martes, 24 de agosto de 2010

Ómar Pérez bajó su sueldo para ayudar a Independiente Santa Fe

El centrocampista argentino decidió bajar sus honorarios y colaborar con el equipo que pasa por una grave crisis económica, según señaló el presidente del club César Pastrana.

Ómar Pérez, jugador de Santa Fe, decidió bajarse el sueldo que gana y dar una mano con la actual crisis económica que vive el onceno cardenal. Foto: Rodrigo Sepúlveda.

"Ómar Pérez es uno de los jugadores referentes que más le ha apostado a este equipo y más en esta situación. Él es un jugador costoso. Sin embargo, se ha bajado a la mitad de su sueldo, pues me dijo que está seguro de que en diciembre estaremos clasificados y entonces se le puede pagar lo que no va a recibir ahora", señaló el dirigente deportivo a Caracol Radio.

lunes, 23 de agosto de 2010

La crítica situación laboral de los jugadores de fútbol en Colombia

Sólo el 60% de los clubes profesionales se encuentran al día con el pago de seguridad social a los deportistas.

Situación laboral de los jugadores de fútbol en Colombia

Por Juan Felipe Pinzón García
contenido@elempleo.com

Fama, dinero, viajes y premios, son sólo algunos de los beneficios que salen a relucir al hablar de fútbol, una profesión que para muchos es soñada, sobre todo en estos días donde todos hablan del campeonato del mundo.

Sin embargo, la verdad es que aunque mucha gente piensa que el fútbol es una carrera fácil y perfecta, el gremio de los jugadores del país es uno de los sectores que tiene mayor dificultad en la actualidad en términos laborales.

Esto, no sólo debido a los incumplimientos en la seguridad social por parte de los clubes profesionales, sino también, porque es una profesión, que con la excepción de algunos casos, es mal remunerada y limitada en cuanto a formas de trabajo, contratos y por supuesto por la edad productiva de sus protagonistas (un jugador de fútbol juega generalmente hasta una edad aproximada de entre 30 y 35 años).

"En Colombia un jugador de primera división gana entre 2 y 3 millones de pesos mientras que hay jugadores de la segunda división que reciben apenas un mínimo. Hecho que desmiente la popular creencia que el futbolista es un profesional bien remunerado, pero la verdad es que, a excepción de los denominados clubes grandes del país, ningún otro equipo paga salarios altos" afirma Carlos Gonzales Puche, director Ejecutivo de La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro).

Además de esto, los jugadores deben lidiar con el problema de la terminación de contratos unilaterales y con el veto por parte de clubes y dirigentes en el medio, junto con el atraso en el pago de la seguridad social de cerca del 40% de los equipos del fútbol profesional.

Por lo que, aunque se ha avanzado mucho en este tema y los contratos hoy en día deben ser mínimo por un año y de terminación bilateral, según la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa), lo cierto es que los jugadores de fútbol tienen dificultades para defender sus derechos laborales, para conseguir trabajo, además de atrasos en el pago de sus premios, pases deportivos, seguridad social y otros beneficios.

"América, Millonarios, Quindío, Cortuluá y Deportivo Cali ya deben meses de salarios y algunos de estos están atrasados muchos más. En la B han mejorado algunos de los clubes que tenían problemas. Alianza Petrolera, si bien paga los salarios, está en deuda con la seguridad social", afirma Gonzales Puche.

La complicada situación económica de los clubes de fútbol profesional de primera y segunda división, junto con los bajos salarios del país (unos de los peores de la región superando únicamente a Bolivia y Paraguay) hace que el negocio del fútbol y la situación laboral de los jugadores del país sea complicada.

"De forma que en comparación con jugadores de talla internacional como el inglés David Beckam, quien devenga un salario de cerca de 20 millones de dólares al año, hace que sólo este jugador gane más que todos los deportistas de la liga profesional de Colombia juntos en una década completa, sólo por poner un ejemplo palpable" afirma el directivo Gonzales Puche.

Lo cierto es que aunque la situación ha mejorado, los clubes de fútbol siguen incumpliendo a los jugadores, en una profesión que aunque parece perfecta y algunos son beneficiados con premios, salarios, reconocimiento y gloria deportiva, son más los que viven en medio de una carrera difícil y muchas veces desconsiderada.

"De una vez por todas se deben tomar las medidas para que esas situaciones no se presenten, es lamentable que cada tanto estemos ante ese tipo de escándalos que enlodan el nombre del fútbol colombiano a nivel nacional y también internacional. Esas situaciones ponen en riesgo justamente el trabajo de los futbolistas en Colombia", concluye el directivo gremial Gonzales Puche.

Publicado originalmente en elempleo.com en junio de 2010

viernes, 20 de agosto de 2010

El "Pocho" Lavezzi presenta la Asociación Niños del Sur

El jugador de fútbol Ezequiel Lavezzi abre un Centro para la infancia en riesgo


Necesitamos que el centro crezca para incorporar más chicos y profundizar los programas que venimos desarrollando. Por eso invitamos a todos a colaborar”. (Ezequiel Lavezzi)

En octubre de 2009, Ezequiel Lavezzi, junto con su hermano, Diego, abrieron las puertas de la Asociación Civil Niños del Sur (Ansur), una entidad sin fines de lucro que asiste en forma integral a niños y preadolescentes en situación de necesidad de Villa Gobernador Gálvez, provincia de Santa Fe, Argentina.

