lunes, 25 de abril de 2011

Catenaccio y lucha de clases. Entrevista a Toni Negri

Una pequeña frivolité, rareza o lo que se quiera. Negri conversa en junio de 2006 con los periodistas de Libération Renaud Dely y Rico Rizzitelli. Fútbol, fordismo y lucha de clases son algunos de los tópicos que van tratándose a lo largo de la entrevista.

Traducción: Diego L. Sanromán.

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¿Cómo puede ser que usted, filósofo marxista, pensador de la radicalidad y del altermundismo, anime al Milán AC de Silvio Berlusconi?


¡Pues es que no puedo salirme de mi pellejo! ¡Soy esclavo de mi pasión! ¡Es como cuando la mujer de uno se pone en plan puta: la amas de todos modos! Antaño, un hombre de derechas y uno de izquierdas estaban unidos bien al Inter, bien al Milán AC. Era paralelo a su compromiso político. Ahora es más confuso. No hay que tomarse muy en serio la organización económica de un club. Yo amo al Milán AC porque se trata del club de mi padre, y del de mis hijos. Participé en la creación de las Brigate rossonere (1), que no tienen nada que ver con las Brigadas Rojas; fue antes, en los años '60. Éramos seguidores de izquierda que nos instalábamos en el fondo sur del estadio. Tengo tres hijos y todos son ‘milanistas’. Mi hija se casó con un interista, lo que supuso un gran problema (sonrisas). Me hizo feliz que se separasen. De todos modos, el fútbol no es más que un juego…

Para Berlusconi, ¿ser propietario del Milán AC es también cosa de juego?

En parte sí. Sin duda, espera utilizar el club para conseguir fuerza en política. Pero es difícil desplazar la simpatía, el apoyo en el deporte hacia la política. Se mantiene una frontera. Berlusconi es un perro rabioso. Sin embargo, siempre ha sido lo bastante prudente para no mezclar demasiado los dos. Sabe que puede volverse contra él si el equipo pierde.

Pero también la política está en el deporte. El estadio del Milán se llama Giuseppe Meazza, el capitán de la Squadra fascista de 1938…

El fascismo jugó mucho con el fútbol, como todo el mundo en aquella época. Eche un vistazo a las fotos del equipo: todos tenían el brazo levantado. Es el deporte nacional y se trataba de una dictadura. El fascismo italiano se corresponde con un momento preciso, la entrada en el fordismo, en la industrialización forzada y generalizada.

Un jugador como Di Canio, del Lazio de Roma, sigue haciendo el saludo fascista hacia las tribunas…

Se trata de racismo, de provocación… ¡como Le Pen! Entendámonos, no quiero defender el ‘fascismo histórico’… Pero el caso es que se adaptó a una determinada situación de desarrollo italiano, a una transición. Igual que el estalinismo se adaptó a ciertas transformaciones de la sociedad rusa. Pero tanto los fascistas como los estalinistas de hoy en día son unos cabrones. El Lazio es un equipo vinculado a la extrema derecha. Gianfranco Fini, antiguo vice-presidente del Consejo, es su protector. Otros equipos, infinitamente más simpáticos, están vinculados a la extrema izquierda: es el caso del Livorno. Si quieren divertirse, vayan a verlos. Son muy originales… Son nostálgicos, de ultraizquierda.

¿También en el fenómeno hooligan se trata de política que invade el deporte?

No es un fenómeno particular del deporte. Los fascistas intentan dar la vuelta a las cosas positivas que hace la gente. Lo hacen con las relaciones sociales creadas por los progresistas, y lo hacen igualmente con el fútbol. Pienso que el fascismo está en la base del hooliganismo. Pero se trata, antes que nada, de un fenómeno asociado a la violencia urbana. Por ejemplo, el drama de Heysel llegó de fuera. Fue como un meteorito que cayó sobre el estadio. Tal vez el fútbol sea un terreno favorable, pero es preciso distinguir entre terreno favorable y causa. La causa es exterior. El fútbol es inocente.

Con ocasión del referendum sobre el tratado constitucional europeo, usted llamó a votar ‘sí’ desde las páginas de Libération (3) porque el tratado, según usted, contribuía a ‘destruir esta mierda del Estado-nación’. ¿Y en el fútbol? ¿Se inclina usted del lado del G14, que pone en cuestión la existencia de las selecciones nacionales?

