viernes, 11 de diciembre de 2009
Ser campeão é detalhe - Democracia Corinthiana
Dirección: Gustavo Forti Leitão y Caetano Tola Biasi.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Ken Loach: "Soy un socialista de corazón, aunque vivo bien no me gusta el lujo"
Por Beatrice Sartori
El Cultural
El director británico Ken Loach (Nuneaton, 1936) y el futbolista francés y leyenda viviente Eric Cantona forman una pareja más extraña que Lemmon y Matthau. En el pasado Festival de Cannes, y a propósito de la presentación de Buscando a Eric, recibieron un auténtico baño de multitud. Loach recibe a El Cultural en el Hotel Martínez acompañado del futbolista. Ambos están exultantes. Confían en ganar el partido en la taquilla.
-En 45 años de carrera, tras casi 40 películas, 68 premios y 61 nominaciones dirige su primera comedia…
-Yo no la veo tanto como una comedia sino como una historia de amor, de amistad y sobre la familia. He hecho una película que no tenía pensado hacer.
-Parece que la amistad es fundamental para Eric Cantona.
-Sí, es un hombre de verdad, nada endiosado, sin ego. Durante el rodaje se quedaba el último para firmar autógrafos a todos los que se le acercaban. Nadie se iba de vacío. Cuando rodamos la escena con los 50 seguidores del Manchester United con máscaras de Eric Cantona, pude ver lágrimas en sus ojos. Me lo hizo ver su mujer, Rachida. él siempre cita a Serge Gainsbourg, que dijo: “Puedo contar a mis amigos con los dedos de las manos del guitarrista Django Reinhardt”.
Sin embargo, Cantona adquirió mala fama cuando le asestó un golpe de kung-fu a un seguidor que le hizo comentarios racistas en el Crystal Palace. Estuvo sancionado sin jugar nueve meses y cuando regresó le metió un golazo al Liverpool. Sus seguidores lloraban mostrándole su apoyo total, pese a su mal comportamiento. Es un intocable. Buscando a Eric narra la vida de un funcionario de correos de Manchester llamado Eric Bishop (Steve Evets, que cuando habla debería llevar subtítulos por el grueso acento escocés) cuya vida se desmorona. Su matrimonio se ha roto e intenta reconquistar a su reacia mujer Lily (Stephanie Bishop), a la que abandonó por otra. Un día, se le aparece Cantona.
- El futbolista se revela también como un profundo filósofo.
-Lo es. Es un deportista atípico. Su visión de la vida es profunda y muy sana. Todos buscamos a un héroe para seguirle, y en ese momento es cuando Eric encuentra a Eric. Al acabar la película no sabemos si ha ocurrido en realidad o ha sido una pura visión.
-Su frase “no soy humano, soy Cantona” levantó aplausos y risas en el Grand Palais.
-Paul Laverty escribió el guión, pero la frase fue del propio Cantona, que colaboró a crear su propio personaje. ¿Sabe? Eric es un gran poeta. Le diré que en España fotografía las corridas de toros en blanco y negro. Son de una gran belleza.
-¿Cómo logró atraerle?
-¡Fue él el que me atrajo a mí! Se retiró de la competición en 1997 y, desde entonces, está intentando construir una carrera interpretando y dirigiendo. Vino con el proyecto y se puso a trabajar con Laverty. Fue un rodaje rápido.
-¿Cuál es el trabajo que más le gusta de Cantona?
-Una película francesa que hizo en 2003, The Outremanguer (El comilón), de Thierry Binisti. Era la historia de un policía bulímico de Marsella de 160 kilos que todas las noches comía enormes cantidades llorando. Cantona hizo una interpretación profundamente conmovedora. Además, Rachida Brakni interpretó a Elsa y cuatro años más tarde se casaron.
El último héroe rojo
-¿Cómo reclutó a los fanáticos seguidores del United?
-Pusimos un anuncio en la prensa local: “¿Te apetecería rodar una película con Ken Loach? Haremos un casting el día del próximo partido”. Se presentó un ejército de fanáticos que hablaron a la cámara de su amor por el club y del último héroe de rojo. Fue una idea de él, quería que auténticos fans se interpretaran a sí mismos.Tenga en cuenta que Manchester es una ciudad que se ha degradado y la pobreza ha entrado a saco.
Un ser enigmático
-Es como si Eric viera las cosas más intensamente que el resto de los humanos...
-Sí, puede parecer muy duro y después es un oso de peluche. Es muy fiero en la protección de su vida privada, le obsesiona la persecución de los medios. Suele decir de ello que “si las gaviotas siguen a un barco es porque piensan que les va a tirar sardinas”. Es muy enigmático.
-¿Es el Manchester United su equipo favorito?
- No, lo siento. Es el City of Bath, FC. No me pierdo ni un solo partido, salvo si estoy rodando claro.
Ken Loach es, junto a Mike Leigh, el último gran exponente del realismo británico que tiene a la clase media como protagonista. Autor comprometido, incisivo y a ratos genial, Loach ha rodado títulos esenciales del cine de los últimos años como Lloviendo piedras (1993), Tierra y libertad (1993) sobre la Guerra Civil española, Sweet Sixteen (2002) o El viento que agita la cebada (2006), por la que ganó la Palma de Oro en Cannes. Ahora prepara un filme sobre el conflicto de Iraq, Route Irish.
