera una filosofía racista o discriminatoria en la FFF.

Además, un miembro de la comisión de investigación interna de la FFF, Patrick Braouezec, también descartó que se pueda "demostrar una política de cuota"dentro de la organización.

"No acepto"

Aunque fue eximido de culpas, Blanc ha quedado en una posición incómoda debido a este escándalo.

Inicialmente, el entrenador había negado que conociera una propuesta de instaurar cuotas en el fútbol francés.

Pero después que Mediapart publicó una transcripción de la reunión de noviembre se disculpó y admitió que algunas cosas que dijo en ese encuentro "pueden ser malinterpretadas" si se sacan de contexto.

"Pero yo, que estoy en contra de cualquier forma de discriminación, no acepto ser acusado de racismo o xenofobia", declaró Blanc, un ex futbolista que defendió la casaca de su país, en un comunicado.

De todos modos, Blanc, que asumió el cargo tras el gran fiasco de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica, parece contar con el apoyo de sus compatriotas.

Una encuesta de la firma BVA divulgada esta semana indicó que apenas 7% de los franceses desea la renuncia del entrenador, contra 71% que quiere que siga en el cargo.

Del ’98 a hoy

Algunos excompañeros de Blanc en el equipo campeón del mundo de 1998 han criticado su actitud, entre ellos Lilian Thuram y Patrick Vieira.

En cambio, otros como el antiguo astro Zinedine Zidane han apoyado al actual seleccionador francés.

Esto ha planteado nuevos cuestionamientos a la noción de que aquel equipo francés, denominado "black-blanc-beur" (negro-blanco-árabe), era un símbolo de una sociedad diversa pero bien integrada.

Pero esa idea comenzó a mostrar fisuras con los disturbios que estallaron en 2005 en los suburbios franceses con una fuerte presencia de jóvenes de origen inmigrante, donde el desempleo supera la media nacional.

Ayne, de SOS Racismo, sostuvo que el escándalo actual de la selección francesa de fútbol parece una "venganza" de quienes antes se molestaban por el mito de una sociedad unida por un deporte.

Recordó, por ejemplo, comentarios del líder de la extrema derecha francesa Jean-Marie Le Pen negando que los jugadores de la selección francesa de fútbol representaran a su país.

El sociólogo francés Michel Wieviorka dijo a BBC Mundo que "el debate no es únicamente en el fútbol; hay mucha gente racista en Francia".

"Este problema es parte de un debate nacional más amplio, pero tiene sus especificidades porque no hay muchos lugares en la sociedad francesa donde hay tantos negros que tienen una importancia tan grande", concluyó.

lunes, 9 de mayo de 2011

Livorno: ¡Viva Stalin!

Por Santi Plaza
Notas de Fútbol



Situados en la llamada “zona roja” de Italia, los aficionados del Livorno son un caso casi único de alineación deportivo-ideológica. Sus hinchas se sitúan en el pensamiento de la extrema izquierda y adornan los fondos del estadio con el omnipresente color rojo, hoces y martillos, estrellas y fotografías del ‘Che’ o Lenin acompañan las del ídolo local Lucarelli. Los cánticos de ánimo al equipo se entremezclan con otras canciones como el “Bella Ciao” o el “Bandiera rossa” y a menudo los emblemas que se exhiben son más políticamente incorrectos. Tanto que el personal de seguridad se esmera en revisar las pancartas que los hinchas llevan al estadio en procesión, cual revolución cultural de Mao.

Un amigo italiano me contó que, en una ocasión, un guardia interceptó una pancarta enorme con el lema “Viva Postalino!”. Intrigado, interrogó a los portadores sobre qué significaba. Estos le explicaron que Postalino era un amigo suyo, hincha acérrimo del Livorno, que había fallecido recientemente en un accidente de tráfico y que de esta forma querían rendirle un homenaje póstumo. Conmovido, el guardia los dejó pasar sin más. Los muchachos desplegaron la pancarta, que ocupaba casi todo el fondo norte. Despegaron cuidadosamente los caracteres “Po” y la “o” final, que estaban superpuestos y dejaron ver el auténtico mensaje: “Viva Stalin!”.

El Livorno se enfrentó al Espanyol en la pasada ronda de los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA, con el estadio sin público a causa de los lamentables incidentes que pasaron entonces en Sicilia. Todos conocemos a las Brigadas Blanquiazules, en las antípodas ideológicas de los aficionados del Livorno, así que un partido con público era sin duda un partido de alto riesgo, aunque seguramente sin haber llegado a los extremos de los enfrentamientos con el Lazio, el enfrentamiento más político la liga italiana.

Publicado originalmente en el 2007.