Cuando hablo del fin del Estado-nación, no hablo del fin de lo local, de las pasiones. El espacio europeo es muy importante para constituir una potencia contra los estadounidenses y el liberalismo. No se ha hecho nada de esto, ¡y ésa es la razón de que estemos en la mierda! Sostengo que tenía razón. Pero soy amigo de Chávez y estoy contra las naciones. Estoy a favor de Europa, ¡pero también de la Squadra Azzura! ¡Viva el fútbol y viva Maradona! (Risas). Aunque si Bruselas nombrase un comisario para formar un equipo europeo, no estoy muy seguro de que estuviese de acuerdo. Incluso si se tratase de Capello…

En Francia, esta separación entre política y fútbol es más delicada…

Yo, por mi parte, acepto la contradicción y la gestión desde el interior.

¿Cómo?

¡Me divierte hacer la revolución! ¡Me divierte ir al fútbol! Cuando uno tiene energía, la pone por todos lados. Nunca he comprendido a la gente que separa estos dos universos. En Italia, había grupos que hacían tales razonamientos. Eran los católicos, gentes con una concepción extremadamente purista. ¿Por qué los intelectuales italianos o ingleses hablan con facilidad de deporte mientras que los franceses se han sentido incómodos durante tanto tiempo? ¡Porque los intelectuales franceses son gente absurda, que vive fuera de la realidad! Son inteligentes y capaces de construir sistemas porque están en lo universal. Nosotros, sin embargo, vivimos en una realidad más concreta, más viva, más biopolítica. El deporte es muy importante para revelar la consistencia material de las relaciones sociales y de las pasiones en niveles que no son elementales, pero sí las primeras configuraciones fenomenológicas de lo real. Buf, disculpe la jerga…

¿Por qué es el fútbol, en su opinión, un deporte universal?

Su gran logro está en que hace que la gente hable entre sí, aunque como deporte sea bastante aburrido. Como el cine, el teatro o la ópera. Por otro lado, tiene el mismo sentimiento melodramático que la ópera. Con un personaje, el entrenador, que desempeña un papel fundamental. De él nació mi amor por el fútbol. Tuve una gran aventura (sic). Se trataba de Nereo Rocco, el inventor del catenaccio a la italiana. A finales de los años '50, entrenó al Trieste, y después al Padua. Aquí, con un equipo medio, inventó una forma de juego defensivo a la italiana, el juego a la italiana más aburrido, el más duro, el más feroz. Más tarde, llevó el mismo juego a Milán. Y Gianni Brera, periodista, durante los años '60, de Il Giorno, un periódico socialista y progresista, lo teorizó, viendo en él un cierto carácter nacional.

Philippe Séguin, gran conocedor del fútbol, decía estar de acuerdo con los cronistas marxistas de Le Miroir du football que explicaban, en los años '70, que el catenaccio era el sistema de juego más reaccionario que existe. ¿Qué tiene que decir al respecto?

¡Jamás permitiría a un reaccionario de derechas como él hablar mal del catenaccio! (Risas). Gianni Brera decía que el catenaccio estaba asociado al carácter de los italianos, un carácter duro, de campesino, del terruño. El catenaccio constituía el equivalente del rugby en el fútbol. Era la lucha de clases: uno es débil y tiene que defenderse. Justo lo contrario de lo que dice Séguin. El catenaccio nació en Venecia, una tierra que la gente, en los años '50, se veía obligada a abandonar para emigrar porque no tenían qué comer; fueron las grandes migraciones de los albañiles o de los vendedores de helados hacia Bélgica, Suiza, la línea del Rin. El catenaccio se corresponde con la naturaleza de esas regiones del norte, de emigrantes fuertes, duros, fieros porque tenían hambre.

¿Era usted fan de la Squadra Azzurra en el tiempo en el que, durante los años 60-70, fue usted profesor de la Universidad de Padua?

Yo era fan del equipo de Italia cuando ganó en 1982. Me encontraba en prisión. Fue el único día en que nos abrazamos con los guardianes. Nos habían autorizado a que hubiese una quincena de detenidos en la misma celda para ver el partido. Y cuando el partido acabó, abrieron la puerta y nos abrazamos. ¡Resultó un poco equívoco! (Risas). El fútbol tiene una lógica muy diferente del resto del mecanismo de la sociedad. Es muy peligroso pensar que pueda ser un elemento de mistificación en las relaciones sociales. En última instancia, la alegría producida por una victoria… Pero, para los tifossi, no se trata de un partido sin más. En Italia, un acontecimiento deportivo desencadenó, en 1948, toda una retórica nacional: la victoria de Bartali en el Tour de Francia. La guerra civil era una amenaza porque Togliatti, el líder del PCI, había resultado herido en un atentado político. El Presidente de la República telefoneó a Bartali para pedirle que ganase. Y esa victoria exaltó el elemento de unificación nacional contra lo que era un elemento de conflicto extremadamente duro en el país tras aquel atentado fascista contra el jefe del Partido Comunista.