-Rechazó la Orden del Imperio Británico, está en la lista de los grandes directores ingleses y no ha hecho caso a Hollywood. ¿Cómo consigue rodar sin hacer concesiones?
- Soy un socialista de corazón. Aunque vivo bien no me gusta el lujo. Hago películas de bajo presupuesto, que siempre encuentran financiación. Un filme mío de los comienzos, Cathy Come Home, realizado para la televisión, cambió la ley para los sin techo. Nada me hizo sentirme más orgulloso. Respecto a la Orden del Imperio Británico es el exponente de lo peor de mi país: abuso y conquista.
-El año pasado, Slumdog Millonaire se llevó todos los premios gordos.¿Nos encontramos ante una revitalización del cine británico o es un espejismo?
- Hay razones para un optimismo moderado. Este año en Cannes hubo tres películas británicas: Fish Tank, de Andrea Arnold; Bright Star, de Jane Campion, y la mía. No está mal.
-Fue a Cannes en plena preproducción de Route Irish. ¿Cómo va todo?
-Bueno, Paul (Laverty) está ultimando el guión. Se trata de un drama que narra la historia de un jefe de seguridad en Iraq, que inicia la investigación para descubrir las razones de la muerte de un compañero al margen de la versión oficial. Estarán Stephen Lord y John Bishop, y muchos de mis actores habituales.
Vea el trailer de la película.
martes, 27 de octubre de 2009
Trailer de "Buscando a Eric"
Sinopsis: Eric Bishop (Steve Evets), cartero en Manchester, atraviesa una mala época. Su mujer le ha dejado, sus dos hijastros están descontrolados y la casa era caótica aun antes de que una hormigonera apareciera en el jardín delantero; su hija le reprocha no estar a la altura y su vida sentimental es un desierto. A pesar de la amistad y el buen humor de sus compañeros carteros, que hacen todo lo posible para devolverle la sonrisa, Eric sigue hundiéndose.
Dirección: Ken Loach
Guión: Paul Laverty, Eric Cantona
Intérpretes: Eric Cantona, Steve Evets, Stephanie Bishop, Gerard Kearns, Stefan Gumbs, Lucy-Jo Hudson, Justin Moorhouse, John Henshaw
Países: Bélgica - España - Francia - Italia - Reino Unido, 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
Sobre Maradona y el documental de Kusturica
Rebelión

Estos días Diego Armando Maradona esta siendo noticia por sus expresiones eufóricas tras conseguir como entrenador la clasificación de la selección argentina para el próximo Mundial de fútbol. Maradona es uno de los personajes más populares en todo el planeta, los medios de comunicación publican cualquier cosa que haga o diga. ¿Cómo es posible que un documental sobre su vida, rodado por un magnífico director de cine, no se haya estrenado en muchos países, incluida España?
Durante tres años, el cineasta yugoslavo Emir Kusturica rodó un documental sobre el futbolista argentino, que se estrenó en festivales durante el otoño de 2008. La crítica lo recibió muy mal, aunque los espectadores que lo pudieron ver en las salas tenían diferentes opiniones sobre el film. La única forma de que disponemos para crearnos nuestra propia opinión es mediante descarga desde el emule o de páginas de descargas. Es aconsejable descargar también los subtítulos en castellano para entender las partes en que el director interviene en inglés.
Una vez visto el documental he entendido por qué no se ha estrenado en el Reino de España. Si acaso, se emitirá en una cadena minoritaria a altas horas de la madrugada, y ello a pesar de que se ocupa de fútbol, deportistas ricos, famosos y de su relación con las drogas. Temas todos ellos que, sin duda, asegurarían un buen índice de audiencia.
En la película se reproducen imágenes de la III Cumbre de los Pueblos celebrada en la ciudad argentina de Mar del Plata en noviembre de 2005. Maradona encabezó la manifestación y participó en el acto posterior junto a Hugo Chávez, Silvio Rodríguez y Daniel Viglietti. Diego Maradona declaró previamente al acto que “Hay en Argentina mucha gente contraria a Bush, yo soy el primero en estar en desacuerdo en que venga a mi país. Nos hizo mucho daño, creo que, en mi humilde modo de pensar, es un asesino”.
En otra escena del documental el futbolista se desplaza a Belgrado. Mientras circulan por la ciudad, Diego pregunta a Emir Kusturica qué ha ocurrido con un ministerio que se encuentra en ruinas, a lo que el cineasta yugoslavo le responde que el destrozo era obra del “socialista” español Javier Solana, lo cual nos recuerda el ilegal y criminal bombardeo de Yugoslavia por la OTAN, dirigida entonces por este pupilo de Felipe González.
Si esas dos escenas del film, junto a otras laudatorias a la Cuba revolucionaria, serían buenas razones para que los distribuidores no comercialicen el documental, lo mejor de esta obra es la reflexión conjunta del director de cine y el futbolista sobre sus comunes orígenes humildes y cómo la situación de explotación y pobreza en la que se encuentran muchas familias hace de sus miembros buenas y solidarias personas. Ambos entienden que la verdadera nobleza no pertenece a las familias de alta alcurnia, sino a las trabajadoras y trabajadores que se sacrifican a diario por sus seres queridos.