La asociación nació con la misión de mejorar la calidad de vida de infantes en contexto de vulnerabilidad social a través de un programa de asistencia integral que fortalezca el desarrollo de sus subjetividades, aptitudes e inserción social.


Los niños pertenecen a familias que se encuentran en situación de vida signadas por el riesgo y la exclusión social: vinculación con el mercado laboral informal, ausencia de protección social, vínculos familiares endebles, resquebrajamiento del eje paterno-filial, viviendas precarias en zonas geográficas urbano-marginales de Villa Gobernador Gálvez.

Ansur está presidida por Diego Lavezzi y cuenta con un equipo de profesionales idóneos que día a día acompañan a los niños en distintos programas que apuntan a potenciar sus capacidades y trabajar entorno a sus dificultades.

El centro coordina con la Escuela 1281, a la que asisten los treinta chicos que hoy participan del centro infantil. En el marco del respeto de sus entornos y pautas culturales se desarrolló una serie de programas que actúan desde una perspectiva holística en aras de fortalecer la posibilidad de construir un futuro a través del aprendizaje, la cooperación, la generación de vínculos solidarios y la integración social con su familia y comunidad.

De ese modo, se brinda a los niños asistencia integral desde almuerzo y merienda diaria, apoyo escolar, taller de educación para la vida, computación e inglés, música, plástica, actividades recreativas y educación física; atención sanitaria y asistencia psicológica. Además de acciones extraprogramáticas y solidarias.

Fuente: Rebelión

jueves, 19 de agosto de 2010

Mundial '78: la historia paralela

En el Cine Club del Colectivo Suba Nativa


Carrera 109 B No 141 A -56, Bogotá.
Jueves 19 de agosto, 5:30 pm
Entrada libre

Mayor información: colectivosubanativa@gmail.com

martes, 17 de agosto de 2010

Fontanarrosa: Una vida ligada al fútbol

El rosarino manifestó siempre su amor por Rosario Central, pero desde la literatura se ganó el amor de todos los hinchas. Su relación con ese deporte
Roberto Fontanarrosa

Hay una frase que define la relación de Roberto Fontanarrosa y el fútbol. Una frase que delata su amor por la pelota, que es el fiel reflejo de un vínculo que no supo de infidelidades. “Yo crecí queriendo ser como Ermindo Onega y no como Cortázar”, dijo “El Negro” alguna vez. Y jamás, en cada acto, en cada una de las líneas que escribió a lo largo de su vida, pudo evitar hablar del deporte más popular del mundo.

El nombre de Roberto Fontanarrosa siempre estuvo ligado a la palabra fútbol. Es más, puede hablarse de “El Negro” como uno de los precursores de un género que ya nadie puede discutir: el de la literatura de la pelota.

En su página web (www.negrofontanarrosa.com) queda en claro su amor por este deporte: “1944. Era domingo y el parto había sido normal, salvo por un detalle: el bebé resultó negro y canalla”, se lee en la biografía del escritor y humorista gráfico.

Rosario Central fue el club de sus amores. En su ciudad mamó el amor por la camiseta “canalla”, esa que en el último tiempo llevaba un dibujo suyo. Todo un símbolo.

A los 10 años Fontanarrosa fue a la cancha por primera vez, a ver un partido entre Rosario Central y Tigre. “Si hubiera que ponerle la música de fondo a mi vida, sería la transmisión de los partidos de fútbol”, manifestó en una de sus declaraciones.

En 1971 Central salió campeón por primera vez y “El Negro” registró eso con su pluma: escribió el cuento "19 de diciembre de 1971", incluído en Nada del otro mundo, la compilación que Ediciones de la Flor publicó en 1988.

Fontanarrosa era amante del buen fútbol y las amistades que entabló con gente del ambiente de la pelota lo dejaban en claro: Angel Cappa, César Luis Menotti y Jorge Valdano, por ejemplo, figuraban en la lista de hombres con los que “El Negro” se juntaba a tomar un café.

El cuentista y novelista llevaba su fanatismo por Central al extremo. “Mi mujer sólo me despertó temprano el día que Maradona firmó con Newell’s”, contó sin vergüenza en un momento.

Pero, por la calidad de su prosa futbolera, hinchas de todos los clubes lo admiraban. De hecho, hace unos días fue homenajeado por una peña rosarina de Chacarita y se puso la camiseta de ese club.

Publicó la novela “El Área 18”, el libro “No te vayas, campeón”, los cuentos “Escenas de la vida deportiva”, “Filmar Everton Cardaña, número 5 de Peñarol”, entre otros miles.

“Yo crecí queriendo ser como Ermindo Onega y no como Cortázar”, dijo. Pero no pudo ser. Sin embargo, la unión de la literatura y el fútbol fue una de sus grandes obras. Algo por lo que se lo recordará por el resto de los días.

Tomado de Infobae.com. Publicado originalmente el 20 de julio de 2007