¿Una victoria como la de 1982 puede exaltar los sentimientos de la nación contra el extranjero?

No creo, no. Puede haber momentos dramáticos en la historia de un país, de los que ni siquiera se libra el deporte, pero es algo absolutamente excepcional. El fútbol no es muy nacionalista. Si echa usted un vistazo a los clubes italianos, ¿cuántos jugadores nacionales quedan en los equipos? No muchos, ¿verdad? Y mire a los franceses. ¡Están por todos lados, los franceses!

Eso es porque el dinero se ha impuesto a la nación. ¿Qué opina usted de las consecuencias de la sentencia Bosman? En principio, se trata de un ‘derecho sindical’ a favor de un jugador machacado por el sistema…

¡Un retroceso ‘sindical’ que determina la liberación del mercado! Se trata de la desregulación del mercado nacional y, en consecuencia, de la constitución de un mercado mundial… europeo, en realidad. El único modo de equilibrar esta situación capitalista es constituir sociedades populares y de accionariado popular. Es necesario apoyar la posibilidad de alternativas en este terreno a través de los poderes públicos; de lo contrario, está la alternativa revolucionaria. ¡O se destruye el capitalismo o se constituyen sociedades de inversión popular!

Todos los jugadores franceses que se mueven por Italia están desconcertados por la importancia de la táctica durante los entrenamientos…

Se debe a que los italianos son ‘maquiavelianos’ (sic). El maquiavelismo consiste en arreglártelas con lo que tienes entre las manos. Nadie como los franceses para sentirse estupefactos ante esta insistencia en la táctica. Los franceses nunca han sido ‘maquivelianos’; siempre han sido teóricos de la razón de Estado, lo que es diferente. Pero si los italianos pensasen un poco menos, ganarían más a menudo. Sus resultados no son extraordinarios; no son, desde luego, como los brasileños… Y eso que los franceses no han empezado a ganar partidos hasta fechas recientes, mientras que los italianos ya los ganaban desde los años '30 con la mano de Piola (4), ¡algo así como la mano de Maradona!

¿Por qué está la historia deportiva italiana tan llena de rivalidades: el Milán AC contra el Inter, el Roma contra el Lazio, Coppi contra Bartali, Moser contra Saronni, etc.?

La unidad italiana se remonta sólo a 1870. La historia de Italia es una historia de ciudades: Florencia contra Pisa, Venecia contra Milán, Roma contra Nápoles, etc. La lengua italiana no llegó a constituirse hasta los años '30, bajo el fascismo y a través de la radio. Hasta entonces, no se podía meter en un mismo regimiento a la gente del Valle de Aosta y a los sicilianos. ¡Cuando se les pedía avanzar, algunos retrocedían! La historia del país es reciente; la historia de las ciudades, sin embargo, es muy antigua y es una historia de clases.

Su mujer es interista y dice del Inter: ‘Pierden todo el tiempo, y eso es magnífico’… ¿Cómo la mítica derrota de Hungría en 1954 (5)?

¡Cuidado! Se trata de un francesa que ha vivido mucho tiempo en Italia y que, antes que yo, tuvo un compañero que era seguidor del Inter. Se ha creado una especie de nostalgia de los Nerazzurri. El Inter tiene una imagen de equipo extremadamente ‘pensador’, en el que la gente tiene más en consideración el interior que el exterior. Hungría es el gran equipo del fútbol ‘danubiano’: un estilo extremadamente delicado, jugado más a través de las líneas que de las masas. El gran fútbol italiano es una síntesis de dos orígenes: el fútbol ‘danubiano’ y el fútbol argentino. Los danubianos son las líneas; los argentinos, los individuos. Y de ahí procede lo que el periodista Brera llamaba ‘la raza campesina italiana’. Es preciso poner juntos estos tres elementos, y ya tiene usted la síntesis dialéctica perfecta, las masas del fútbol italiano.

¿Va todavía al estadio cuando está en Milán?