Dicho todo esto, a Maradona se lo debe recordar como unos de los mejores futbolistas de la historia de este “deporte-espectáculo”, alguien que no ha renegado de sus orígenes y que es sincero. También hay que añadir que los periodistas de todo el mundo lo juzgan con dureza, recordándole a diario sus excesos (confesados) con las drogas. Pero hemos de reconocer que no parece estar capacitado para dirigir la selección argentina. En todo caso, el verdadero escándalo es el expediente disciplinario que le ha abierto el presidente de la FIFA. En un mundo lleno de violencia (dentro y fuera del campo de juego), corrupción y explotación, que se quiera sancionar a Maradona por decir (soezmente) lo que piensa de la prensa deportiva es un disparate propio de la mafia que gobierna el fútbol.
martes, 6 de octubre de 2009
Cine: "Damned United", mucho más que fútbol

Por Mikel Insausti
La crítica especializada la ha considerado como la mejor película sobre fútbol de la historia, pero “Damned United” es mucho más que eso, ya que posee sobrados recursos narrativos para atraer a espectadores que no sientan el más mínimo interés por el deporte rey. En cambio, contiene tanto cine dentro que, seguramente, aburrirá a los futboleros que esperan ver mucha acción física sobre un terreno de juego, porque de eso no hay prácticamente nada. Todo el entramado se desarrolla en los vestuarios y en las oficinas de los clubes, sin más, habida cuenta del talento como guionista de Peter Morgan para dotar de emoción a cualquier discurso o debate histórico, especialmente cuando se trata de entrevistas televisivas y documentos de archivo con frases memorables. Un guión así en manos de actores de la talla de Michael Sheen, Timothy Spall, Colm Meaney o Jim Broadbent es un lujo que se sitúa muy por encima del precio en taquilla de una entrada.
“Damned United” es el ejemplo perfecto de las mejores cualidades del cine británico, concentradas todas ellas en una recreación de los años 60 y 70 que traspasa la pantalla, gracias a un enfoque muy realista de la vida en los barrios obreros británicos que va a lo esencial, tal como lo hace el maestro Terence Davies en sus obras sobre el viejo Liverpool, donde la ambientación recibe un tratamiento profundamente moral. Y de ética trata la relación personal entre el entrenador Brian Clough y su asistente Peter Taylor, porque juntos lograron las más increíbles gestas deportivas, pero en solitario sólo conocieron la amarga derrota. El joven realizador Tom Hooper nunca desvía la atención de esa historia de amistad central, estrechada por un vínculo profesional, sin dejarse tentar por la vertiente melodramática que suele infectar por lo general el «biopic», un género desprestigiado que “Damned United” devuelve a sus cotas más elevadas en cuanto a estudio de la psique humana a base de evitar la pura mitomanía y el espectáculo de cara a la galería.
Gara
viernes, 25 de septiembre de 2009
Suramérica: una barra, un aguante
En el marco de la Cumbre Mundial de Paz 2009 que se llevará a cabo en Bogotá, Colombia, Damian, integrante de Disturbio Rojo Bogotá hará el lanzamiento de su Documental "Sur América, una barra, un aguante". La idea del evento es construir colectivamente un escenario favorable a la reflexión, al intercambio y dialogo mundial sobre la paz nace de la convicción de que la vida justa y la convivencia pacifica son el horizonte que la humanidad ha buscado por siglos sin lograrlo. Desde siempre la comunidad mundial ha intentado llegar a horizontes de convivencia y paz, esa búsqueda, muchas veces frustrada, es una misión permanente de todos los seres humanos que creen y trabajan por la paz y la justicia.Introducción
Pocas historias de ficción superan la realidad, más cuando el trozo de realidad por mostrar se narra desde la vivencia de casi diez años de pasión; el documental trata, evidencia y denuncia, es la narración interna de un hincha, un barrista que quiere visibilizar otra forma de ver la vida futbolera, las pasiones que genera, las personas que apoyan en cada cotejo a su equipo, como el fútbol es transversal a diversas formas de vivir, mostrando esa cara no evidente y visible solo por sus protagonistas.
Sinopsis
La pasión del fútbol corre por las venas de personas en todo el mundo. Unidos por este sentimiento, diferentes colores, profesiones, países, credos y razas se unen para alentar un equipo, vitorear y gritar con el alma, y de allí nace la hermandad que une extraños países, distantes, con la misma fuerza y fiesta de alegría al ver un gol rompiendo la red, una hermandad que hace posible la supervivencia de un barrista en cualquier lugar del planeta. Esta es la historia del recorrido por Latinoamérica de un barrista que alienta al América de Cali, y de la relación de hermandad entre barras de todo el continente.
Lugar, fecha y hora:
Auditorio de Música
Biblioteca Virgilio Barco
Avenida Cra. 60 No. 57-60
Jueves 1 de octubre de 2009
9:00 a.m.
Organizan:
Pacifistas Sin Fronteras
David Solórzano, productos de cine y TV
viernes, 4 de septiembre de 2009
Evo Morales y Oliver Stone juegan fútbol en nuevo filme sobre Chávez
Vea el trailer de "Al sur de la frontera", documental sobre Hugo Chávez y los cambios políticos en América Latina.
viernes, 14 de agosto de 2009
Cine y fútbol: "El año en que mis padres se fueron de vacaciones"
La película es una canto a la multiculturalidad que se vivía en sus calles, dentro de un hermanamiento entre judíos, árabes, africanos, italianos y griegos. En la actualidad ya no es lo mismo, aunque sus puestos de venta de ropa, regentados principalmente por coreanos y bolivianos, atraen a gentes venidas de todas partes del país.