No, prácticamente nunca. Cuando me encuentro en París, voy a ver los partidos a casa de un amigo. Somos un grupo de antiguos exiliados, nos reunimos los martes o los miércoles. Entre nosotros hay un cocinero, dueño de un gran restaurante de París. Comemos muy bien y vemos el partido. Hay gente del Milán, otra del Juventus, así que nos peleamos. Recreamos una especie de gran comedia clásica italiana…

No habla usted jamás del fútbol francés…

En 1954-1955 pasé un año en Francia, en la ENS; no imaginaba que el fútbol existiese en Francia en aquella época. Aquí es un producto del colonialismo. ¡Cuidado, no quiero ser lepenista diciendo algo así! No quiero expulsar de Francia a los jugadores de color, pero, en Francia, el fútbol nació de los italianos de la inmigración.

Francia es el único país de Europa occidental en el que prácticamente todas las capas de la inmigración han jugado en la selección nacional. ¡El primer jugador negro inglés no llegó a su selección hasta 1978!

Así que ¡viva la integración a la francesa!

Notas:

(1) Asociación culta de seguidores del Milán AC creada en los años '60 y que existe todavía hoy.
(2) Antiguo ministro del gobierno de Berlusconi. Renovó la extrema derecha a comienzos de los años '90 para transformar al MSI neofascista en la Alianza Nacional ‘postfascista’.
(3) 13 de mayo de 2005.
(4) Autor de 30 goles en 34 partidos con el equipo de Italia, dos de ellos en la final de la Copa del Mundo de 1938 (4-2 contra Hungría), Silvio Piola se hizo famoso con un gol metido con la mano en 1939 contra los ingleses (2-2).
(5) Entre 1950 y 1955, la selección de Hungría no perdió más que 1 partido de 33 jugados: la final de la Copa del Mundo contra Alemania (2-3), a la que había sometido a un severo correctivo en la primera vuelta (8-3).

Publicada originalmente en otubre de 2007. Tomada de http://colaboratorio1.wordpress.com/

sábado, 23 de abril de 2011

Lilian Thuram inauguró estadio internacional palestino cerca de Ramala

El exjugador internacional francés Lilian Thuram, campeón del mundo en 1998, inauguró el jueves 14 de abril el nuevo estadio internacional palestino de El Bireh, limítrofe a Ramala, en Cisjordania.


Thuram hizo el saque de honor en un partido de la primera división palestina, en el estadio de El Bireh, con una capacidad de más de 8.000 plazas, que costó un millón de euros, financiado por Francia, Alemania, la FIFA y el propio municipio.

La inauguración se produjo en presencia del presidente de la Federación Palestina de Fútbol (PFA), Jibril Rajoub, y de diplomáticos alemanes y franceses.

Thuram, que realizaba una visita a los territorios palestinos de cuatro días, organizado por la PFA y el consulado general de Francia en Jerusalén, se moviliza en Francia en la lucha contra el racismo.

"Tuve la oportunidad de encontrarme con el pueblo palestino, tuve la suerte de ir al encuentro de los niños y hemos pasado un buen momento", declaró a la prensa el exjugador, que destacó el papel del deporte para acercar sociedades. "El fútbol juega un papel muy importante. Permite crear vínculos", adujo.

AFP

miércoles, 20 de abril de 2011

Envían paquetes bomba a técnico y aficionados del Celtic

Por Reuters

Unos paquetes bomba que podrían haber causado "verdaderos daños " fueron enviados a Neil Lennon, entrenador del Celtic escocés, y a dos reconocidos aficionados del equipo de Glasgow, confirmó el miércoles la Policía.

Varios políticos dijeron que los intentos de ataque indicaban que se necesita hacer algo con la intolerancia religiosa y la violencia sectaria entre algunos aficionados del Celtic y otros de su clásico rival de la ciudad, el Rangers, un problema que resurgió nuevamente en los últimos meses.

Lennon, de origen norirlandés y católico y que ha sido objeto de varias amenazas y maltrato físico en el pasado, fue culpado por agudizar las tensiones junto a otras figuras importantes del Rangers.

"Enviar este tipo de paquetes a través del correo es un acto despreciable y de cobardía", declaró a periodistas el detective inspector John Mitchell, de la Policía de Strathclyde.

"Puedo confirmar que fueron diseñados para causar verdaderos daños a la personas que los abrieran", agregó.

Mientras que algunos comentaristas sugirieron que el culpable sería un individuo, la Policía aún no descartó la participación de un grupo guerrillero. Disidentes opositores al proceso de paz irlandés aumentaron su actividad en las últimas semanas.

Una amarga rivalidad

Las asperezas entre el Celtic, que cuenta con una base de seguidores predominantemente católica, y el Rangers, cuyos aficionados son en su mayoría protestantes, datan de mucho tiempo y están profundamente asentadas.

La división sectaria hace eco del odio religioso y social que ha plagado Irlanda del Norte. Seguidores del Celtic muestran habitualmente banderas irlandesas, mientras que sus vecinos del Rangers llevan banderas británicas y norirlandesas en los días de partido.

Los dos clubes se enfrentarán nuevamente el domingo en un duelo que será decisivo posiblemente para decidir el título de Liga en Escocia.

Lennon se retiró de la selección de Irlanda del Norte cuando todavía era jugador en 2002, después de una amenaza de muerte que, según especulaciones de medios, provino de paramilitares protestantes en la región.

En enero, se enviaron paquetes desde Irlanda del Norte que contenían balas para Lennon y para un futbolista del Celtic.

La Policía dijo que el primer paquete bomba, enviado a Lennon, fue interceptado por personal del correo Royal Mail el 4 de marzo.

Otros paquetes fueron enviados al entrenador del Celtic, a la oficina del ex vicepresidente del parlamento escocés Trish Godman y al abogado de Lennon, Paul McBride. La mayoría fueron interceptados por el personal de correos el 15 de abril.

El incidente llega en medio de una creciente preocupación por la conducta de jugadores, técnicos y aficionados de ambos clubes.

Final de la Copa del Rey: En el 2009, TVE censuró abucheo al himno español

Para esta ocasión, aumentarán los decibeles de sonido.



El partido fue disputado entre el Athletic Club de Bilbao y el FC Barcelona. En los actos protocolarios, la Marcha Real, el himno español, fue abucheada por las dos hinchadas, abiertamente independentistas. La transmisión del himno por la señal de TVE fue suspendida en ése momento, y después se alegó un "error involuntario". Descaradamente, durante el descanso se ofreció una versión manipulada, pasando el himno sin el sonido ambiente.

El incidente le costó el puesto al director de deportes de la televisión estatal.

En esta ocasión, los organizadores del partido han anunciado que aumentarán a 120 decibeles el nivel de sonido del himno para contrarrestar el abucheo. Se escuchará en la misma intensidad que alcanza un avión volando a baja altura. La Copa del Rey 2011 será disputada entre el Barcelona y el Real Madrid.

domingo, 17 de abril de 2011

Bahréin represalia a manifestantes futbolistas

La estrella del fútbol bahreiní entre los centenares de deportistas suspendidos del equipo nacional por participar en las protestas contra el gobierno.

Dave Zirin*
Al-Yazira
Traducción de Loles Oliván

Artículo original en inglés: Bahrain cracks down on protesting footballers


Al’a Hubail es una leyenda en el mundo del fútbol de Bahréin. En 2004, junto con su hermano Mohammad, condujo al equipo nacional con el jovial estilo de la VCU a la semifinal de la Copa de Asia.

Más tarde, Hubail se convirtió en el primer jugador de Bahréin que ganaba el prestigioso premio de la Bota de Oro tras anotar cinco goles contra los mejores equipos del continente.

Ahora al ganador de la Bota de Oro le han dado la patada al haber sido expulsado de la selección nacional y detenido después de que las cámaras de la TV nacional le pillaran en una manifestación “antigubernamental” contra la familia real de Bahréin.

Su hermano Muhammad, también futbolista, que asistía con él a la protesta pacífica frente al ejército de bala fácil de Bahréin y a las fuerzas armadas importadas de Arabia Saudí, ha sido igualmente despedido del equipo y detenido.

Ambos hermanos, junto con otros dos jugadores, fueron esposados y arrastrados por la fuerza fuera del campo de entrenamiento ante sus conmocionados compañeros de equipo.

Según el Times of London , el programa de noticias de la TV nacional enfocó a los hermanos Hubail cuando participaban en la manifestación para “avergonzar a los deportistas” por haber participado en la protesta y se refirió a ellos y a todos los manifestantes como “hienas callejeras”.