El pequeño protagonista de la película llega a Bom Retiro desde Minas Gerais, por lo que todo le resultará novedoso y desconocido. «El año en que mis padres se fueron de vacaciones» describe su difícil adaptación a una existencia diferente y será a medida que vaya haciendo amigos cómo termine de integrarse. El duro proceso corre paralelo a las propias dificultades de sus progenitores, judíos de izquierdas perseguidos por el régimen. Forzados a la clandestinidad envían a su hijo con el abuelo, pero éste no se puede ocupar de él y lo hará un viejo amigo suyo, al cargo de la sinagoga.
Lo que compensaba el sufrimiento de aquellos días era la proximidad del Mundial de fútbol de México, en el que la selección brasileña iba a obtener su tercer máximo campeonato con la alineación más brillante y recordada de toda su historia. Pelé, Tostao, Gérson, Carlos Alberto, Rivelino y compañía se convierten en los héroes que animan la vida del niño desterrado. Fútbol y dictadura son confrontados como en «Paisito», la película de Ana Díez.
Reseña tomada de Gara
martes, 21 de julio de 2009
Cine y fútbol: "Paisito", un viaje a la dictadura uruguaya de los setenta

Por Gara
«El filme refleja una época siniestra de Uruguay, un país que tuvo una dictadura menos mediática que Argentina y Chile, pero no menos sangrienta», declaró ayer la directora de «Paisito», Ana Díez, y añadió que la trama «puede servir de metáfora para cualquier otra dictadura». La película viaja al Montevideo de 1973, cuando la dictadura militar empezaba a prender como un reguero de pólvora en el sur del continente y tiene como hilo conductor la historia de amor entre Xavi y Rosana, interpretados por Nicolás Pauls y María Botto en la edad adulta, ensalzada por la pasión por el fútbol que encandila este país en los años setenta.
Hijo de inmigrantes navarros, a quien dan vida Emilio Gutiérrez Caba y Andrea Davidovics, Xavi, que se convirtió en un famoso futbolista en Uruguay, al alcanzar su treintena es fichado por el Osasuna. Al llegar a Iruñea, se reencuentra con Rosana, exiliada con su familia y que esperó durante veinte años que Xavi viniera a buscarla. A partir de ahí, ambos viajarán al pasado para recordar aquello que les unió y les separó, con un diálogo cargado de inocencia, melancolía y reflexión y con una mirada tan irreconciliable como su propia historia de amor: Rosana se propone averiguar lo que pasó y reflexionar sobre su memoria, mientras Xavi no quiere saber nada del pasado.
Heridas abiertas
La navarra Ana Díez, autora de largometrajes como «Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan» (2001) y de documentales como «Galíndez» o «La mafia en La Habana», firma ahora «Paisito», nombre con el que los uruguayos se refieren a su país. Es una historia «desgarradora y tierna», que pretende reflejar «una época siniestra» de la historia de Uruguay y que tiene «conexiones con lo que pasó en España en un tiempo más lejano». Díez reiteró que como en el caso del Estado español, en Uruguay la transición «fue muy suave, muy pactada, hubo un pacto de no agresión mutuo» y ese pasado «está demasiado próximo y todavía no se han cerrado las heridas».
La dificultad para saldar cuentas con el pasado concuerda con la propia experiencia de Ana Díez en el rodaje: «Tuvimos que ser muy estilizados a la hora de plantear la historia, y decir que era una historia de amor de los setenta, porque no se podía decir 'en tiempos de dictadura'», aseguró.
La dictadura militar uruguaya, de menor repercusión mediática que las dictaduras de Argentina o Chile, «fue igual de cruel que las demás», declaró Díez. Pero «Paisito» no se centra en los hechos históricos sino en las vivencias de «la gente que está en el medio y que no quiso estar nunca involucrada en el horror que se vivió después», como ocurre a las familias protagonistas y en concreto a los padres de Rosana y Xavi.
La presencia del fútbol -así como un poema de Mario Benedetti- son un guiño a ese «Paisito», con el que Ana Díez ha querido recordar que «el fútbol es una religión en Uruguay», además de resaltar que «las dictaduras utilizan los espectáculos de masas».
martes, 16 de junio de 2009
El fútbol y la guerra fría: Los "Chollima" de Corea del Norte
Notas de Fútbol
Corea del Norte sigue siendo todo un enigma para el resto del mundo. Salvo las imágenes anuales de su desfile militar, algunas hambrunas periódicas, sus coqueteos con las armas nucleares y su inclusión en el “Eje de Mal” bushiano, poco más se sabe de lo que ocurre al norte del paralelo 38, salvo tal vez las informaciones que podemos encontrar en la delirante página web del país.
Pero el fútbol abrió hace unos años una brecha y fue la excusa para colar algunas cámaras en el hermético estado oriental. Fue el director de cine británico Daniel Gordon el que consiguió el permiso para rodar un documental futbolero en Corea del Norte, tras cuatro años de esfuerzos. El documental, bajo el título de “The Game of Their Lives” (2002), habla de la increíble victoria de la selección de Corea del Norte sobre Italia en el Mundial de 1966, cómo se vivió aquella hazaña a uno y otro lado del telón de acero y sigue a los protagonistas del encuentro en la actualidad.