La información que dio la cadena nacional de noticias no mencionó que Al'a Hubail, que tiene formación como paramédico en Técnicas Médicas de Emergencia (TME), estaba también en la manifestación en calidad de enfermero voluntario. Habida cuenta las decenas de muertos y cientos de heridos por las fuerzas armadas de Bahréin y de Arabia Saudí desde que comenzaron las protestas, quien debería ser alabado como un verdadero héroe internacional ha sido, por el contrario, encarcelado.

Los hermanos Hubail no son sino dos de los más destacados atletas afectados por lo que se ha convertido en una horrible represión contra los deportistas del país que reivindican justicia.

Bahréin, un país gobernado por una familia real tan podrida por la corrupción, la gula y el exceso que podría ser honoraria de Trumps, ha anunciado que 200 deportistas han sido suspendidos indefinidamente y acusados de “apoyar a la revolución popular en el país”. Entre ellos se encuentran reconocidos jugadores nacionales de baloncesto, voleibol y balonmano.

Associated Press citó a un funcionario del gobierno hablando bajo el manto del anonimato que declaró que a esos deportistas se les ha tachado de estar “contra el gobierno” por haber apoyado las protestas “antigubernamentales”.

No se han dado más detalles. A los 200 deportistas se les ha prohibido asimismo participar en cualquier competición internacional. Los 200, al igual que la inmensa mayoría de los manifestantes, forman parte de la mayoría oprimida chií del país.

Vergonzosamente, pero como era de esperar, la Asociación de Fútbol de Bahréin ha apoyado la medida alegando que “la suspensión se debe a la mala conducta y al incumplimiento de las normas y reglamentos de los clubes deportivos... de no involucrarse en asuntos políticos”.

También vergonzosamente, aunque como también era de esperar, el presidente Barack Obama y el gobierno de Estados Unidos no han dicho nada.

Silencio de Estados Unidos

Como escribía Joshua Colangelo-Bryan, consultor de Human Rights Watch: “El presidente Obama pierde la voz cuando se trata de Bahréin”. No se trata simplemente de un descuido o una casualidad. Bahréin alberga alegremente la Quinta Flota de Marines de Estados Unidos y se ha comprometido a hacerlo por otros 50 años. Al parecer este favor les da derecho a derramar impunemente la sangre de los manifestantes pacíficos.

No hay “zona de exclusión aérea” para Bahréin ni reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. No hay columnistas que comparen sin tregua a la familia real de Bahréin con Hitler, Stalin, Pol Pot, Darth Vader o Sauron.

En cambio, con una consistencia que impresionaría al sistema estatal de medios de información del antiguo Bloque del Este, los políticos y los medios de comunicación estadounidenses han optado por permanecer en silencio.

Esta no es la primera revuelta en la historia de Bahréin pero es, con mucho, la más seria. Iniciada la oleada [revolucionaria] en toda la región, Bahréin estaba llamado a ser un lugar en el que el sentimiento de rebelión contra la autocracia encontraría un terreno abonado.

Hablé con Chris Toensing, editor del Middle East Report, y me dijo que “como se asienta sobre la bolsa de hidrocarburos del mundo en el Golfo Pérsico, Bahréin tiene la imagen de ser una nación rica. La realidad es que una gran parte de la población local es pobre. La pobreza unida al chovinismo del sectarismo y la tiranía de la familia real han propiciado el descontento del país desde hace décadas. La revuelta de 2011 no es sino la más grande y más brutalmente reprimida de una serie de luchas populares por la justicia”.

Pero sólo porque la clase política y las portadas de los periódicos hayan renunciado a la ética y no hayan dicho nada, no significa que las páginas de deportes deban seguir su ejemplo.

Todo redactor de fútbol que se precie debería reclamar la liberación de los hermanos Hubail. Los sindicatos deportivos deberían declarar públicamente que están con sus 200 hermanos y que piden su restitución inmediata y sin demora.

Cada jugador que crea en el concepto de juego limpio debería reclamar a la familia real de Bahréin que abandone y desista. La Realeza quiere practicar su represión en la sombra. Podemos ofrecer luz. Los equipos deportivos suelen tratarse a menudo como una familia. Pues bien, cuando miembros de nuestra familia están siendo víctimas de abusos, algo tendremos que decir.

Los reales carniceros de Bahréin apuestan por nuestro silencio. Pero cuando el silencio es igual a muerte, ya no es una opción.

*Dave Zirin es autor de "Bad Sports: How Owners are Ruining the Games we Love" y acaba de hacer el nuevo documental "Not Just a Game".

Tomado de Rebelión.