En 1966 Corea del Norte estaba en plena expansión económica tras los destrozos de la guerra, en el marco de una estructura estalinista que abogó por las grandes infraestructuras y la industria pesada. Este movimiento fue bautizado como “Chollima”, nombre de un caballo mitológico presente en la mitología coreana y en otras fuentes del extremo oriente. El equipo que acudió a Inglaterra en 1966 también se denominó el “Equipo Chollima”, arrastrados por esta fiebre de superación de las adversidades, por la cual también se creó un himno para la ocasión en el que se cantaba: “Podemos vencer a cualquiera, también a los más fuertes”.
Y a los más fuertes se enfrentarían en Middlesbrough, la ciudad donde se disputarían los partidos de su grupo, encuadrados junto a la Unión Soviética, Chile e Italia. Llegaban espoleados personalmente por el “Gran Líder” Kim Il Sung, el famoso dictador que llevó al límite el culto a la personalidad estalinista. El mandatario se permitió incluso darles consejos técnicos: “Quien quiera ser un buen futbolista tiene que correr rápido y poder tirar con precisión”. Y un recado: en Inglaterra no sólo van a competir como deportistas, sino como embajadores del comunismo y de Asia: “Las naciones europeas y americanas dominan el mundo del fútbol; como representantes de las regiones Africana y Asiática (no participó ningún país africano), como gente de color, os pido que ganéis uno o dos partidos”, explica el goleador Pak Do Ik.
Ellos esperaban un recibimiento frío en Inglaterra, ya que sólo unos años antes habían sido enemigos en la Guerra de Corea, y la BBC definió a los jugadores norcoreanos como “Tan desconocidos que podrían venir volando desde el espacio exterior”. De hecho, las relaciones diplomáticas entre ambos países era inexistente: el Reino Unido no había reconocido aún al estado norcoreano y cuestiones sobre la conveniencia o no de hacer ondear su bandera y de poner el himno en el estadio se discutieron largamente. Incluso la postura más extrema abogaba por negarles el visado; pero al final la Oficina de Asuntos Exteriores cedió, con la única condición de que el himno no fuera interpretado en los estadios.
Pero según explican los mismos protagonistas, una vez en Inglaterra tanto el alcalde de Middlesbrough como la población de marcada clase obrera, simpatizó desde el primer momento con los modestos y gentiles jóvenes coreanos y se ganaron el cariño mutuo. También gustó su estilo de juego, atrevido y atacante. “Jugaban realmente bien – recuerda en el documental un aficionado local- todos eran muy pequeños y esto representaba una novedad, era como ver unos jockeys jugando”. Incluso después de la sorprendente clasificación para cuartos de final, 3000 aficionados de Middlesbrough se desplazaron a Liverpool, donde iba a disputarse el partido, para apoyar a la que consideraban su “equipo local”.
Contra los soviéticos perdieron con claridad por 3-0. Contra Chile, fueron capaces de forzar el empate poco antes del final. Así, todas las opciones de clasificación pasaban por derrotar a la todopoderosa Italia en el último partido del grupo el 19 de julio de 1966. Ante el estupor del equipo azzurro y el regocijo de los aficionados del Ayresome Park, un solitario tanto de Pak Do Ik derrotaba a Italia, que era considerada una de las favoritas para ganar el campeonato. La hipotética victoria mundialista de Corea del Norte se pagaba 1000 a 1, y el impacto tras el partido se resumía con la frase publicada en el rotativo británico Norhern Echo: “La caída del imperio romano no fue nada comparado con esto”. La hazaña catapultó a Corea del Norte hacia los cuartos de final y eliminó a los italianos. Convirtió a los jugadores asiáticos en iconos de la “juche” (base ideológica del comunismo de Kim Il Sung), mientras los italianos eran recibidos a tomatazos en el aeropuerto de Génova y los tifosi bautizaban al goleador coreano Pak Do Ik como “el dentista”, por el dolor que les causó y que todavía está presente en muchos italianos que vivieron aquello.
En el país comunista se ofreció la victoria como el triunfo de la colectividad por encima del individuo, y así los subscriben los jugadores entrevistados en el documental. Pero irónicamente, sería la mayor individualidad de aquellos tiempos la que acabaría definitivamente con el sueño norcoreano. Tras un apoteósico encuentro que los asiáticos dominaban por 3-0, Eusebio lideró la remontada de Portugal para acabar con 5-3 para los lusos, con cuatro goles de “La Pantera Negra”. Con todo, el éxito de los norcoreanos tuvo resonancia a nuvel mundial, y sus vecinos de Corea del Sur no se tomaron a broma lo sucedido e intentaron desarrollar un equipo potente de fútbol que también les diera prestigio. Curiosamente, en el 2002 fue Corea del Sur la que apartó a los italianos del Mundial, esta vez con la inestimable colaboración arbitral.
El documental derriba uno de los principales mitos que surgieron a partir de la actuación coreana en el Mundial de Inglaterra, muy en sintonía con las habituales historias que llegaban a este lado del telón de acero desde oriente. Se afirmaba que los jugadores norcoreanos al llegar a su país habían sido condenados, recluidos y relegados al ostracismo en un gulag, porque supuestamente se emborracharon y se corrieron una gran juerga tras la victoria ante Italia. En concreto se explicaba también que Pak Sung Jin, el autor del gol del empate ante Chile, permaneció años interno en un campo de concentración, viviendo de los insectos que podía cazar. Por el contrario, tanto Pak como el resto de los jugadores que aún viven y aparecen en el documental, niegan estos rumores y se muestran en todo momento comprometidos con la ideología del “Gran Líder”. Delante de la gigantesca estatua de Kim Il Sung en Pyonyang, los protagonistas aparecen dejándole flores y añorando su presencia, algunos embutidos en trajes militares y condecorados con medallas al mérito deportivo, así como la insignia con el rostro de Kim Il Sung que todos los norcoreanos están obligados a llevar.
Publicado originalmente el 11 de mayo de 2008
jueves, 28 de mayo de 2009
La liga de los olvidados
Una historia coral llena de humor, aventura y desventura, donde la ficción de los modelos mediáticos de la sociedad del espectáculo es interferida por la realidad de unos futbolistas anónimos, y por lo real como fragmento en el horizonte de la fantasía. Campos y canchas, más allá de espacios de juego, se convierten en reductos periféricos del crecimiento -generalmente especulativo- de nuestras ciudades, así como en territorios de identidad y de socialización de los ciudadanos inmigrantes. Como dice uno de los protagonistas, "el fútbol se inventó hace más de un siglo como diversión barata para los obreros, y a pesar de que haya una minoría de millonarios que hagan lo mismo delante de muchas cámaras de televisión, sigue siendo básicamente lo mismo".
El autor de Paralelo 36 nos acerca, en esta ocasión, a una historia fronteriza que partiendo de la ficción va al encuentro de la realidad en los no-lugares de nuestra sociedad, y visibiliza las mutaciones que el fenómeno de la inmigración está produciendo en nuestras ciudades: una serie de microhistorias, en las que se cruza la práctica del fútbol con lo personal y lo social.
http://www.zemos98.org/laliga/
viernes, 22 de mayo de 2009
Eric Cantona se estrenó como actor en Cannes
Foto: AP. Eric Cantona, versión 2009. Dice que actúa sólo cuando siente un papel, pues tiene con qué vivir.
Por: Fernando Araújo Vélez
El Espectador
Su imagen se multiplicó por el mundo porque una tarde, una mala tarde de enero de 1995, antes de meterse en el vestuario y reventar las paredes a puñetazos, saltó una barda y le rompió la cara con una patada voladora a un hincha del Crystal Palace. Ira desbocada, locura de futbolista ofendido, ceguera de hombre largas veces humillado. Eric Cantona fue suspendido por nueve meses, condenado en principio a dos semanas de prisión y, luego, a 120 de trabajos solidarios. De Rey, como lo llamaban los fanáticos del Manchester United, pasó a ser lacayo. De ídolo intocable, a villano escupido. Los políticos lo censuraron, la prensa lo sepultó, algunos futbolistas lo despreciaron. Él prefirió el silencio en un perdido refugio en el que fue, en toda su dimensión: ermitaño, amargo y huraño.
Uno de aquellos días supo por el amigo de un amigo que Diego Maradona lo estaba buscando. Entonces salió de su guarida para conversar con él y hablaron de muchas cosas y recordaron otras tantas, hasta que Maradona le propuso que crearan una fundación mundial de futbolistas, una especie de sindicato que defendiera los derechos de los jugadores contra los intereses multimillonarios de los empresarios. Cantona dijo que sí, por supuesto, y propuso a unos cuantos integrantes del club, que también aceptaron la propuesta: Brolin, Stoichkov, Weah, Rai, tipos como ellos, rebeldes, luchadores, duros. Con ellos, y con Maradona como máximo referente, Cantona fue descubriendo las verdades esenciales del fútbol detrás del fútbol, los negocios por debajo de la mesa, los resultados amañados, los empresarios corruptos y pasó de las rabias a la decepción, y de la indignación a la renuncia. En 1997 dejó el fútbol. Tenía 31 años apenas (había nacido el 24 de mayo del 66 en Marsella) y un historial repleto de goles, 161, copas (seis de liga, dos copas de Inglaterra), escándalos y reyertas.
Cinco años más tarde, en el 2002, las huestes del Manchester lo eligieron el mejor de la historia, el más querido, por encima de nombres legendarios como Bobby Charlton, George Best y Ryan Giggs. Cantona sonrió. Agradeció, pero ya el fútbol era pasado. Desde hacía cuatro años se había convertido en actor y productor de cine, así como en el protagonista de los minifilmes que editó Nike. Fue verdugo del diablo en una escena histórica en la que compartía el escenario del Coliseo Romano, que era una cancha de fútbol, con Paolo Maldini, Ronaldo y Figo. Todo era oscuro, hasta que le llegó la pelota a él y la paró con el pecho. La puso bajo la suela de su botín. Se levantó el cuello como solía hacerlo en sus tiempos de crack. Observó al diablo que cuidaba el arco de los ángeles caídos y sacó un zapatazo imposible que le perforó el tórax a aquel Lucifer con ínfulas de portero. Fue gol, uno más.
Meses más tarde era un mafioso de los mares que en un barco decidía quién debía seguir y quién quedarse. “Siempre fue un socio y un amigo también, y más que nada, un loco y un rebelde como yo”, decía de él por aquellas épocas Maradona. Cantona se había alejado del fútbol grande. Jugaba en la playa y decía cosas como “lo importante es correr 10 metros con inteligencia, y no 50 como caballo”, hasta que se metió de lleno al cine. Un año atrás lo llamó uno de sus directores preferidos, Ken Loach, el hombre de las imágenes de la clase popular inglesa, y le propuso que hicieran una película, Loocking for Eric. El filme contaba parte de su historia desde dos personajes que, de una u otra forma, eran él. Una semana atrás se estrenó en el Festival de Cannes. Cantona volvió a las primeras planas de los diarios, y la televisión francesa repitió hasta la saciedad aquella agresión contra el hincha del Crystal. Como corolario de tanta exposición, el eterno rebelde del Manchester dijo que para él actuar era como ser futbolista, un juego de niños.
martes, 19 de mayo de 2009
Pitazo Final

Pitazo Final es una idea que surgió de la necesidad de crear conciencia en el público acerca de la grave problemática de la violencia en el fútbol. Mientras sólo vemos en los medios masivos de comunicación víctimas, heridos y muertos en los estadios de Colombia, no prestamos atención porque es algo ajeno a nuestras vidas.
Pero no esperemos hasta que nos toque el problema para empezar a solucionarlo, nunca es tarde para acabar con la indiferencia y empezar a cambiar este país.
Pitazo Final es un producto audiovisual de cinco estudiantes universitarias que en lo único que pensaron fue en aportar algo a la historia del barrismo social que estamos construyendo en Colombia.
Destacar el papel de la mujer en la sociedad colombiana también fue uno de los objetivos de este proyecto. Somos cinco mujeres las que hicimos un trabajo acerca de fútbol, lo que para muchos pudo parecer un chiste o una utopía, para nosotras fue un reto y un orgullo mostrar por medio de esta historia que a las mujeres también nos gusta el fútbol, también nos gusta ir a las tribunas, también trabajamos por nuestro país y también resistimos ante tanta barbarie.
El fútbol no sólo mueve masas, también mueve emociones. Y porque los barristas son seres humanos que también viven intensamente, porque también se enamoran, trabajan y tienen familia, vale la pena ver Pitazo Final.
Tolerancia es lo que necesitamos para aceptar al otro que es diferente, que puede tener gustos distintos y otra forma de pensar. Aceptemos las diferencias y hagamos de ellas una razón más para vivir en paz, porque la diversidad es la que hay que preservar.
Presentación pública:
Fecha: viernes 22 de mayo de 2009.
Hora: 7:00 pm.
Lugar: Fundación Juan Manuel Bermúdez Nieto. Transversal 28 A # 39 - 93. Bogotá, Colombia.
Entrada libre.
lunes, 18 de mayo de 2009
El público celebra el golazo de Loach y Cantona

Público
Mientras Loach aparca el discurso militante en Looking for Eric, para entregarse a un código más popular y luminoso, de la mano del ex futbolista del Manchester United Eric Cantona; el danés desató con Anticristo la indignación, al tiempo que abrió el espinoso debate sobre su estado mental y sus intenciones cinematográficas y morales. Uno recibió aplausos, el otro, abucheos y, curiosamente, provocó ataques de risa en la proyección. Uno es anodino formalmente, el otro, brillante. Uno será un taquillazo, el otró, tendrá problemas de distribución.
Las películas transitan por caminos opuestos del cine europeoEl teatro Lumiere rompió en aplausos y gritos de júbilo, como si se tratara de un campo de fútbol. La historia sencilla de un cartero al que se le aparece Cantona para ayudarle a poner orden en su vida, marcó la mayor ovación del festival. Loach cubrió de halagos a Cantona, coproductor del filme.
"Es carismático, alguien que tiene tanta creatividad dentro del campo no puede ser mal actor", dijo. El bueno de Loach no se vio nunca antes en una así: por primera vez en su carrera, y a los 72 años, tuvo que lidiar con fans y paparazzis merodeando por el set de rodaje.
Cantona llamó a Loach hace tres años para proponerle rodar un filme sobre su relación con un aficionado. "Había hecho varias películas duras. Me apetecía cambiar. Pero no es sólo una comedia, tiene algo de tragedia, de tristeza", contó Loach. En efecto, aunque su optimismo lo aparte de su discurso habitual, el filme mantiene algunas características de su cine: la exaltación de la colectividad o el realismo social.
Escándalo por todo lo alto. 'Anticristo' abre el debate sobre la moralidad del padre del DogmaAnticristo puede ser la película más perturbadora de Lars Von Trier: una pesadilla filmada, un viaje a la oscuridad, que muchos calificaron de gratuita. Pero Anticristo es una obra maestra de la creación de atmósferas. El filme arranca con una secuencia en blanco y negro, rodada a cámara ultralenta, en que la pareja protagonista (Willem Defoe y Charlotte Gainsbourg) folla, mientras su hijo cae por la ventana. Pura belleza.
Pero los problemas empiezan más adelante, cuando la pareja decide irse a una cabaña en el bosque para pasar el duelo y la película empieza su descenso a los infiernos. Es la entrada a un mundo oscuro, sádico y hasta absurdo , y con una visión de la mujer más que discutible. En Anticristo hay zorros que hablan, brujas, una eyaculación sangrienta y hasta una ablación.
La película, nacida de la profunda depresión que ha vivido el director en los últimos años, se debate entre la gratuidad, la burla o la honestidad, algo que señaló un Von Trier tembloroso y visiblemente sedado. "Soy el mejor director del mundo", dijo. ¿Otra provocación más?
viernes, 27 de marzo de 2009
"Maradona", un documental de Emir Kusturica

Desde Argentina a Nápoles, de Cuba a Barcelona, a través de su familia, de sus amigos de la infancia, compañeros de juego y líderes mundiales como Fidel Castro, "Maradona" dibuja la increíble historia de este ídolo. Emir Kusturica bucea en la vida de este hombre extraordinario.
lunes, 26 de enero de 2009
The Damned United
From the best-selling and critically acclaimed novel by David Peace, The Damned United is directed by Tom Hooper and stars Michael Sheen as the legendary, opinionated football manager Brian Clough, with Timothy Spall as his right hand man, only friend, and crutch Peter Taylor.
jueves, 8 de enero de 2009
lunes, 22 de diciembre de 2008
Maradona, de Kusturica
Ayer pude disfrutar de la ultima película de Emir Kusturica, en este caso un documental muy personal sobre Diego Armando Maradona. Como siempre, Kusturica da un toque original y muy suyo a la historia que cuenta. En primer lugar porque no retrata al dios del futbol (aunque contrasta la figura real con su endiosamiento por fans e incluso por la iglesia maradoniana), sino a la persona con flaquezas y debilidades. Quizas el mejor futbolista de la historia fue un hombre con muchos errores, el principal el de su adiccion a la cocaina, pero tambien ha sido un hombre con mucha pasion, con mucho amor, con ideologia y con ganas de vivir.Publicado en Cuestionatelotodo
miércoles, 10 de diciembre de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
Kusturica me dio el respeto que toda persona necesita
Al igual que si se tratara de una gran estrella de Hollywood, Maradona entró en la sala de prensa abrazado de Kusturica, donde fue recibido por los periodistas que aplaudían a rabiar.
La fuerza y el carisma de Maradona sostienen un documental de hora y media en el que se repasan sus glorias, pero también sus fantasmas: el peor de todos lleva por nombre cocaína.
“¿Sabés qué jugador podría haber sido de no haber tomado cocaína?”, se preguntó el futbolista en la cinta. “Me queda el mal sabor de no saber quién hubiera sido”, añadió tras admitir que vive con gran culpa por ello.
Kusturica, quien se resiste a quedar en segundo plano en el metraje, pone voz al documental, que arrancó en 2005 y cuyo rodaje se prolongó dos años debido, en parte, a los altibajos del jugador. El realizador serbio bromeó sobre su “egocéntrica” presencia y señaló que se debía a que intentaba rellenar los huecos cuando no encontraba al futbolista.
Maradona by Kusturica es mucho más que futbol, drogas y rocanrol, música que ama el realizador y que no deja de sonar en la cinta, a excepción de una canción escrita e interpretada por Manu Chao.
El documental contiene un discurso político de primer orden en el que se ve al futbolista compartiendo tribuna con Hugo Chávez, Evo Morales o Fidel Castro. También se ve al jugador acusando de asesino al presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Respecto del gran espacio que se da a la política en el documental, el ídolo del futbol argentino afirmó que “la política es algo que surgió de Emir. Yo hice siempre la vida en mi lugar, cuando hablaba de política en mi familia me escuchaban, pero parece que cuando uno se hace famoso ya no puede opinar” sobre ciertos temas, como el presidente George W. Bush y Estados Unidos.
“Emir me dio ese respeto que todo ser humano necesita, no por ser jugador de futbol no se puede opinar de alguien que es un asesino. Lo que yo quiero decir por medio de la película de Emir es que también puedo hablar, que puedo ser la voz de la gente”, recalcó.
“Esta película se ha hecho con el corazón y la libertad que tenemos nosotros para decir las cosas; queremos decir lo que no puede decir un montón de gente en el mundo”, agregó Maradona.
Pese a los documentales que existen sobre su figura, defiende el trabajo de Kusturica como el auténtico. “La película de Emir tiene todos los ingredientes para conocer al Pelusa. Me siento identificado”.
Su amor platónico
Asimismo habló de su amor platónico del cine: Julia Roberts. “Daría cualquier cosa para poder caminar detrás de ella en Cannes. Daría la mano que le hizo el gol a los ingleses, me la cortaría”.
El Pelusa también criticó al brasileño Pelé. Dijo que no tiene “dignidad” para hablar de él. “Si no hubiera hecho las cosas que hice en mi vida, Pelé no hubiera llegado ni a segundo; cuando él habla, negocia; él ya fue. Tendría que estar más cerca de los jugadores y no de (el presidente de la FIFA, Joseph) Blatter. No tiene dignidad para hablar de mí. Primero que mire lo que tiene, que lo tiene muy jodido. ¡Que no me joda!”, dijo.
Las declaraciones del argentino son una respuesta a las recientemente formuladas por Pelé, quien dijo: “Maradona fue un gran jugador pero, vea bien: no pateaba con la derecha, no cabeceaba... No era completo. Y hay otra cosa: ¿por qué tantos deportistas olímpicos pierden las medallas cuando son sorprendidos dopados y él no?”
El ex 10 de la selección argentina se puso del lado de Ronaldinho, cuestionado en el Barcelona, en el que él también jugó en los años 80.
“Me pasó a mí con (el ex presidente del Barcelona, José Luis) Núñez, no ha cambiado nada. Ronaldinho es demasiado buen jugador para que se le critique. Pido a los barcelonistas de verdad que lo retengan, si se va al Inter los va a vacunar. Ya les pasó con Rivaldo, Ronaldo, con Figo, a los que echaron por celos.”
